Procedimiento : 2018/2038(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A8-0244/2018

Textos presentados :

A8-0244/2018

Debates :

PV 10/09/2018 - 22
CRE 10/09/2018 - 22

Votaciones :

PV 11/09/2018 - 6.7
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2018)0324

INFORME     
PDF 454kWORD 58k
28.6.2018
PE 620.798v03-00 A8-0244/2018

sobre la aplicación de medidas específicas para Grecia en el marco del Reglamento (UE) 2015/1839

(2018/2038(INI))

Comisión de Desarrollo Regional

Ponente: Pascal Arimont

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS – RESUMEN DE LOS HECHOS Y LAS CONCLUSIONES
 PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO
 INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO
 VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS – RESUMEN DE LOS HECHOS Y LAS CONCLUSIONES

La crisis económica y financiera de 2008 tuvo profundas repercusiones en los presupuestos nacionales y regionales y restringió la financiación para todo tipo de inversiones en todos los Estados miembros en general y en Grecia en particular.

En Grecia, el período de programación 2007-2013 coincidió con una larga y profunda recesión desencadenada por la crisis económica y financiera mundial que dejó al descubierto las deficiencias estructurales de la economía a largo plazo. Entre 2007 y 2013, el PIB disminuyó un 26 % en términos reales, y el crecimiento a lo largo de esos dos años fue inferior al 1 % pese a que la recesión terminó en 2014. La tasa de empleo pasó del 66 % de la población con edades comprendidas entre los 20 y los 64 años en 2007 al 53 % en 2013, lo que supone que solo tenía trabajo poco más de la mitad de las personas en edad de trabajar. En ese mismo período, el desempleo pasó del 8,4 % al 27,5 % de la población activa.

El equilibrio financiero del sector público, que ya registraba un déficit considerable en 2007, siguió deteriorándose con el hundimiento del PIB. En 2009, el déficit llegó a representar el 15 % del PIB y, pese a las medidas de austeridad impuestas por las instituciones financieras a cambio de préstamos, en 2013 aún era del 13 %. La deuda pública consolidada, ya importante antes de la crisis, aumentó hasta el 178 % del PIB en 2013 y seguía prácticamente al mismo nivel en 2015. Las inversiones públicas en porcentaje del PIB se redujeron a la mitad entre 2007 y 2013, y aunque se registró un pequeño aumento en los dos años siguientes, en 2015 representaban tan solo poco más del 50 % del nivel de 2006 en términos reales.

En este difícil contexto económico, los Fondos EIE adquirieron mucha más importancia para la cofinanciación de programas de inversión pública. Los compromisos procedentes de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos EIE) desempeñaron un papel fundamental, tanto en Grecia como en muchos otros Estados miembros, y en algunos casos representaron más del 50 % de la inversión pública total.

Para el período 2007-2013 se asignó a Grecia un importe total de 20 400 millones de euros con cargo a los fondos de la política de cohesión. Durante ese período, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Fondo de Cohesión ayudaron a Grecia a crear más de 21 000 puestos de trabajo; a crear más de 2 400 empresas, y a invertir directamente en más de 30 000 pymes; a ampliar la cobertura de internet de banda ancha a 800 000 ciudadanos adicionales; a mejorar el transporte urbano en beneficio de más de 27 000 personas; y a invertir en proyectos en el sector del agua que beneficiaron a más de 450 000 personas.

Para el período actual 2014-2020 se ha asignado a Grecia, a través de veinte programas nacionales y regionales, un importe de 20 380 millones de euros con cargo a los Fondos EIE que, junto con las contribuciones nacionales por valor de 4 600 millones de euros, hace que el presupuesto total ascienda a 24 980 millones de euros que se invertirán en diversos ámbitos.

Entre 2008 y 2015, el PIB per cápita de todas las regiones griegas sufrió una drástica reducción en comparación con la media de la Unión, lo que invirtió en gran manera la convergencia que se había logrado entre 2000 y 2008. En la mayoría de las regiones griegas, esa reducción ascendió a más del 3 % anual. En 2008, tres de las trece regiones tenían un PIB per cápita superior al 75 % de la media de la Unión, mientras que en 2015 solo dos regiones se encontraban por encima de esa media (Ática, la región de la capital (95 %), y el Egeo Meridional (75 %).

Al mismo tiempo, Grecia tuvo que hacer frente a una llegada sin precedentes de refugiados y migrantes. Entre enero de 2015 y marzo de 2016, más de un millón de personas pasaron por Grecia, y más de 57 000 migrantes permanecen en el país.

Grecia, afectada por las consecuencias de la crisis financiera y de los refugiados, tuvo que hacer frente a la escasez de liquidez y a un déficit de fondos públicos destinados a la inversión pública necesaria para impulsar una recuperación económica sostenible.

Por otro lado, era fundamental que la falta de liquidez y de fondos públicos en Grecia no obstaculizara las inversiones en el marco de los programas financiados por el FEDER, el Fondo Social Europeo (FSE), el Fondo de Cohesión y el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP).

En ese contexto, era necesario responder a la situación excepcional con medidas específicas, motivo por el que la Comisión propuso la modificación del Reglamento sobre disposiciones comunes a fin de prever medidas específicas concretas para Grecia. El Parlamento y el Consejo, como colegisladores, respaldaron rápidamente la propuesta de la Comisión. Se trataba de prever rápidamente medidas específicas concretas para Grecia.

El Reglamento (UE) 2015/1839 introdujo medidas específicas para Grecia, entre ellas el aumento del porcentaje de cofinanciación de la Unión al 100 %, la supresión del límite máximo del 95 % para el importe total acumulado de la prefinanciación y los pagos intermedios para los programas del período 2007-2013 en lo que respecta al FEDER, el FSE y el Fondo de Cohesión, y un incremento de un 7 % del importe de la prefinanciación inicial para el período 2014-2020 en lo que respecta al FEDER, el FSE, el Fondo de Cohesión y el FEMP, en 2015 y 2016.

Como resultado de estas medidas excepcionales, Grecia recibió aproximadamente 2 000 millones de euros en fondos de la Unión en 2015 y 2016 además de los previstos inicialmente. Esta concesión anticipada de recursos financieros constituyó una aportación a los esfuerzos generales para ayudar a Grecia y fue crucial para apoyar la economía en momentos de escasa liquidez financiera.

Los fondos que aportó la Unión como consecuencia de la aplicación del Reglamento (UE) 2015/1839 contribuyeron en gran medida a reducir considerablemente el número de proyectos que de otro modo no habrían concluido en el momento del cierre del período de programación, lo que permitió finalizar satisfactoriamente el período 2007-2013 y repercutió positivamente en la economía en general.

Se calcula que la inversión adicional procedente de las políticas de cohesión y de desarrollo regional incrementó el PIB griego en 2015 en algo más del 2 % por encima del nivel que habría tenido sin esa financiación.

Por consiguiente, al incrementar el porcentaje de cofinanciación y movilizar la inversión de la Unión de forma flexible, el Reglamento modificativo permitió que la política regional de la Unión contribuyera realmente a atenuar el impacto de la crisis económica y financiera en Grecia.

Si bien cabe alentar esta flexibilidad en circunstancias excepcionales, no se debe olvidar que el objetivo primordial de la política de cohesión de la Unión consiste en aportar valor añadido a la financiación pública y privada. En ese sentido, las medidas excepcionales como las contempladas en el Reglamento (UE) 2015/1839 solo están justificadas en casos excepcionales.


PROPUESTA DE RESOLUCIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO

sobre la aplicación de medidas específicas para Grecia en el marco del Reglamento (UE) 2015/1839

(2018/2038(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Visto el Reglamento (UE) n.º 1303/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, por el que se establecen disposiciones comunes relativas al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, al Fondo Social Europeo, al Fondo de Cohesión, al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural y al Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca, y por el que se establecen disposiciones generales relativas al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, al Fondo Social Europeo, al Fondo de Cohesión y al Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca, y se deroga el Reglamento (CE) n.º 1083/2006 del Consejo(1),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 15 de julio de 2015, titulada «Nuevo impulso para el empleo y el crecimiento en Grecia» (COM(2015)0400),

–  Visto el Reglamento (UE) 2015/1839 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de octubre de 2015, por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 1303/2013 en relación con medidas específicas para Grecia(2),

–  Visto el Reglamento (UE) 2017/825 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de mayo de 2017, relativo a la creación del programa de apoyo a las reformas estructurales para el período 2017 a 2020(3),

–  Visto el documento de trabajo de los servicios de la Comisión, de 19 de septiembre de 2016, sobre las evaluaciones ex post del FEDER y del Fondo de Cohesión para el período 2007-2013 (SWD(2016)0318),

–  Visto el informe del Ministerio de Economía y Desarrollo de Grecia sobre la utilización de los importes abonados en virtud del Reglamento (UE) 2015/1839 (período de programación 2007‑2013)(4),

-  Vista la pregunta con solicitud de respuesta oral a la Comisión O-000100/2017(B8-0001/2018) sobre la aplicación del Reglamento (UE) 2015/1839 en relación con medidas específicas para Grecia,

–  Vistos el artículo 52 de su Reglamento interno, así como el artículo 1, apartado 1, letra e), y el anexo 3 de la Decisión de la Conferencia de Presidentes, de 12 de diciembre de 2002, sobre el procedimiento de autorización para la elaboración de informes de propia iniciativa,

–  Visto el informe de la Comisión de Desarrollo Regional (A8-0244/2018),

A.  Considerando que la política de cohesión es una expresión de solidaridad, que abarca todas las regiones y reduce las disparidades, y que constituye el principal instrumento de inversión de la Unión; que la importancia de su valor añadido y su flexibilidad durante la crisis económica y financiera han quedado confirmados en varias ocasiones; que, con los recursos presupuestarios existentes, la política de cohesión ha contribuido a mantener oportunidades de inversión pública muy necesarias, ha ayudado a impedir el empeoramiento de la crisis y ha permitido que los Estados miembros y las regiones adopten respuestas a medida con vistas a aumentar su resiliencia frente a acontecimientos inesperados y choques externos;

B.  Considerando que, entre 2007 y 2015, el apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y del Fondo de Cohesión en Grecia ascendió a 15 800 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 19 % del gasto público total en inversión;

C.  Considerando que la crisis económica y financiera dio lugar en Grecia a unos índices de crecimiento persistentemente negativos, que no pudieron ser corregidos por los tres paquetes de rescate internacional, así como a importantes problemas de liquidez y a un déficit de fondos públicos;

D.  Considerando que la crisis de los refugiados y migrantes ha golpeado y continúa golpeando especialmente a Grecia y a las islas griegas, las cuales soportan una elevada presión por el creciente flujo de migrantes y refugiados, que ocasiona un enorme perjuicio a la actividad económica local, principalmente al sector del turismo;

E.  Considerando que, entre 2007 y 2013, el PIB de Grecia disminuyó un 26 % en términos reales, y el crecimiento a lo largo de esos dos años fue inferior al 1 % pese a que la recesión terminó en 2014; que la tasa de empleo cayó del 66 % al 53 % en 2013, lo que implica que solamente estaba empleada algo más de la mitad de la población en edad de trabajar, y que el desempleo aumentó desde el 8,4 % de la población activa hasta el 27,5 % en el mismo período, lo cual ha tenido un fuerte impacto en el poder adquisitivo de la población griega y ha afectado gravemente a diversos sectores, incluido el de la salud; que, según los datos de Eurostat más recientes, existe una la tasa de desempleo del 20,8 % con un elevado porcentaje de desempleo juvenil;

F.  Considerando que, en 2015, la Comisión y los colegisladores reconocieron que Grecia se había visto afectada por la crisis de un modo singular, lo que podría haber repercutido gravemente tanto en la finalización de las operaciones en el marco de los programas operativos para el período 2000-2006 y para el período 2007-2013 como en el inicio de la ejecución de los programas de la política de cohesión para el período 2014-2020;

G.  Considerando que con la adopción del Reglamento (UE) 2015/1839 se pretendía aportar liquidez a Grecia en un momento crucial antes de que se paralizara la ejecución de los programas y se perdieran oportunidades necesarias de inversión, dado que la no conclusión de los proyectos de los periodos 2000‑2006 y 2007-2013 habría dado lugar a la recuperación de importes sustanciales;

H.  Considerando que el Reglamento (UE) 2015/1839 estableció un importe de prefinanciación inicial adicional para el período de programación 2014-2020 de dos plazos del 3,5 % cada uno del importe de la ayuda procedente de los fondos de la política de cohesión y del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP), así como la aplicación, para el período de programación 2007-2013, de un porcentaje de cofinanciación del 100 % a los gastos subvencionables y el desembolso anticipado del último 5 % de los pagos restantes de la Unión, que tendría que haberse retenido hasta el cierre de los programas;

I.  Considerando que el Reglamento se adoptó con la intención de responder cuanto antes a una crisis grave y de garantizar que Grecia dispusiera de suficientes fondos para finalizar los proyectos correspondientes al período de programación 2007-2013 e iniciar la ejecución en el marco del período actual;

J.  Considerando que, de conformidad con el artículo 152, apartado 6, párrafo segundo, Grecia debía presentar antes de finales de 2016 un informe a la Comisión sobre la aplicación de las disposiciones relativas a la aplicación del porcentaje de cofinanciación del 100 % y al límite máximo de los pagos para los programas al final del período de programación;

K.  Considerando que la Unión también abonó el 95 % del coste total de las inversiones correspondientes al período de financiación 2007-2013 en Grecia (cuando normalmente se hubiera aplicado un 85 % como máximo) a través de la denominada «medida complementaria» del Reglamento (UE) n.º 1311/2011;

L.  Considerando que, en octubre de 2015, se abrió una cuenta de disponibilidad limitada a la que se traspasaron todos los fondos asignados a la financiación de los proyectos financiados por la Unión, con el fin de garantizar que estos se utilizaran únicamente para los pagos a los beneficiarios y las operaciones en el marco de los programas operativos;

M.  Considerando que Grecia también ha recibido ayuda, desde 2011, a través del Grupo Especial para Grecia de la Comisión, que ha proporcionado asistencia técnica de cara al proceso de reformas del país, y, desde 2015, a través del Servicio de Apoyo a las Reformas Estructurales, que ha proporcionado asistencia con la preparación, concepción, aplicación y evaluación de reformas que propicien el crecimiento; que la entrada en vigor, el 20 de mayo de 2017, del Reglamento (UE) 2017/825 relativo a la creación del programa de apoyo a las reformas estructurales para el período 2017 a 2020 supuso un momento importante para los compromisos del Servicio de Apoyo a las Reformas Estructurales con los Estados miembros afectados, incluida Grecia;

1.  Reitera el importante papel que desempeña la política de cohesión para alcanzar los objetivos de la Unión en materia de crecimiento inteligente, sostenible e integrador, combatir el desempleo, reducir las desigualdades y reforzar la competitividad del conjunto de las regiones de la Unión, expresar la solidaridad europea y complementar otras políticas; recuerda, por otra parte, que los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos EIE) son la principal fuente de inversión directa en Grecia;

2.  Toma nota del informe sobre la utilización de los importes abonados en virtud del Reglamento (UE) 2015/1839 correspondientes al período de programación 2007-2013, que debía presentarse a finales de 2016; señala que el importe fue presentado por las autoridades griegas en mayo de 2017 y se puso a disposición del Parlamento en diciembre de 2017, después de reiteradas peticiones; valora positivamente que la Comisión facilitara al Parlamento una evaluación provisional de la lista de 181 proyectos prioritarios que ascendía a 11 500 millones de euros, el equivalente a alrededor del 55 % de la asignación total del FEDER, del Fondo de Cohesión y del FSE a Grecia para el periodo 2007-2013, de los que 118 ya habían concluido con éxito a finales del periodo de programación y 24 se habían ido eliminando;

3.  Destaca que, según los datos facilitados en dicho informe, tras la adopción del Reglamento sobre medidas específicas para Grecia, el impacto directo sobre la liquidez en 2015 fue de 1 001 709 731,50 euros y el aporte en 2016 ascendió a 467 674 209,45 euros; observa, por otro lado, que, paralelamente al incremento del importe de la prefinanciación inicial para el período de programación 2014-2020, Grecia recibió aproximadamente 2 000 millones de euros en el período 2015-2016;

4.  Valora positivamente que los importes abonados se destinaran a un amplio abanico de proyectos: transporte y otras infraestructuras (medio ambiente, turismo, cultura, regeneración urbana y rural, infraestructuras sociales), proyectos de la sociedad de la información y medidas destinadas al desarrollo de recursos humanos; celebra, además, que el 63 % del total de los pagos para proyectos que reciben ayudas estatales correspondiera a ayudas a empresas y proyectos comerciales, contribuyendo así directamente a la competitividad y a la reducción del riesgo empresarial, y que en el 37 % de los casos se tratara de medidas de ayuda estatal para proyectos de infraestructuras, completando así las disposiciones en materia de mejora de las condiciones del mercado y del entorno empresarial;

5.  Valora positivamente que en el informe presentado por las autoridades griegas se reconozca que el aumento de liquidez conllevó tanto un aumento de los ingresos financieros de aproximadamente 1 500 millones de euros como un refuerzo del programa de inversión pública para el período 2015-2016;

6.  Acoge favorablemente los efectos que han tenido las medidas en la mejora de la actividad económica, la normalización y consolidación del volumen de negocios y del capital circulante de un gran número de empresas, la creación y conservación de puestos de trabajo, y la finalización de importantes infraestructuras de producción, lo cual también se ha traducido en un impacto considerable en los ingresos fiscales en el presupuesto;

7.  Toma nota de que los fondos aportados por la Unión como consecuencia de la aplicación del Reglamento se utilizaron en 2015 para finalizar proyectos de los programas operativos hasta el final del período de subvencionabilidad, y que, en 2016, el importe restante que se pagó junto con los recursos nacionales también contribuyó a la finalización de otros proyectos;

8.  Agradece que las autoridades griegas acometieran la reorganización de la clasificación de los proyectos e identificaran los proyectos importantes para seleccionarlos para su finalización; subraya que esto contribuyó significativamente a superar los obstáculos institucionales y administrativos y a establecer medidas prioritarias para su ejecución sin mayor demora, evitando también así las correcciones financieras; celebra que los fondos aportados por la Unión en virtud del Reglamento (UE) 2015/1839 redujeran significativamente el número de proyectos clasificados como incompletos; observa que, en comparación con el período de programación 2000-2006, en el que alrededor de novecientos proyectos se quedaron sin completar, en el período de programación 2007-2013 quedan 79 proyectos incompletos en el momento de la presentación de las declaraciones finales, pero que está previsto que concluyan recurriendo a fondos nacionales;

9.  Destaca que la absorción de los fondos estructurales había mejorado notablemente y que, a finales de marzo de 2016, el porcentaje de pagos en Grecia para el período de programación 2007-2013 era superior al 97 %(5)4 y que, según el documento sobre el estado de ejecución del total de pagos y de los compromisos pendientes de liquidación para los programas del período 2007-2013, de 31 de marzo de 2018, no figuran compromisos pendientes de liquidación para Grecia en la rúbrica 1b5; acoge con satisfacción que Grecia fuera el primer Estado miembro en llegar a la plena absorción de los fondos disponibles y en alcanzar una tasa de absorción del 100 %, en comparación con el promedio del 96 % en la Unión;

10.  Reconoce, no obstante, que las tasas de absorción solo proporcionan información indicativa y que la insistencia en la absorción de los fondos no debe ir en detrimento de la eficacia, el valor añadido y la calidad de las inversiones; observa que las medidas específicas son de carácter macroeconómico y que es difícil localizar sus efectos en cada uno de los proyectos;

11.  Recuerda que los Fondos EIE tienen un impacto importante en el PIB y otros indicadores de varios Estados miembros, así como en la cohesión social, económica y territorial en general, y que se calcula que la inversión financiada por las políticas de cohesión y de desarrollo rural en Grecia conllevó en 2015, al final del período de programación precedente, un aumento del PIB de más de un 2 % por encima del nivel que habría tenido sin el aporte de financiación; recuerda que la utilización de los fondos estructurales de la Unión debe centrarse siempre en lograr los objetivos consagrados en el Tratado y en alcanzar un verdadero valor añadido europeo, abordar las prioridades de la Unión e ir más allá del mero aumento del PIB;

12.  Toma nota del análisis, principalmente cuantitativo, del informe presentado por las autoridades griegas sobre la utilización de los importes abonados en virtud del Reglamento (UE) 2015/1839 correspondientes al período de programación 2007-2013, un análisis que cumple los requisitos legales; reconoce que el efecto de las medidas específicas no puede disociarse del impacto global de los Fondos EIE en Grecia, pero considera que una evaluación cualitativa, si bien es difícil de realizar, contribuiría a complementar el análisis y a comprender los resultados alcanzados; anima a la Comisión a que facilite más información en lo que se refiere al aumento de la competitividad, la productividad y la sostenibilidad en los aspectos sociales y ecológicos;

13.  Celebra el hecho de que, según los datos finales comunicados por la Comisión el 31 de diciembre de 2016, el importe de las solicitudes de pago por parte de las autoridades griegas ascendía a 1 600 millones de euros y que Grecia ha demostrado, a 31 de marzo de 2018, una tasa de ejecución del 28 % para el periodo de programación 2014-2020(6)6, situándose entre los Estados miembros con mejor rendimiento, en general, a pesar de algunas diferencias que deben señalarse relativas al nivel de desglose o de tasa de absorción por fondo; respalda, además, la adopción del Reglamento (UE) 2015/1839 como una medida importante y adecuada para ofrecer ayuda a medida en un momento crucial para Grecia; celebra el hecho de que, tal y como se exige, la prefinanciación adicional se cubrió totalmente con las solicitudes de pago intermedias del FEDER y del Fondo de Cohesión, aunque señala que no se cubrió por completo en el ámbito del Fondo Social Europeo (cerca del 4 %) ni del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca;

14.  Recuerda la importancia de unas reformas estructurales pertinentes; reconoce los esfuerzos realizados y pide a Grecia que siga aprovechando plenamente las posibilidades de asistencia que se contemplan en el programa de apoyo a las reformas estructurales para crear un entorno empresarial sano para un uso eficiente y eficaz de los Fondos EIE y maximizar su impacto socioeconómico;

15.  Reconoce que la política regional, al respaldar la inversión pública y movilizar las inversiones de la Unión de forma flexible, bien mediante la reprogramación de los fondos, bien mediante el aumento del porcentaje de cofinanciación, atenuó el impacto de la crisis financiera y del saneamiento presupuestario sostenido en varios Estados miembros; destaca, en este contexto, la importancia de asegurar una financiación suficiente a este respecto en el próximo marco financiero plurianual; reitera, no obstante, que la política de cohesión debe considerarse la principal herramienta de inversión pública y un catalizador destinado a atraer financiación pública y privada adicional, y que las medidas similares que impliquen una reducción de las cuotas de cofinanciación nacional necesarias para obtener financiación para programas operativos financiados por los fondos estructurales, para Grecia u otro Estado miembro, deben contemplarse únicamente a título excepcional y analizarse desde el punto de vista de su eficacia y estar debidamente justificadas antes de su adopción y aplicación;

16.  Señala que algunas regiones afrontan dificultades en la cofinanciación de proyectos en el marco de los Fondos EIE; pide, por consiguiente, a la Comisión que, con carácter de urgencia y en el marco del Semestre Europeo y del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, considere qué impacto tienen las inversiones regionales cofinanciadas con los Fondos EIE, en particular las inversiones en las regiones menos desarrolladas, en el cálculo de los déficits públicos nacionales;

17.  Recuerda a las autoridades griegas la importancia que reviste garantizar la debida comunicación y visibilidad de las inversiones en virtud de los Fondos EIE;

18.  Acoge con satisfacción la evaluación preliminar que estima que el período de programación 2007-2013 se cerrará sin pérdida de fondos; pide a la Comisión que informe al Parlamento de los resultados del proceso de cierre, que se prevé que haya concluido en el primer semestre de 2018, y que facilite una actualización de los proyectos en 2019 que deberán completarse con fondos nacionales y de los proyectos que seguían incompletos a 31 de marzo de 2018;

19.  Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1)

DO L 347 de 20.12.2013, p. 320.

(2)

DO L 270 de 15.10.2015, p. 1.

(3)

DO L 129 de 19.5.2017, p. 1.

(4)

Atenas, mayo de 2017.

(5)

4 Documento de trabajo de los servicios de la Comisión sobre las evaluaciones ex post del FEDER y del Fondo de Cohesión para el período 2007-2013.

Estado de ejecución del total de pagos y nivel de compromisos pendientes de liquidación para la rúbrica 1b (programas 2007-2013) - Designación de las autoridades nacionales y estado de ejecución de los pagos intermedios de los programas operativos de los Fondos EIE 2014-2020 (situación a 31 de marzo de 2018).

(6)

6 Estado de ejecución del total de pagos y nivel de compromisos pendientes de liquidación para la rúbrica 1b (programas 2007-2013) - Designación de las autoridades nacionales y estado de ejecución de los pagos intermedios de los programas operativos de los Fondos EIE 2014-2020 (situación a 31 de marzo de 2018).


INFORMACIÓN SOBRE LA APROBACIÓN EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

Fecha de aprobación

20.6.2018

 

 

 

Resultado de la votación final

+:

–:

0:

36

2

0

Miembros presentes en la votación final

Pascal Arimont, Franc Bogovič, Victor Boştinaru, Mercedes Bresso, Andrea Cozzolino, Rosa D’Amato, John Flack, Aleksander Gabelic, Michela Giuffrida, Ivan Jakovčić, Marc Joulaud, Constanze Krehl, Sławomir Kłosowski, Louis-Joseph Manscour, Martina Michels, Iskra Mihaylova, Andrey Novakov, Konstantinos Papadakis, Mirosław Piotrowski, Stanislav Polčák, Liliana Rodrigues, Ruža Tomašić, Ramón Luis Valcárcel Siso, Ángela Vallina, Monika Vana, Matthijs van Miltenburg, Lambert van Nistelrooij, Derek Vaughan, Kerstin Westphal, Joachim Zeller

Suplentes presentes en la votación final

John Howarth, Elsi Katainen, Tunne Kelam, Ivana Maletić, Bronis Ropė, Milan Zver

Suplentes (art. 200, apdo. 2) presentes en la votación final

Jonathan Bullock, Andrzej Grzyb


VOTACIÓN FINAL NOMINAL EN LA COMISIÓN COMPETENTE PARA EL FONDO

36

+

ALDE

Ivan Jakovčić, Elsi Katainen, Iskra Mihaylova, Matthijs van Miltenburg

ECR

John Flack, Sławomir Kłosowski, Mirosław Piotrowski, Ruža Tomašić

EFDD

Rosa D'Amato

GUE/NGL

Martina Michels, Ángela Vallina

PPE

Pascal Arimont, Franc Bogovič, Andrzej Grzyb, Marc Joulaud, Tunne Kelam, Ivana Maletić, Lambert van Nistelrooij, Andrey Novakov, Stanislav Polčák, Ramón Luis Valcárcel Siso, Joachim Zeller, Milan Zver

S&D

Victor Boştinaru, Mercedes Bresso, Andrea Cozzolino, Aleksander Gabelic, Michela Giuffrida, John Howarth, Constanze Krehl, Louis-Joseph Manscour, Liliana Rodrigues, Derek Vaughan, Kerstin Westphal

VERTS/ALE

Bronis Ropė, Monika Vana

2

-

EFDD

Jonathan Bullock

NI

Konstantinos Papadakis

0

0

 

 

Explicación de los signos utilizados

+  :  a favor

-  :  en contra

0  :  abstenciones

Última actualización: 29 de agosto de 2018Aviso jurídico