EP & The Lisbon Treaty

 

El Tratado de Lisboa otorga al Parlamento Europeo nuevos poderes legislativos de forma que, a partir de ahora, decidirá sobre la mayoría de la legislación de la Unión. Más de 40 nuevos temas se añaden a los que ya se tratan por el procedimiento de codecisión, entre el Parlamento y el Consejo de Ministros. Entre ellos se incluye la agricultura, las políticas energéticas, la inmigración y los fondos de la UE. Además, el Parlamento tiene la última palabra en el presupuesto de la Unión. Más poder significa más responsabilidad. El Parlamento, al ser la única institución elegida directamente por los ciudadanos, dispondrá de nuevos medios que garanticen la responsabilidad de la UE para con sus ciudadanos.

 
 
Declaración del Presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, sobre la entrada en vigor del Tratado de Lisboa

El 1 de diciembre de 2009 pasará a la historia de la Unión Europea. Ese día entrará en vigor el Tratado de Lisboa, que pone fin a casi una década de debates internos. El Tratado supone más democracia para la Unión y da un impulso enorme a las competencias del Parlamento Europeo. El aumento de competencias legislativas del Parlamento significa prácticamente doblar su poder.

 
 
Nuevo Parlamento Europeo: más poder, más responsabilidad

El Tratado de Lisboa otorga más poder que nunca al Parlamento para conformar Europa. Más poder conlleva más responsabilidad hacia los ciudadanos, los parlamentos nacionales y la Unión Europea.

Cada uno de los últimos tratados de la UE ha ido incrementando el poder legislativo del Parlamento Europeo. Ahora el Tratado de Lisboa va más allá y sitúa al Parlamento al mismo nivel que el Consejo de Ministros en el proceso de decisión de la gran mayoría de las leyes de la Unión.

Más poder

El Tratado de Lisboa convierte al Parlamento Europeo en un legislador más fuerte al incluir 40 nuevos temas dentro del procedimiento de "codecisión", procedimiento por el que Parlamento y Consejo deciden en pie de igualdad. Entre esas áreas se incluye la agricultura, la seguridad energética, la inmigración, justicia y asuntos de interior, salud y los fondos estructurales.

El Parlamento logra, así, un papel más importante a la hora de establecer el presupuesto, ya que la antigua distinción entre gastos "obligatorios" y "no obligatorios" queda eliminada. El Parlamento decidirá, por tanto, sobre el presupuesto total de la UE conjuntamente con el Consejo.

Los Eurodiputados tendrán que dar su consentimiento en la larga lista de acuerdos internacionales negociados por la Unión en áreas como la de comercio internacional.

Más responsabilidad

Un aumento del poder significa también un aumento de las responsabilidades. Las decisiones del Parlamento afectarán, más que nunca, a la vida de los ciudadanos. La Eurocámara también protegerá los derechos fundamentales de los europeos, de acuerdo con la Carta de Derechos Fundamentales reflejada en el Tratado de Lisboa.

Los eurodiputados tendrán un nuevo papel en sus relaciones con la UE y sus instituciones. A partir de ahora, el Parlamento tiene más poder para elegir al Presidente de la Comisión Europea. Asimismo, para designar al conjunto de la Comisión, incluyendo al Alto Representante de la Unión para la Política Exterior y Seguridad Común, también será necesario el consentimiento de la Eurocámara.

Finalmente, el Tratado de Lisboa otorga al Parlamento un nuevo derecho: proponer modificaciones del tratado.

 
 
 
El Parlamento Europeo y Tratado de Lisboa en 5 puntos
 
1. Nuevo PE: mejor preparado para los retos actuales

El Tratado de Lisboa mejora la capacidad de actuación y de pronunciamiento de la UE y de su Parlamento. Ahora que tanto Europa como el resto del mundo se enfrentan a nuevos retos -como la globalización, los cambios demográficos, el cambio climático, la seguridad energética y el terrorismo-, ningún Estado puede lidiar en solitario con ello. Europa sólo podrá responder a las preocupaciones de sus ciudadanos hablando con una sola voz y mediante el trabajo conjunto hecho de forma eficaz, responsable, transparente y coherente. El Tratado conforma un Parlamento mejor equipado para los retos presentes y futuros en una, cada vez más grande, Unión Europea. Más allá de esto, Lisboa otorga al Parlamento un nuevo derecho para proponer futuras modificaciones del tratado.

 
 
2. Nuevo PE: más poderes para definir Europa

Con el Tratado de Lisboa, el Parlamento Europeo tendrá más poder que nunca a la hora de conformar Europa. Con todo su poder legislativo extendido a 40 nuevas áreas, el Parlamento se convierte en un legislador equivalente al Consejo de Ministros, que representa a los gobiernos de los Estados miembros. Agricultura, seguridad energética, inmigración legal, justicia y asuntos de interior, salud pública y fondos estructurales, son sólo algunas de las áreas en las que el Parlamento adquiere total autoridad. Sus decisiones tendrán, más que nunca, un impacto en su día a día.

 
 
3. Nuevo PE: mayor capacidad para controlar el gasto

De ahora en adelante, el Parlamento decidirá, junto con el Consejo, sobre la totalidad del presupuesto de la UE. Hasta ahora, la Eurocámara no tenía la última palabra en lo que respecta a los "gastos obligatorios", como son los correspondientes a la agricultura o a los acuerdos internacionales, y que suponen alrededor del 45% del presupuesto de la Unión. Esto cambia con el Tratado de Lisboa, ya que el Parlamento pasa a ser responsable de todo el presupuesto comunitario, conjuntamente con los gobiernos de los Estados miembros. Su Parlamento no sólo tendrá un poder decisivo a la hora de establecer los gastos prioritarios, sino que también tendrá mayor capacidad para controlar el gasto.

 
 
4. Nuevo PE: algo más que decir sobre quién dirige la UE

En la era de Lisboa, el Parlamento no sólo decidirá sobre lo que se hace y el dinero que se gasta, sino que también tendrá algo que decir sobre qué hombres o mujeres dirigirán la UE. El Parlamento elegirá al Presidente de la Comisión Europea sobre la base de la preselección que hagan los jefes de estado y de gobierno de la Unión, que tendrán que tener en cuenta los resultados de las elecciones europeas -es decir, la elección de los ciudadanos-. Además, también será necesario el consentimiento del Parlamento para designar a la nueva voz de Europa en el mundo (jefe de la política exterior), el Alto Representante de la Unión para la Política Exterior y Seguridad Común, que también será el vicepresidente de la Comisión.

 
 
5. Nuevo PE: una voz más potente para los ciudadanos europeos

Más poder implica más responsabilidades. El Parlamento, como única institución de la UE elegida de forma directa por los ciudadanos, dispondrá de nuevas herramientas para hacer oír la voz de los 500 millones de ciudadanos a los que representa y para hacer que la UE responda ante ellos. El Parlamento tendrá que asegurarse de que el nuevo catálogo de los ciudadanos europeos sobre derechos civiles, políticos, económicos y sociales -la Carta de Derechos Fundamentales- incluida en el Tratado de Lisboa sea puesto en práctica de forma efectiva junto con el nuevo derecho de iniciativa ciudadana, que permite a la gente exigir que se hagan propuestas legislativas en ciertos temas, siempre que estén respaldadas por, al menos, un millón de firmas. Además, velará por el derecho de los parlamentos nacionales a rechazar propuestas legislativas a nivel europeo, cuando se trate de temas que se gestionan mejor en el ámbito nacional.