Procedimiento : 2015/2138(INI)
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A8-0021/2016

Debates :

PV 11/04/2016 - 20
CRE 11/04/2016 - 20

Votaciones :

PV 12/04/2016 - 5.13
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Textos aprobados :

P8_TA(2016)0106

INFORME     
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3.2.2016
PE 567.672v02-00 A8-0021/2016

sobre la adquisición de conocimientos acerca de la Unión Europea en la escuela

(2015/2138(INI))

Comisión de Cultura y Educación

Ponente: Damian Drăghici

ENMIENDAS
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre la adquisición de conocimientos acerca de la Unión Europea en la escuela

(2015/2138(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Visto el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea (TUE),

–  Visto el artículo 165 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE),

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 1288/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de diciembre de 2013, por el que se crea el programa «Erasmus+», de educación, formación, juventud y deporte de la Unión y por el que se derogan las Decisiones n.º 1719/2006/CE, 1720/2006/CE y 1298/2008/CE(1),

–  Vista la Decisión n.º 1093/2012/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de noviembre de 2012, relativa al Año Europeo de los Ciudadanos (2013)(2),

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 390/2014 del Consejo, de 14 de abril de 2014, por el que se establece el programa «Europa para los Ciudadanos» para el periodo 2014-2020(3),

–  Vista la Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente(4),

–  Vista la declaración sobre la promoción de la ciudadanía y los valores comunes de la libertad, la tolerancia y la no discriminación a través de la educación («Declaración de París») de la reunión informal de los ministros de Educación de la Unión Europea, de 17 de marzo de 2015,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 12 de mayo de 2009, sobre un marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación («ET 2020»)(5),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 26 de agosto de 2015, titulada «Proyecto de informe conjunto de 2015 del Consejo y de la Comisión sobre la aplicación del marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación («ET 2020»)» (COM(2015)0408),

–  Vista la Decisión de Ejecución de la Comisión, de 14 de septiembre de 2015, relativa a la adopción del programa de trabajo anual de 2016 para la aplicación del programa «Erasmus+», de educación, formación, juventud y deporte de la Unión (C(2015)6151),

–  Vistas las Conclusiones del Consejo, de 28 y 29 de noviembre de 2011, relativas a un valor de referencia aplicable a la movilidad en la formación(6),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 15 de septiembre de 2015, titulada «Proyecto de informe conjunto de 2015 del Consejo y de la Comisión sobre la aplicación del marco renovado para la cooperación europea en el ámbito de la juventud (2010-2018)» (COM(2015)0429),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 27 de abril de 2009, titulada «Una estrategia de la UE para la juventud: inversión y capacitación – Un método abierto de coordinación renovado para abordar los desafíos y las oportunidades de los jóvenes» (COM(2009)0200),

–  Vista la Resolución del Consejo, de 27 de noviembre de 2009, relativa a un marco renovado para la cooperación europea en el ámbito de la juventud (2010-2018)(7),

–  Vista la Recomendación del Consejo, de 20 de diciembre de 2012, sobre la validación del aprendizaje no formal e informal(8),

–  Vista su Resolución sobre la política de educación y formación con vistas a 1993(9),

–  Vista su Resolución de 26 de septiembre de 2006 titulada «Iniciativas que complementen los programas escolares ofreciendo medidas adecuadas de apoyo para la inclusión de la dimensión europea»(10),

–  Vista su Resolución titulada «Mejorar la calidad de la formación del profesorado»(11),

–  Visto el artículo 52 de su Reglamento,

–  Visto el informe de la Comisión de Cultura y Educación (A8-0021/2016),

A.  Considerando que la educación es un derecho humano fundamental y un bien público al que deben poder acceder todas las personas en igualdad de condiciones;

B.  Considerando que el principal papel de la educación es formar ciudadanos plenamente conscientes, por lo que va más allá del cumplimiento de los objetivos económicos de las estrategias nacionales y de la UE;

C.  Considerando que entre los objetivos de la educación figura la preparación de las personas para la vida y la ciudadanía activa en unas sociedades cada vez más complejas, exigentes, multiculturales e integradas;

D.  Considerando que, según una encuesta de Eurobarómetro de 2014, el 44 % de los ciudadanos de la Unión Europea considera que sus conocimientos sobre el funcionamiento de la UE son limitados y el 52 % de los europeos considera que su opinión no cuenta en la UE(12);

E.  Considerando que en las últimas elecciones al Parlamento Europeo solo votó el 42,61 % de los ciudadanos de la UE, y tan solo el 27,8 % de los jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y los 24 años, lo que representa el índice de participación más bajo desde 1979(13);

F.   Considerando que el conocimiento insuficiente sobre la UE y la escasa comprensión de su valor añadido concreto pueden contribuir a la percepción de un déficit democrático y conducir al euroescepticismo generalizado en los Estados miembros y en los países candidatos; que el déficit democrático ha de subsanarse para cerrar la creciente brecha entre la voz de los ciudadanos europeos y las instituciones de la UE;

G.   Considerando que, según el Eurobarómetro especial n.º 437 de 2015, una inmensa mayoría de los europeos está de acuerdo en que la enseñanza en las escuelas y el material escolar deben incluir información sobre la diversidad en cuanto a religión o creencias, origen étnico, orientación sexual e identidad de género(14);

H.   Considerando que una mayor sensibilización acerca de los beneficios de las políticas europeas, como la libre circulación de personas y servicios en el interior de la Unión y los programas de movilidad de la UE, puede contribuir a la creación de un sentimiento de pertenencia a la UE y de un espíritu comunitario, así como a la aceptación de sociedades multiculturales y multinacionales;

I.  Considerando que unos sistemas educativos y unos planes de estudios eficaces, junto con una mayor influencia y participación de los europeos en el proceso de toma de decisiones políticas de la UE, podría suscitar un mayor interés por los asuntos de la UE, así como un sentimiento de comprensión y pertenencia, lo que contribuiría al mismo tiempo a combatir las divisiones sociales, la segregación cultural y el sentimiento de privación;

J.  Considerando que la mayoría de los Estados miembros ha integrado la adquisición de conocimientos sobre la UE en sus planes de estudios y en los programas de formación del profesorado; que siguen existiendo disparidades entre los Estados miembros y dentro de ellos;

K.  Considerando que, en algunos Estados miembros, los temas de la UE se abordan en diferentes niveles educativos y en distintas materias de la enseñanza obligatoria, y que constituyen generalmente una pequeña parte de los planes de estudios que debe impartir un profesor dado;

L.  Considerando que los conocimientos y las cualificaciones de los profesores y demás personal docente sobre temas de la UE se deben seguir desarrollando y actualizando a través de formación inicial y continua, y que, a este respecto, los centros de enseñanza y los profesores necesitan una ayuda efectiva que se adapte a sus necesidades particulares y sea pertinente para estas;

M.  Considerando que según el estudio Learning Europe at School (Aprender sobre Europa en la escuela) realizado por la consultora privada ICF GHK para la DG de Educación y Cultura(15), son principalmente las instituciones y asociaciones en las que no se imparte educación superior las encargadas de la formación del profesorado sobre temas relacionados con la UE;

N.  Considerando que el estudio de impacto del programa Erasmus presentado por la Comisión en 2014 demuestra los efectos positivos de la movilidad académica y de la internacionalización de los estudios, no solo en los currículos y en la empleabilidad, sino también en los conocimientos sobre Europa, en el desarrollo del sentido de ciudadanía europea, en la actitud positiva hacia Europa y en la participación en las elecciones al Parlamento Europeo;

Una dimensión europea en la enseñanza

1.   Subraya la importancia cada vez mayor que está adquiriendo la integración de una dimensión europea en la enseñanza en las diferentes disciplinas, niveles y formas de educación, al tiempo que destaca la necesidad de un conocimiento amplio y profundo del concepto que tenga en cuenta su carácter complejo, dinámico y polifacético, teniendo presente que la adquisición de conocimientos sobre la UE en la escuela constituye un elemento crucial;

2.   Hace hincapié en que la incorporación de una dimensión europea en la enseñanza es fundamental para ayudar a los ciudadanos a comprender mejor la UE —y a reconectarlos a ella— y puede profundizar en el papel de los valores establecidos en el artículo 2 del TUE y reforzar la voz de la Unión en un mundo interdependiente;

3.  Hace hincapié en la necesidad de comprender los valores fundamentales de la Unión Europea y de promover la adhesión a estos; señala que conocer y comprender la historia y los valores comunes de la UE y sus Estados miembros es clave para el entendimiento mutuo, la convivencia pacífica, la tolerancia y la solidaridad, así como para comprender los principios fundamentales de la Unión Europea;

4.  Señala que, dada su repercusión en la vida diaria de sus ciudadanos, la UE debe tener una mayor visibilidad y estar mejor integrada en el material educativo y en las actividades extracurriculares; considera que el contenido relacionado explícitamente con la UE puede añadir un valor significativo a los planes de estudios, así como al desarrollo y crecimiento personales de los alumnos;

5.  Hace hincapié en la necesidad de utilizar métodos de enseñanza activos y participativos adaptados a la edad, los niveles, las necesidades y los intereses de los alumnos, y de aprovechar plenamente las oportunidades que brindan las tecnologías de la información y la comunicación y los medios de comunicación, incluidos los medios sociales;

6.  Subraya que la integración de una dimensión europea en la enseñanza no solo debe permitir a los alumnos adquirir conocimientos y desarrollar un sentimiento de pertenencia y las competencias asociadas a la ciudadanía europea, sino también iniciar una reflexión crítica sobre la UE, en particular a través del aprendizaje de los valores fundamentales de la UE basados en el Estado de Derecho y los derechos humanos, de la gobernanza de la UE y sus procesos de toma de decisiones y de la manera en que estos influyen en sus Estados miembros y en su participación democrática; anima a que se utilicen los juegos de rol del Parlamento Europeo de los Jóvenes para ayudar a que los niños y los estudiantes comprendan los procesos europeos y aumente su concienciación sobre las cuestiones europeas;

7.  Recuerda que la UE ha sido configurada por sus Estados miembros con su historia y sus culturas únicas, y que el desarrollo de la Unión sigue estando vinculado indisolublemente a sus Estados miembros; destaca al mismo tiempo la contribución de las diferentes culturas a las sociedades y el patrimonio europeos;

8.  Observa que la repercusión de la UE en los Estados miembros es considerable, y que la adquisición de conocimientos sobre la UE en la escuela debe reflejar tanto el papel de los Estados miembros en la evolución de la UE como la influencia de la UE en la evolución de cada país;

9.  Señala que los Estados miembros y la UE han de dar ejemplo a todos los que intervienen en la enseñanza y la adquisición de conocimientos sobre la UE en la escuela poniendo en práctica los valores europeos fundamentales de la inclusión social y la solidaridad europea e internacional;

10.  Recuerda la necesidad de garantizar, mejorar y ampliar las oportunidades de desarrollo profesional permanente, inicial y continuo, de los profesores y los formadores y facilitarles el apoyo y los recursos adecuados con el fin de que puedan integrar la dimensión europea en sus clases, en particular por lo que respecta a la historia y a la educación para la ciudadanía, así como de aplicar estrategias centradas en los alumnos y adaptar sus métodos de enseñanza a las necesidades de los alumnos;

11.  Hace hincapié en la necesidad de fomentar e impulsar las competencias idiomáticas e interculturales de los educadores, así como sus oportunidades de movilidad, el aprendizaje inter pares y los intercambios de las mejores prácticas entre el personal docente, por ejemplo mediante la organización de seminarios a nivel europeo;

12.  Destaca la función de las universidades a la hora de preparar y formar a profesores y educadores altamente cualificados y motivados; pide que se impulsen y apoyen las acciones de los Estados miembros relacionadas con sus esfuerzos por brindar cursos especializados de cualificación en las universidades, abiertos y accesibles a los estudiantes matriculados, así como a los profesores y educadores en activo;

13.  Hace hincapié en la importancia y el potencial de enseñar historia desde una perspectiva europea, teniendo en cuenta al mismo tiempo las competencias de los Estados miembros en la materia, ya que ciertos acontecimientos históricos fueron determinantes para el surgimiento de los ideales y los valores europeos; pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen a las sociedades históricas y a los centros de investigación histórica, a fin de destacar el valor de su contribución científica sobre la historia europea y su papel en la puesta al día de los docentes escolares;

14.  Pide que la Casa de la Historia Europea dedique actividades, programas e instrumentos específicos a los estudiantes y los docentes de todos los ámbitos educativos que permitan desarrollar una narrativa eficaz de la integración europea y de sus valores fundamentales;

15.  Solicita la renovación y el refuerzo urgentes de la ciudadanía de la UE y de la educación cívica, tanto en los Estados miembros actuales como en los futuros, con el fin de dotar a los estudiantes, a través de medios adecuados a su edad, de los conocimientos, los valores, las destrezas y las competencias pertinentes, permitiéndoles desarrollar un pensamiento crítico y formarse una opinión bien fundada y equilibrada, ejercer sus derechos y responsabilidades democráticos, incluido el derecho al voto, valorar la diversidad, fomentar el diálogo intercultural e interreligioso y ser ciudadanos activos y responsables;

16.  Señala que una mayor participación de los estudiantes y los padres en la gestión escolar puede contribuir a luchar contra la discriminación y a reforzar la democracia y la ciudadanía participativas y sostenibles, fomentando la confianza y la cooperación entre los distintos agentes; pide a los centros de enseñanza que introduzcan la gestión democrática y amplíen su ámbito de aplicación, otorgando también una mayor importancia a la voz de las organizaciones de representación estudiantil, dado que la democracia debe aprenderse y vivirse;

17.  Destaca la necesidad de mejorar la motivación de los profesores y los alumnos y de proporcionarles más oportunidades para que aprendan más sobre la UE a través de experiencias de primera mano, como visitas escolares a otros países, visitas a las instituciones europeas, contactos con funcionarios de la UE y prácticas para estudiantes en las instituciones de la UE, y a través de la educación sobre los medios de comunicación, como el Portal Europeo de la Juventud, aprovechando al máximo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y los recursos educativos abiertos;

18.  Pide que se aprovechen al máximo las oportunidades que ofrecen las tecnologías digitales para desarrollar en mayor medida la enseñanza transfronteriza, a través de cursos digitales y videoconferencias, de manera que los estudiantes puedan descubrir otros puntos de vista y enfoques en relación con sus disciplinas;

19.  Subraya que el aprendizaje de lenguas extranjeras puede desempeñar un papel esencial en el desarrollo de una conciencia intercultural y a la hora de dotar a los ciudadanos de las destrezas necesarias para vivir y trabajar en un mundo cada vez más complejo y globalizado;

20.  Destaca el papel que desempeña el aprendizaje no formal e informal, incluidos el trabajo juvenil, el voluntariado y el aprendizaje intergeneracional, familiar y de adultos, así como el deporte como instrumento pedagógico, en el desarrollo de destrezas, competencias y comportamientos sociales y cívicos y en la conformación de ciudadanos europeos activos y responsables; subraya la necesidad de reconocer esas competencias en el aprendizaje formal y de crear vínculos más estrechos entre el aprendizaje formal, no formal e informal;

21.  Aboga por la adopción de un enfoque intercultural en el ámbito de la política educativa que permita una auténtica integración escolar para los estudiantes inmigrantes basada en el conocimiento recíproco de las distintas culturas a fin de construir los valores comunes compartidos;

El papel de la Unión

22.  Anima a la Comisión a que siga apoyando los esfuerzos destinados a desarrollar y promover una dimensión de la UE en la enseñanza, así como la movilidad de los actores educativos, y a que divulgue activamente la información —incluida la información sobre las posibilidades de financiación concretas y los informes y estudios disponibles— entre las principales partes interesadas; insta, a este respecto, a que se haga uso de las nuevas tecnologías y medios de comunicación, incluidos los medios sociales;

23.  Pide a la Comisión que elabore un marco común, así como directrices con ejemplos concretos para la adquisición de conocimientos acerca de la UE, con el fin de fomentar una reflexión objetiva y crítica sobre los beneficios de la Unión Europea para sus ciudadanos, respetando al tiempo la competencia de los Estados miembros en el ámbito de la educación y la formación;

24.  Pide a la Comisión que impulse nuevos estudios que tengan por objeto determinar cómo es actualmente la enseñanza sobre la UE en las escuelas europeas, cómo figura en los planes de estudio y los exámenes y si a) los profesores y educadores tienen un acceso suficiente a las acciones y programas de la UE pertinentes en materia de desarrollo profesional, aprendizaje permanente y a las plataformas de intercambio de mejores prácticas y b) las acciones financiadas para incorporar eficientemente la adquisición de conocimientos acerca de la UE en la escuela tienen realmente un impacto en estas;

25.  Pide a la Comisión que anime, apoye y favorezca las redes que promueven y participan en la adquisición de conocimientos sobre la UE a escala nacional, regional y local, así como los intercambios de buenas prácticas entre dichas redes a escala de la Unión, y que determine en qué ámbitos se pueden introducir mejoras;

26.  Pide a la Comisión que facilite el intercambio de mejores prácticas entre los Estados miembros, así como entre los países candidatos, en relación con la dimensión de la UE en la educación y la lucha contra la discriminación y los prejuicios en el entorno educativo, también a través de la evaluación de los materiales de enseñanza y de las políticas contra el acoso escolar y la discriminación;

27.  Subraya el papel fundamental que desempeñan los programas Erasmus+, Europa para los Ciudadanos y Europa Creativa en la promoción de la educación y la formación, las competencias lingüísticas, la ciudadanía activa, la conciencia cultural, la comprensión intercultural y muchas otras competencias clave y transversales valiosas; subraya la importancia de estos programas para reforzar la ciudadanía europea, así como la necesidad de prever un mayor y adecuado apoyo financiero para estos programas, una mayor atención a sus resultados cualitativos y un acceso más amplio a la movilidad, prestando especial atención a los profesores y otros educadores, los jóvenes de distintos entornos socioeconómicos, los grupos vulnerables y desfavorecidos y las personas con necesidades especiales;

28.  Recuerda el amplio abanico de acciones que ofrece el programa Erasmus+, así como la popularidad y el reconocimiento de que disfruta entre la población en general, en particular en lo que respecta a la movilidad de los estudiantes como parte de sus estudios; pide a la Comisión y a los Estados miembros que sensibilicen a la opinión pública sobre los aspectos menos conocidos del programa Erasmus+, como el Servicio Voluntario Europeo;

29.  Acoge con satisfacción el programa de trabajo de 2016 de la Comisión para la aplicación del programa Erasmus+ y su compromiso con medidas concretas como seguimiento de la Declaración de París, en particular las medidas destinadas a potenciar el impacto de Erasmus+ en la promoción de una ciudadanía activa y democrática, el diálogo intercultural, la integración social y la solidaridad, como un mayor apoyo a las organizaciones de la sociedad civil en su labor fundamental de educación para la ciudadanía;

30.  Pide a la Comisión que mejore los aspectos pedagógicos y la capacidad de respuesta a las necesidades de las escuelas en lo que respecta a los proyectos financiados por la acción Jean Monnet, garantizando que las escuelas puedan presentar directamente las solicitudes y que se proporcionen fondos durante períodos más prolongados, como tres años, conforme al modo en que se financian los módulos Jean Monnet; pide a la Comisión que ponga la acción módulo Jean Monnet a disposición de las instituciones de formación del profesorado y que les anime a incorporarla en sus programas;

31.  Observa que la Unión atraviesa actualmente una crisis de legitimidad democrática, no solo porque los europeos no poseen conocimientos suficientes sobre los mecanismos de la UE, sino también porque en los procesos de toma de decisiones se ha silenciado la voz de los ciudadanos; subraya que para recuperar su legitimidad la Unión debe detener el desmoronamiento de sus estructuras democráticas y restaurar el vínculo con sus ciudadanos;

32.  Insta a la Comisión a que implemente de forma eficiente el programa «Europa para los Ciudadanos» con objeto de cumplir los objetivos de una sociedad democrática y más inclusiva, reforzando la participación de los ciudadanos en el proceso de toma de decisiones;

33.  Pide a la Comisión que supervise de cerca el impacto de los programas de la UE en la evolución del sentimiento de ciudadanía y de la participación cívica de los participantes;

34.   Pide a la Comisión que siga desarrollando y fomentando en la mayor medida posible las plataformas virtuales eTwinning, EPALE y School Education Gateway, y que siga apoyando y desarrollando otras plataformas digitales como el «Rincón del Profesor», con el fin de facilitar el acceso a un material educativo de alta calidad, actualizado y de fácil uso, pertinente para el aprendizaje sobre la UE y disponible en todas las lenguas de la UE;

35.  Pide a la Comisión que favorezca una revisión crítica del material del que disponen actualmente en la plataforma digital «Rincón del Profesor» los educadores que realizan en la actualidad actividades docentes y los académicos especializados en estudios sobre la UE, a fin de asegurar la calidad y la adecuación de sus contenidos;

36.  Destaca el papel que desempeñan las oficinas de información de las instituciones europeas, y acoge con satisfacción su compromiso de fomentar las relaciones con los Estados miembros, las instituciones educativas nacionales, regionales y locales, las organizaciones juveniles y los medios de comunicación para acercarlos entre sí y velar por que los jóvenes comprendan el papel que las instituciones desempeñan en su vida diaria;

37.  Pide un debate abierto y compartido entre la Comisión, las ciudades y las autoridades regionales y locales sobre la conexión entre el sistema educativo y los modelos urbanos que permita entender los efectos de los distintos enfoques de las relaciones interculturales en Europa en la actualidad;

38.  Alienta a la Comisión a promover la adquisición de conocimientos acerca de la UE en la escuela como una recomendación en el proceso de negociación con los países candidatos a la adhesión a la UE tan pronto como sea posible;

El papel de los Estados miembros

39.   Anima a los Estados miembros a que apoyen, revisen y actualicen sus sistemas educativos y cualquier contenido de los planes de estudios que tenga relación con la UE en cada uno de los niveles de la educación, incluida la formación profesional, a fin de reforzar la dimensión europea en estrecha colaboración con la totalidad de los agentes pertinentes a escala tanto de la Unión como nacional, al tiempo que anima a las autoridades regionales y locales a hacer lo mismo, en particular cuando tienen competencias directas en materia de sistemas educativos;

40.  Alienta a los Estados miembros a apoyar todas las posibilidades de transmisión de más información sobre los alumnos de la UE, así como a los profesores y otros educadores, mediante el aprendizaje formal, no formal e informal, y a aprovechar plenamente y complementar los instrumentos financieros, programas e iniciativas en este contexto;

41.  Pide a los Estados miembros que adopten medidas adicionales destinadas a promover una educación y unos valores cívicos interculturales, no discriminatorios e integradores en los planes de estudios escolares e universitarios;

42.  Pide a los Estados miembros que aumenten sus inversiones en una educación de calidad, también mediante una asociación más estrecha con el sector privado, así como que promuevan la igualdad de oportunidades para todos, y que ofrezcan a todos los centros educativas y formativos, así como a los profesores y otros educadores, el apoyo necesario para que las escuelas y los profesores puedan implementar y desarrollar de forma continua una dimensión de la UE en la enseñanza, desde una edad temprana, que vaya más allá de la escuela;

43.  Pide a los Estados miembros que garanticen un acceso equitativo e inclusivo a una educación formal y no formal de calidad para todos los alumnos, así como oportunidades de aprendizaje permanente; insta, a este respecto, a los Estados miembros a adoptar la propuesta de Directiva de 2008 por la que se aplica el principio de igualdad de trato entre las personas independientemente de su religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, que proporcionará protección contra la discriminación por estos motivos en el ámbito de la educación;

44.  Pide a los Estados miembros que incluyan a los migrantes, los refugiados y las comunidades religiosas en procesos de construcción de ciudadanía respetuosos y emancipadores que garanticen su participación en la vida cultural y cívica;

45.  Pide a los Estados miembros que fomenten y favorezcan una formación de alta calidad sobre cuestiones relacionadas con la UE dirigida a profesores, otro personal educativo, jóvenes dirigentes y formadores, permitiéndoles asimismo realizar una parte de su formación en otro Estados miembro y asegurando el reconocimiento de sus competencias para impartir enseñanza sobre temas de la UE, por ejemplo mediante la creación y promoción de una etiqueta de «profesor europeo»;

46.  Opina que los Estados miembros, dialogando con los agentes educativos, deben explorar oportunidades de intercambio de ideas y ejemplos de buenas prácticas con vistas a la integración de la dimensión de la UE en sus programas educativos, a fin de fomentar el conocimiento y la comprensión del proceso de construcción de la ciudadanía y las instituciones de la UE entre los jóvenes, de modo que perciban la Unión como parte integrante de su entorno vital, que pueden y se espera que configuren;

47.  Insta a los Estados miembros a que reconozcan y apoyen a los interlocutores sociales y las organizaciones de la sociedad civil, en particular las organizaciones de jóvenes, en la tarea de eliminar la distancia entre la UE y los ciudadanos europeos, fomentando y reforzando los instrumentos de la democracia directa y participativa;

48.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Gobiernos y a los Parlamentos de los Estados miembros.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La Unión Europea (UE) se enfrenta en estos momentos a desafíos sin precedentes. En los últimos años, la UE se ha visto afectada por una crisis económica y financiera de gran calado. Sus consecuencias sociales y políticas han puesto en tela de juicio las instituciones y los valores comunes de la Unión, en particular la noción de una identidad europea.

En este contexto, reviste más importancia que nunca la mejora del diálogo sobre la UE en nuestras escuelas, asociaciones y espacios públicos para restablecer la confianza de los ciudadanos en las ventajas y la necesidad del proceso de integración europea.

En la actualidad, el conocimiento de la UE y del funcionamiento de sus instituciones que tienen los ciudadanos es limitado: en una encuesta de opinión del Eurobarómetro en la primavera de 2014(16) un 44 % de los ciudadanos mostró su desacuerdo con la afirmación «Entiendo el funcionamiento de la UE». En estas circunstancias no es de extrañar que los ciudadanos se sientan alejados o incluso cada vez más ajenos al proyecto político europeo y piensen que hay un déficit democrático en los procesos decisorios de la Unión, ni tampoco que su euroescepticismo vaya en aumento.

Se le puede poner remedio a esta situación informando mejor a los ciudadanos y animándolos a participar y a interesarse de manera activa en el proyecto de la unificación europea. Una de las claves para conseguirlo es potenciar una dimensión europea en la enseñanza escolar de tal modo que ayude a superar el euroescepticismo y a formar ciudadanos para la vida y el trabajo en un mundo cada vez más globalizado y complejo. La situación en los Estados miembros en lo que se refiere a contenidos relacionados con la UE en la educación escolar no es ni mucho menos uniforme, y hacen falta más iniciativas a todos los niveles: europeo, nacional y local.

El concepto de una «dimensión europea» en la enseñanza

Al principio de la integración europea, el papel reservado a la educación era simplemente marginal. La adopción de medidas importantes a nivel de la Unión en el ámbito de la educación se remonta a 1976, con la aprobación el primer programa en este sentido(17), cuyo fin era atenuar los consecuencias negativas de haber migrado a otro Estado miembro para las oportunidades y los resultados educativos de los trabajadores y sus hijos, y que abordaba asimismo el reconocimiento mutuo de las cualificaciones.

Hasta el Tratado de Maastricht, en 1992, no se creó una base jurídica para la actuación en el ámbito de la política educativa. Su artículo 149 (actual artículo 165 del TFUE) dispone que la Unión puede fomentar la cooperación entre los Estados miembros, y apoyar y completar la acción de estos, mientras que los Estados miembros son los únicos responsables de los contenidos de la enseñanza y la organización del sistema educativo, así como de su diversidad cultural y lingüística. Queda explícitamente excluida toda armonización de las disposiciones legales y reglamentarias de los Estados miembros.

La acción de la Unión podrá incluir, entre otras cosas, el desarrollo de una dimensión europea en la enseñanza, en el más amplio sentido de la palabra, especialmente a través del aprendizaje y de la difusión de las lenguas de los Estados miembros, y las acciones para favorecer tanto la movilidad de estudiantes y profesores como la cooperación entre los centros docentes. La Unión también podrá fomentar el intercambio de información sobre los sistemas educativos de los Estados miembros y las buenas prácticas, así como favorecer los intercambios de jóvenes, el compromiso cívico y la participación de los jóvenes en la vida democrática de Europa.

Muchos son los programas y resoluciones que se han aprobado desde ese programa de acción de 1976 al objeto de promover los fines que el Derecho primario europeo dispone para la política educativa de la UE. Con la introducción del programa Erasmus+, vigente desde el 1 de enero de 2014, todas las iniciativas de la UE en el ámbito de la educación se han unido en este programa unificado.

Si bien el concepto de una dimensión europea en la enseñanza resulta extremadamente complejo, el presente informe se centra en un único aspecto, pero que reviste una importancia fundamental: «la adquisición de conocimientos acerca de la Unión Europea en la escuela»; también se lo puede denominar «dimensión europea en la enseñanza». Esta elección se basa en la convicción de que la educación escolar debe dotar a los alumnos de un sólido conocimiento de cómo funciona la Unión Europea y permitirles reflexionar críticamente sobre las cuestiones europeas, como los valores en los que se basa la integración europea, y la influencia que estas ejercen sobre su país y sus propias actividades, al mismo tiempo que los prepara para vivir y trabajar como ciudadanos activos en una Europa cada vez más integrada y en un mundo globalizado.

Una dimensión europea en la enseñanza

La idea de una dimensión europea en la enseñanza presenta dos aspectos fundamentales e interrelacionados. El primero y más obvio consiste en la adquisición de conocimientos sobre la geografía, historia y cultura de la UE, y así como sobre la propia UE, en particular el funcionamiento de sus instituciones. El segundo, basado en la idea de que la legitimidad y la estabilidad de todo sistema político democrático se basan en gran medida en el compromiso cívico, se puede describir a grandes rasgos como «educación para la ciudadanía».

Habida cuenta de lo explicado y del limitado conocimiento sobre la UE por parte de muchos ciudadanos, la UE ha de ganar visibilidad en los libros de texto y la enseñanza sobre la UE debe reflejar la compleja relación entre la Unión y sus Estados miembros, dado que los Estados miembros, con su historia y su cultura específicas, han conformado la UE, y la evolución de esta sigue indisolublemente ligada a los Estados miembros. También en el otro sentido, las repercusiones de la UE sobre los Estados miembros son considerables. En consecuencia, la adquisición de conocimientos sobre la UE en la escuela debe reflejar tanto el papel de los Estados miembros en la evolución de la UE como la influencia de la UE en la evolución de cada país. En este contexto, la historia como asignatura escolar desempeña una función importante en el surgimiento de un conocimiento reflexivo del pasado y de una «cultura de la conmemoración» crítica, basada en los valores europeos y marcada por el intento de hacer justicia a las múltiples memorias históricas (y, de hecho, historias) existentes en Europa.

En cuanto a la diversidad, la educación para la ciudadanía, como segundo aspecto de la dimensión europea, pretende fundamentalmente ayudar a los jóvenes a adquirir las capacidades que necesitan para vivir y participar activamente en sociedades democráticas pluralistas y hacer oír su voz. Por ello, los componentes básicos que se deben enseñar son, entre otros, la tolerancia, la sensibilización y la comprensión multicultural, así como los valores democráticos y los derechos humanos. El uso de estas «herramientas básicas» de compromiso cívico y ciudadanía democrática activa va más allá de las fronteras de Europa y es asimismo de vital importancia en un contexto internacional.

Mientras que la educación para la ciudadanía así entendida puede enseñarse en asignaturas específicas, hay que hacer hincapié en que un enfoque interdisciplinario puede resultar aún más útil a la hora de garantizar que los alumnos cultiven valores y actitudes adecuados para vivir y trabajar junto con otras personas de distintas culturas y religiones. El contenido de los planes de estudios debe, además, ir acompañado de la adopción de estructuras de gobierno democráticas por parte de las instituciones educativas, a fin de que la democracia se pueda no solo aprender, sino incluso experimentar, en la escuela.

El statu quo y las vías de avance

La mayoría de los Estados miembros han ido introduciendo progresivamente una dimensión europea en sus planes de estudios y en la formación de los profesores, pero siguen existiendo diferencias tanto entre los Estados miembros como dentro de ellos. Se podría ir mucho más lejos, por ejemplo en lo relativo a los planes de estudios, la formación del profesorado, los libros de texto y los métodos de enseñanza.

En lo que concierne a una dimensión europea, los planes de estudios nacionales a menudo están fragmentados y no avanzan de manera progresiva, adolecen de vaguedad y carecen tanto de coherencia como de complementariedad con otras asignaturas, con lo que a los alumnos les resulta más difícil hacerse una idea de conjunto de la UE. Dada su repercusión en la vida diaria de los ciudadanos, la UE debe tener mayor visibilidad en el material educativo en todos los niveles y tipos de educación. Se debe, en este sentido, prestar especial atención al sector de la formación profesional. La formación del profesorado, tanto la inicial como la recibida en el puesto de trabajo, debe preparar de manera sistemática a los educadores para que puedan impartir enseñanza sobre la UE y los valores en los que se basa, tanto en la teoría como en la práctica. Los libros de texto deben ofrecer una cobertura más amplia de los temas relacionados con la Unión Europea y, al mismo tiempo, estar más adaptados a los distintos grupos de edad teniendo en cuenta los intereses de los estudiantes. Los métodos de enseñanza utilizados en el aula deben propiciar que los estudiantes asuman la responsabilidad de su propio aprendizaje y utilizar métodos interactivos, estímulos externos y ejemplos de la importancia de la UE en el día a día de los alumnos.

A nivel europeo, deben aprovecharse plenamente las posibilidades que brindan los programas de la UE en el ámbito de la educación y cultura para el fomento de las competencias lingüísticas, la ciudadanía activa, la conciencia cultural y la comprensión intercultural. A fin de garantizar un efecto beneficioso sobre el sentimiento de ciudadanía y de la participación cívica de los participantes, es de vital importancia que se siga brindando apoyo financiero y un acceso más amplio a las posibilidades de movilidad que ofrecen estos programas.

La Comisión debe velar por que las partes interesadas conozcan las posibilidades de financiación concretas previstas en estos programas y estén motivadas a utilizarlas. Además, pueden utilizarse plataformas como eTwinning, School Education Gateway (SEG) y, en el caso del aprendizaje para adultos, EPALE para la elaboración e intercambio de material y proyectos educativos relacionados con la Unión Europea y sus instituciones, así como con la educación para la ciudadanía.

Deben fomentarse en la medida de lo posible tanto las redes nacionales y europeas ya existentes que participan en la adquisición de conocimientos sobre la UE a distintos niveles, y promueven dicha adquisición, como los intercambios entre estas redes.

A nivel nacional, los Estados miembros deben garantizar que los planes de estudio y, en general, los sistemas educativos, incluida la formación profesional, siguen siendo pertinentes. Estos sistemas deben actualizarse periódicamente en vista de los nuevos desafíos sociales y tecnológicos, a fin de ayudar a los alumnos a adquirir las destrezas y las competencias que necesitarán en las actuales sociedades interconectadas en constante cambio.

Los centros docentes son un reflejo de nuestras sociedades complejas y la representación de comunidades de personas de distintos orígenes que viven y aprenden juntas, por lo que los Estados miembros deben adoptar medidas adicionales destinadas a promover una educación y unos valores cívicos multiculturales, no discriminatorios e integradores en los planes de estudios escolares e universitarios. La inclusión de estos valores en los planes de estudio debe producirse de manera transversal. Para lograr el objetivo de gran calado de enseñar valores, las escuelas han de recibir el correspondiente apoyo, tanto financiero como de otro tipo.

Los Estados miembros también deben por último reconocer y facilitar el papel desempeñado por los interlocutores sociales y las organizaciones de la sociedad civil a la hora de acortar la distancia entre la UE y a ciudadanía.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINALEN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

Fecha de aprobación

25.1.2016

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

23

4

1

Miembros presentes en la votación final

Isabella Adinolfi, Andrea Bocskor, Louise Bours, Nikolaos Chountis, Silvia Costa, Mircea Diaconu, Damian Drăghici, Jill Evans, María Teresa Giménez Barbat, Giorgos Grammatikakis, Petra Kammerevert, Rikke Karlsson, Andrew Lewer, Svetoslav Hristov Malinov, Curzio Maltese, Stefano Maullu, Luigi Morgano, Michaela Šojdrová, Yana Toom, Helga Trüpel, Sabine Verheyen, Julie Ward, Bogdan Brunon Wenta, Bogdan Andrzej Zdrojewski, Milan Zver

Suplentes presentes en la votación final

Eider Gardiazabal Rubial, Dietmar Köster, Zdzisław Krasnodębski, Ernest Maragall, Algirdas Saudargas

Suplentes (art. 200, apdo. 2) presentes en la votación final

Gabriel Mato, Jaromír Štětina

VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

23

+

ALDE

Mircea Diaconu, María Teresa Giménez Barbat, Yana Toom

EFDD

Isabella Adinolfi  

PPE

Andrea Bocskor, Svetoslav Hristov Malinov, Gabriel Mato, Stefano Maullu, Jaromír Štětina, Sabine Verheyen, Bogdan Brunon Wenta, Bogdan Andrzej Zdrojewski, Milan Zver

S&D

Silvia Costa, Damian Drăghici, Eider Gardiazabal Rubial, Giorgos Grammatikakis, Petra Kammerevert, Dietmar Köster, Luigi Morgano, Julie Ward

Verts/ALE

Ernest Maragall, Helga Trüpel

4

-

ECR

Rikke Karlsson, Zdzisław Krasnodębski, Andrew Lewer

EFDD

Louise Bours

1

0

GUE/NGL

Nikolaos Chountis

Explicación de los signos utilizados

+  :  a favor

-  :  contra

0  :  abstenciones

(1)

DO L 347 de 20.12.2013, p. 50.

(2)

DO L 325 de 23.11.2012, p. 1.

(3)

DO L 115 de 17.4.2014, p. 3.

(4)

DO L 394 de 30.12.2006, p. 10.

(5)

DO C 119 de 28.5.2009, p. 2.

(6)

DO C 372 de 20.12.2011, p. 31.

(7)

DO C 311 de 19.12.2009, p. 1.

(8)

DO C 398 de 22.12.2012, p. 1.

(9)

DO C 150 de 15.6.1992, p. 366.

(10)

DO C 306 E de 15.12.2006, p. 100.

(11)

DO C 8 E de 14.1.2010, p. 12.

(12)

Eurobarómetro estándar n.º 81, de primavera de 2014, sobre la opinión pública en la Unión Europea (http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/eb/eb81/eb81_publ_en.pdf), pp. 117 y 131.

(13)

http://www.eprs.sso.ep.parl.union.eu/lis/lisrep/13-EPRS-publications/2015/COMM_STUD_558351_UpdateReview-EN.pdf, pp. 43-45.

(14)

Eurobarómetro especial n.º 437, 2015, sobre la discriminación en la UE en 2015 (http://ec.europa.eu/COMMFrontOffice/PublicOpinion/index.cfm/ResultDoc/download/DocumentKy/68004), p. 100.

(15)

http://www.eupika.mfdps.si/Files/Learning%20Europe%20at%20School%20final%20report.pdf.

(16)

Standard Eurobarometer 81, Spring 2014: ‘Public opinion in the European Union’ (http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/eb/eb81/eb81_publ_en.pdf), p. 117.

(17)

DO C 38 de 19.2.1976, p. 1.

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