Funcionamiento de la Unión Europea

La Unión Europea dispone de un poder legislativo y ejecutivo propio, así como de un sistema judicial independiente y de un banco central, que son apoyados y complementados por otras instituciones y órganos, cuyas atribuciones se derivan de los Tratados fundacionales. Con el paso del tiempo y de los sucesivos Tratados, las competencias de la Unión han evolucionado notablemente, al igual que los procedimientos de toma de decisiones aplicados por el Parlamento y el Consejo cuando legislan acerca de la mayoría de las políticas de la Unión. La Unión también cuenta con su propio presupuesto para poder cumplir sus objetivos. El Tratado de Lisboa situó al Parlamento en pie de igualdad con el Consejo a la hora de decidir sobre la totalidad del presupuesto de la Unión y el marco financiero plurianual.