Procedimiento : 2015/2002(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A8-0194/2015

Textos presentados :

A8-0194/2015

Debates :

PV 08/07/2015 - 16
CRE 08/07/2015 - 16

Votaciones :

PV 09/07/2015 - 12.8
CRE 09/07/2015 - 12.8
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2015)0272

INFORME     
PDF 249kWORD 117k
18.6.2015
PE 551.887v02-00 A8-0194/2015

sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad

(2015/2002(INI))

Comisión de Asuntos Exteriores

Ponente: Eduard Kukan

ENMIENDAS
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 VOTACIÓN FINAL NOMINAL
 RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad

(2015/2002(INI))

El Parlamento Europeo,

       Vistos el artículo 2, el artículo 3, apartado 5, y los artículos 8 y 21 del Tratado de la Unión Europea,

–       Visto el documento conjunto de consulta de la Comisión y la Vicepresidenta / Alta Representante titulado «Hacia una nueva Política Europea de Vecindad», publicado el 4 de marzo de 2015(1),

–       Vistas las Comunicaciones de la Vicepresidenta/Alta Representante «Asociación para la democracia y la prosperidad compartida con los países del mediterráneo meridional» (COM(2011)0200)(2), publicada el 8 de marzo de 2011, y «Una nueva respuesta a una vecindad cambiante» (COM(2011)0303)(3), publicada el 25 de mayo de 2011,

–       Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, de 11 de marzo de 2003, titulada «Una Europa más amplia – Relaciones con los países vecinos: un nuevo marco para las relaciones con nuestros vecinos del Este y del Sur de Europa» (COM(2003)0104)(4),

–       Vistas las conclusiones del Consejo de 18 de febrero de 2008 sobre la Política Europea de Vecindad (PEV)(5) y de 20 de abril de 2015 sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad,

       Vistas las Directrices para promover y proteger el disfrute de todos los derechos humanos por las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI), aprobadas por el Consejo de Asuntos Exteriores el 24 de junio de 2013,

–       Vistas sus Resoluciones anteriores sobre la Política Europea de Vecindad, a saber, de 20 de noviembre de 2003, sobre las relaciones con nuestros vecinos del Este y del Sur de Europa(6), de 20 de abril de 2004, sobre una política de relaciones con los países vecinos en una Europa más amplia(7), de 19 de enero de 2004, sobre la política europea de vecindad(8), de 15 de noviembre de 2007, sobre la consolidación de la política europea de vecindad(9), de 7 de abril de 2011, sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad – Dimensión oriental(10), de 7 de abril de 2011, sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad – Dimensión meridional(11), de 14 de diciembre de 2011, sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad(12), y de 23 de octubre de 2013, sobre la Política Europea de Vecindad: hacia una cooperación reforzada. Posición del PE sobre los informes de 2012(13), y de 12 de marzo de 2014, sobre la evaluación y definición de prioridades para las relaciones de la UE con los países de la Asociación Oriental(14),

       Vista la Declaración de Riga de la Cumbre de la Asociación Oriental de 22 de mayo de 2015,

       Visto el informe del Grupo de Reflexión de Alto Nivel sobre una comunidad energética para el futuro,

–       Visto el artículo 52 de su Reglamento,

–       Visto el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores (A8-0194/2015),

A.     Considerando que la Política Europea de Vecindad (PEV) se creó para profundizar las relaciones, mejorar la cooperación y reforzar las asociaciones de la UE con los países vecinos con objeto de desarrollar una zona compartida de estabilidad, seguridad y prosperidad tal como se subraya en el artículo 8 del TUE; que el objetivo sigue siendo el mismo;

B.     Considerando que la vecindad se encuentra actualmente en estado de transformación debido al creciente número de antiguos y nuevos retos en materia de seguridad y es menos estable, considerablemente menos segura y atraviesa una crisis económica más profunda que cuando se creó la PEV;

C.     Considerando que la política revisada debe basarse en la responsabilidad mutua y un compromiso compartido con los valores y principios de la UE incluidos la democracia, el Estado de Derecho, los derechos humanos y unas instituciones públicas eficientes, responsables y transparentes, y que ello reporta beneficios tanto para las sociedades vecinas como para las nuestras en cuanto a estabilidad, seguridad y prosperidad; que, pese a las complejidades y retos en la práctica, la UE debe seguir apoyando firmemente los procesos de transición en todos y cada uno de los países en apoyo de la democratización, el respeto de los derechos humanos y el Estado de Derecho;

D.     Considerando que grandes partes de la vecindad siguen afectadas por conflictos armados o congelados y crisis; que los países socios deben esforzarse por lograr una solución pacífica de los conflictos existentes; que la existencia de conflictos, incluidos los congelados o prolongados, obstaculiza la transformación económica, social y política así como la cooperación, estabilidad y seguridad regionales; que la UE debería desempeñar un papel más activo en la resolución pacífica de los conflictos existentes;

E.     Considerando que estos conflictos minan el desarrollo de una verdadera dimensión multilateral eficaz de la PEV; que la paz y la estabilidad son elementos fundamentales de la PEV; que los países socios deben atenerse a estos principios;

F.     Considerando que la UE condena firmemente todas las formas de violaciones de los derechos humanos, en particular la violencia contra mujeres y niñas, la violación, la esclavitud, los delitos relacionados con el honor, los matrimonios forzados, el trabajo infantil y la mutilación genital femenina;

G.     Considerando que la evolución de la situación en la región desde 2004, pero en especial en los años más recientes, ha demostrado que la PEV ha sido incapaz de responder de forma adecuada y con prontitud a unas circunstancias cambiantes y que representan todo un reto;

H.     Considerando que la PEV sigue siendo una prioridad estratégica de la política exterior de la Unión; que la revisión de la PEV debe realizarse con el objetivo de reforzarla y con el espíritu de seguir avanzando hacia una política exterior y de seguridad común de la UE amplia y eficaz en su conjunto;

I.      Considerando que la Comisión y el SEAE, junto con el Consejo y el Parlamento, han intentado reformular la PEV para corregir sus deficiencias y ajustarla a la nueva situación internacional y nacional, sobre todo a raíz de la Primavera Árabe; que ello se reflejó en el nuevo instrumento de financiación de la PEV para el periodo 2014-2020, el Instrumento Europeo de Vecindad (IEV); que los retos que actualmente plantean la crisis en el este de Ucrania, la ocupación de Crimea y el Daesh deberían tenerse en cuenta en la revisión de la PEV;

J.      Considerando que la inseguridad, la inestabilidad y las condiciones socioeconómicas desfavorables en los países de la vecindad pueden tener impactos negativos e invertir las tendencias democráticas del pasado;

K.     Considerando que desde la introducción de la nueva estrategia en 2011, los acontecimientos políticos en los países vecinos han demostrado que la UE necesita plantearse de nuevo con mayor detenimiento las relaciones con sus vecinos, teniendo en cuenta las diferentes realidades externas e internas; que la Unión Europea necesita abordar nuevos retos en su política de vecindad y adaptar su estrategia mediante un examen de sus intereses y prioridades y una evaluación de los instrumentos políticos, incentivos y recursos de que dispone y de hasta qué punto son atractivos para sus socios;

L.     Considerando que en la revisión de la PEV de 2011 se afirmó que el nuevo enfoque debe basarse en la responsabilidad recíproca y en un compromiso compartido con los valores universales de los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho;

M.    Considerando que la UE debería desempeñar un papel más activo en la resolución pacífica de los conflictos existentes, sobre todo los de carácter congelado o prolongado, que actualmente suponen un obstáculo insalvable para el pleno desarrollo de la PEV, tanto en el este como en el sur, que impide las relaciones de buena vecindad y la cooperación regional;

N.     Considerando que la PEV incluye deferentes «vecindades», al abarcar a países con intereses, ambiciones y capacidades diferentes;

O.     Considerando la necesidad de un enfoque diferenciado y de una política adaptada, en particular al estar ahora la vecindad de la UE más fragmentada que nunca, con países que difieren en un gran número de aspectos, incluidas sus ambiciones y expectativas con respecto a la UE, los retos a los que se enfrentan y su entorno exterior; que las relaciones bilaterales de la UE con los países de la PEV se encuentran en diferentes fases de desarrollo; que el uso efectivo del principio «más por más» es de importancia fundamental para conformar y diferenciar las relaciones con los países socios, y que la UE debería «recompensar» a los países que demuestran una mejor cooperación con ella y realizan progresos para alcanzar los valores europeos, tanto en términos de recursos como otros incentivos dentro del marco de la PEV; que los vecinos de la UE deberían poder determinar su futuro libres de presiones exteriores;

P.     Considerando, en particular, que los progresos en la resolución de conflictos y controversias entre los países de la PEV deberían considerarse como un criterio importante que debería evaluarse en los informes anuales sobre los progresos realizados;

Q.     Considerando que el respeto de la integridad territorial de los Estados soberanos es un principio fundamental de las relaciones entre países de la vecindad europea y que la ocupación del territorio de un país por otro es inadmisible;

R.     Considerando que los recursos a disposición de la UE para su acción como «interlocutor mundial» hasta 2020 dentro del marco financiero plurianual representan únicamente el 6 % del presupuesto total y cubren todos los programas relacionados de la UE, incluidos los de asistencia al desarrollo y la cooperación;

S.     Considerando que la PEV ha contribuido a la expresión de la UE con una sola voz en el conjunto de su vecindad; que los Estados miembros deberían desempeñar un importante papel en la vecindad europea aunando sus esfuerzos y aumentando la credibilidad y la eficacia de la UE hablando con una sola voz;

T.     Considerando que el proceso de consulta llevado a cabo por la Comisión y el SEAE debería ser global e inclusivo para garantizar la consulta a todas las partes interesadas pertinentes; que debería recalcarse la importancia de fomentar que las organizaciones de derechos de las mujeres e igualdad de género participaran en este proceso de consulta; que deben realizarse más esfuerzos para mejorar la visibilidad y el conocimiento de la PEV entre la opinión pública de los países socios;

U.     Considerando que las vecindades oriental y meridional se enfrentan a diferentes problemas y que abordarlos con éxito exige que la PEV sea flexible y se adapte a las necesidades y retos específicos de cada región;

1.      Destaca la importancia, la necesidad y la oportunidad de la revisión de la PEV; subraya que la PEV revisada debe ser capaz de proporcionar una respuesta rápida, flexible y adecuada a la situación real, proporcionando al mismo tiempo una visión estratégica ambiciosa para el desarrollo de relaciones con los países vecinos, tanto bilaterales como en un marco multilateral, en consonancia con su compromiso de promover los valores esenciales en los que se basa la PEV;

2.      Hace hincapié en que la PEV constituye una parte esencial de la política exterior de la UE y debe seguir siendo una única política; considera que la PEV se inscribe en la acción exterior de la UE, cuyo potencial y carácter único residen en la multitud de instrumentos que puede desplegar en los ámbitos de la diplomacia, la seguridad, la defensa, la economía, el comercio, el desarrollo y la ayuda humanitaria; sostiene que una PEV efectiva es vital para mejorar la credibilidad de la política exterior y el posicionamiento global de la UE, y que la PEV debe demostrar el liderazgo real de la UE respecto a la vecindad y a nuestros socios globales;

3.      Cree en el valor constante de los objetivos iniciales de la PEV de crear una zona de prosperidad, estabilidad, seguridad y buena vecindad, basada en los valores y principios comunes de la Unión, facilitando asistencia e incentivos con vistas a reformas estructurales profundas en los países vecinos, llevadas a cabo bajo su propia responsabilidad y acordadas con ellos, que permitan reforzar el compromiso con la UE; destaca, por lo tanto, la necesidad de tener en cuenta la experiencia adquirida, volver a las bases y convertir de nuevo estos objetivos en una prioridad;

4.      Hace hincapié en la importancia estratégica de la PEV, como una política que crea relaciones en varios niveles y una fuerte interdependencia entre la UE y sus socios en la vecindad; subraya que el reto fundamental de la PEV radica en ofrecer mejoras tangibles y concretas a los ciudadanos de los países socios; considera que la PEV debe convertirse en una política más fuerte, más efectiva y con un mayor carácter político, reforzando también sus elementos positivos, como una mayor atención por la asociación con las sociedades, la diferenciación y el enfoque «más por más»;

5.      Destaca que el respeto de los valores fundamentales universales de los derechos humanos, el Estado de Derecho, la democracia, la libertad, la igualdad y el respeto de la dignidad humana en los que se cimienta la UE deben seguir estando entre los aspectos más importantes de la política revisada, tal como se establece en el artículo 2 de los acuerdos de asociación entre la UE y terceros países; reitera que el refuerzo del Estado de Derecho, el apoyo de la democracia y los derechos humanos redundan en beneficio de los países socios, y aboga por una condicionalidad reforzada en cuanto al respeto de estos valores fundamentales comunes; destaca el papel del Representante Especial de la UE (REUE) para los derechos humanos y la Dotación Europea para la Democracia en este contexto;

6.      Destaca que la política revisada debe ser más estratégica, específica, flexible y coherente, y debe obedecer a un impulso político; pide a la UE que formule una visión política clara y ambiciosa sobre la PEV y que preste especial atención a sus propias prioridades políticas en la vecindad oriental y meridional, teniendo en cuenta los diferentes retos a los que se enfrentan los países en cada región, así como sus diferentes aspiraciones y ambiciones políticas; insiste en que las asociaciones oriental y mediterránea revisten una importancia fundamental; pide el nombramiento de representantes especiales para las zonas oriental y meridional encargados de coordinar la política revisada desde un punto de vista político y participar en todas las acciones de la UE en la vecindad;

7.      Destaca el importante papel de los Estados miembros, su experiencia y sus relaciones bilaterales con los países de la PEV para elaborar una política de la UE coherente; subraya la necesidad de mejorar la coordinación entre la Vicepresidenta/Alta Representante, el comisario de Política Europea de Vecindad y Negociaciones de Ampliación, las delegaciones de la UE y los representantes especiales de la UE, a fin de evitar una duplicación de los esfuerzos; destaca a este respecto que las delegaciones de la Unión constituyen un actor importante para la aplicación de la PEV;

8.      Pide encarecidamente que se definan prioridades y objetivos estratégicos a medio y largo plazo, teniendo en cuenta que la PEV debería tener como objetivo la creación de un enfoque diferenciado a fin de fomentar la cooperación en diferentes ámbitos entre y con los países de la PEV; señala que, a la hora de definir su postura, la UE debería tener en cuenta sus intereses y prioridades y las de cada uno de los países interesados, así como su nivel de desarrollo, tomando en consideración los intereses y aspiraciones de las sociedades, las ambiciones políticas y el entorno geopolítico;

9.      Hace hincapié en que la participación local, la transparencia, la responsabilidad mutua y la integración deben ser aspectos fundamentales del nuevo enfoque con objeto de garantizar que los beneficios de la PEV lleguen a todos los niveles de la comunidad y la sociedad en los países en cuestión y no se concentren en determinados grupos;

10.    Subraya su convencimiento de que fomentar las posibilidades de desarrollo de cada uno de los países socios requiere ir más allá del diálogo político actualmente predominante en la PEV y ampliarlo a un diálogo social, económico y cultural que incluya toda la diversidad política, social, étnica y cultural de los países socios; subraya la importancia y las experiencias positivas en la colaboración territorial con la participación directa de las autoridades locales;

11.    Lamenta los pocos recursos asignados a la cooperación de la UE con sus socios en el marco de su vecindad, en particular en comparación con los niveles significativamente más altos de recursos invertidos en los países de la PEV por partes interesadas de terceros países; señala que ello socava la capacidad de la UE para promover y aplicar políticas adaptadas a sus intereses estratégicos en su vecindad; subraya la exigencia de racionalizar las intervenciones de ayuda y aumentar los fondos a fin de recompensar y apoyar eficazmente a los países socios que estén realmente comprometidos a realizar y realicen progresos tangibles hacia las reformas, la democratización y el respeto de los derechos humanos mediante un mecanismo de seguimiento;

12.    Hace hincapié en la necesidad de reforzar los mecanismos de responsabilidad y transparencia en los países socios para garantizar que tengan la capacidad de absorber y gastar los fondos de una manera eficiente y significativa; pide a la Comisión, por tanto, que garantice unos mecanismos eficientes de supervisión y control del gasto de las ayudas de la UE en los países de la PEV, en particular mediante el escrutinio de la sociedad civil;

13.    Pide a la UE que mejore su coordinación con otros donantes e instituciones financieras internacionales, también a través de la iniciativa AMICI, en consonancia con su compromiso de ser un agente global más coherente, respetado y eficaz, y destaca la necesidad de una programación conjunta con sus Estados miembros y entre estos; destaca que es necesaria la mejora de la coordinación con los Estados miembros y con las autoridades regionales y locales para buscar y conseguir un enfoque común, coherente y eficaz frente a los objetivos de la cooperación de la UE con los países vecinos a corto y medio plazo, y pide que se inicie un debate sobre esta cuestión con el Consejo;

14.    Hace hincapié en que la UE debería responder a las ambiciones de un compromiso reforzado en su vecindad con suficiente financiación; considera que en la revisión intermedia de los instrumentos de financiación exterior se debe tener en cuenta la política revisada, y que el IEV debe, por lo tanto, reflejar el objetivo de aumentar la eficacia de la PEV y garantizar la previsibilidad y sostenibilidad del compromiso de la UE con nuestros socios, así como un grado adecuado de flexibilidad de los procedimientos; pide además una mayor coherencia y consistencia entre los diversos instrumentos de financiación exterior de la UE;

15.    Subraya el papel facilitador de la Dotación Europea para la Democracia como complemento de instrumentos de la UE con un enfoque nuevo, más flexible y receptivo, que colme vacíos y sea eficiente desde un punto de vista financiero; pide a la Comisión que asigne más recursos a la Dotación Europea para la Democracia;

16.    Reconoce que las actitudes hacia Europa y la UE en los países vecinos tienen un impacto real en los conflictos, pero rechaza cualquier complicidad con la represión y las violaciones de los derechos humanos en los países vecinos que surgen de una desacertada búsqueda a corto plazo de la estabilidad;

Valor añadido de la actuación a escala de la UE

Reformulación de la política europea de vecindad

17.    Hace hincapié en la necesidad de reformular la PEV para crear asociaciones fuertes, estratégicas y duraderas con los países de la PEV basadas en la preservación de los valores y los principios de la UE y la coherencia con estos, así como el fomento de los intereses mutuos; pide que los aspectos técnicos de la política se sustenten en una visión política clara;

18.    Observa que la PEV debería utilizar sus propios instrumentos y metodología, que deben corresponder al nivel de ambiciones y a las necesidades y los objetivos que los países de la PEV y la UE buscan alcanzar;

19.    Pide a la Comisión que se centre en sectores, determinados junto con sus socios, sobre la base de intereses comunes, en los que puedan realizarse progresos y conseguirse valor añadido universal, y que extienda gradualmente la cooperación basada en los progresos y las ambiciones, en particular contribuir al crecimiento económico y al desarrollo humano prestando atención a las nuevas generaciones; hace hincapié en que las reformas económicas deben ir acompañadas de reformas políticas y que la buena gobernanza solo puede alcanzarse mediante un proceso de toma de decisiones abierto, responsable y transparente basado en instituciones democráticas;

20.    Señala que la política de ampliación y la de vecindad son políticas independientes con objetivos diferentes; reitera, no obstante, que los países europeos que pertenecen a la PEV, al igual que cualquier país europeo, pueden solicitar la adhesión si cumplen los criterios y condiciones de admisión contemplados en el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea; considera que, si bien reconoce que la reforma y la transición deben venir primero y no desea suscitar expectativas poco realistas, debe mantenerse una perspectiva de adhesión como incentivo para todos los países elegibles y que han expresado claramente aspiraciones y ambiciones europeas;

Apoyo a la democracia, la reforma judicial, el Estado de Derecho, la buena gobernanza y el desarrollo de la capacidad institucional

21.    Considera que el apoyo a la democracia, el Estado de Derecho, la buena gobernanza, el desarrollo del Estado y los derechos humanos y las libertades fundamentales es clave para la PEV; subraya que en la PEV no debe adoptarse ninguna política que contribuya a poner en peligro estos valores centrales; pone de manifiesto que la UE y sus Estados miembros deben ofrecer incentivos y conocimientos técnicos para emprender y apoyar las reformas democráticas y superar los retos políticos, económicos y sociales;

22.    Subraya la constante necesidad de concentrarse en el fortalecimiento y la consolidación de la democracia, el Estado de Derecho, la buena gobernanza, la independencia del sistema judicial, la lucha contra la corrupción, el respeto de la diversidad y los derechos de las minorías, incluidos los grupos religiosos, los derechos de las personas LGBTI, los derechos de personas con discapacidad, y los derechos de personas que pertenecen a minorías étnicas; destaca que la creación de capacidades en las instituciones nacionales, incluidos los Parlamentos nacionales, junto con el apoyo a la sociedad civil, a los grupos defensores de la democracia y a los partidos políticos, reforzará el diálogo político y el pluralismo;

23.    Hace hincapié en que los derechos de las mujeres, la igualdad de género y el derecho a la no discriminación son derechos fundamentales y principios clave de la acción exterior de la UE; subraya la importancia de promover los derechos de los niños y los jóvenes y la igualdad de género, así como el empoderamiento económico y político de las mujeres, para crear unas sociedades integradoras, prósperas y estables en la vecindad de la UE;

24.    Considera que la PEV revisada debería reforzar la promoción de las libertades fundamentales en los países de la PEV mediante el fomento de la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica, además de la libertad de prensa y de los medios de comunicación, como derechos que permiten la realización de los derechos económicos, sociales y culturales;

25.    Destaca la importancia de desarrollar la dimensión social de la PEV, colaborando con los socios en la lucha contra la pobreza y la exclusión, estimulando el empleo y el crecimiento justo, facilitando las relaciones laborales sanas y promoviendo la educación y el trabajo digno, atajando también de este modo algunas causas subyacentes de la migración irregular;

26.    Reconoce la importancia del diálogo cultural entre la UE y los países vecinos, en ámbitos como la prevención de conflictos y la consolidación de la paz, el desarrollo de las industrias creativas, el refuerzo de la libertad de expresión, el apoyo al desarrollo social y económico y el refuerzo del diálogo con la sociedad civil y los diálogos interculturales e interreligiosos, entre otros con el objetivo de contrarrestar la discriminación y la persecución crecientes contra minorías y grupos religiosos, especialmente cristianos; pide el fortalecimiento de los marcos para las relaciones culturales, lo que permitiría el desarrollo de programas de movilidad, formación y refuerzo de capacidades e intercambios en el ámbito de la cultura y la educación;

27.    Hace hincapié en que debería reforzarse y promoverse el enfoque basado en la asociación con las sociedades civiles; insta a que los intereses y objetivos comunes de la política se definan en consulta con todas las partes interesadas de las distintas sociedades, no solo con las autoridades;

28.    Destaca la importancia de desarrollar una sociedad civil próspera y activa en los procesos de transformación y democratización que incluya a los interlocutores sociales y a la comunidad empresarial; aboga por un mayor apoyo a la sociedad civil, las pymes locales y otros agentes no estatales, puesto que constituyen la fuerza motriz en el proceso de reforma, y por el refuerzo del diálogo y las asociaciones entre los distintos actores y sectores de la sociedad civil de la UE y de los países vecinos en el marco de la PEV; subraya la importancia de las empresas europeas y de su papel en la promoción y difusión de las normas internacionales para las empresas, incluida la responsabilidad social de las empresas;

Diferenciación y condicionalidad

29.    Pide que la PEV se convierta en un marco político más personalizado y flexible que pueda adaptarse a la diversidad existente entre los países socios, y que se aplique de manera coherente el «enfoque diferenciado»; subraya que debe hacerse una diferenciación entre los países de la PEV;

30.    Destaca la necesidad de aplicar la condicionalidad efectiva en relación con los procesos de reforma, y subraya la necesidad de que la UE adopte un enfoque más coherente entre su posición y la condicionalidad en las asignaciones financieras; hace hincapié en que la UE no puede transigir en sus valores y derechos fundamentales y debe evitar la creación de dobles raseros; destaca que debe concederse ayuda más sustanciosa y un compromiso de la UE más pertinente a los países que están avanzando en la aplicación de reformas orientadas a lograr avances políticos, económicos y sociales a largo plazo y que buscan un compromiso político más profundo con la UE, y que debe evaluarse sobre la base de los logros individuales en estos procesos de reformas; subraya la importancia de aplicar totalmente el principio de «más por más»;

31.    Hace hincapié en que los acuerdos de asociación son más avanzados, pero no constituyen la última etapa, en las relaciones entre la UE y sus vecinos;

32.    Considera que la UE debe invitar a los países socios sin acuerdo de asociación a que entablen una cooperación sectorial, incluida la posibilidad de celebrar nuevos acuerdos sectoriales o reforzar los vigentes, como la Comunidad de la Energía, que faciliten la integración de tales países en partes sectoriales específicas del espacio único de las cuatro libertades fundamentales de la UE;

33.    Considera que, en los esfuerzos orientados a la PEV, debe prestarse especial atención a la cooperación en relación con la gobernanza económica y la sostenibilidad de las finanzas públicas en los países de la PEV;

Dimensión de la seguridad

34.    Observa que preservar la paz, la seguridad y la estabilidad es una preocupación básica de la vecindad y que el clima de seguridad se está deteriorando marcadamente; exige que la PEV disponga de un importante componente de seguridad, con instrumentos políticos adecuados, que lamentablemente han faltado hasta ahora; destaca que la UE debe centrarse en mejorar la eficiencia y la eficacia de sus instrumentos actuales de gestión de crisis con vistas a establecer capacidades que amplíen el espectro de las intervenciones de gestión de crisis; hace hincapié en que la seguridad, la estabilidad y el desarrollo están estrechamente vinculados y en que es necesario adoptar un enfoque global para abordar las preocupaciones de seguridad en la región y sus causas de base;

35.    Señala que la estabilidad de la franja sahelo-sahariana debería considerarse el centro neurálgico de inseguridad tanto en el norte como en el sur de África, que la inestabilidad de esta región está causada por la multiplicación de las redes de tráfico de armas, drogas y seres humanos, y que como consecuencia atenta contra la estabilidad de Europa;

36.    Pide una coordinación más estrecha entre la PEV y las actividades ampliadas de la política exterior y de seguridad común (PESC) y de la política común de seguridad y defensa (PCSD), junto con el refuerzo de los vínculos entre la seguridad interior y exterior, que aborde los distintos aspectos de la seguridad de los países de la PEV y de la UE; pone de manifiesto la necesidad de coherencia y de la consonancia plena entre la revisión de la PEV y la revisión de la Estrategia Europea de Seguridad;

37.    Subraya la necesidad de una estrategia política general para el restablecimiento del orden político europeo con pleno respeto del Derecho y los compromisos internacionales, según lo establecido en el Acta final de Helsinki de 1975, basada en el respeto de los derechos humanos, los derechos de las minorías y las libertades fundamentales, la independencia, la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la igualdad de derechos y la autodeterminación de los pueblos, así como en la resolución pacífica de los conflictos; señala que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), en su calidad de principal organización regional encargada de la seguridad, puede desempeñar un papel importante a este respecto, y considera que debe recibir un nuevo impulso asumiendo el papel de mediador; apoya el derecho de los socios a tomar decisiones independientes y soberanas en materia de política exterior y de seguridad, libres de presiones y coacciones externas;

38.    Pide que la nueva política revisada ayude a los países socios a crear estructuras estatales adecuadas para abordar las cuestiones de seguridad, como unos servicios eficaces con funciones coercitivas, el terrorismo y la delincuencia organizada, la información y la seguridad, incluida la ciberseguridad, que deberían desarrollarse sobre la base del pleno respeto de los derechos humanos e ir acompañados de un control democrático adecuado por parte de los Parlamentos; subraya que la UE debe intervenir en ámbitos como la reforma del sector de la seguridad (RSS) y, en las situaciones posteriores a los conflictos, en el desarme, desmovilización y reintegración (DDR); pide a la UE que se centre en reforzar las capacidades para el control de fronteras de los países socios; reconoce la contribución continua que siguen realizando algunos de estos países; invita a los países vecinos a contribuir a las misiones de la PCSD, si procede; pide a la UE que fomente iniciativas conjuntas de los Estados vecinos en el ámbito de la seguridad, que les permita asumir más responsabilidad y realizar aportaciones positivas a la seguridad de su región;

39.    Recuerda a los Estados miembros de la UE sus obligaciones con arreglo a la Posición Común 2008/944/PESC del Consejo sobre la exportación de tecnología y equipos militares que, entre otros aspectos, exige a los Estados miembros que denieguen una licencia de exportación de tecnología o equipo militar a cualquier país vecino cuando exista un riesgo manifiesto de que la tecnología o el equipo militar que se vayan a exportar puedan utilizarse con fines de represión interna, para cometer violaciones graves del Derecho internacional humanitario, cuando provoquen o prolonguen conflictos armados o agraven las tensiones o los conflictos existentes en el país de destino final o se puedan exportar para agredir a otro país o para imponer por la fuerza una reivindicación territorial;

40.    Destaca la necesidad de promover activamente la resolución pacífica de los conflictos en la región, así como las posteriores políticas de reconciliación, y de contribuir a ellas, utilizando diferentes instrumentos y mecanismos sobre la base del valor añadido que pueden aportar; considera que tales medidas deben incluir la labor de los representantes especiales de la UE, los programas destinados a fomentar la confianza, la restauración del diálogo, la mediación para la promoción de los contactos interpersonales y las misiones de la PCSD; pide a la AR/VP y al SEAE que desarrollen medidas y enfoques innovadores, incluidas las estrategias de comunicación pública y las consultas informales, con el fin de apoyar el diálogo y la reconciliación; resalta que las delegaciones de la Unión deben desempeñar un papel clave en el establecimiento de mecanismos de alerta temprana, al tejer estrechas redes de prevención con las distintas organizaciones de la sociedad civil;

41.    Reitera su apoyo a la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de los países socios; opina que la PEV debería contribuir a estos principios y apoyarlos en la práctica; hace hincapié en que los conflictos enquistados o prolongados obstaculizan el pleno desarrollo de la PEV; lamenta, a este respecto, que desde el lanzamiento de la PEV no se haya avanzado en la resolución de los conflictos pendientes; recuerda su postura de que la ocupación del territorio de un país socio viola los principios y los objetivos fundamentales de la PEV; hace hincapié en la necesidad de resolver cuanto antes de forma pacífica los conflictos enquistados sobre la base de las normas y principios del Derecho internacional; pide a la Vicepresidenta/Alta Representante que desempeñe un papel más activo, aclarando que la profundización de las relaciones bilaterales está relacionada con la resolución pacífica de los conflictos y el respeto del Derecho internacional; subraya, en este contexto, la importancia de perseguir una política basada en los principios de promoción del Derecho internacional humanitario y de la rendición de cuentas por todas las violaciones de los derechos humanos y evitando los dobles raseros especialmente en este ámbito;

42.    Insta a la UE a que aplique a los conflictos regionales el espíritu y las enseñanzas derivadas de la experiencia histórica de la integración europea, dado que las cuestiones bilaterales deben resolverse pacíficamente y las buenas relaciones de vecindad y la cooperación regional son elementos fundamentales de la PEV; pide, a este respecto, la participación de los ciudadanos y el compromiso de los entes públicos en asociaciones horizontales y partenariados con homólogos de la Unión, y la implicación con la sociedad y las generaciones más jóvenes como factor para el cambio;

Fomento de la integración regional

43.    Destaca la importancia de la dimensión regional de la PEV y la necesidad de promover las sinergias y la integración regionales, y contribuir a estas, mediante programas de cooperación regional; subraya que, para alcanzar la estabilidad y la prosperidad en la vecindad europea, es necesario lograr una mejor cooperación económica entre los países de la PEV;

44.    Pide, en este sentido, que se complementen las relaciones bilaterales de la UE con los países de la PEV con su dimensión multilateral, aumentando el número de actividades e iniciativas en este contexto, prestando particular atención al refuerzo de los proyectos transfronterizos, a la intensificación de los programas de contacto interpersonal, al desarrollo de incentivos a la cooperación regional y a una mayor profundización del diálogo activo con la sociedad civil; considera que la futura PEV debe ofrecer una plataforma regional e inclusiva para debatir cuestiones de derechos humanos, en consonancia con los principios básicos de la PEV;

45.    Pide que se lleven a cabo sistemáticamente evaluaciones del impacto en los derechos humanos —incluidas las perspectivas de género— de los acuerdos comerciales y de la ayuda financiera de la UE a los programas y proyectos en el marco de la PEV;

46.    Pide que la política revisada refuerce las plataformas de cooperación existentes, a saber, la Unión por el Mediterráneo y la Asociación Oriental, con el fin de apoyar la integración regional cuando las prioridades definidas por los socios sean similares para un ámbito político determinado, para abordar cuestiones específicas de ámbito subregional, como la movilidad, la energía o la seguridad, y para acercar más a los socios económicos en términos de normas y de legislación; considera que las estructuras multilaterales de la PEV deben consolidarse y desarrollarse de forma más estratégica;

47.    Subraya la importancia del papel de las asambleas multilaterales, como Euronest y la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo, como foros de diálogo político y como instrumento para favorecer la adhesión a la política de vecindad, y les anima encarecidamente a aumentar su participación de manera adecuada y eficaz;

48.    Hace hincapié en el valor añadido de la diplomacia parlamentaria y de las reuniones interparlamentarias bilaterales de carácter periódico que celebra el Parlamento con los homólogos de la PEV, como instrumento de intercambio de experiencias y evaluación del estado de la relación de cada uno de los países con la UE; anima a los Parlamentos nacionales de los Estados miembros a celebrar sus reuniones interparlamentarias bilaterales en el marco de la PEV, como medio para garantizar un enfoque coherente;

49.    Subraya la importancia de la Conferencia de Entes Regionales y Locales de la Asociación Oriental (CORLEAP) y la Asamblea Regional y Local Euromediterránea (ARLEM), que permiten a los representantes locales y regionales mantener un diálogo con las instituciones de la Unión y desarrollar una cooperación económica, social y territorial;

50.    Pone de relieve que el desarrollo de plataformas regionales de la sociedad civil, como los foros de la sociedad civil de la Asociación Oriental y de la vecindad meridional, refuerza una participación de múltiples actores que impulsa el programa de democratización y de reforma económica en los países de la PEV;

Vecinos de los vecinos

51.    Hace hincapié en la necesidad de establecer sólidas asociaciones con los países vecinos; destaca la importancia de garantizar que la PEV sea parte de una política exterior más amplia de la UE y de reconocer a los otros actores estratégicos que tienen influencia en la vecindad — los «vecinos de los vecinos» —, así como a las organizaciones internacionales y regionales, entre otros aspectos, abordando cuestiones de interés común y preocupación mutua, que incluyan la seguridad regional y global a través de los marcos bilaterales existentes o del diálogo multilateral, cuando se considere apropiado y pertinente;

52.    Destaca que la UE debe estudiar de manera realista las distintas opciones políticas que se ofrecen a sus socios, la forma de tender puentes con sus vecinos en los distintos niveles y la manera de abordar la política exterior de terceros países en su vecindad, garantizando que corresponde a la UE y a sus socios soberanos decidir el modo en que desean avanzar en sus relaciones;

53.    Pide a la UE que desarrolle mecanismos eficaces de apoyo a los países socios de la PEV que siguen un ambicioso programa europeo y, en consecuencia, sufren las medidas de represalia, las coacciones comerciales o la agresión militar directa por parte de terceros países; reitera que, si bien la PEV no está orientada contra ningún otro actor estratégico y rechaza la noción de una competición geopolítica de suma cero en la vecindad, la UE debe establecer compromisos creíbles y prestar apoyo político sólido a los socios que desean converger más estrechamente con ella;

54.    Pide a la UE que aproveche la experiencia de las organizaciones regionales a las que pertenecen los países vecinos, como el Consejo de Europa, la OSCE, la Unión Africana, las Oficinas Regionales pertinentes de las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes, y que participe y coopere activamente con ellas a fin de abordar los conflictos regionales; recuerda que se trata de foros importantes con vistas a encauzar a los países socios para que apliquen reformas, aborden las cuestiones relativas a los derechos humanos, las cuestiones regionales —sobre las que deben asumir una mayor responsabilidad— y fomenten la democratización;

Objetivos e instrumentos políticos

Diversificación de la oferta: sectores prioritarios

55.    Pide a la UE que examine y determine, junto con sus socios, las prioridades de la cooperación reforzada y la integración en los distintos ámbitos políticos, como el desarrollo económico y humano, la prevención de conflictos y catástrofes, las infraestructuras y el desarrollo regional, el medio ambiente, las políticas de competencia, las pymes, la migración, la seguridad, la energía y la eficiencia energética, con el objetivo de establecer un espacio de prosperidad, de estabilidad y de buena vecindad;

56.    Considera que el objetivo de coherencia de las políticas internas y externas de la UE, así como el estrecho y creciente vínculo existente entre determinados retos internos y externos, deben reflejarse en la nueva PEV;

57.    Considera que una mayor cooperación en el ámbito del futuro mercado único digital, el apoyo a las reformas de la administración electrónica y las soluciones de gobierno abierto constituyen instrumentos para implicar a los ciudadanos;

58.    Destaca la importancia de la libre circulación de las personas, y apoya la mejora de la movilidad en los países vecinos, en un entorno seguro y bien gestionado, a través de la facilitación y la liberalización de visados, en particular en el caso de los estudiantes, los jóvenes, los artistas y los investigadores; pide a la Comisión que, en cooperación con los Estados miembros, perfeccione las asociaciones para la movilidad en los países vecinos y desarrolle las posibilidades de los sistemas de migración circular, que abrirían rutas seguras y legales para los migrantes; pide a la UE que establezca una clara distinción entre los solicitantes de asilo por persecución y los inmigrantes irregulares por motivos económicos; condena la trata de seres humanos, cuyas víctimas, en su mayoría, son mujeres, y destaca la importancia de reforzar la cooperación con los países socios con el fin de luchar contra ella;

59.    Pide a la Comisión que preste atención a la perspectiva de igualdad de género al promover formación profesional y académica, así como en el marco de los programas de migración circular con los países vecinos, con el fin de reforzar la participación de las mujeres en sus economías;

60.    Señala que el elevado índice de desempleo, en especial entre los jóvenes, la falta de acceso libre a la información, la exclusión social y la pobreza y la falta de protección de los derechos de las minorías, junto con la baja participación política y socioeconómica de las mujeres, la mala gobernanza y los elevados niveles de corrupción son causas básicas de inestabilidad, y pide un compromiso más allá de las zonas de libre comercio de alcance amplio y profundo (ZLCAP); señala que la mera perspectiva de acuerdos comerciales y de libre comercio ya no constituye una palanca suficientemente eficaz para reforzar la asociación con los países de la vecindad, en particular con los del sur del Mediterráneo; observa la falta de cooperación económica a escala regional entre los países vecinos de la UE y pide que se creen iniciativas a escala subregional con el fin de aumentar los intercambios comerciales entre ellos;

61.    Hace hincapié en la importancia de invertir en proyectos para la juventud, las mujeres y los futuros líderes, aprovechando al máximo las oportunidades de las becas en el marco del programa Erasmus+, a fin de promover los intercambios de estudiantes y docentes entre los países de la PEV y los Estados miembros, orientados a la formación de futuros líderes de los países de la PEV y de los Estados miembros, así como continuar con la promoción de proyectos académicos y educativos que ya han demostrado su valor en este ámbito, como el Colegio de Europa;

62.    Pide a la Comisión que estudie y ofrezca a los países de la PEV distintos niveles de participación, cooperación y compromiso en las políticas, programas y agencias de la UE, como Europol, Frontex y la gestión aduanera, en los ámbitos de la lucha contra la trata de seres humanos, la delincuencia económica y transfronteriza, y de la Comunidad de la Energía, que, al tratarse de un acuerdo de integración exitoso, puede desempeñar un papel más importante en la PEV; hace hincapié en la importancia de la seguridad energética y de una cooperación más estrecha en materia de energía dentro de la vecindad europea, con vistas a alcanzar un objetivo compartido de abastecimiento ininterrumpido de energía asequible, sostenible, eficiente y limpia; pide una apertura gradual de la Unión de la Energía a los países de la PEV; anima a la Comisión a promover el Convenio de Budapest para la lucha contra la ciberdelincuencia entre los países de la PEV y les pide que se adhieran al mismo si aún no lo han hecho;

63.    Considera que debe hacerse más hincapié en el uso de programas de asistencia técnica como TAIEX y Twinning y que debe incluirse a los socios en programas de la UE como Erasmus y Horizonte 2020, ya que contribuyen a la difusión de conocimientos y al establecimiento de redes en diferentes niveles y constituyen la base para crear una zona común de vecindad;

64.    Opina que la dimensión parlamentaria de la política debe reforzarse mediante la mejora de la eficacia de las reuniones interparlamentarias y de los organismos parlamentarios mixtos establecidos con arreglo a los acuerdos con la UE, y de las asambleas parlamentarias; acoge con satisfacción, en este contexto, el nuevo enfoque que el Parlamento ha adoptado en apoyo de la democracia parlamentaria; subraya el papel que, en la rendición de cuentas de los Gobiernos, desempeñan los Parlamentos de los países de la PEV y les anima a reforzar su capacidad de control; pide que el Parlamento Europeo participe en la aplicación de la nueva PEV y sea informado y consultado periódicamente de su estado de avance en los países socios; opina que los partidos políticos europeos y los grupos de los Parlamentos nacionales de los Estados miembros pueden desempeñar un papel clave y adoptar una responsabilidad crucial en la promoción de una cultura política basada en instituciones democráticas plenamente funcionales, el Estado de Derecho, la democracia multipartidista y la plena participación de las mujeres en la toma de decisiones;

65.    Hace hincapié en que, para que la PEV tenga éxito, también debe recibir la adhesión de los Estados miembros, por ejemplo mediante la ampliación de las iniciativas emblemáticas; pide a la Comisión, por lo tanto, que refuerce la coordinación política y la programación conjunta de la ayuda financiera, y que proporcione mecanismos para promover que los Estados miembros y las estructuras de la UE compartan información sobre los países de la PEV, así como la consulta entre los Estados miembros, las estructuras de la UE y los países vecinos; considera que la asistencia técnica y financiera de la UE debe supeditarse a la consecución satisfactoria de hitos concretos en el proceso de reforma, sobre la base de los cuales se asignarán más ayudas;

Evaluación y visibilidad

66.    Hace hincapié en que los planes de acción elaborados en estrecha cooperación con las autoridades de los países socios y en consulta con las organizaciones de la sociedad civil deben centrarse en un número limitado de prioridades realistas que han de aplicarse, y que su aplicación debe evaluarse periódicamente o cuando lo justifique el cambio de circunstancias, con opciones políticas que podrían acordarse en común; señala la importancia de desarrollar un proceso de consulta con las organizaciones de la sociedad civil en lo que respecta a la definición de hitos;

67.    Destaca que los informes de evolución deben centrarse en la aplicación de las prioridades determinadas en los planes de acción y reflejar el nivel de compromiso del país socio; reitera su petición de que la información incluida en los informes se enfoque adecuadamente teniendo en cuenta el contexto nacional e incluyendo las tendencias de años anteriores; estima que, antes de elaborar estos informes, se debe implicar y consultar realmente a todas las principales partes interesadas de los países de la PEV, incluida la sociedad civil; pide que los principales documentos, como los informes de evolución, estén inmediatamente disponibles en los sitios web de la respectiva delegación de la UE y que se traduzcan a la lengua local; pide a la UE que utilice medios de mayor calidad para la medición del alcance de los avances en los países socios y que aplique medidas eficaces de condicionalidad vinculadas a los progresos de los socios en los ámbitos de los derechos humanos, el Estado de Derecho y la democracia;

68.    Considera que debe darse una mayor visibilidad a la ayuda de la UE para dejar claros a la población de los países socios y a los Estados miembros de la UE los beneficios de la ayuda de la UE; pide a la Comisión que diseñe un mecanismo especial de prestación de la ayuda humanitaria de la UE a los países vecinos que sea distinto del modelo utilizado para todos los terceros países del resto del mundo y que garantice la alta visibilidad y el programa político de la UE, entre otros objetivos; subraya la importancia y la necesidad de contar con un mecanismo capaz de garantizar la transparencia en relación con la asistencia financiera concedida por la UE;

69.    Pide a la UE que refuerce su capacidad de lucha contra las campañas de desinformación y propaganda contra la propia UE y sus Estados miembros, que tienen como objetivo menguar su unidad y solidaridad; pide a la UE que refuerce su visibilidad con el fin de mostrar claramente el apoyo de la UE a los países socios, además de su compromiso con estos y su presencia en ellos; subraya la importancia de promover información objetiva, independiente e imparcial y de la libertad de los medios de comunicación en los países de la PEV, así como la necesidad de esforzarse por comunicar de manera estratégica en su vecindad, incluidos sus valores y objetivos, mediante el desarrollo de una estrategia de comunicación exhaustiva, eficaz y sistemática en el seno de la PEV;

70.    Pide a la UE que refuerce su presencia en los países socios mediante recursos audiovisuales y medios sociales más interactivos en las correspondientes lenguas locales para llegar al conjunto de la sociedad; pide a la Comisión que elabore una estrategia de comunicación clara que permita explicar a las sociedades de los países de la PEV los beneficios de los acuerdos de asociación, incluidas las zonas de libre comercio de alcance amplio y profundo (ZLCAP), como instrumento para modernizar sus sistemas políticos y sus economías;

71.    Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos y Parlamentos de los países de la PEV, a las asambleas parlamentarias Euronest y de la Unión por el Mediterráneo, a la Liga de los Estados Árabes, a la Unión Africana, al Consejo de Europa y a la OSCE.

(1)

JOIN (2015) 6 final - http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52015JC0006&rid=1.

(2)

http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52011DC0200&rid=1.

(3)

http://eurlex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2011:0303:FIN:es:PDF.

(4)

http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52003DC0104&qid=1435130711189&from=ES.

(5)

Conclusiones del Consejo de 18 de febrero de 2008 - http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/en/gena/98818.pdf.

(6)

DO C 87E 7.4.2004, p. 506.

(7)

DO C 104E de 30.4.2004, p. 127.

(8)

DO C 287E de 24.11.2006, p. 312.

(9)

DO C 282E de 6.11.2008, p. 443.

(10)

DO C 296E de 2.10.2012, p. 105.

(11)

DO C 296E de 2.10.2012, p. 114.

(12)

DO C 168E de 14.6.2013, p. 26.

(13)

Textos aprobados, P7_TA(2013)0446.

(14)

Textos aprobados, P7_TA(2014)0229.


VOTACIÓN FINAL NOMINAL

A favor: 49

ALDE: Petras Auštrevičius, Ilhan Kyuchyuk, Fernando Maura Barandiarán, Urmas Paet, Jozo Radoš, Hilde Vautmans, Johannes Cornelis van Baalen

 

ECR: Bas Belder, Angel Dzhambazki, Marek Jurek, Charles Tannock

 

PPE: Lars Adaktusson, Michèle Alliot-Marie, Elmar Brok, Arnaud Danjean, Michael Gahler, Andrzej Grzyb, Sandra Kalniete, Tunne Kelam, Andrey Kovatchev, Eduard Kukan, Antonio López-Istúriz White, David McAllister, Francisco José Millán Mon, Alojz Peterle, Andrej Plenković, Cristian Dan Preda, Ivan Štefanec, Jaromír Štětina, László Tőkés

 

S&D: Goffredo Maria Bettini, Andi Cristea, Eugen Freund, Richard Howitt, Afzal Khan, Arne Lietz, Andrejs Mamikins, Costas Mavrides, Pier Antonio Panzeri, Ioan Mircea Paşcu, Vincent Peillon, Kati Piri, Kerstin Westphal, Boris Zala

 

Verts/ALE: Klaus Buchner, Barbara Lochbihler, Tamás Meszerics, Alyn Smith, Igor Šoltes

En contra: 6

GUE/NGL: Jean-Luc Mélenchon

 

NI: Mario Borghezio, Aymeric Chauprade, Georgios Epitideios, Janusz Korwin-Mikke, Marcel de Graaff

Abstenciones: 5

EFDD: Fabio Massimo Castaldo

 

GUE/NGL: Javier Couso Permuy, Sabine Lösing, Sofia Sakorafa, Helmut Scholz


RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

Fecha de aprobación

11.6.2015

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

49

6

5

Miembros presentes en la votación final

Lars Adaktusson, Michèle Alliot-Marie, Petras Auštrevičius, Bas Belder, Goffredo Maria Bettini, Mario Borghezio, Elmar Brok, Klaus Buchner, Fabio Massimo Castaldo, Aymeric Chauprade, Javier Couso Permuy, Andi Cristea, Arnaud Danjean, Marcel de Graaff, Georgios Epitideios, Eugen Freund, Michael Gahler, Richard Howitt, Sandra Kalniete, Tunne Kelam, Afzal Khan, Janusz Korwin-Mikke, Andrey Kovatchev, Eduard Kukan, Ilhan Kyuchyuk, Arne Lietz, Barbara Lochbihler, Sabine Lösing, Andrejs Mamikins, David McAllister, Jean-Luc Mélenchon, Tamás Meszerics, Francisco José Millán Mon, Pier Antonio Panzeri, Ioan Mircea Paşcu, Vincent Peillon, Alojz Peterle, Kati Piri, Andrej Plenković, Cristian Dan Preda, Jozo Radoš, Sofia Sakorafa, Alyn Smith, Jaromír Štětina, Charles Tannock, László Tőkés, Johannes Cornelis van Baalen, Hilde Vautmans, Boris Zala

Suplentes presentes en la votación final

Angel Dzhambazki, Andrzej Grzyb, Marek Jurek, Antonio López-Istúriz White, Fernando Maura Barandiarán, Urmas Paet, Helmut Scholz, Igor Šoltes

Suplentes (art. 200, apdo. 2) presentes en la votación final

Costas Mavrides, Kerstin Westphal, Ivan Štefanec

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