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Debates
Martes 22 de octubre de 2019 - Estrasburgo Edición provisional

Estado actual de la divulgación de información relativa al impuesto de sociedades por parte de determinadas empresas y filiales: publicación de informes país por país
MPphoto
 

  Ibán García Del Blanco (S&D). – Señor presidente, señora ministra, señorías, una empresa o una gran empresa que opere en Europa, en el fondo está operando en el mercado más estable, el de mayor seguridad jurídica, el de mayor estabilidad política de la Tierra, así que parece lógico que como mínimo nos cuente qué es lo que está haciendo aquí. Cuál es su operativo real, cuáles son los trabajadores reales que tiene y cuál es la parte de su estructura empresarial que realmente pertenece a la matriz de su actividad.

Ni siquiera sabemos eso. Cada vez la opacidad es mayor. Digo más: cuando alguna de estas empresas encima publica algunos de los datos que ellos tienen, nos echamos todavía más las manos a la cabeza. La semana pasada, Netflix, por poner un ejemplo, publicó su operativa del último año, reconoció un volumen de negocio de 5 000 millones de euros, de los cuales 600 millones aproximadamente correspondían a beneficios. En mi país —por poner un ejemplo—, en España, que es una de las mayores centrales de su actividad, han declarado aproximadamente unos 3 000 euros de pago en fiscalidad, de pago en impuestos. Es decir, han pagado probablemente menos que la carnicería de mi barrio, y eso es insostenible desde el punto de vista del modelo.

Cuando hablamos de los informes país por país en el fondo de lo que estamos hablando es de la sostenibilidad de nuestro modelo, de tener las herramientas suficientes para poder, de alguna manera, controlar que se pagan impuestos donde se está realizando la actividad. Algunas de estas empresas —muchas de ellas ajenas a la Unión Europea— se comportan en nuestro espacio común, en nuestro mercado interior, como se comportan las peores empresas extractoras de minerales en algunos países del tercer mundo, prácticamente dejando tras de sí poco más que un puñado de empleos precarios.

Señora ministra, cuando hablamos de esta cuestión, no estamos hablando de una cuestión cualquiera, estamos hablando del propio sostenimiento de nuestro modelo y del propio sostenimiento de la democracia.

Ante un cambio como el que se está realizando a nivel mundial, las poblaciones cada vez miran más a los gobiernos y los gobiernos cada vez son menos capaces, ante la anemia fiscal, de responder a las necesidades de los ciudadanos y, por lo tanto, crece el desconcierto y crece la animadversión incluso hacia el propio sistema.

Termino ya, señora ministra...

(El presidente retira la palabra al orador).

 
Última actualización: 5 de noviembre de 2019Aviso jurídico