El Sistema Europeo de Supervisión Financiera (SESF)

El Sistema Europeo de Supervisión Financiera (SESF) se creó como un sistema de autoridades macroprudenciales y microprudenciales descentralizado y de múltiples niveles para garantizar una supervisión financiera coherente dentro de la Unión. Este sistema de supervisión está sufriendo en la actualidad importantes cambios a raíz de la introducción de la unión bancaria.

Fundamentos jurídicos

Artículos 26 y 114 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE); artículo 290 del TFUE (actos delegados); artículo 291 del TFUE (actos de ejecución); artículo 127, apartado 6, del TFUE.

Antecedentes y objetivos

El informe de Larosière de 2009 recomendaba la creación de un Sistema Europeo de Supervisión Financiera (SESF) en forma de red descentralizada. Esta recomendación se tradujo finalmente en la creación de un sistema de supervisión macroprudencial y microprudencial formado por supervisores nacionales y europeos. El pilar microprudencial europeo está compuesto por la Autoridad Bancaria Europea (ABE), la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM) y la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ), que trabajan conjuntamente en el marco del Comité Mixto de las Autoridades Europeas de Supervisión (AES). La supervisión macroprudencial corre a cargo de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS). Las diferentes autoridades nacionales de supervisión competentes en los Estados miembros también forman parte del SESF. Entre otros, el SESF tiene como objetivos desarrollar una cultura común de supervisión y facilitar la realización de un mercado financiero único europeo. En el marco de un procedimiento de iniciativa legislativa, el Parlamento aprobó el 11 de marzo de 2014 una Resolución sobre la revisión del SESF, con recomendaciones pormenorizadas destinadas a la Comisión. La introducción de la unión bancaria ha modificado asimismo la configuración del marco europeo de supervisión.

Marco del SESF

a.Supervisión y regulación microprudencial

En la Unión, la supervisión microprudencial, a saber, la supervisión de las entidades individuales, se caracteriza por un sistema de autoridades compuesto por varios niveles. Los diferentes niveles pueden separarse atendiendo al ámbito sectorial (banca, seguros y mercados de valores mobiliarios) y al área de supervisión y regulación (europea y nacional). En aras de la coherencia entre los diferentes niveles, se han creado varios órganos e instrumentos de coordinación. Además, debe garantizarse la coordinación de las entidades a escala internacional.

1.Autoridades Europeas de Supervisión (AES)

A escala europea, las AES son responsables de la supervisión microprudencial, mientras que la supervisión diaria se lleva a cabo a escala nacional. La ABE, la AESPJ y la AEVM son agencias de la Unión con personalidad jurídica propia, que están representadas por sus respectivos presidentes; son independientes y actúan únicamente en interés del conjunto de la Unión.

a.Autoridad Bancaria Europea (ABE)

Fundamento jurídico: Reglamento (UE) n.º 1093/2010 por el que se crea una Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Bancaria Europea), en su versión modificada por la legislación posterior.

La ABE tiene su sede en Londres. Actúa en el ámbito de las entidades de crédito, los conglomerados financieros, las empresas de inversión y las entidades de pago. Su Reglamento de base le confiere un gran número de tareas; entre ellas, las siguientes: garantizar un nivel sólido, efectivo y coherente de regulación y supervisión; contribuir a la estabilidad y eficacia del sistema financiero; evitar el arbitraje regulatorio; asegurar condiciones de igualdad en materia de supervisión; proteger a los consumidores; reforzar la coordinación de la supervisión internacional; y garantizar una regulación adecuada de la supervisión de las entidades de crédito. La ABE contribuye al desarrollo del código normativo único elaborando normas técnicas de regulación y de ejecución, que son adoptadas por la Comisión (en forma de actos delegados o de ejecución). Emite directrices y recomendaciones y goza de ciertos poderes por lo que respecta a las violaciones del Derecho de la Unión por parte de las autoridades nacionales de supervisión. Los órganos de dirección de la ABE son la Junta de Supervisores (el principal órgano de toma de decisiones, compuesto por el presidente, los máximos representantes de las autoridades competentes de supervisión de cada Estado miembro y un representante respectivamente de la Comisión, el BCE, la JERS y las otras dos AES), el Consejo de Administración, un presidente, un director ejecutivo y la Sala de Recurso.

b.Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ)

Fundamento jurídico: Reglamento (UE) n.º 1094/2010 por el que se crea una Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación), en su versión modificada por la legislación posterior.

La AESPJ tiene su sede en Fráncfort del Meno. Su estructura es similar a la de la ABE, pero se centra principalmente en las empresas de seguros y en los fondos de pensiones de empleo.

c.Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM)

Fundamento jurídico: Reglamento (UE) n.º 1095/2010 por el que se crea una Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Europea de Valores y Mercados), en su versión modificada por la legislación posterior.

La AEVM tiene su sede en París. Su estructura es similar a la de las otras AES, pero se centra en los mercados de valores mobiliarios y en sus participantes (intercambios, agentes de bolsa, fondos, etc.). En la Unión, el registro y la supervisión de las agencias de calificación crediticia y de los registros de operaciones es competencia exclusiva de la AEVM. De ella depende también el reconocimiento de las entidades de contrapartida central de terceros países (ECC).

2.Comité Mixto de las Autoridades Europeas de Supervisión

El Comité Mixto se encarga de la coordinación global e intersectorial con vistas a garantizar la coherencia de la supervisión entre los diferentes sectores. Tal como se establece en los Reglamentos relativos a las AES, esta actividad abarca los siguientes elementos: conglomerados financieros; servicios de contabilidad y auditoría; análisis microprudencial de las evoluciones intersectoriales, riesgos y puntos vulnerables para la estabilidad financiera, productos de inversión al por menor; medidas contra el blanqueo de capitales; intercambio de información con la JERS y las AES; y desarrollo de las relaciones entre estos organismos. El Comité Mixto se ocupa asimismo de la resolución de las diferencias intersectoriales entre las Autoridades del SESF.

Está compuesto por los presidentes de las AES (y de los posibles subcomités) y está presidido, con carácter rotatorio por períodos de doce meses, por el presidente de una de las AES. El presidente del Comité Mixto es vicepresidente de la JERS. El Comité Mixto debe reunirse al menos dos veces al año. La secretaría está formada por personal de las AES.

3.Autoridades nacionales de supervisión competentes

Con arreglo a las diferentes medidas legislativas aplicables en el ámbito de los servicios financieros, cada Estado miembro designa a su propia o propias autoridades competentes. Estas autoridades nacionales de supervisión competentes forman parte del SESF y están representadas en las AES.

b.Supervisión macroprudencial

1.Fundamentos jurídicos

Reglamento (UE) n.º 1092/2010 relativo a la supervisión macroprudencial del sistema financiero en la Unión Europea y por el que se crea una Junta Europea de Riesgo Sistémico y Reglamento (UE) n.º 1096/2010 del Consejo por el que se encomienda al Banco Central Europeo una serie de tareas específicas relacionadas con el funcionamiento de la Junta Europea de Riesgo Sistémico.

La supervisión macroprudencial a escala europea corre a cargo de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS), cuya sede se halla en Fráncfort del Meno. Su objetivo es prevenir y mitigar los riesgos sistémicos para la estabilidad financiera en la Unión Europea a la luz de la evolución macroeconómica. Los Reglamentos de base dotan a la JERS de una serie de instrumentos para que lleve a cabo las distintas funciones que le confieren, a saber, entre otras, recopilar y analizar la información pertinente; definir y priorizar los riesgos; emitir avisos y recomendaciones y realizar un seguimiento del curso dado a los mismos; emitir avisos confidenciales dirigidos al Consejo y proporcionarle una evaluación cuando la JERS considere que podría plantearse una situación de emergencia; colaborar con otras partes del SESF; coordinar sus acciones con las de las organizaciones financieras internacionales, como el FMI y la Junta de Estabilidad Financiera (JEF); y realizar tareas conforme a lo especificado en la legislación de la Unión. El Banco Central Europeo (BCE) facilita los servicios de secretaría de la JERS, y es el Presidente del BCE quien preside la JERS.

c.Cooperación a diferentes niveles

Las distintas entidades en el seno del SESF también se coordinan a escala internacional con instituciones diversas.

Desarrollo ulterior del marco de supervisión

La crisis financiera ha puesto de manifiesto que la mera coordinación de la supervisión financiera a través del SESF resulta insuficiente para prevenir la fragmentación del mercado financiero europeo. Para superar este obstáculo, a mediados de 2012 la Comisión propuso la creación de una unión bancaria, con vistas a adoptar un enfoque más integrado y complementar la zona de la moneda única y el mercado único. El marco propuesto está formado por un Mecanismo Único de Supervisión (MUS, ya creado), un Mecanismo Único de Resolución (MUR, ya creado) y un sistema común de garantía de depósitos (propuesto en forma de Sistema Europeo de Garantía de Depósitos (SEGD)), a lo que se suma la elaboración de un manual de supervisión único.

a.Mecanismo Único de Supervisión (MUS)

El objetivo del MUS es garantizar una supervisión coherente y consistente de las entidades de crédito para prevenir el arbitraje regulatorio y la fragmentación del mercado de los servicios financieros en la Unión. El MUS lo forman todos los Estados miembros de la zona del euro y aquellos que, aun sin pertenecer a dicha zona, han decidido adherirse al mecanismo. El MUS está formado por el BCE y las autoridades nacionales competentes, que cooperan e intercambian información. El BCE es responsable del funcionamiento efectivo y coherente del mecanismo. Desde noviembre de 2014, el Reglamento relativo al MUS encomienda al BCE tareas específicas relacionadas con la supervisión prudencial de las entidades de crédito en los Estados miembros participantes. Estas funciones incluyen autorizar a las entidades de crédito, velar por el cumplimiento de los requisitos prudenciales y otros requisitos normativos, y llevar a cabo exámenes de supervisión. Además de estas funciones microprudenciales, el BCE también tiene asignados cometidos e instrumentos macroprudenciales, como, por ejemplo, en relación con los colchones de capital. A tal fin, la estructura de gobernanza del BCE se ha adaptado mediante el establecimiento de un Consejo de Supervisión. Con objeto de garantizar una supervisión coherente, el BCE coopera estrechamente con las demás autoridades de que se compone el SESF, en particular con la ABE.

b.Mecanismo Único de Resolución (MUR)

El Reglamento (UE) n.º 806/2014 establece el Mecanismo Único de Resolución (MUR) y el Fondo Único de Resolución Bancaria (FURB). El MUR facilita herramientas e instrumentos para la reestructuración y resolución de entidades de crédito y de determinadas empresas de inversión en los Estados miembros de la zona del euro y otros Estados miembros participantes. El órgano decisorio es la Junta de Resolución (JUR), con sede en Bruselas. El FURB es un mecanismo de respaldo financiero. Algunos aspectos de dicho fondo, como la transferencia y mutualización de las contribuciones nacionales, han sido objeto de un acuerdo intergubernamental. Las disposiciones que regulan el MUR aplican la Directiva 2014/59/UE sobre reestructuración y resolución bancarias, que garantiza unos mecanismos nacionales de reestructuración y resolución armonizados en todos los Estados miembros de la Unión que forman parte del MUS.

c.Sistemas de garantía de depósitos (SGD)

Los SGD están estrechamente vinculados con el procedimiento de reestructuración y resolución de las entidades de crédito y contribuyen de forma sustancial a salvaguardar la estabilidad financiera. La primera Directiva sobre los SGD, de 1994, fue objeto de un retoque rápido en 2008 (aumento de los importes cubiertos), tras lo cual se llevó a cabo una refundición en 2014. En caso de impago de los depósitos exigibles, el importe límite cubierto asciende a 100 000 euros. Cabe mencionar otras mejoras, como las aportaciones basadas en el nivel de riesgo, unos plazos de reembolso reducidos (de siete días hábiles en vez de veinte) y los préstamos voluntarios transfronterizos entre SGD. El marco de la unión bancaria incluye un SGD «común». Entretanto, la Comisión ha propuesto un SEGD.

d.Otros elementos

Para garantizar la igualdad de condiciones, ha de elaborarse un código normativo único[1]. Asimismo, se garantizará una supervisión coherente a través de un manual único de supervisión, que han de desarrollar las autoridades competentes pertinentes, es decir, los supervisores nacionales, la ABE y el BCE. La propuesta de Reglamento sobre medidas estructurales para aumentar la resiliencia de las entidades de crédito de la UE[2] se publicó en enero de 2014 y se está negociando actualmente entre el Parlamento y el Consejo.

Papel del Parlamento Europeo

En cuanto colegislador, el Parlamento ha desempeñado un importante papel en la elaboración de la legislación de base del SESF, y lo sigue desempeñando en las negociaciones sobre la legislación relativa a los distintos pilares de la unión bancaria. También tiene algo que decir respecto de los actos delegados (incluidas las normas técnicas de regulación) y los actos de ejecución (incluidas las normas técnicas de ejecución) adoptados por la Comisión. Goza asimismo de amplios derechos de información: recibe, por ejemplo, el programa anual de trabajo, el programa plurianual de trabajo y los informes anuales de las AES. Los presidentes y directores ejecutivos de las AES han de ser confirmados por el Parlamento Europeo. El Parlamento puede, además, solicitar dictámenes a las AES. También vota para decidir si aprueba o no la gestión anual en la ejecución del presupuesto llevada a cabo por las distintas autoridades. El Parlamento y el BCE han concluido asimismo un Acuerdo interinstitucional[3] para garantizar la rendición de cuentas y la supervisión del ejercicio de las tareas encomendadas al BCE en el marco del MUS.

[1]Si desea obtener más información sobre su contenido, consulte el COM MEMO/13/679, punto 1.2.

[2]COM(2014)0043.

[3]2013/694/UE.

Doris Kolassa

10/2016