Procedimiento : 2017/2030(INI)
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Ciclo relativo al documento : A8-0059/2018

Textos presentados :

A8-0059/2018

Debates :

PV 16/04/2018 - 22
CRE 16/04/2018 - 22

Votaciones :

PV 17/04/2018 - 6.9
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Textos aprobados :

P8_TA(2018)0100

INFORME     
PDF 435kWORD 71k
6.3.2018
PE 612.036v02-00 A8-0059/2018

sobre la aplicación del Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente

(2017/2030(INI))

Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria

Ponente: Daciana Octavia Sârbu

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS – RESUMEN DE LOS HECHOS Y LAS CONCLUSIONES
 PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓNEN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO
 VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS – RESUMEN DE LOS HECHOS Y LAS CONCLUSIONES

Introducción

El Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente (VII PMA) establece objetivos vinculantes para la Unión Europea y sus Estados miembros en el ámbito del medio ambiente que tendrán que haberse alcanzado en 2020.

El presente informe evalúa la aplicación hasta el momento del VII PMA y la probabilidad de que en 2020 se hayan alcanzado los objetivos de este programa. También ofrece recomendaciones para mejorar dicha aplicación y propuestas para futuros PMA.

Conclusiones principales(1)

El ámbito cubierto por el VII PMA se adecua a las actuales necesidades en materia de medio ambiente. El VII PMA tiene una influencia moderada en las políticas medioambientales y climáticas y sirve de orientación tanto a nivel de la Unión como a nivel de los Estados miembros. Contribuye a la coherencia entre las distintas políticas y a crear una visión a largo plazo.

El progreso hacia los objetivos del VII PMA es desigual y existe gran incertidumbre sobre su consecución de aquí a 2020. A pesar de esta incertidumbre y de las limitaciones de varios indicadores, los datos parecen señalar que la mayoría de los subobjetivos del objetivo 1 (capital natural) no se alcanzarán. Por el contrario, las perspectivas de alcanzar buenos resultados en el objetivo 2 (economía hipocarbónica y eficiencia en el uso de los recursos) son mucho mejores. La situación del objetivo 3 (riesgos medioambientales para la salud y el bienestar) es difícil de evaluar debido a la falta de datos.

Aunque, en términos generales, el VII PMA es coherente con otros instrumentos de alto nivel de las políticas de la Unión, existen excepciones importantes. En particular, se ha señalado con frecuencia que la política agrícola común (PAC) no es coherente con el VII PMA.

El nivel de financiación de las acciones del VII PMA se considera inadecuado, aunque es un problema que se da más a nivel de los Estados miembros que a nivel de la Unión. Existen dificultades considerables a la hora de obtener inversiones para la política medioambiental y climática, aunque a nivel de la Unión este problema es consecuencia a menudo de la deficiente administración de los fondos más que de la falta de dinero.

Las partes interesadas consideran por lo general que el VII PMA aporta valor añadido de la Unión y que tiene efectos positivos en los ciudadanos, la naturaleza y, en menor medida, en los operadores económicos.

Existe un gran respaldo entre las partes interesadas a un VIII PMA. Paradójicamente, al mismo tiempo que se han propuesto muchos nuevos objetivos para un futuro PMA, las partes interesadas han señalado que este debería ser más sencillo y con un enfoque más preciso que el actual. También se ha señalado que el seguimiento y la información de retorno mejorarían si hubiese más y mejores indicadores.

•  Objetivo prioritario n.º 1: proteger, conservar y mejorar el capital natural de la Unión

Este de uno de los objetivos cuya aplicación resulta más problemática. A pesar de la tendencia positiva registrada en algunos ámbitos, los indicadores señalan que en 2020 se habrán alcanzado muy pocos de los subobjetivos. La pérdida de biodiversidad y la deficiente aplicación de las Directivas sobre las aves y los hábitats se consideran reiteradamente como obstáculos importantes para la consecución de los objetivos del PMA. La movilización de los fondos de la Unión no apoya adecuadamente la gestión de la red Natura 2000, y la creación de espacios marinos es especialmente problemática. El aprovechamiento de los mares de Europa sigue siendo insostenible.

•  Objetivo prioritario n.º 2: convertir a la Unión en una economía hipocarbónica, eficiente en el uso de los recursos, ecológica y competitiva

Se constatan tendencias alentadoras en lo que a la eficiencia en el uso de los recursos y la economía hipocarbónica se refiere, pero en este último caso la causa se encuentra, en parte, en la disminución de la producción durante la crisis económica. El sector del transporte es el que tiene menos probabilidad de reducir las emisiones de carbono de aquí a 2020. La gestión de los residuos es la cuestión más problemática en lo que respecta a la aplicación de este objetivo, aunque las tendencias registradas muestran ligeras mejoras en la reducción y reciclado de residuos. La Unión aún no contribuye de modo suficiente a la lucha contra el problema global del desperdicio de alimentos, y la falta de una definición de este concepto y la inexistencia de una base de referencia para medir el problema siguen siendo obstáculos al progreso en este punto. No se tiene la certeza de que se vayan a cumplir todos los subobjetivos en 2020.

•  Objetivo prioritario n.º 3: proteger a los ciudadanos de la Unión de las presiones y riesgos medioambientales para la salud y el bienestar

La falta de aplicación de la legislación sobre calidad del aire en las zonas urbanas es especialmente preocupante, ya que la contaminación atmosférica sigue siendo la mayor causa medioambiental de mortalidad en la Unión. Se han documentado algunas tendencias positivas en el caso de los óxidos de azufre, los compuestos orgánicos volátiles no metánicos, el amoniaco y las partículas en suspensión, pero la reducción de los óxidos de nitrógeno se ha visto obstaculizada por la diferencia entre las emisiones estimadas y las emisiones en condiciones reales de conducción de los vehículos diésel. Los niveles de amoniaco siguen estables a pesar de existir medidas técnicas para reducirlos. El uso de combustibles fósiles en los hogares y el transporte son las principales fuentes de partículas en suspensión. Aunque no es probables que la Unión cumpla en 2020 sus propias exigencias en materia de calidad del aire en las zonas urbanas, sí que probablemente cumplirá sus obligaciones internacionales en virtud del Protocolo de Gotemburgo(2). La exposición al ruido ambiental sigue siendo elevada y no es probable que se logre este subobjetivo para 2020. No se tiene la certeza de que la Unión vaya a alcanzar sus objetivos de medir y reducir la exposición a productos químicos nocivos para la salud y el medio ambiente, y de lograr un uso sostenible de los pesticidas. Se han conseguido importantes avances en la calidad de las aguas de baño y se espera alcanzar los objetivos para 2020.

•  Objetivo prioritario n.º 4: maximizar los beneficios de la legislación de medio ambiente de la Unión mejorando su aplicación

La Revisión de la aplicación de la política medioambiental produce informes detallados por país y detecta los problemas de aplicación comunes a la mayoría o la totalidad de los Estaos miembros. También describe las causas profundas de los problemas comunes, como la ineficacia en la coordinación entre las autoridades de los Estados miembros, la falta de capacidad administrativa y de financiación o la incoherencia de las políticas. Esta Revisión señaló algunos ámbitos en que ha mejorado la aplicación, en especial las aguas de baño y el agua potable.

La Revisión es un proceso permanente que también abarca el trabajo con los Estados miembros destinado a mejorar la aplicación. Constituye una importante oportunidad de avanzar en cuestiones fundamentales, como la calidad del aire, la contaminación acústica, la gestión del agua, la gestión de los residuos y la biodiversidad. Algunas partes interesadas se han mostrado críticas con esta Revisión por incluir a la Comisión y a los Estados miembros, pero no a los actores de la sociedad civil.

•  Objetivo prioritario n.º 5: mejorar la base de conocimientos e información de la política de la Unión de medio ambiente

La base de conocimientos mejora en los siguientes ámbitos: las repercusiones del cambio climático y la pérdida de especies en los servicios ecosistémicos; los alteradores endocrinos; algunos efectos de los productos químicos en la salud y el medio ambiente; la rentabilidad de los métodos de adaptación al cambio climático, y las soluciones para el desarrollo urbano basadas en la naturaleza. Persisten lagunas importantes en materia de umbrales medioambientales (puntos de inflexión), el paradigma de la economía circular, los efectos combinados de los productos químicos, los nanomateriales, los métodos de detección de riesgos, los efectos de las micropartículas de plástico y la interacción entre los riesgos sistémicos y otros determinantes de la salud.

Muchas partes interesadas se quejan de que los responsables políticos no utilizan los conocimientos disponibles, o que estos no se hacen llegar a los actores encargados de la aplicación. Los ámbitos afectados incluyen: el consumo y desperdicio de alimentos; los alteradores endocrinos; la bioenergía; la PAC; los objetivos en materia de energía y clima; la planificación y el diseño urbanísticos, y las repercusiones de los patrones de consumo. La falta de voluntad política impide en ocasiones la incorporación de los conocimientos a las políticas, aunque los obstáculos normativos y la falta de recursos también son factores importantes.

Varios de los indicadores empleados para medir el progreso hacia los objetivos del PMA presentan limitaciones e impiden un análisis exhaustivo de la situación. Para mejorar el seguimiento y la aplicación, los futuros PMA deben contar con más y mejores indicadores.

•  Objetivo prioritario n.º 6: asegurar inversiones para la política en materia de clima y medio ambiente y abordar las externalidades medioambientales

El Tribunal de Cuentas Europeo ha señalado, en una serie de informes especiales, múltiples problemas en la aplicación de este objetivo. La financiación de la Unión no ha logrado los resultados deseados en los siguientes ámbitos: integridad del mercado del régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE); promoción de la sostenibilidad medioambiental de la acuicultura y la agricultura; mejora del tratamiento de las aguas residuales urbanas; promoción del transporte de mercancías por ferrocarril y vías navegables, y apoyo a la red Natura 2000. No ha sido posible realizar una evaluación de la condicionalidad en la PAC y de las ventajas de las inversiones en biodiversidad. En algunos casos, la aplicación de los objetivos 1 y 2 se ve frenada por una deficiente administración de la financiación más que por la falta de dinero. A la inversa, las mejoras en la calidad del agua potable (objetivo 2) se imputaron a una buena inversión de los fondos de la Unión y no se consiguió avanzar más debido a la falta de financiación.

•  Objetivo prioritario n.º 7: intensificar la integración medioambiental y la coherencia entre políticas

Aunque en términos generales existe coherencia entre otras políticas y el PMA, se pueden señalar dos excepciones destacadas. La PAC presenta un reto de especial envergadura. La agricultura intensiva que propicia la PAC no ha reducido la presión sobre el capital natural. Al contrario, ha aumentado la carga química que pesa sobre la salud y el medio ambiente y ha esquilmado los recursos de los que depende la agricultura, además de obstaculizar la aplicación de las Directivas sobre las aves y los hábitats y la Estrategia sobre la Biodiversidad. No se considera que las iniciativas de ecologización hayan logrado beneficios suficientes.

Anteriormente, la política de cohesión ha apoyado proyectos de infraestructuras que han dañado el medio ambiente, pero recientemente se han producido mejoras que están cambiando esta situación. La política pesquera común, que anteriormente se consideraba incoherente con los objetivos del PMA, ha mejorado, pero tendrá que mejorar también en su aplicación para hacer realidad su potencial. Se ha señalado que la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T) es problemática en relación con el objetivo 2 (eficiencia en el uso de los recursos y cambio climático).

Varios Estados miembros no han ratificado acuerdos internacionales vinculados a los objetivos del PMA, lo que implica incoherencias con las políticas nacionales. Se suele considerar que los objetivos de desarrollo sostenible son una cuestión externa, pero se han de tener más presentes sus implicaciones en las políticas internas para mejorar la coherencia entre el PMA y las obligaciones internacionales de la Unión. La Comisión ya ha tomado medidas positivas a este respecto.

•  Objetivo prioritario n.º 8: aumentar la sostenibilidad de las ciudades de la Unión

Evaluar los resultados y la aplicación del PMA en el marco de este objetivo es muy problemático habida cuenta de la gran variedad de ciudades de la Unión y la falta de metas específicas en este ámbito. No obstante, un análisis limitado indica que las políticas de las ciudades de la Unión son, en términos generales, coherentes con el PMA. Se han registrado avances desiguales en lo referente a la eficiencia energética, el transporte y la movilidad sostenibles, la planificación y el diseño urbanísticos sostenibles, la biodiversidad urbana y los edificios sostenibles.

•  Objetivo prioritario n.º 9: reforzar la eficacia de la Unión a la hora de afrontar los desafíos medioambientales y climáticos a nivel internacional

No se aprecian tendencias claras sobre la eficacia del VII PMA en este ámbito, y el progreso hacia la aplicación de iniciativas concretas resulta desigual. La Unión ha promovido los regímenes de comercio de emisiones a nivel internacional, pero ha tenido menos éxito en asegurarse de que el crecimiento económico se consiga respetando la capacidad de absorción del planeta. Parece que apenas se ha avanzado en la cuestión de la demanda de la Unión de materias primas alimentarias y no alimentarias y de las repercusiones medioambientales de esta demanda a nivel internacional.

Conclusiones y recomendaciones

La ponente considera que el VII PMA aporta orientaciones estratégicas importantes para la Unión y los Estados miembros. Es el motor de una agenda que tiene efectos positivos para los ciudadanos y el medio ambiente, y facilita la rendición de cuentas. Ahora bien, existen varios ámbitos fundamentales en que la deficiente aplicación del PMA contribuye a la degradación medioambiental y crea riesgos directos para la salud de los ciudadanos. Entre esos ámbitos cabe citar: pesca y uso del suelo no sostenibles; pérdida de biodiversidad; calidad del aire; ruido ambiental; gestión de residuos, y exposición a productos químicos. En estos ámbitos urge atajar las deficiencias en la aplicación de la legislación y elaborar políticas adecuadas. Se podrían conseguir mayores avances en todos los objetivos si se prestase especial atención a estas tres cuestiones básicas: lagunas en los conocimientos, coherencia de las políticas y financiación.

La ponente apoya la adopción de un VIII PMA, pero la prioridad inmediata ha de ser la aplicación de la legislación vigente y el apoyo a las políticas en los ámbitos mencionados. El futuro PMA debe centrarse en cuestiones que son fundamentales para la protección del medio ambiente y la salud humana más que en añadir una gran variedad de nuevos objetivos y subobjetivos a un programa de por sí ambicioso. La ponente considera que los ciudadanos, la naturaleza y los operadores económicos cosecharían mayores beneficios si el PMA fuera más sencillo y tuviera un enfoque más preciso, y que este enfoque también facilitaría un mejor seguimiento y una mejor información de retorno. Es esencial mejorar la coherencia con los instrumentos estratégicos de la Unión existentes.

La ponente quiere agradecer a las instituciones de la Unión que han ayudado con sus estudios a la elaboración de este proyecto de informe, y a las partes interesadas externas y a los Estados miembros por su importante contribución a través de la consulta destinada a las partes interesadas.

(1)

Las conclusiones de basan en las siguientes fuentes:

• Environmental indicator report (Informe de indicadores medioambientales, Agencia Europea de Medio Ambiente, diciembre de 2016);

• Revisión de la aplicación de la política medioambiental (Comisión Europea, primera edición, febrero de 2017);

• Informes del Tribunal de Cuentas Europeo en la materia;

• Los resultados de una consulta selectiva de partes interesadas sobre la aplicación del PMA (Servicio de Estudios del Parlamento Europeo - EPRS, mayo-septiembre de 2017);

• Estudio de la evaluación europea de la aplicación elaborado por el Servicio de Estudios del Parlamento Europeo (DG EPRS).

(2)

Protocolo de 1999 para luchar contra la acidificación, la eutrofización y el ozono troposférico (Protocolo de Gotemburgo) del Convenio de 1979 de las Naciones Unidas sobre la contaminación atmosférica transfronteriza a gran distancia.


PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre la aplicación del Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente

(2017/2030(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Vista la Decisión n.º 1386/2013/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de noviembre de 2013, relativa al Programa General de Acción de la Unión en materia de Medio Ambiente hasta 2020 «Vivir bien, respetando los límites de nuestro planeta»(1) («Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente» o «VII PMA»),

–  Vistos los artículos 191 y 192 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, relativos a la preservación, la protección y la mejora de la calidad de la salud humana y el medio ambiente,

  Vistos el Acuerdo de París, la Decisión 1/CP.21 y la 21.ª Conferencia de las Partes (COP21) de la CMNUCC, celebrada en París del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015,

  Vistos los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y su naturaleza interconectada e integrada,

–  Visto el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente de diciembre de 2016, titulado «Environmental indicator report 2016 – In support to the monitoring of the 7th Environment Action Programme» (Informe de indicadores medioambientales 2016 – En apoyo al seguimiento del Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente),

  Visto el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente de noviembre de 2017, titulado «Environmental indicator report 2017 – In support to the monitoring of the 7th Environment Action Programme» (Informe de indicadores medioambientales 2017 – En apoyo al seguimiento del Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 3 de febrero de 2017, titulada «Revisión de la aplicación de la normativa medioambiental de la UE: problemas comunes y cómo combinar esfuerzos para obtener mejores resultados» (COM(2017)0063), y vistos los veintiocho informes por país que la acompañan,

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 27 de mayo de 2016, titulada «Hacer efectivos los beneficios de las políticas ambientales de la UE mediante la revisión periódica de su aplicación» (COM(2016)0316),

  Vista su Resolución, de 16 de noviembre de 2017, sobre la revisión de la aplicación de la normativa medioambiental (EIR)(2),

  Vista su Resolución, de 9 de julio de 2015, sobre el uso eficiente de los recursos: avanzar hacia una economía circular(3),

  Vista su Resolución, de 2 de febrero de 2016, sobre la revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la biodiversidad(4),

  Vista su Resolución, de 15 de noviembre de 2017, sobre un plan de acción en pro de la naturaleza, las personas y la economía(5),

  Vista su Recomendación, de 4 de abril de 2017, al Consejo y la Comisión, a raíz de la investigación sobre la medición de las emisiones en el sector del automóvil(6),

  Visto el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente titulado «El medio ambiente en Europa: Estado y perspectivas 2015» (SOER 2015),

  Visto el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente, de 19 de mayo de 2015, titulado «Estado de la naturaleza en la Unión Europea»,

–  Visto el estudio de evaluación de la aplicación europea, de noviembre de 2017, relativo la revisión intermedia de la aplicación del Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente (2014-2020), elaborado por el Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, incluido el estudio que figura como anexo,

–  Vista su Resolución, de 20 de abril de 2012, sobre la revisión del Sexto Programa de Acción en Materia de Medio Ambiente y el establecimiento de prioridades para el Séptimo Programa de Acción en Materia de Medio Ambiente – Un medio ambiente mejor para una vida mejor(7),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 22 de noviembre de 2016, titulada «Próximas etapas para un futuro europeo sostenible: acción europea en favor de la sostenibilidad» (COM(2016)0739),

  Visto el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB),

  Vista la Comunicación de la Comisión, de 20 de septiembre de 2011, titulada «Hoja de ruta hacia una Europa eficiente en el uso de los recursos» (COM(2011)0571),

  Vista la Comunicación de la Comisión, de 29 de noviembre de 2017, titulada «El futuro de los alimentos y de la agricultura» (COM(2017)0713),

–  Vistos el artículo 52 de su Reglamento interno, así como el artículo 1, apartado 1, letra e), y el anexo 3 de la Decisión de la Conferencia de Presidentes, de 12 de diciembre de 2002, sobre el procedimiento de autorización para la elaboración de informes de propia iniciativa,

–  Visto el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (A8-0059/2018),

A.  Considerando que el VII PMA establece objetivos jurídicamente vinculantes en los ámbitos del medio ambiente y el cambio climático que tendrán que haberse alcanzado en 2020; que también propone una visión a largo plazo para 2050;

B.  Considerando que el VII PMA no incluye una cláusula de revisión intermedia; que el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria sobre la aplicación del VII PMA brinda la oportunidad de evaluar el progreso de este PMA y formular recomendaciones basadas en constataciones de hecho para la aplicación del actual PMA en lo que le queda de vigencia y de futuros PMA; que este informe no debe limitarse a reiterar problemas ya conocidos, sino que debe centrarse en proponer soluciones para alcanzar los objetivos establecidos en el VII PMA;

C.  Considerando que la Comisión está trabajando en un informe de evaluación que se centrará en la estructura del VII PMA y en la función estratégica que este desempeña; que con ese informe se pretende, entre otros fines, comprobar si el marco acordado está contribuyendo a hacer realidad los nueve objetivos prioritarios de forma inteligente;

D.  Considerando que la Unión cuenta con una sólida legislación medioambiental, pero que su aplicación laxa e ineficaz viene siendo un problema desde hace largo tiempo; que estas deficiencias en la aplicación son una amenaza para el desarrollo sostenible, tienen efectos transfronterizos adversos en el medio ambiente y la salud humana, y conllevan importantes costes socioeconómicos; y que, además, estas deficiencias dañan la credibilidad de la Unión;

E.  Considerando que hasta el momento el progreso hacia los objetivos de 2020 ha sido desigual: no es probable que se cumpla el objetivo 1 (proteger el capital natural), pero sí lo es que se alcancen algunos de los subobjetivos del objetivo 2 (economía hipocarbónica y eficiencia en el uso de los recursos), y no se tiene la certeza de que se vaya a lograr el objetivo 3 (reducción de las presiones y riesgos para la salud humana);

F.  Considerando que la persistente falta de aplicación de la legislación y de integración de los conocimientos especializados en la elaboración de políticas en ámbitos como la calidad del aire, el ruido ambiental y la exposición a productos químicos conlleva amenazas graves para la salud y reduce la calidad y la esperanza de vida de los ciudadanos de la Unión;

G.  Considerando que los datos más recientes que ha publicado la Agencia Europea de Medio Ambiente confirman las tendencias generales ya descritas para cada objetivo temático, pero también apuntan hacia una ralentización del progreso en algunos ámbitos; que en algunos casos, como la emisión de gases de efecto invernadero y la eficiencia energética, las perspectivas de alcanzar los subobjetivos no se ven alteradas por estas nuevas tendencias;

H.  Considerando que en estos momentos no se tiene la certeza de que se vaya a alcanzar el objetivo relativo a las emisiones de amoniaco y que parece improbable que se cumpla el objetivo relativo a la ocupación del suelo;

I.  Considerando que existe una gran incertidumbre sobre la aplicación del VII PMA debido a la falta de indicadores y a las limitaciones de los indicadores existentes; que las lagunas en los conocimientos siguen obstaculizando el progreso en tres niveles: la comprensión del riesgo, la formulación de políticas adecuadas para gestionar y reducir el riesgo, y el seguimiento de la eficacia de las políticas;

J.  Considerando que con frecuencia se dispone de conocimientos, pero estos no se emplean en la definición de las políticas o no se transmiten a los responsables de su aplicación; que esto se debe en muchos casos a la falta de voluntad política y a intereses contrapuestos que no se perciben como coherentes con el PMA o con los objetivos de la política medioambiental en general; que el mantenimiento del crecimiento económico también depende de la calidad del medio ambiente;

K.  Considerando que tiene que mejorarse la sinergia entre el PMA y los instrumentos de alto nivel de las políticas de la Unión, a fin de alcanzar los objetivos del programa;

L.  Considerando que en algunos niveles la financiación no es suficiente para aplicar adecuadamente el VII PMA; que la financiación a nivel de la Unión no siempre ha producido los resultados esperados, lo que en muchos casos se debe a la deficiente administración de la financiación más que a la falta de dinero;

M.  Considerando que el ámbito cubierto por el VII PMA se adecua a las actuales necesidades en materia de política medioambiental, aunque muchas partes interesadas recomiendan añadir nuevos subobjetivos para aumentar la relevancia del programa en el futuro;

N.  Considerando que las partes interesadas también han mostrado su preferencia por un PMA menos complejo y con un enfoque más preciso;

O.  Considerando que existe un apoyo general a un VIII PMA;

Conclusiones principales

1.  Considera que el VII PMA tiene valor añadido e influye positivamente en las políticas medioambientales a nivel de la Unión y de los Estados miembros, beneficiando a los ciudadanos, la naturaleza y los operadores económicos;

2.  Reitera que el VII PMA tiene una visión clara a largo plazo para 2050 a fin de ofrecer un entorno estable para la inversión y el crecimiento sostenibles, dentro de los límites ecológicos del planeta;

3.  Celebra las tendencias positivas registradas respecto de numerosos subobjetivos del VII PMA y las alentadoras perspectivas para varios de los objetivos de 2020;

4.  Insiste, no obstante, en que sigue habiendo un gran potencial de mejora y pide a la Comisión y a las autoridades competentes de los Estados miembros que muestren más voluntad política al más alto nivel para aplicar el VII PMA;

5.  Lamenta que sea improbable alcanzar el objetivo prioritario de proteger, conservar y mejorar el capital natural de la Unión; observa con preocupación, por otra parte, que los objetivos de la Estrategia de la UE sobre la biodiversidad hasta 2020 y del Convenio sobre la Diversidad Biológica no se cumplirán sin nuevos esfuerzos inmediatos y sustanciales;

6.  Observa que ha habido cierto progreso en determinadas áreas del objetivo prioritario n.º 2, en particular en las metas relacionadas con el clima y la energía; señala, sin embargo, que se debe hacer un esfuerzo mayor en lo que atañe a la eficiencia en el uso de los recursos; reitera el potencial de la Directiva sobre el diseño ecológico(8) y el Reglamento sobre la etiqueta ecológica(9) a la hora de mejorar el rendimiento medioambiental y la eficiencia en el uso de los recursos de los productos a lo largo de su ciclo vital, abordando, entre otros aspectos, la durabilidad de los productos, las posibilidades de reparación, reutilización y reciclado, así como el contenido reciclado y la vida útil del producto;

7.  Lamenta que el subobjetivo consistente en lograr un buen estado de calidad de las masas de agua superficiales para 2020 no se vaya a alcanzar debido a la presión ejercida por la contaminación, las intervenciones en la morfología de los cursos de agua y el consumo excesivo debido a las importantes captaciones con fines de generación de energía hidroeléctrica;

8.  Subraya que los objetivos del VII PMA son objetivos mínimos y que se requieren nuevos e importantes esfuerzos para cumplir los objetivos del Acuerdo de París y los objetivos de desarrollo sostenible (ODS);

9.  Recuerda que tanto la Unión como todos sus Estados miembros han firmado el Acuerdo de París y que, por tanto, se han comprometido con sus objetivos, y que propusieron una contribución determinada a nivel nacional consistente en reducir la emisión de gases de efecto invernadero en la Unión en un 40 % para 2030; destaca la necesidad de integrar plenamente el objetivo de 2030 y el objetivo a largo plazo de llegar al nivel de cero emisiones netas en todas las políticas y los programas de financiación de la Unión; solicita a la Comisión que someta a examen los objetivos del marco para 2030 en materia de energía y clima en el contexto del diálogo facilitador de 2018 y el balance mundial quinquenal, y que prepare una estrategia de la Unión de cero emisiones para mediados de siglo que ofrezca un itinerario rentable hacia la consecución del objetivo de cero emisiones netas adoptado en el Acuerdo de París;

10.  Observa que existe una considerable incertidumbre sobre el progreso en los objetivos relativos a la salud y el bienestar humanos; subraya que las lagunas en los conocimientos y las limitaciones de los indicadores obstaculizan el desarrollo y el seguimiento de las políticas;

11.  Acoge con satisfacción las iniciativas actuales que contribuyen a colmar las lagunas en los conocimientos, tales como: el modelo DPSEEA (fuerzas impulsoras, presión, estado, exposición, efecto, acción) destinado a entender los factores que alteran los servicios ecosistémicos, la «biovigilancia humana» para calcular la exposición de las poblaciones humanas a los contaminantes y sus posibles efectos sobre salud, y la Plataforma de información para el seguimiento de productos químicos (IPCheM);

12.  Muestra su preocupación por el hecho de que los conocimientos especializados y las constataciones científicas no siempre se tengan debidamente en cuenta en la definición de las políticas o no se transmitan a los responsables de su aplicación; destaca la bioenergía, el aceite de palma, los productos fitosanitarios, los alteradores endocrinos, la producción y el consumo de alimentos, los organismos modificados genéticamente, la planificación y el diseño urbanísticos, la contaminación atmosférica y acústica y el desperdicio de alimentos en centros urbanos como ejemplos de ámbitos en los que la constatación científica de riesgos para la salud humana y el medio ambiente no se ha tenido en cuenta en el debate público y político; considera que la adopción de decisiones políticas debe guiarse por sólidos conocimientos científicos, y por la observancia del principio de precaución cuando no existan suficientes datos científicos; recuerda la importancia, en este contexto, del asesoramiento científico de las agencias de la Unión; subraya que entre los principios rectores en la política y legislación medioambientales de la Unión también se cuentan el principio de que quien contamina paga, la acción preventiva y la corrección en su origen de los daños medioambientales;

13.  Condena el incumplimiento por parte de la Comisión de los plazos legales para elaborar criterios armonizados basados en el riesgo y destinados a la identificación de alteradores endocrinos y para revisar el Reglamento (CE) n.º 1223/2009(10) (Reglamento sobre los productos cosméticos) en lo que se refiere a los alteradores endocrinos; solicita a la Comisión que, sin más demora, revise inmediatamente el Reglamento sobre los productos cosméticos en lo que respecta a los alteradores endocrinos; lamenta que la falta de progresos suficientes sobre los alteradores endocrinos implique riesgos para la salud de los ciudadanos y dificulte la consecución del objetivo prioritario n.º 3 del VII PMA;

14.  Lamenta que no se haya avanzado en la definición de una estrategia de la Unión para un entorno no tóxico, en la promoción de ciclos no tóxicos para los materiales y en la reducción de la exposición a sustancias nocivas, incluidos los productos químicos presentes en los productos; destaca que son necesarios nuevos esfuerzos para garantizar que en 2020 todas las sustancias extremadamente preocupantes que lo requieran, incluidas las sustancias con propiedades de alteración endocrina, sean incluidas en la lista de sustancias candidatas de REACH, como se prevé en el VII PMA; pide a la Comisión y a los Estados miembros que velen por que toda la legislación pertinente de la Unión dé una respuesta efectiva a los efectos combinados de los productos químicos lo antes posible, prestando especial atención a los riesgos para los niños que se derivan de la exposición a sustancias peligrosas; se congratula por la estrategia de la Comisión para los plásticos y pide su rápida aplicación; reitera, en este contexto, que la promoción de ciclos no tóxicos para los materiales es esencial para el buen desarrollo de un mercado de materias primas secundarias que funcione correctamente;

15.  Subraya que la falta de integración de las cuestiones medioambientales en otros ámbitos de actuación es una de las causas fundamentales de las lagunas en la aplicación de la legislación y la política medioambientales; considera que las sinergias entre otros instrumentos de alto nivel de las políticas de la Unión (como la política agrícola común (PAC), la política pesquera común (PPC), los fondos estructurales y la política de cohesión) y una mayor coherencia entre las prioridades políticas de alto nivel siguen siendo fundamentales para lograr los objetivos del VII PMA; pide a la Comisión y al Consejo, en todas sus formaciones, que mejoren la coordinación de las políticas y la integración de los objetivos del VII PMA; subraya asimismo la necesidad de integrar todos los aspectos pendientes del VII PMA en los instrumentos de alto nivel, incluido el Semestre Europeo;

16.  Subraya que la posibilidad de crear nuevos mecanismos financieros para la conservación de la biodiversidad a fin de cumplir los objetivos de 2020 es limitada debido al calendario del actual marco financiero plurianual (MFP); solicita, a este respecto, que se aprovechen al máximo los recursos del MFP en vigor, incluyendo LIFE, la PAC y los fondos estructurales, y pide que en el próximo MFP se incluyan nuevos mecanismos financieros para la conservación de la biodiversidad;

17.  Acoge favorablemente las mejoras en la PPC y la política de cohesión, que han incrementado su coherencia con el VII PMA; lamenta, no obstante, que, a pesar de estas mejoras, el marco normativo de la PPC siga adoleciendo de una aplicación deficiente; recuerda la importancia de la salud de las poblaciones de peces;

18.  Reconoce que la PAC ha ido integrando progresivamente las cuestiones medioambientales, pero sigue planteando desafíos a la consecución de los objetivos del PMA, en especial en lo que respecta a la biodiversidad y al uso intensivo de recursos para la producción; recuerda que la PAC tiene asignada la difícil labor de evitar la degradación medioambiental causada por las prácticas agrícolas inapropiadas (como los biocombustibles no sostenibles), la intensificación agrícola no sostenible y el abandono de tierras, teniendo que aportar al mismo tiempo alimentos y materias primas agrícolas en mayor cantidad y de mayor calidad a una población mundial que no deja de crecer; destaca que son esenciales más iniciativas y más apoyo para los métodos agrícolas sostenibles desde el punto de vista medioambiental, incluida la rotación de cultivos y las plantas fijadoras de nitrógeno, y que hay que considerar que la agricultura y los agricultores sean parte de la solución;

19.  Subraya que la protección y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria a largo plazo mediante la prevención de los daños medioambientales y la transición a un sistema alimentario sostenible que abastezca de alimentos a los consumidores a precios razonables deben ser prioridades fundamentales de la PAC después de su reforma; pone de relieve que estos objetivos solo se pueden lograr con una gestión sostenible de los recursos naturales y una intervención de las políticas que garantice la protección de los ecosistemas;

20.  Recuerda que en un contexto de cambio climático e incremento de la población mundial, la creciente demanda de dietas ricas en proteína animal está ejerciendo presiones medioambientales significativas en el suelo dedicado a la agricultura y en unos ecosistemas cada vez más vulnerables; subraya asimismo que cada vez es mayor la vinculación entre las dietas con cantidades excesivas de grasa animal y la carga que suponen las enfermedades no contagiosas;

21.  Recuerda el compromiso adquirido por la Comisión en 2016 de integrar los ODS en las políticas e iniciativas de la Unión; reconoce que este compromiso carece de una estrategia clara y de propuestas concretas sobre estructuras institucionales y un marco de gobierno que garanticen una integración de los ODS en las políticas, las propuestas legislativas, la aplicación y el control del cumplimiento; considera importante que la Unión, como pionera, esté plenamente comprometida a alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 y el desarrollo sostenible; destaca, además, que el VII PMA es un instrumento fundamental para la aplicación de los ODS;

22.  Pone de relieve la gran calidad del agua de la Unión destinada al consumo humano; confía en que la revisión de la Directiva 98/83/CE («Directiva sobre el agua potable»)(11) aporte las actualizaciones necesarias a este marco jurídico; alienta a la Comisión y a los Estados miembros a que, en el marco del PMA, logren una mayor integración de los objetivos de la Unión en el ámbito del agua en otras políticas sectoriales, en particular la PAC;

23.  Celebra las mejoras aportadas por algunos proyectos financiados por la Unión, pero lamenta las oportunidades perdidas de conseguir mejores resultados que ha puesto de manifiesto el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE); subraya que el MFP posterior a 2020 debe orientarse al desarrollo sostenible y a la integración de la política medioambiental en todos los mecanismos de financiación y todas las líneas presupuestarias; destaca la necesidad de aumentar la inversión ecológica, la innovación y el crecimiento sostenible mediante nuevos instrumentos de financiación, tanto públicos como privados, y diferentes enfoques a la actual política de inversiones, como la supresión gradual de las subvenciones perniciosas para el medioambiente, con el fin de alcanzar la visión a largo plazo del VII PMA; considera que se deben aplicar criterios de sostenibilidad claramente definidos y objetivos basados en el rendimiento a todos los fondos estructurales y de inversión de la Unión; pide un uso más eficiente y selectivo del actual MFP y los fondos de las políticas de cohesión y desarrollo regional, y que se dé respuesta con urgencia a los mencionados problemas que ha puesto de manifiesto el TCE: pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen el mantenimiento y un posible incremento de la asignación de recursos presupuestarios de la Unión a la acción en materia de medio ambiente y cambio climático;

24.  Lamenta los persistentes deficiencias en el tratamiento de las aguas residuales urbanas en varias regiones de Europa; destaca el potencial del tratamiento y la reutilización de las aguas residuales para aliviar las situaciones de escasez de agua, reducir las extracciones directas de agua, producir biogás y garantizar una mejor gestión de los recursos hídricos, en particular a través de la irrigación agrícola; muestra su expectación ante la propuesta legislativa sobre la reutilización de las aguas residuales que presentará la Comisión a principios de 2018;

25.  Señala que las mayores amenazas medioambientales a la salud son más patentes en las zonas urbanas, pero también afectan a zonas periféricas y a las aglomeraciones suburbanas, y que se estima que en 2020 un 80 % de la población vivirá en zonas urbanas y suburbanas; destaca que las emisiones de contaminantes atmosféricos, combinadas con una planificación y unas infraestructuras inadecuadas, tienen consecuencias dramáticas de carácter económico, social, sanitario y medioambiental; señala que la contaminación atmosférica ya causa más de 400 000 muertes prematuras en la Unión(12) y que los costes sanitarios externos se calculan entre 330 000 y 940 000 millones de euros;

26.  Observa que en la Unión se producen al menos diez mil muertes prematuras por patologías relacionadas con el ruido y que una cuarta parte de la población de la Unión estaba expuesta en 2012 a niveles de ruido superiores a los valores límite; pide a los Estados miembros que den prioridad al seguimiento de los niveles de ruido de conformidad con la Directiva 2002/49/CE(13), para garantizar el respeto de los valores límite en entornos exteriores e interiores;

27.  Toma nota del progreso en la reducción de determinados contaminantes atmosféricos, en especial en las zonas urbanas, pero lamenta los problemas persistentes en la calidad del aire, a los que contribuyen de manera significativa las emisiones del transporte por carretera y de la agricultura; toma nota del paquete «movilidad limpia» presentado por la Comisión en noviembre de 2017 y la Estrategia europea a favor de la movilidad de bajas emisiones presentada en 2016, que podrían allanar el camino a una movilidad de bajas emisiones en el seno de la Unión;

28.  Acoge con satisfacción los avances en la legislación del paquete sobre economía circular; insta a todas las partes a que se esfuercen por alcanzar un acuerdo con objetivos ambiciosos;

Recomendaciones

29.  Pide a los Estados miembros que evalúen sus progresos en la consecución de los objetivos del VII PMA y reorienten sus acciones cuando sea necesario; insta a los Estados miembros a que pongan sus resultados a disposición del público;

30.  Solicita a la Comisión que garantice que toda nueva propuesta legislativa aplique íntegramente los objetivos y medidas del VII PMA;

31.  Pide a la Comisión que garantice la participación activa de las organizaciones de la sociedad civil en la evaluación de la aplicación de la legislación medioambiental de la Unión;

32.  Solicita a las instituciones y organismos competentes de la Unión que den prioridad a la investigación y colmen las lagunas en los conocimientos que existen en los siguientes ámbitos: los umbrales medioambientales (puntos de inflexión), el paradigma de la economía circular, los efectos combinados de los productos químicos, los nanomateriales, los métodos de detección de riesgos, los efectos de las micropartículas de plástico, la interacción entre los riesgos sistémicos y otros determinantes de la salud, el suelo y su uso, y las especies exóticas invasoras;

33.  Acoge con satisfacción la revisión de la aplicación de las políticas medioambientales, por ser un mecanismo que mejora la aplicación de la legislación y las políticas en este ámbito y que puede contribuir al seguimiento de la aplicación del VII PMA, como ya destacó en su Resolución de 16 de noviembre de 2017 sobre la revisión de la aplicación de la normativa medioambiental de la UE(14); considera que en dicha revisión deben participar todas las partes interesadas pertinentes, incluida la sociedad civil, y debe abarcar todo el espectro de los objetivos prioritarios temáticos del PMA;

34.  Pide a la Unión y a los Estados miembros que abandonen rápida y definitivamente las subvenciones perniciosas para el medio ambiente;

35.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que incrementen y coordinen los esfuerzos para fomentar el desarrollo y la validación de métodos alternativos a la experimentación animal, de modo que contribuyan a la realización del objetivo prioritario n.º 5 del VII PMA;

36.  Pide a la Comisión y a los Estados miembros que se esfuercen más por mejorar la base cognitiva y científica de las políticas medioambientales de la Unión, mejorando el acceso a los datos para los ciudadanos y favoreciendo la participación del público en la investigación científica;

37.  Pide a las instituciones de la Unión, así como, en su caso, a los Gobiernos nacionales y regionales, que en la elaboración y el seguimiento de las políticas hagan pleno uso de los conocimientos especializados disponibles en materia de riesgos para el medio ambiente y la salud humana;

38.  Pide una sistema mejorado de autorización de plaguicidas en la Unión que se base en estudios científicos evaluados por pares y en la total transparencia sobre el grado de exposición de los humanos y el medio ambiente y los riesgos para la salud; pide normas mejoradas para la vigilancia de los plaguicidas y objetivos para reducir su uso; toma nota de la Comunicación de la Comisión, de 12 de diciembre de 2017, sobre la Iniciativa Ciudadana Europea «Prohibición del glifosato y la protección de las personas y del medio ambiente frente a los pesticidas tóxicos» (C(2017) 8414);

39.  Solicita a la Comisión que garantice que de aquí a 2020 se definan medidas a largo plazo con vistas a lograr el objetivo de lograr un entorno no tóxico;

40.  Pide a la Agencia Europea de Medio Ambiente que aumente la cantidad y la calidad de los indicadores usados para evaluar los avances;

41.  Pide que la cuestión de la aplicación figure como punto recurrente de las prioridades y los programas del Trío de Presidencias, que se trate en el Consejo de Medio Ambiente al menos una vez al año, posiblemente en el marco de un Consejo específico sobre la aplicación, y que se complemente con otro foro en el que participen también el Parlamento Europeo y el Comité de las Regiones; pide que se celebren reuniones conjuntas del Consejo para tratar la aplicación de las cuestiones transectoriales y horizontales y los desafíos comunes, así como las cuestiones emergentes con posibles repercusiones transfronterizas;

42.  Pide que se acelere sin demora la plena aplicación de la Estrategia de la Unión sobre la Biodiversidad;

43.  Pide que en los proyectos de infraestructuras, en especial los relativos a la RTE-T, se tenga plenamente en cuenta el impacto medioambiental a escala regional y a nivel de proyecto; señala que también es importante la coherencia entre las diferentes políticas medioambientales; señala la importancia de que se tenga en cuenta el medio ambiente y la biodiversidad en los proyectos de infraestructuras para la producción de energía renovable, hidroeléctrica y marina;

44.  Pide a los Estados miembros que se esfuercen más por preservar el uso y la integridad de las reservas de agua dulce, dada la incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar el subobjetivo incluido a este respecto en el VII PMA; pide a los Estados miembros que pongan remedio, con carácter prioritario, al deficiente estado de las aguas superficiales, dado que es probable que los objetivos en este sector no se alcancen en 2020; pide a las autoridades competentes de los Estados miembros que alivien las presiones a las que están sometidas las masas de agua, eliminando en su origen las fuentes de contaminación, estableciendo zonas prohibidas a las derivaciones hidroeléctricas y garantizando el mantenimiento de los flujos ecológicos a lo largo de los cursos de agua; pide a la Comisión que no demore la evaluación de la conformidad del segundo ciclo de planes de gestión de las cuencas hidrográficas, adoptados por los Estados miembros con arreglo a la Directiva marco sobre el agua;

45.  Insta a nuevas reformas de la PAC que aúnen la producción sostenible de alimentos y los objetivos de la política medioambiental, incluidos los objetivos en materia de biodiversidad, con el fin de garantizar la seguridad alimentaria en la actualidad y en el futuro; subraya la necesidad de una política agrícola inteligente con el firme compromiso de proporcionar bienes públicos y servicios ecosistémicos relacionados con el suelo, el agua, la biodiversidad, la calidad del aire, la acción por el clima y la riqueza del paisaje; pide una política integrada con un enfoque más selectivo y ambicioso, pero también más flexible, en que el apoyo al sector agrícola se vincule a la consecución de resultados medioambientales; pide a los Estados miembros que reconozcan la agrosilvicultura como superficie de interés ecológico, de conformidad con el artículo 46 del Reglamento (UE) n.º 1307/2013(15); solicita a la Comisión que garantice que las prácticas agrícolas beneficiosas para el medio ambiente reciban el apoyo necesario en la próxima revisión de la PAC;

46.  Pide a los Estados miembros y a la Comisión que incrementen la adopción de soluciones a los problemas medioambientales, sobre todo cuando existan soluciones técnicas que no se hayan aplicado plenamente, como la reducción del amoniaco en la agricultura;

47.  Pide a la Comisión que mejore significativamente el volumen, uso y administración de los fondos de la Unión destinados a los objetivos del PMA; pide que se mejoren el seguimiento, la transparencia y la rendición de cuentas; pide la integración transversal de las cuestiones climáticas y demás cuestiones medioambientales en el presupuesto de la Unión;

48.  Pide a la Comisión que desarrolle sin demora una estrategia marco completa y global sobre la aplicación de los ODS en la Unión que abarque todos los ámbitos de actuación y que incluya un mecanismo de revisión que evalúe el progreso de la aplicación; solicita a la Comisión que instaure un control de todas las políticas y toda la legislación de nueva creación en relación con los ODS y que garantice la plena coherencia de las políticas en la aplicación de los ODS;

49.  Solicita a la Comisión que garantice el cumplimiento de la vigente legislación de la Unión y que vele por la plena conformidad de los Estados miembros con los objetivos del VII PMA utilizando para ello todas las herramientas a su disposición, como los procedimientos por incumplimiento;

50.  Recibe con satisfacción los informes especiales y las auditorías operativas del Tribunal de Cuentas (TCE) e invita al TCE a seguir analizando otros ámbitos pertinentes para el PMA que aún no estén incluidos en su programa de trabajo;

51.  Pide a la Comisión y a las autoridades competentes en los Estados miembros que ofrezcan una orientación adecuada, de modo que los fondos de la Unión sean más accesibles, también para proyectos locales, en particular en lo relativo a las infraestructuras verdes, la biodiversidad y las Directivas sobre las aves y los hábitats;

52.  Pide a los Estados miembros que garanticen la plena aplicación de la legislación sobre calidad del aire; pide a las autoridades regionales que establezcan un marco de apoyo, en particular para la planificación urbanística y la toma de decisiones a escala local, para mejorar los resultados sanitarios en todas las zonas, pero sobre todo en las más afectadas;

53.  Pide a las autoridades nacionales y regionales competentes que adopten planes con medidas creíbles para poner fin al problema del rebasamiento de los valores límite diarios y anuales fijados por la normativa de la Unión sobre partículas finas y ultrafinas en los núcleos urbanos con baja calidad del aire; pone de manifiesto que todo ello es esencial para alcanzar los objetivos prioritarios n.os 2, 3 y 8 del VII PMA;

54.  Propone las siguientes medidas para mejorar la calidad del aire en las zonas urbanas: creación de zonas de bajas emisiones; fomento de infraestructuras y servicios de coche compartido y transporte compartido; eliminación gradual del tratamiento fiscal favorable para los vehículos muy contaminantes; instauración de «presupuestos de movilidad» para empleados como alternativa a los vehículos de empresa; aplicación de políticas de aparcamiento que reduzcan el volumen de tráfico en las zonas congestionadas; mejora de las infraestructuras que fomenten el uso de la bicicleta y aumenten las conexiones multimodales y que mejoren la seguridad de los ciclistas; creación de zonas peatonales;

55.  Pide que se refuerce la planificación y el desarrollo urbanísticos en los niveles correspondientes de gobernanza para adaptar las infraestructuras a los vehículos eléctricos y limpios lo antes posible —por ejemplo, instalando infraestructuras de carga de vehículos— y para lograr beneficios para el medio ambiente y la salud, como reducir el efecto de isla térmica y aumentar la actividad física —por ejemplo, incrementando las infraestructuras verdes y recuperando zonas industriales abandonadas o degradadas—; señala que estas medidas mejorarían la calidad del aire, reducirían las patologías y la mortalidad prematura causadas por la contaminación y permitirían avanzar hacia una movilidad de emisiones cero;

56.  Solicita a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen una competencia intermodal justa y la transición a modos de transporte sostenibles;

57.  Pide a la Comisión que presente, en 2019 a más tardar, un programa de acción global de la Unión en materia de medio ambiente para el periodo posterior a 2020, tal y como exige el artículo 192, apartado 3, del TFUE; destaca la importancia de la transparencia y de la rendición de cuentas democrática en el control de las políticas de la Unión; subraya, por consiguiente, que el próximo PMA debe incluir hitos intermedios cuantificables y basados en los resultados;

58.  Pide a la próxima Comisión que dedique un ámbito prioritario de la próxima legislatura al desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente y del clima en general y a los objetivos del VII PMA, y, en particular, al próximo VIII PMA;

º

º  º

59.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, al Tribunal de Cuentas Europeo, a la Agencia Europea de Medio Ambiente y a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros.

(1)

. DO L 354 de 28.12.2013, p. 171.

(2)

Textos Aprobados, P8_TA(2017)0450.

(3)

DO  C 265 de 11.8.2017, p. 65.

(4)

DO  C 35 de 31.1.2018, p. 2.

(5)

Textos Aprobados, P8_TA(2017)0441.

(6)

Textos Aprobados, P8_TA(2017)0100.

(7)

DO  C 258E de 7.9.2013, p. 115.

(8)

Directiva 2009/125/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por la que se instaura un marco para el establecimiento de requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos relacionados con la energía (DO L 285 de 31.10.2009, p. 10).

(9)

Reglamento (CE) no 66/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2009, relativo a la etiqueta ecológica de la UE (DO L 27 de 30.1.2010, p. 1).

(10)

Reglamento (CE) n.º 1223/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de noviembre de 2009, sobre los productos cosméticos (DO L 342 de 22.12.2009, p. 59).

(11)

Directiva 98/83/CE del Consejo, de 3 de noviembre de 1998, relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano (DO L 330 de 5.12.1998, p. 32).

(12)

Informe de la AEMA n.º 13/2017 de 11 de octubre de 2017 sobre la calidad del aire en Europa 2017.

(13)

Directiva 2002/49/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de junio de 2002, relativa a la evaluación y gestión de los riesgos de inundación (DO L 189 de 18.07.2002, p. 12).

(14)

Textos Aprobados, P8_TA(2017)0450.

(15)

Reglamento (UE) n.º 1307/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, por el que se establecen normas aplicables a los pagos directos a los agricultores en virtud de los regímenes de ayuda incluidos en el marco de la política agrícola común y por el que se derogan los Reglamentos (CE) n.º 637/2008 y (CE) n.º 73/2009 del Consejo (DO L 347 de 20.12.2013, p. 608).


INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓNEN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

Fecha de aprobación

27.2.2018

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

55

1

3

Miembros presentes en la votación final

Margrete Auken, Pilar Ayuso, Zoltán Balczó, Ivo Belet, Biljana Borzan, Soledad Cabezón Ruiz, Miriam Dalli, Seb Dance, Angélique Delahaye, Mark Demesmaeker, Stefan Eck, Karl-Heinz Florenz, Francesc Gambús, Elisabetta Gardini, Jens Gieseke, Julie Girling, Françoise Grossetête, Andrzej Grzyb, Jytte Guteland, György Hölvényi, Anneli Jäätteenmäki, Karin Kadenbach, Kateřina Konečná, Urszula Krupa, Giovanni La Via, Peter Liese, Lukas Mandl, Valentinas Mazuronis, Susanne Melior, Miroslav Mikolášik, Rory Palmer, Gilles Pargneaux, Bolesław G. Piecha, Pavel Poc, John Procter, Julia Reid, Frédérique Ries, Michèle Rivasi, Annie Schreijer-Pierik, Renate Sommer, Nils Torvalds, Adina-Ioana Vălean, Jadwiga Wiśniewska, Damiano Zoffoli

Suplentes presentes en la votación final

Nikos Androulakis, Ismail Ertug, Eleonora Evi, Luke Ming Flanagan, Martin Häusling, Peter Jahr, Rupert Matthews, Ulrike Müller, Alojz Peterle, Stanislav Polčák, Bart Staes, Carlos Zorrinho

Suplentes (art. 200, apdo. 2) presentes en la votación final

Josu Juaristi Abaunz, Tomáš Zdechovský, Maria Gabriela Zoană


VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

55

+

ALDE

Anneli Jäätteenmäki, Valentinas Mazuronis, Ulrike Müller, Frédérique Ries, Nils Torvalds

ECR

Mark Demesmaeker, Julie Girling, Rupert Matthews, John Procter

EFDD

Eleonora Evi

GUE/NGL

Stefan Eck, Luke Ming Flanagan, Josu Juaristi Abaunz, Kateřina Konečná

NI

Zoltán Balczó

PPE

Pilar Ayuso, Ivo Belet, Angélique Delahaye, Karl-Heinz Florenz, Francesc Gambús, Elisabetta Gardini, Jens Gieseke, Françoise Grossetête, Andrzej Grzyb, György Hölvényi, Peter Jahr, Giovanni La Via, Peter Liese, Lukas Mandl, Miroslav Mikolášik, Alojz Peterle, Stanislav Polčák, Annie Schreijer-Pierik, Renate Sommer, Adina-Ioana Vălean, Tomáš Zdechovský

S&D

Nikos Androulakis, Biljana Borzan, Soledad Cabezón Ruiz, Miriam Dalli, Seb Dance, Ismail Ertug, Jytte Guteland, Karin Kadenbach, Susanne Melior, Rory Palmer, Gilles Pargneaux, Pavel Poc, Maria Gabriela Zoană, Damiano Zoffoli, Carlos Zorrinho

Verts/ALE

Margrete Auken, Martin Häusling, Michèle Rivasi, Bart Staes

1

-

EFDD

Julia Reid

3

0

ECR

Urszula Krupa, Bolesław G. Piecha, Jadwiga Wiśniewska

Explicación de los signos utilizados

+  :  a favor

-  :  en contra

0  :  abstenciones

Última actualización: 17 de abril de 2018Aviso jurídico