Asia Oriental

Asia es el continente de mayor extensión y el más poblado del mundo, y reviste una gran importancia geoestratégica para la Unión. La Unión tiene tres socios estratégicos en Asia Oriental: China, Japón y la República de Corea, y se enfrenta a problemas de seguridad en la región, como el desafío nuclear en Corea del Norte y el disputado mar de China Meridional. La Unión es un agente económico fuerte y un importante donante de ayuda y al desarrollo que realiza una labor de promoción de la consolidación institucional, la democracia, la buena gobernanza y los derechos humanos.

En la presente ficha técnica se describe la región de Asia Oriental. Véanse asimismo las fichas técnicas sobre Asia Meridional (5.6.7) y Asia Sudoriental (5.6.9).

Base jurídica

  • Título V (acción exterior de la Unión) del Tratado de la Unión Europea (TUE);
  • Artículos 206, 207 (comercio) y 216 a 219 (acuerdos internacionales) del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE);
  • Acuerdos de colaboración y cooperación (ACC) (relaciones bilaterales).

Asia Oriental

a.China

En 1994, la Unión reanudó sus relaciones con China, suspendidas en 1989 tras la matanza de la plaza de Tiananmén. No obstante, el embargo de armas impuesto por la Unión tras los acontecimientos de 1989 sigue vigente. La creciente interdependencia económica entre los dos socios se refleja en la Agenda Estratégica para la Cooperación UE-China 2020, adoptada el 22 de junio de 2016. En este marco, la Unión aspira a entablar una cooperación estratégica con China en tres ámbitos principales: programas de prosperidad y reforma; política exterior y seguridad, y gobernanza mundial y contexto multilateral. La 19.ª Cumbre UE-China se celebró los días 1 y 2 de junio de 2017 en Bruselas. Ambas partes reafirmaron su voluntad de cooperar para hacer frente al cambio climático, así como su apoyo al Acuerdo de París. La correspondiente ronda del diálogo específico anual UE-China sobre derechos humanos tuvo lugar posteriormente ese mismo mes. China se ha opuesto firmemente a cualquier «interferencia» del exterior en sus asuntos internos, incluidos los relacionados con los derechos humanos. El Parlamento ha llamado la atención sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas por China, en particular, la detención arbitraria, los campos de trabajo, la pena de muerte, las limitaciones de las libertades de expresión y de asociación, los abortos forzados, y las políticas represivas en el Tíbet y en Xinjiang, y ha asimismo respaldado las peticiones de ciudadanos chinos relativas a reformas políticas efectivas[1].

El clima empresarial de China se considera difícil: en 2016, la inversión extranjera directa china en la Unión aumentó hasta un importe histórico de cerca de 40 000 millones de euros, mientras que la inversión de la Unión en China se redujo hasta su punto más bajo en diez años, por debajo de los 8 000 millones de euros.

La Unión sigue siendo el mayor socio comercial de China, mientras que China es el segundo mayor socio comercial de la Unión, por detrás de los Estados Unidos. El comercio de mercancías entre la Unión y China alcanza un valor de más de 1 500 millones de euros al día, con unas exportaciones de la Unión por valor de 170 000 millones de euros y unas importaciones por valor de 345 000 millones de euros en 2016. La Unión se muestra preocupada por las medidas proteccionistas y restricciones a las exportaciones aplicadas por China, y por el problema de su capacidad de producción excesiva en ciertos sectores industriales, así como por la falta de reciprocidad y de acceso a los mercados en las relaciones de comercio e inversión.

El Parlamento aprobó el 12 de mayo de 2016 una resolución sobre la posición de la Unión en relación con la concesión de la condición de economía de mercado a China. En noviembre de 2013, China y la Unión entablaron negociaciones con vistas a la celebración de un amplio acuerdo bilateral de inversión. Es fundamental que se acometa lo antes posible un intercambio relativo a las ofertas de acceso al mercado. Para la Unión, la rápida conclusión de un acuerdo con China sobre las indicaciones geográficas constituye una de las principales prioridades. Las sesiones de trabajo anuales entre los miembros de la Delegación para las Relaciones con la República Popular China del Parlamento Europeo y sus colegas de la Asamblea Popular Nacional de China han quedado suspendidas desde que la celebración de la 40.ª reunión interparlamentaria, prevista para septiembre de 2016, fuera cancelada por China en el último momento debido a una invitación del Parlamento al dalái lama.

En julio de 2016, el Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya determinó en una sentencia no vinculante que China no tiene derechos históricos en muchas de las zonas en disputa del mar de China Meridional.

b.Taiwán

La Unión se atiene a la política de una sola China y no reconoce a Taiwán como Estado soberano. La inclusión de Taiwán en la Comunicación de la Comisión, de 14 de octubre de 2015, titulada «Comercio para todos» constituye una importante novedad, ya que en ella se recoge que «la UE estudiará la posibilidad de iniciar negociaciones sobre inversión con [Hong Kong y] Taiwán». Un acuerdo bilateral de inversión con Taiwán iría más allá de la protección de las inversiones, ya que adoptaría un enfoque exhaustivo en relación con el acceso al mercado y las normas que mejoran el marco normativo general. La Unión ha establecido un diálogo bien estructurado sobre cuestiones económicas y comerciales con Taiwán en una serie de sectores, como el del automóvil, los productos farmacéuticos, los productos cosméticos y los productos sanitarios. La Unión es el cuarto mayor mercado para Taiwán, y el comercio de mercancías entre ambos alcanzó un nuevo récord en 2016, llegando a los 46 000 millones de euros. Con un volumen de inversión extranjera directa de 10 000 millones de euros (2015), la Unión es el principal inversor en Taiwán. El Parlamento ha respaldado las posibles negociaciones de un acuerdo de cooperación económica UE-Taiwán y ha promovido una cooperación bilateral más estrecha en los ámbitos del comercio, la investigación, la cultura, la educación y la protección del medio ambiente[2].

c.Japón

Las relaciones de la Unión con Japón, socio estratégico desde 2003, se basan en valores compartidos: los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho. La Unión y Japón están colaborando actualmente para elaborar un acuerdo marco, un acuerdo de asociación estratégica (AAE) que abarque no solo el diálogo político y la cooperación estratégica, sino también la cooperación a la hora de abordar los desafíos regionales y mundiales. En paralelo, se está negociando un acuerdo de libre comercio entre la Unión y Japón que estimule el comercio y el crecimiento económico de ambas partes. Las negociaciones se iniciaron oficialmente el 25 de marzo de 2013, y la 18.ª ronda se celebró en Tokio en abril de 2017. Las partes confirmaron en la reunión de los dirigentes de la Unión y Japón del 21 de marzo de 2017 su intención de concluir rápidamente las negociaciones. Cuando respaldó el inicio de las negociaciones sobre el acuerdo de libre comercio, el Parlamento insistió en que ambas economías se beneficiasen de este en condiciones de reciprocidad e igualdad, y pidió a Japón que cumpliera, en particular, su compromiso de reducir las medidas no arancelarias y las barreras técnicas al comercio. Japón es el segundo mayor socio comercial de la Unión en Asia (por detrás de China), con un volumen total de comercio entre ambos de 125 000 millones de euros en 2016. Ambas partes se han comprometido a seguir reforzando las relaciones comerciales y de inversión.

d.República de Corea (Corea del Sur)

Corea del Sur pasó a ser un socio estratégico de la Unión en 2010, y desde entonces el país ha reforzado sus valores democráticos y cuenta en la actualidad con una sociedad civil madura. El rápido crecimiento de su economía de mercado ha favorecido el establecimiento de unos vínculos políticos y económicos estrechos con la Unión. El Acuerdo Marco UE-Corea del Sur de 2014 proporciona la base para una cooperación reforzada en relación con grandes cuestiones políticas y de alcance mundial, y está relacionado jurídicamente con el Acuerdo de Libre Comercio UE-Corea del Sur. En julio de 2016 se cumplieron cinco años de la entrada en vigor de este Acuerdo de Libre Comercio, en virtud del cual se liberalizan plenamente las exportaciones de mercancías, con la excepción de un número limitado de productos agrícolas. El comercio bilateral entre la Unión y Corea del Sur ha aumentado significativamente por ambas partes y alcanzó un máximo histórico de más de 96 000 millones de euros en 2016. Las relaciones con Corea del Sur también se caracterizan por un nivel cada vez mayor de integración económica y comercial. La Unión y Corea del Sur comparten el objetivo de desnuclearizar la península de Corea y garantizar la estabilidad en toda Asia Nororiental.

e.Corea del Norte

La Unión no tiene representación en la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y las relaciones bilaterales con este país son limitadas. Actualmente no existe ningún tratado bilateral político o comercial en vigor. Además, exceptuando la asistencia humanitaria, la cooperación para el desarrollo de la Unión está sujeta a consideraciones políticas, las sanciones de las Naciones Unidas y otras restricciones. El Parlamento ha aprobado varias resoluciones de condena a Pionyang por sus programas nucleares y de misiles, y ha expresado su profunda preocupación por el deterioro de la situación de los derechos humanos en el país.

De conformidad con las Resoluciones 2270 y 2321 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el 6 de abril de 2017 la Unión amplió las sanciones contra la RPDC al hacer la prohibición de invertir en servicios financieros y transporte extensiva a otros sectores, como la industria relacionada con las armas convencionales, la metalurgia, el sector aeroespacial, y los servicios informáticos o los relacionados con la industria minera o la fabricación en la industria química, minera y del refino. La Unión añadió asimismo a cuatro personas a la lista de personas afectadas por sus medidas restrictivas contra la RPDC, con lo que el número total de personas sujetas a inmovilización de activos y a restricciones de viaje se eleva a cuarenta y uno; por otra parte, hay siete entidades sujetas a inmovilización de activos. En lo que respecta al comercio de mercancías, la Unión es el undécimo mayor socio de Corea del Norte, con un volumen comercial total de 30 millones de euros.

[1]DO C 36 de 29.1.2016, p. 126.

[2]Resolución del Parlamento Europeo, de 12 de septiembre de 2012, sobre el Informe anual del Consejo al Parlamento Europeo sobre la política exterior y de seguridad común (DO C 353 E de 3.12.2013, p. 77). http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P7-TA-2012-0334+0+DOC+XML+V0//ES

Anna Saarela

09/2017