El mercado interior

El mercado único es la mayor realización de la Unión Europea. Se trata de un espacio sin fronteras interiores, que garantiza en principio la libre circulación de mercancías, personas, servicios y capitales. Para convertirlo en realidad, los legisladores europeos aprobaron cientos de directivas para eliminar las barreras técnicas, normativas, jurídicas y culturales existentes dentro de la Unión. La creación del mercado único animó a los Estados miembros a liberalizar los mercados monopolísticos hasta entonces protegidos en el sector de los servicios públicos. Mediante la aproximación de sus legislaciones nacionales, los Estados miembros han ido logrando la armonización de reglas y normas dentro de la UE como ha sucedido, por ejemplo, con el reconocimiento mutuo de las titulaciones, los mercados públicos, la propiedad intelectual y la supervisión financiera.