La Unión Europea y sus socios comerciales

En el periodo posterior a la crisis económica y financiera de 2008, la UE ha acelerado su especialización en la producción de bienes de marca de alto valor, en detrimento de la fabricación de productos con un alto coeficiente de mano de obra y bajo valor. Sin embargo, las persistentes barreras al comercio interfieren en los esfuerzos de los exportadores europeos. Para superar estas barreras y ofrecer igualdad de condiciones a sus empresas, la Unión viene negociando varios acuerdos de libre comercio.

Fundamento jurídico

Artículo 207 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), en virtud del cual la política comercial común es competencia exclusiva de la Unión.

Posición central de la UE

La UE es la principal economía del mundo y genera más del 20 % del producto interior bruto (PIB) mundial[1]. Gracias al tamaño de su PIB (14 billones EUR)[2] y a la apertura de su mercado interior, cuyas exportaciones ascienden a 2 415 000 millones EUR y sus importaciones, a 2 188 000 millones EUR[3], la UE ha desempeñado un papel central en la configuración del sistema comercial internacional, sobre todo al haber contribuido activamente a conformar la Organización Mundial del Comercio (OMC). La apertura económica ha traído consigo ventajas considerables para la UE —y lo seguirá haciendo—, dado que más de 30 millones de empleos en la UE dependen del comercio exterior[4] y se espera que el 90 % del crecimiento económico mundial en los próximos quince años se genere fuera de Europa[5]. Los nuevos agentes económicos y los avances tecnológicos han transformado profundamente la estructura y los patrones del comercio internacional. En particular, el amplio uso de las tecnologías de la información ha hecho posibles las transacciones de bienes y servicios que antes no podían comercializarse. El comercio exterior ha crecido a pasos agigantados durante los últimos veinte años, alcanzando niveles sin precedentes. En la actualidad, la economía mundial está extremadamente integrada y las cadenas internacionales de suministro han sustituido en gran medida al comercio tradicional de productos acabados.

La globalización y los efectos persistentes de la crisis financiera mundial han afectado negativamente al rendimiento económico de la Unión. No obstante, en algunos aspectos, la economía de la UE ha demostrado poseer una notable capacidad de resistencia en comparación con otras economías industrializadas, y el porcentaje que representa en el PIB mundial se ha reducido más lentamente que en el caso de Japón y los Estados Unidos. La UE también ha sido capaz de preservar una posición relativamente fuerte en el comercio de bienes, reforzando al mismo tiempo su liderazgo en el comercio de servicios.

Papel de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo

El comercio internacional fue uno de los primeros sectores respecto de los que los Estados miembros de la UE acordaron ceder su soberanía. Así, confirieron a la Comisión Europea la responsabilidad de tratar las cuestiones comerciales en su nombre, también en las negociaciones de los acuerdos comerciales internacionales. En otras palabras, la UE, actuando como una entidad única, negocia acuerdos comerciales tanto bilaterales como multilaterales en nombre de todos sus Estados miembros. Como demuestra su historial en el sistema de solución de diferencias de la OMC, la UE ha mostrado una notable capacidad de defensa de sus intereses en el marco de los conflictos comerciales de alcance internacional. La UE también ha utilizado herramientas comerciales internacionales para promover sus propios valores y políticas y ha intentado ampliar sus prácticas reguladoras al resto del mundo. En efecto, la promoción de los valores europeos, como los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la buena gobernanza y el respeto del medio ambiente, es uno de los tres pilares de la nueva estrategia comercial de la UE «Comercio para todos».

Tradicionalmente la UE ha defendido un sistema de comercio internacional abierto y justo, y ha puesto un gran empeño en garantizar «la integración de todos los países en la economía mundial, entre otras cosas mediante la supresión progresiva de los obstáculos al comercio internacional».

El Tratado de Lisboa también reforzó el papel del Parlamento Europeo al hacerlo colegislador, en pie de igualdad con el Consejo, en asuntos legislativos en materia de comercio e inversiones. Además, el Tratado confirió al Parlamento un papel más activo en la negociación y la ratificación de acuerdos comerciales internacionales, que ahora precisan de su aprobación.

Política y orientación comerciales

La Comunicación de 2010, titulada «Comercio, crecimiento y asuntos mundiales», hizo del comercio internacional uno de los pilares de la nueva Estrategia Europa 2020, destinada a lograr una UE más competitiva y más ecológica. La nueva estrategia hacía mayor hincapié en las relaciones económicas exteriores de la UE como catalizador del crecimiento y la creación de empleo, y reconocía la necesidad de adoptar un enfoque coordinado respecto de las políticas exteriores e interiores de la UE.

Del mismo modo, la estrategia comercial de la UE «Comercio para todos» reafirma el papel de la política comercial de la UE como principal motor del crecimiento, el empleo y la inversión, y pide una revitalización de la OMC mediante la definición de los tres objetivos siguientes[6]:

  • confiando a la OMC un papel fundamental en la elaboración y la aplicación de las normas en todos los ámbitos del comercio mundial;
  • adoptando, en el seno de la OMC, un enfoque más centrado que permita tratar cada cuestión en función de su importancia, en lugar del enfoque actual de «compromiso único», según el cual todos los puntos de la agenda han de acordarse juntos;
  • creando un «mecanismo de dos velocidades», que permita a un subconjunto de miembros de la OMC avanzar en una cuestión determinada, dejando la puerta abierta para que, en una fase posterior, se adhieran otros miembros.

Tras el estancamiento en la OMC de las negociaciones multilaterales sobre el Programa de Doha para el Desarrollo, la UE se vio obligada a buscar vías alternativas para garantizar un mejor acceso a los mercados de terceros países. Con este fin se introdujo una nueva generación de acuerdos de libre comercio (ALC) de alcance amplio que van más allá de las reducciones arancelarias y del comercio de bienes.

El primero de dichos ALC de nueva generación se celebró con Corea del Sur y, tras su ratificación por el Parlamento Europeo, viene aplicándose de manera provisional desde el 1 de julio de 2011. Prueba de esta nueva política son el Acuerdo Comercial Multipartes entre la UE y Colombia y Perú, que se aplica provisionalmente desde 2013, el Acuerdo de Asociación con los países de América Central, cuyo pilar comercial se ha venido aplicando de forma provisional desde 2013, el Acuerdo Económico y Comercial Global (AECG) UE-Canadá, el ALC UE-Singapur, cuyas negociaciones concluyeron en 2014, y el ALC UE-Vietnam, cuyas negociaciones culminaron a finales de 2015.

Aunque la conclusión de las negociaciones con los Estados Unidos sobre la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (ATCI) y con Japón sobre un ALC siguen siendo una prioridad estratégica, la UE también ha iniciado negociaciones con miras a la celebración de ALC con Australia, Nueva Zelanda y Túnez, y se ha comprometido a abrir negociaciones con Filipinas e Indonesia. Las negociaciones con Malasia, Tailandia y la India se reanudarán tan pronto como las condiciones sean las adecuadas. La UE ha abierto asimismo negociaciones para la celebración de tratados bilaterales de inversión independientes con China y Myanmar/Birmania, y buscará la apertura de negociaciones similares con Taiwán y Hong Kong. Se sopesará la apertura de negociaciones con Irán una vez que este último se haya adherido a la OMC.

Los beneficios de estos acuerdos son notables. Los aranceles medios impuestos a las exportaciones de la UE se reducirán en aproximadamente un 50 %. Se prevé, asimismo, que los acuerdos de libre comercio contribuyan al crecimiento económico de la UE reforzando su PIB en un 2 %[7]. No obstante, la conclusión de estos acuerdos todavía puede demorarse varios años.

Importaciones y exportaciones

Europa es el mayor exportador de bienes manufacturados y servicios, y constituye también el mayor mercado para las exportaciones de unos ochenta países[8]. El comercio de bienes de la UE con el resto del mundo alcanzó la suma de 3 421 600 millones de euros en 2013[9].

La Unión Europea como potencia comercial

Comercio de bienes

País Exportaciones Importaciones Total Balanza comercial
UE[10] 1736,6 1684,9 3421,5 51,6
China[11] 1663,3 1468,3 3131,6 195
Estados Unidos 1189,4 1753,7 2943,1 − 565
Japón 538,4 627,3 1165,7 − 88,9

Fuente: Eurostat

Las exportaciones de la UE alcanzaron un máximo histórico de 1 736 600 millones EUR en 2013 y descendieron a 1 703 000 millones EUR en 2014[12]. Esta disminución de las exportaciones se explica por el descenso de las exportaciones en dos categorías de bienes: combustibles y lubricantes minerales (CUCI 3) y materias primas (CUCI 2 y 4), cuyas exportaciones se redujeron en un 10,6 % y un 4,8 % respectivamente en 2014[13]. Los Estados Unidos siguieron siendo, con gran diferencia, el destino más importante de los bienes exportados por la UE en 2014, seguidos de China, Suiza y Rusia.

Las importaciones se mantuvieron relativamente estables en 2014 (con un descenso del 0,3 % con respecto al año anterior) y se valoraron en 1 681 000 millones EUR[14]. China fue el principal proveedor de bienes de la UE en 2014, seguido por los EE.UU. y Rusia.

La UE es también el líder mundial en el comercio de servicios, que representa más del 50 % del PIB en cada uno de sus Estados miembros[15]. En 2013, la UE registró un excedente de 240 000 millones EUR en las transacciones de servicios con el resto del mundo, al haber alcanzado las exportaciones la suma de 1 561 000 millones de euros y las importaciones, el importe de 1 321 000 millones de euros. El comercio de servicios representó el 28,7 % de las importaciones de bienes y servicios de la UE en 2013[16]. Los Estados Unidos, la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) y Asia fueron algunos de los socios más importantes de la UE en el comercio de servicios. Según los últimos datos disponibles, el comercio de servicios de la UE se centró principalmente en tres categorías: transportes, viajes y otros servicios a empresas.

Inversión extranjera directa en la UE

La UE es el mayor inversor del mundo y uno de los principales receptores de inversión extranjera directa (IED). Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, en 2009, se ampliaron las competencias exclusivas de la UE en materia de comercio internacional, que ahora incluyen la IED.

  Flujos de IED hacia el exterior Flujos de IED desde el exterior
Otros países europeos, incluidos los miembros de la AELC 72,2 66,1
América del Norte 80,5 118,5
América Central − 4,9 48,3
Asia 57,0 38,0

Fuente: Eurostat

[1] European Union Trade and Investment 2014, Comisión Europea, 2014, p. 3, consultado el 11 de enero de 2016, http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2014/january/tradoc_152062.pdf

[2] A deeper and fairer Single Market, Comisión Europea, p. 1, consultado el 17 de diciembre de 2014, http://ec.europa.eu/DocsRoom/documents/13446/attachments/1/translations/en/renditions/native

[3] EU position in world trade, Comisión Europea, consultado el 17 de diciembre de 2015, http://ec.europa.eu/trade/policy/eu-position-in-world-trade/

[4] Trade for all: Towards a more responsible trade and investment policy, Comisión Europea, p. 8, consultado el 11 de enero de 2016, http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2015/october/tradoc_153846.pdf

[5] Trade for all: Towards a more responsible trade and investment policy, Comisión Europea, p. 8, consultado el 17 de diciembre de 2015, http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2015/october/tradoc_153846.pdf

[6] Trade for all: Towards a more responsible trade and investment policy, op. cit., p. 6.

[7] The European Union explained: Trade, Comisión Europea, 2014, p. 5, consultado el 11 de enero de 2016, http://europa.eu/pol/pdf/flipbook/en/trade_en.pdf

[8] EU position in world trade, Comisión Europea, consultado el 11 de enero de 2016, http://ec.europa.eu/trade/policy/eu-position-in-world-trade/

[9] International trade in goods, Comisión Europea, consultado el 21 de diciembre de 2015, http://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php/International_trade_in_goods

[10]Flujos comerciales exteriores con Extra-EU 27.

[11]Excluido Hong-Kong.

[12] International Trade 2013-2014 (véase arriba).

[13] Ibid.

[14] Ibid.

[15] International trade in services, Comisión Europea, consultado el 21 de diciembre de 2015, http://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php/International_trade_in_services

[16]Entrevista con un funcionario europeo, DG Comercio, Unidad de Comercio de Servicios, Bruselas, 21 de diciembre de 2015.

Francesco Tenuta / Elfriede Bierbrauer

01/2016