La Delegación del Parlamento Europeo para las Relaciones con Belarús, constituida en 1994, no mantiene en la actualidad relaciones oficiales con el Parlamento ni con el Gobierno del régimen de Belarús, por la negativa de éste a organizar unas elecciones libres y justas, establecer el Estado de derecho y respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo de Belarús.
No obstante, la Delegación mantiene un diálogo activo e intenso con los representantes de la oposición democrática, de las organizaciones no gubernamentales independientes y de la sociedad civil de Belarús.
Como consecuencia de la denegación reiterada de visados de entrada por parte de las autoridades en Minsk, la Delegación no ha podido viajar a Belarús en los últimos años. Sin embargo, se reúne con frecuencia en Bruselas y en Estrasburgo con el fin de examinar la evolución de la política de la UE en relación con Belarús y evaluar la situación política y económica en aquel país, así como para formular recomendaciones al Consejo de la UE y a la Comisión Europea relativas a los posibles futuros pasos para mejorar la situación de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho en Belarús y para acercar a la UE este importante país vecino.