Tres vecinos de la Asociación Oriental: Ucrania, Moldavia y Bielorrusia

Seis Estados de la antigua Unión Soviética participan en la Asociación Oriental con la Unión, creada en 2009: Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania. Esta Asociación se creó para apoyar la labor de reforma política, social y económica de estos países, con el fin de reforzar la democratización y la buena gobernanza, la seguridad energética, la protección del medio ambiente y el desarrollo económico y social. Con la excepción de Bielorrusia, todos los miembros de la Asociación pertenecen a la Asamblea Parlamentaria Euronest.

Ucrania

Los dramáticos acontecimientos vividos en Ucrania desde noviembre de 2013 comenzaron como una protesta a favor de la Unión y en contra de la decisión del entonces presidente Víktor Yanukóvich de no firmar el Acuerdo de Asociación con la Unión, rubricado en marzo de 2012. Finalmente, este movimiento provocó un cambio de gobierno y condujo a la celebración de unas elecciones parlamentarias (en octubre de 2014) que llevaron al poder a partidos europeístas y reformistas.

A raíz del movimiento Euromaidán, Rusia anexionó ilegalmente Crimea en marzo de 2014, y la parte oriental de Ucrania se vio sumida en un conflicto armado propiciado por los separatistas apoyados por Rusia. Según las Naciones Unidas, más de 10 300 personas han muerto en Ucrania desde el estallido del conflicto. Esta cifra incluye a las 298 personas que, el 17 de julio de 2014, viajaban en el vuelo MH17 de Malaysia Airlines que se estrelló en una zona controlada por los separatistas.

Pese a los Acuerdos de Minsk alcanzados en 2015 y la creación de formatos de negociación como el Grupo de contacto tripartito y el cuarteto de Normandía, los rebrotes periódicos de los combates ponen en tela de juicio la sostenibilidad de la tregua. La Unión ha vinculado sus sanciones económicas a Rusia al pleno respeto del Acuerdo de Minsk por parte de Moscú. Las sanciones siguen en vigor desde entonces.

El Acuerdo de Asociación entró en vigor el 1 de septiembre de 2017 y se ha aplicado parcialmente y con carácter provisional desde el 1 de noviembre de 2014. La zona de libre comercio de alcance amplio y profundo (ZLCAP) —uno de los pilares del Acuerdo— está plenamente operativa desde el 1 de enero de 2016.

Además de su respaldo político, la Unión también se ha comprometido a destinar un paquete de ayudas de 12 800 millones de euros en apoyo del proceso de reforma en Ucrania. En el marco de un programa de reformas definido conjuntamente, la Unión sigue de cerca los avances que se dan en una serie de ámbitos prioritarios: la lucha contra la corrupción, la reforma del poder judicial, las reformas constitucional y electoral, la mejora del entorno empresarial y la eficiencia energética, y la reforma de la administración pública.

En otoño de 2014, la Comisión creó un Grupo de apoyo a Ucrania compuesto por expertos procedentes de las instituciones de la Unión y los Estados miembros, que realiza labores de coordinación y asesoramiento para las autoridades ucranianas en sectores clave de la reforma.

Establecida en Ucrania en diciembre de 2014, la Misión asesora de la Unión Europea para la reforma del sector de la seguridad civil en Ucrania (EUAM) coordina el apoyo internacional al sector de la seguridad civil y, además de ocuparse de las actividades operativas, ofrece asesoramiento estratégico a las autoridades ucranianas, incluida formación, sobre la forma de desarrollar unos servicios de seguridad responsables, eficientes y sostenibles que refuercen el Estado de Derecho. Los ciudadanos ucranianos con pasaporte biométrico disfrutan en el espacio Schengen de un régimen de exención de visados para estancias cortas de hasta 90 días. El Reglamento sobre la liberalización de visados con Ucrania entró en vigor el 11 de junio de 2017.

a.Posición del Parlamento Europeo

Desde el inicio de la actual legislatura, en julio de 2014, el Parlamento Europeo ha aprobado 10 resoluciones sobre Ucrania. La más reciente, sobre los casos de los líderes tártaros de Crimea Ajtem Chiygoz e Ilmi Umerov, y del periodista Mykola Semena, fue aprobada el 5 de octubre de 2017. El 11 de octubre de 2016, el líder de los tártaros de Crimea, Mustafa Dzhemilev, fue preseleccionado para el Premio Sájarov 2016.

b.Cooperación interparlamentaria

Bajo la dirección de Elmar Brok, diputado al Parlamento Europeo encargado de las actividades de apoyo a la democracia en Ucrania, el Parlamento Europeo también está aplicando un ambicioso programa de creación de capacidades dirigido al Parlamento ucraniano, la Rada Suprema (Verkhovna Rada). Esta labor se basa en las recomendaciones elaboradas como parte de la misión de evaluación de las necesidades dirigida por Pat Cox, antiguo presidente del Parlamento Europeo, entre septiembre de 2016 y febrero de 2017.

El Parlamento también se encarga de la gestión de un proceso de mediación, conocido como «diálogo Jean Monnet», que reúne al presidente de la Rada Suprema y a líderes de los diferentes movimientos políticos para hacer un seguimiento de la aplicación de estas recomendaciones.

El apoyo del Parlamento y el refuerzo de las capacidades se enmarcan jurídicamente en el Memorando de Entendimiento firmado con la Rada Suprema el 3 de julio de 2015 y el Acuerdo de Cooperación Administrativa firmado por los secretarios generales de los dos órganos parlamentarios en marzo de 2016.

c.Observación electoral

El Parlamento Europeo se ha mantenido muy activo en la observación de elecciones en Ucrania; envió tres misiones de observación en 2014 y 2015: a las elecciones presidenciales del 25 de mayo de 2014, las elecciones parlamentarias del 26 de octubre de 2014 y las elecciones locales del 25 de octubre de 2015.

Según los observadores internacionales, las elecciones parlamentarias celebradas en octubre de 2014 estuvieron bien organizadas, fueron transparentes y democráticas y, en términos generales, se desarrollaron de conformidad con las normas internacionales. Se consideró que con estas elecciones se habían consolidado las satisfactorias prácticas electorales constatadas en anteriores elecciones presidenciales celebradas en el país. No obstante, persistían algunas irregularidades, la mayoría de ellas (un 90 %) en relación con candidatos de circunscripciones uninominales de las regiones meridionales. El 2 de noviembre de 2014 se celebraron elecciones presidenciales y parlamentarias en las regiones orientales del país. La Unión no reconoció las elecciones, que consideró ilegales y contrarias a la letra y el espíritu de los Acuerdos de Minsk. Las elecciones a la Duma rusa se celebraron en el territorio de Crimea el 18 de septiembre de 2016 sin que participara como observadora la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE/OIDDH).

Moldavia

El 27 de junio de 2014, la Unión y Moldavia firmaron un Acuerdo de Asociación que incluye un acuerdo de libre comercio de alcance amplio y profundo, aplicado de forma provisional desde septiembre de 2014. En abril de 2014, Moldavia se convirtió en el primer país de la Asociación Oriental que se beneficia de un régimen de exención de visados. A raíz del escándalo de fraude bancario en 2014, la ayuda de la Unión se suspendió temporalmente. Sin embargo, tras un acuerdo alcanzado a finales de 2016 sobre un programa entre Moldavia y el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo objetivo principal es la estabilización del sector bancario moldavo, y teniendo en cuenta el cumplimiento por parte de Moldavia de otras condiciones del apoyo presupuestario (por ejemplo, los avances en la gestión de las finanzas públicas), la Unión volvió a activar sus ayudas. En el periodo 2014-2017, la ayuda bilateral concedida a Moldavia con cargo al Instrumento Europeo de Vecindad (IEV) podría oscilar entre los 335 y los 410 millones de euros. En el momento en que la Asamblea Nacional de Moldavia ratificó el Acuerdo de Asociación con la Unión, Rusia instauró una serie de medidas en relación con las importaciones desde Moldavia y retiró al país las preferencias comerciales de las que se beneficiaba en virtud del Tratado de Libre Comercio de la Comunidad de Estados Independientes.

Tras una campaña electoral relativamente tranquila, centrada principalmente en cuestiones geopolíticas (la Unión frente a la Unión Económica Euroasiática), las elecciones parlamentarias celebradas en Moldavia el 30 de noviembre de 2014 dieron la mayoría a una coalición liberal europeísta y reformista, si bien el Partido Socialista prorruso obtuvo el 21,37 % de los votos. El 14 de junio de 2015 se celebraron elecciones locales, que se saldaron con la victoria, por escaso margen, de los partidos europeístas frente al grupo prorruso. Miles de ciudadanos salieron a la calle para manifestarse en contra de los grandes escándalos de corrupción. Desde las elecciones se han sucedido en el poder cuatro gobiernos diferentes, muestra de la inestabilidad política en la que está sumido el país.

El candidato prorruso del Partido Socialista, Igor Dodon, ganó las elecciones presidenciales celebradas en otoño de 2016.

Pese a su gran impopularidad, la coalición en el poder adoptó una nueva ley electoral el 20 de julio de 2017, en la que se pasaba de un sistema proporcional a un sistema mixto, con 51 diputados elegidos en circunscripciones según un sistema mayoritario y en una única vuelta, y 50 diputados elegidos por representación proporcional. La ley fue aprobada pese a las opiniones negativas de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa y la OIDDH de la OSCE y de los mensajes enviados previamente por líderes de la Unión.

Uno de los principales retos a los que se enfrenta Moldavia sigue siendo la región separatista de Transnistria, que ha declarado su independencia de manera unilateral. Las conversaciones oficiales, celebradas en un formato «5 + 2» y destinadas a resolver el conflicto, han dado hasta ahora resultados muy limitados. Gracias a un protocolo bilateral, la ZLCA se amplió a Transnistria el 1 de enero de 2016.

Además, en otoño de 2016 afloraron tensiones políticas entre Chisináu y Comrat (la capital de Gagauzia), como resultado de la interpretación de la ley de 1994 sobre el estatuto especial de esta región y de otros sucesos de índole política (incluida la orden de detención dictada contra cuatro políticos de Gagauzia). El conflicto político se resolvió posteriormente gracias a la mediación de los embajadores de la OSCE, los EE. UU. y la Unión en el país.

a.Posición del Parlamento Europeo

El 4 de julio de 2017, el Parlamento Europeo adoptó su Posición sobre la propuesta de la Comisión relativa a la concesión de una ayuda macrofinanciera a Moldavia por un valor máximo de 100 millones de euros. El Parlamento destacó que esta ayuda debe contribuir al restablecimiento de una situación de financiación exterior sostenible para el país y apoyar su desarrollo económico y social. También instó a la Comisión y al Servicio Europeo de Acción Exterior a controlar el cumplimiento de las condiciones previas y los objetivos de la financiación. En una declaración conjunta que acompañaba a la Resolución, el Parlamento, el Consejo y la Comisión subrayan que una condición previa para la concesión de ayuda macrofinanciera es que se respeten una serie de mecanismos democráticos eficaces, en particular un sistema parlamentario y el Estado de Derecho.

b.Cooperación interparlamentaria

Las relaciones entre la Unión y Moldavia se formalizaron en 2014 con la firma del Acuerdo de Asociación. La primera reunión del Consejo de Asociación UE-Moldavia se celebró el 16 de marzo de 2015, y la quinta reunión de la Comisión Parlamentaria de Asociación UE-Moldavia tuvo lugar en Estrasburgo los días 25 y 26 de octubre de 2017.

c.Observación electoral

El Parlamento ha sido invitado como observador de todas las elecciones parlamentarias celebradas recientemente en Moldavia. Los observadores internacionales de la misión de observación de larga duración de la OIDDH de la OSCE hicieron una valoración relativamente positiva de las elecciones legislativas celebradas el 30 de noviembre de 2014. Junto con la OIDDH de la OSCE, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, una misión de observación del Parlamento Europeo supervisó las elecciones parlamentarias del 8 de octubre de 2016. La delegación del Parlamento Europeo también observó las elecciones presidenciales de 2016. La delegación elogió el trabajo de la comisión electoral central y celebró el elevado número de candidatas, pero condenó el uso excesivo de recursos administrativos, la falta de transparencia en la financiación de la campaña y el desequilibrio en la cobertura de los medios de comunicación.

Bielorrusia

En las últimas décadas, las relaciones de la Unión con Bielorrusia han atravesado momentos difíciles, debido a las constantes violaciones de los derechos humanos y civiles en el país. Sin embargo, desde 2015 Bielorrusia ha mostrado una actitud más abierta hacia la Unión y la Asociación Oriental. Sus relaciones con los países occidentales mejoraron antes de las elecciones presidenciales de octubre de 2015, y desempeñó un importante papel como anfitriona en la mediación de la Unión en la crisis de Ucrania. En respuesta, la Unión se ha comprometido a aplicar una política de «colaboración crítica» con Bielorrusia, tal como se indica en las Conclusiones del Consejo de 15 de febrero de 2016.

Si bien la Unión condena las violaciones de derechos humanos —bien documentadas— de Bielorrusia, Bruselas está dispuesta a reforzar el compromiso de la Unión y la cooperación sectorial a condición de que la relación se base en valores comunes. El diseño de la política de la Unión en relación con Bielorrusia en los próximos años sigue dependiendo principalmente de la adopción por parte de este país de medidas concretas de respeto de las libertades fundamentales universales, el Estado de Derecho y los derechos humanos.

El 25 de febrero de 2016, el Consejo decidió no prorrogar las medidas restrictivas aplicadas a 170 personas y tres empresas, que ya se habían eliminado de la lista. Ahora bien, prorrogó las demás medidas, entre ellas, el embargo de armas, la inmovilización de activos y la prohibición de viajar, aplicadas a cuatro personas incluidas en la lista en conexión con las desapariciones sin esclarecer de dos políticos de la oposición, un empresario y un periodista.

El diálogo sobre derechos humanos entre la Unión y Bielorrusia se reanudó en julio de 2015; la última ronda de conversaciones tuvo lugar en julio de 2017. Para poder contar con un foro de diálogo político entre altos cargos públicos, se creó en 2016 el grupo de coordinación UE-Bielorrusia, cuyo principal objetivo es guiar la cooperación entre la Unión y Bielorrusia y supervisar el desarrollo de las relaciones futuras.

Bielorrusia participa de forma proactiva en los formatos multilaterales de la Asociación Oriental. En 2017 se concluyeron las negociaciones sobre una asociación de movilidad y se están manteniendo negociaciones sobre sendos acuerdos de facilitación de visados y de readmisión. En la actualidad, ambas partes están ultimando las conversaciones sobre las prioridades de asociación, que constituirán el primer documento firmado entre Bielorrusia y la Unión.

Una ola de protestas que se extendió por Bielorrusia en febrero y marzo de 2017 marcó otro punto de inflexión en las relaciones bilaterales. La Unión condenó enérgicamente la represión ejercida contra manifestantes pacíficos.

a.Posición del Parlamento Europeo

El Parlamento Europeo ha aprobado una serie de resoluciones en las que critica a Bielorrusia en lo que respecta a los presos políticos, las restricciones a la libertad de prensa y la sociedad civil, las violaciones de los derechos humanos y unas elecciones parlamentarias con irregularidades. El 6 de abril de 2017, el Parlamento aprobó una Resolución urgente sobre la situación en Bielorrusia, en la que condenaba la represión ejercida, en febrero y marzo de 2017, contra manifestantes pacíficos en todo el país.

b.Cooperación interparlamentaria

El Parlamento no reconoce a la Asamblea Nacional de Bielorrusia debido al modo en que se han celebrado las elecciones en el país. En consecuencia, no mantiene relaciones bilaterales con dicha Asamblea. En cambio, la Delegación del Parlamento para las Relaciones con Bielorrusia se reúne regularmente con miembros de la oposición bielorrusa y con representantes de la sociedad civil para dialogar acerca de la evolución política y económica del país. El cumplimiento de las normas electorales de la OSCE es una condición previa para la participación de Bielorrusia en la Asamblea Parlamentaria Euronest. El reciente acercamiento de la Unión a Bielorrusia condujo a la visita de una delegación del Parlamento Europeo al país en junio de 2015 y julio de 2017.

c.Observación electoral

Bielorrusia no ha invitado al Parlamento como observador de elecciones desde 2001. Las últimas elecciones parlamentarias se celebraron el 11 de septiembre de 2016, con misiones de observación electoral de la OIDDH de la OSCE y de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.

 

Krzysztof Bartczak

01/2018