El deporte

Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa en diciembre de 2009, la Unión Europea adquirió por primera vez una competencia específica en materia de deporte. La Unión es responsable de desarrollar políticas basadas en datos contrastados, así como de fomentar la cooperación y gestionar iniciativas a favor de la actividad física y el deporte en toda Europa. El Consejo es el encargado de identificar cuestiones clave que deben abordarse en colaboración con otras instituciones de la Unión y con los Estados miembros.

Base jurídica

Si bien antes de 2009 no figuraba en los Tratados ninguna competencia jurídica específica en materia de deporte, la Comisión sentó las bases de una política de la Unión para el deporte con el Libro Blanco sobre el deporte de 2007 y el Plan de Acción «Pierre de Coubertin» en 2008.

Con el Tratado de Lisboa, la Unión Europea adquirió una competencia específica en materia de deporte. El artículo 6, letra e), del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) establece la competencia de la Unión para llevar a cabo acciones con el fin de apoyar o complementar las acciones de los Estados miembros en el ámbito del deporte, mientras que el artículo 165 del TFUE describe pormenorizadamente la política de deporte. La Unión «contribuirá a fomentar los aspectos europeos del deporte, teniendo en cuenta sus características específicas, sus estructuras basadas en el voluntariado y su función social y educativa». El artículo 165, apartado 2, precisa que la acción de la Unión se encaminará a «desarrollar la dimensión europea del deporte, promoviendo la equidad y la apertura en las competiciones deportivas y la cooperación entre los organismos responsables del deporte, y protegiendo la integridad física y moral de los deportistas, especialmente la de los más jóvenes».

La Unión cuenta ahora con una base jurídica para apoyar estructuralmente el sector con el Programa Erasmus+ y para hablar con una sola voz en foros internacionales y terceros países. Los ministros de deporte de la Unión también participan en las reuniones del Consejo de Educación, Juventud, Cultura y Deporte.

Por otra parte, las competencias de la Unión en el ámbito del mercado único ya han tenido un impacto considerable en el deporte. Así, por ejemplo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha ido desarrollando una jurisprudencia significativa con repercusiones importantes en el mundo del deporte (como el asunto Bosman). Al mismo tiempo, la Unión ha ejercido sus competencias de Derecho indicativo («soft law»), mediante sus respectivos programas de financiación, en ámbitos estrechamente relacionados con el deporte como la educación, la salud y la inclusión social.

Objetivos

La existencia de una nueva competencia específica en los Tratados ofrece nuevas oportunidades de intervención de la Unión en el ámbito del deporte. La Unión trabaja para alcanzar los objetivos de una mayor equidad y apertura en las competiciones deportivas, así como una mayor protección de la integridad física y moral de los deportistas, al tiempo que tiene en cuenta la especificidad del deporte. La Unión abarca, en particular, tres aspectos del ámbito del deporte: 1) la función social del deporte; 2) su dimensión económica; 3) el marco político y jurídico del sector del deporte.

Resultados

a.Formulación de políticas

1.El Libro Blanco sobre el deporte y el Plan de Acción «Pierre de Coubertin» (2007)

El Libro Blanco sobre el deporte, presentado por la Comisión en julio de 2007, constituyó la primera «iniciativa global» en materia de deporte de la Unión. La aplicación de las medidas propuestas permitió a la Comisión recopilar datos útiles sobre asuntos que deberían tratarse en el futuro. El Libro Blanco señala varios objetivos, como la mejora de la función social del deporte, el fomento de la salud pública a través de la actividad física, el impulso de las actividades de voluntariado, la mejora de la dimensión económica del deporte y la libre circulación de los jugadores, la lucha contra el dopaje, la corrupción y el blanqueo de capitales, así como el control de los derechos de difusión, entre muchos otros.

2.El desarrollo de la dimensión europea en el deporte

El Libro Blanco sobre el deporte de 2007 preparó el camino para la Comunicación de la Comisión de enero de 2011 relativa al impacto del Tratado de Lisboa en el deporte, titulada «Desarrollo de la dimensión europea en el deporte» (COM(2011)0012).

Este es el primer documento de política adoptado por la Comisión en el ámbito del deporte desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Dicha Comunicación subraya el potencial del deporte a la hora de contribuir significativamente a alcanzar los objetivos generales de la Estrategia Europa 2020, reconociendo que el deporte contribuye a mejorar la empleabilidad y fomenta la inclusión social. La Comunicación de la Comisión también sugiere que la Unión debería suscribir el Convenio contra el Dopaje del Consejo de Europa, elaborar y aplicar dispositivos de vigilancia y requisitos de seguridad para acontecimientos deportivos internacionales, seguir avanzando en el establecimiento de objetivos nacionales sobre la base de las directrices de actividad física de la Unión y establecer normas para que las personas con discapacidad puedan acceder a las instalaciones y los acontecimientos deportivos.

En el plano económico, la Comisión pide a las asociaciones deportivas que establezcan mecanismos para la venta colectiva de los derechos de retransmisión con vistas a garantizar una redistribución adecuada de los ingresos. Otras cuestiones abordadas en la Comunicación están relacionadas con los derechos de propiedad intelectual en el ámbito del deporte, la promoción del intercambio de mejores prácticas para una financiación transparente y sostenible del deporte, y el seguimiento de la aplicación de la legislación sobre ayudas estatales en el ámbito del deporte.

3.El Plan de Trabajo de la Unión Europea para el Deporte (2014-2017)

En la Resolución del Consejo y de los Representantes de los Gobiernos de los Estados miembros, de 21 de mayo de 2014, relativa al Plan de Trabajo de la Unión Europea para el Deporte (2014-2017)[1], se identificaron tres cuestiones como las principales preocupaciones para la Unión: la integridad del deporte, su dimensión económica y la relación entre el deporte y la sociedad. El Consejo creó cinco grupos de expertos encargados, respectivamente, del amaño de partidos, la buena gobernanza, la dimensión económica del deporte, la actividad física beneficiosa para la salud (AFBS) y el desarrollo de recursos humanos en el mundo del deporte. Estos grupos de expertos también analizarán la situación de la protección de los menores y la igualdad de género en el deporte. Los objetivos del Consejo consisten en trabajar con la Comisión y los Estados miembros para la aplicación del plan de trabajo y cooperar estrechamente con las organizaciones competentes a escala nacional, europea e internacional, como el Consejo de Europa y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Dado que los grandes acontecimientos deportivos constituyen una buena ocasión para celebrar el desempeño, los valores y los beneficios del deporte en un contexto nacional e internacional, en mayo de 2016 el Consejo emitió sus conclusiones sobre el fomento de la integridad, la transparencia y la buena gobernanza en los grandes acontecimientos deportivos. En este documento, el Consejo invitaba a los Estados miembros a incorporar la integridad y la transparencia en los futuros trabajos relacionados con el deporte a escala de la Unión, apoyar la aplicación de criterios y procedimientos en materia de buena gobernanza e identificar y desarrollar modelos de cooperación público-privada y el intercambio de buenas prácticas en relación con esta cooperación.

b.Programas de acción

1.Erasmus+

El deporte forma parte integrante de Erasmus+, el programa de la Unión destinado a la educación, la formación, la juventud y el deporte para el período 2014-2020. Un 1,8 % del presupuesto anual de Erasmus+ se dedica a actividades relacionadas con el deporte, con objeto de apoyar a las asociaciones de colaboración y los acontecimientos deportivos europeos sin ánimo de lucro. El programa también debe contribuir a reforzar los elementos de base para la elaboración de políticas, esto es, financiar estudios. Por último, el programa también apoya el diálogo con las partes interesadas europeas pertinentes.

2.Semana Europea del Deporte

La Semana Europea del Deporte consiste en un conjunto de iniciativas destinadas a alentar a los ciudadanos europeos a iniciar una actividad física, que reciben apoyo de la Unión a través del programa Erasmus+. Una encuesta del Eurobarómetro mostró, efectivamente, que el 59 % de los europeos raramente o nunca realizan ejercicio o practican deporte. Esto no solo perjudica a la salud y el bienestar de las personas, sino también a la economía ya que, como consecuencia, aumenta el gasto en atención sanitaria y disminuyen la productividad en el trabajo y la empleabilidad. Por ello, cada año, con el fin de sensibilizar a los ciudadanos, la Unión promueve la Semana Europea del Deporte a escala europea, nacional, regional y local.

3.El deporte y los migrantes

La inclusión social es una de las prioridades de la Unión para el papel que desempeña el deporte en la sociedad. El deporte tiene el potencial necesario para contribuir de forma considerable a la integración de los migrantes en la Unión, ya que acerca a las personas, forma comunidades y lucha contra actitudes como la xenofobia y el racismo. La Comisión Europea facilita el intercambio de buenas prácticas sobre la integración de los migrantes. En septiembre de 2016, la Comisión publicó un estudio en el que se examina el modo en que el deporte apoya la integración de los migrantes en Europa. La Comisión fomenta, igualmente, proyectos y redes a favor de la inclusión social de los migrantes a través de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos y el Programa Erasmus+. Se financian proyectos como la European Sport Inclusion Network – Promoting Equal Opportunities for Migrants and Minorities through Volunteering in Sport (Red europea para la inclusión a través del deporte: promover la igualdad de oportunidades para los migrantes y las minorías a través del voluntariado en el deporte) y el proyecto Social Inclusion and Volunteering in Sports Clubs in Europe (La inclusión social y el voluntariado en clubes deportivos en Europa).

El fútbol desempeña un papel fundamental en materia de inclusión social, gracias a la participación de jugadores de fútbol —como en el proyecto Show Racism the Red Card (Sácale tarjeta roja al racismo)—, y de órganos directivos como la UEFA, que ayudó a la Unión a cartografiar las actividades de sus miembros en favor de la inclusión social de los refugiados.

Papel del Parlamento Europeo

En el seno del Parlamento, la elaboración de una política europea en materia de deporte entra dentro del ámbito de competencias de la Comisión de Cultura y Educación (Comisión CULT). El Parlamento reconoce que cada vez resulta más necesario que la Unión aborde las cuestiones deportivas respetando plenamente el principio de subsidiariedad, dado que el deporte constituye en sí mismo un importante fenómeno social y un bien público. En 2012, la Comisión CULT elaboró un informe sobre la dimensión europea en el deporte, que allanó el camino para la creación de la Semana Europea del Deporte, que se celebró por primera vez en septiembre de 2015. El Parlamento también está comprometido en esfuerzos por reafirmar la importancia social del deporte. Asimismo, ha abordado el problema de la igualdad de género en el deporte[2] así como el envejecimiento activo y la solidaridad intergeneracional[3]. El papel fundamental del deporte también se menciona en la resolución para la integración en el mercado laboral y la inclusión social de los refugiados[4], subrayando el importante papel del deporte como instrumento para fomentar el diálogo social e intercultural, ya que favorece la creación de relaciones positivas entre la población local y los refugiados y solicitantes de asilo.

El Parlamento ha contribuido activamente a la lucha contra el amaño de partidos y la corrupción en el deporte. En marzo de 2013, el Parlamento aprobó una Resolución[5] sobre el amaño de partidos y la corrupción en el deporte, seguida de una Resolución, de 11 de junio de 2015, relativa a las revelaciones sobre casos de corrupción de alto nivel en la FIFA[6] y por una Resolución, de 2 de febrero de 2017, sobre «un enfoque integrado de la política del deporte: buena gobernanza, accesibilidad e integridad»[7]. Durante la sesión plenaria de julio de 2016, la Comisión CULT presentó una pregunta oral a la Comisión sobre el amaño de partidos, pidiendo un compromiso pleno a favor de la ratificación del Convenio del Consejo de Europa sobre Manipulación de Competiciones Deportivas. En su respuesta, la Comisión subrayó su apoyo al Convenio, ya que constituye un valioso instrumento en la lucha contra el amaño de partidos y representa una base sólida para garantizar la coordinación y la cooperación paneuropea en dicha lucha. Sin embargo, para poder garantizar la entrada en vigor del Convenio en la Unión, es necesaria la cooperación entre los Estados miembros y las instituciones.

El Parlamento reconoce la importancia del deporte para el turismo[8], recordando la importancia de las actividades deportivas para el atractivo turístico de los territorios europeos y destacando las oportunidades derivadas de los desplazamientos de los deportistas y los espectadores para asistir a acontecimientos deportivos, que pueden atraer turistas incluso a las regiones más apartadas.

[1]DO L 183 de 14.6.2014, p. 12.

[2]DO C 316 de 30.8.2016, p. 2.

[3]Textos Aprobados, P8_TA(2015)0309.

[4]Textos Aprobados, P8_TA(2016)0297.

[5]DO C 36 de 29.1.2016, p. 137.

[6]Textos Aprobados, P8_TA(2015)0233.

[7]Textos Aprobados, P8_TA(2017)0012.

[8]Textos Aprobados, P8_TA(2015)0391.

Michaela Franke / Mara Mennella

04/2017