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Procedimiento : 2014/2229(INI)
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Ciclo relativo al documento : A8-0193/2015

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A8-0193/2015

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PV 08/07/2015 - 15
CRE 08/07/2015 - 15

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Jueves 9 de julio de 2015 - Estrasburgo Edición definitiva
Retos en materia de seguridad en Oriente Próximo y el norte de África y perspectivas de estabilidad política
P8_TA(2015)0271A8-0193/2015

Resolución del Parlamento Europeo, de 9 de julio de 2015, sobre los retos en materia de seguridad en Oriente Próximo y el norte de África y las perspectivas de estabilidad política (2014/2229(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Vistos los artículos 8 y 21 del Tratado de la Unión Europea,

–  Vistos el Acuerdo de Colaboración y Cooperación entre la Unión Europea y sus Estados miembros, por una parte, y la República de Irak, por otra parte, y su Resolución de 17 de enero de 2013 sobre dicho Acuerdo(1),

–  Vistas la Estrategia Europea de Seguridad de 12 de diciembre de 2003 y la declaración del Consejo de la Unión de 11 de diciembre de 2008 sobre el refuerzo de las capacidades,

–  Vista la Comunicación conjunta de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y de la Comisión Europea, de 8 de marzo de 2011, titulada «Asociación para la democracia y la prosperidad compartida con los países del Mediterráneo Meridional» (COM(2011)0200),

–  Vista la Asociación de Deauville puesta en marcha por el G8 en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Deauville el 21 de mayo de 2011,

–  Vista la Comunicación conjunta de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y de la Comisión Europea, de 25 de mayo de 2011, titulada «Una nueva respuesta a una vecindad cambiante» (COM(2011)0303),

–  Vista la Comunicación conjunta de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y de la Comisión Europea, de 6 de febrero de 2015, titulada «Elementos de una estrategia regional de la UE para Siria e Irak, así como en relación con la amenaza que representa Daesh» (JOIN(2015)0002),

–  Vista la declaración adoptada con ocasión de la tercera reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea y la Liga de los Estados Árabes (LEA) celebrada en Atenas el 11 de junio de 2014, así como el Memorando de Acuerdo entre el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y la Secretaría General de la Liga de los Estados Árabes firmado en Bruselas el 19 de enero de 2015,

–  Vistas las conclusiones del Consejo sobre Irak y Siria de 30 de agosto de 2014,

–  Vistas las conclusiones de la Conferencia internacional sobre la paz y la seguridad en Irak celebrada en París el 15 de septiembre de 2014,

–  Vistas las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores de 17 de noviembre de 2014 sobre el proceso de paz en Oriente Próximo,

–  Vistas las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores de 15 de diciembre de 2014 sobre una Estrategia regional de la UE para Siria e Irak,

–  Vistas las conclusiones del Consejo de Asuntos Exteriores de 9 de febrero de 2015 sobre la lucha contra el terrorismo,

–  Vista su Resolución, de 24 de marzo de 2011, sobre las relaciones de la Unión Europea con el Consejo de Cooperación del Golfo(2),

–  Vista su Resolución, de 10 de marzo de 2011, sobre el enfoque de la UE acerca de Irán(3),

–  Vista su Resolución, de 14 de diciembre de 2011, sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad(4),

–  Vista su Resolución, de 10 de mayo de 2012, sobre Comercio para el cambio: estrategia de comercio e inversión de la UE para el Mediterráneo Meridional tras las revoluciones de la «primavera árabe»(5),

–  Vista su Resolución, de 11 de marzo de 2014, sobre Arabia Saudí, sus relaciones con la UE y su papel en Oriente Próximo y el Norte de África(6),

–  Vista su Resolución, de 18 de septiembre de 2014, sobre la situación en Irak y Siria y la ofensiva del EIIL, incluida la persecución de minorías(7),

–  Vista su Resolución, de 15 de enero de 2015, sobre la situación en Libia(8),

–  Vista su Resolución, de 12 de febrero de 2015, sobre la crisis humanitaria en Irak y Siria, en particular en el contexto del Estado Islámico(9),

–  Vista su Resolución, de 12 de marzo de 2015, sobre las relaciones entre la UE y la Liga de los Estados Árabes y su cooperación en la lucha contra el terrorismo(10),

–  Vista su Resolución, de 12 de marzo de 2015, sobre los recientes ataques y secuestros perpetrados por el EIIL/Daesh en Oriente Próximo, especialmente de asirios(11),

–  Vistas las conclusiones de la reunión acogida por la Unión Europea el 23 de marzo de 2015 en Bruselas con representantes municipales libios, convocados por la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia,

–  Vista la reunión celebrada en Barcelona el 13 de abril de 2015 entre los ministros de Asuntos Exteriores de la UE y de los países del Mediterráneo Meridional, organizada por España, la Presidencia letona y la UE para debatir el futuro de la Política Europea de Vecindad,

–  Vistas las Resoluciones 2139 (2014), 2165 (2014) y 2191 (2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por las que se autoriza a las Naciones Unidas y sus socios el suministro de asistencia humanitaria a través de las fronteras y de las líneas del conflicto en Siria sin el consentimiento de los Estados,

–  Visto el artículo 52 de su Reglamento,

–  Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores y la opinión de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (A8-0193/2015),

A.  Considerando que los conflictos en Siria, Irak, Yemen y Libia, así como el aumento de las tensiones en la región de Oriente Próximo y el norte de África, son importantes causas de desestabilización de esta región; considerando que hay una confluencia entre los frentes del Sahel y de Oriente Próximo en la lucha contra el terrorismo y que estos frentes se encuentran cerca de la zona sensible del Cuerno de África; considerando que las consecuencias de dicha situación para la seguridad de toda la región son desastrosas, ya que dañan de forma duradera el desarrollo político y económico, infraestructuras críticas y la cohesión demográfica de la región; considerando que los riesgos que conllevan estas circunstancias para la seguridad, los ciudadanos y los intereses europeos son graves; considerando que hay un elevado número de víctimas civiles y de actos de terror contra la población civil; considerando que las violaciones de los derechos humanos y del Derecho humanitario, en particular contra las minorías étnicas y religiosas, son graves; considerando que la grave crisis humanitaria causada por estos conflictos está provocando desplazamientos masivos de la población y creando enormes dificultades para los refugiados y las comunidades que los acogen; considerando que persisten las dificultades para elaborar una estrategia coherente para la resolución de conflictos y establecer una base legítima y fiable para un diálogo inclusivo con las diferentes partes interesadas;

B.  Considerando que las consecuencias de las revueltas árabes en los países afectados, la nueva y compleja situación creada y la necesidad imperativa de luchar contra el EIIL y otras organizaciones terroristas requieren revisar la acción de la Unión Europea en la región de Oriente Próximo y el norte de África; considerando que es necesario intensificar la presión sobre los regímenes autoritarios para introducir políticas inclusivas; considerando que la estabilización de la región no es solo una cuestión de seguridad, sino que tiene también consecuencias económicas, políticas y sociales que requieren que la Unión y los Estados miembros elaboren políticas estratégicas globales y multifactoriales y cooperen plenamente con los actores de la región, a medio y largo plazo;

C.  Considerando que la organización terrorista EIIL/Daesh ha emprendido campañas sistemáticas de limpieza étnica en el norte de Irak y Siria, perpetrando crímenes de guerra, incluidos ejecuciones sumarias en masa y secuestros, contra minorías étnicas y religiosas; considerando que las Naciones Unidas ya han informado de asesinatos selectivos, conversiones forzosas, secuestros, venta de mujeres, esclavización de mujeres y niños, reclutamiento de niños para atentados suicidas con bomba, maltratos y torturas físicos y sexuales; considerando que las comunidades cristiana, yazidí, turcomana, chabaquí, kakaí, sabea y chií, así como numerosos árabes y musulmanes suníes, han sido objetivos del EIIL/Daesh;

D.  Considerando que Oriente Próximo y el norte de África registran una convulsión geopolítica que puede modificar en profundidad y de forma imprevisible los equilibrios regionales; considerando el incremento de las crisis y los conflictos, con una dimensión política, étnica y sectaria, así como de los grupos paramilitares, y la debilidad o caída de algunos Estados o regímenes de la región; considerando que de ello se derivan múltiples violaciones de los derechos humanos; considerando que los países de Oriente Próximo y el norte de África y la comunidad internacional tienen intereses comunes en materia de seguridad en la lucha contra el terrorismo y en el apoyo a una reforma democrática inclusiva y auténtica en la región;

E.  Considerando que los conflictos de Irak y Siria, al igual que el conflicto en Yemen y Libia, están exacerbando las tensiones regionales e internacionales; considerando que la causa religiosa y étnica está siendo instrumentalizada para promover intereses políticos y de poder; y que esto crea un riesgo de enfrentamiento entre sunitas y chiitas que se extiende más allá de las fronteras geográficas inmediatas;

F.  Considerando que Túnez constituye el ejemplo más destacado de democratización tras las revueltas árabes, pero que el 18 de marzo de 2015 sufrió un atentado terrorista reivindicado por el EIIL/Daesh, lo que recuerda la necesidad de prestar un apoyo fuerte y continuo a los países de la región, en particular a Túnez;

G.  Considerando que, de conformidad con las Directrices de 2008 de la UE sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, la promoción de los derechos de la mujer y la igualdad de género ha de ser un componente básico del diálogo político y sobre derechos humanos entre la UE y los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África; considerando que la participación y la capacitación de las mujeres en los ámbitos público, político, económico y cultural en los países de Oriente Próximo y el norte de África son esenciales para promover la estabilidad, la paz y la prosperidad económica a largo plazo; considerando que la capacitación de las mujeres y las niñas por medio de la educación es crucial para promover su función en todos estos ámbitos; considerando que las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos de la mujer y la igualdad de género pueden desempeñar un importante papel en la capacitación de las mujeres en los países de Oriente Próximo y el norte de África;

H.  Considerando que la influencia de los Estados miembros en la región es muy desigual; que es necesario aumentar la influencia de la Unión Europea; que la estabilidad política y económica a largo plazo en la región de Oriente Próximo y el norte de África tiene una importancia estratégica fundamental para la Unión; y que la Unión debe desempeñar, por tanto, un papel de primera magnitud en la promoción de la resolución de conflictos y la gobernanza democrática en la región del Oriente Próximo y el norte de África;

I.  Considerando que, en el pasado, la ayuda de la UE a los países de Oriente Próximo y el norte de África ha estado demasiado fragmentada y no ha sido capaz de adecuarse con suficiente rapidez a las necesidades políticas y económicas de los países afectados, socavando la capacidad de la UE de desempeñar un papel preponderante en la región;

J.  Considerando que, en el pasado, la ayuda de la UE a los países de Oriente Próximo y el norte de África, en particular en el marco de la política europea de vecindad (PEV), ha aplicado con demasiada frecuencia el mismo concepto estratégico indiferenciado, sin establecer suficientes diferencias entre la situación específica de los países afectados ni identificar a los socios de la sociedad civil que necesitan ayuda y asistencia para la creación de capacidades; considerando que los intentos de democratización registrados tras las revueltas de la Primavera Árabe habrían necesitado un apoyo activo, con un enfoque organizado a largo plazo;

K.  Considerando que las convulsiones en la región de Oriente Próximo y el norte de África repercuten en la capacidad de la Unión Europea de promover sus valores políticos y democráticos; considerando que dichas convulsiones afectan al desarrollo de sus relaciones económicas con los países en cuestión y pueden poner en peligro su seguridad energética;

L.  Considerando que la Unión Europea, obligada a adoptar medidas de urgencia en respuesta a las sucesivas crisis de la región de Oriente Próximo y el norte de África que, a pesar de algunas señales, fue incapaz de anticipar, no ha sido capaz de analizar los elementos fundamentales ni hacer frente a la complejidad de la situación, las expectativas y las perspectivas creadas por las revueltas árabes de 2011; que, ante todo la UE, no ha sabido responder a la necesidad de una estrategia a muy largo plazo para sostener y apoyar una auténtica transición democrática, el desarrollo económico y la estabilidad política; que, conforme a las instrucciones emitidas por el Consejo Europeo de diciembre de 2013, la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (AR/VP) lanzó un importante proceso de reflexión estratégica; que la Comisión y el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) iniciaron un amplio proceso de consulta para la revisión de la política europea de vecindad (PEV); que la creación del SEAE prevé la posibilidad de un análisis político y estratégico por países que debería ser un factor clave para la planificación de la asistencia a los países de la región, también en el marco de la PEV;

M.  Considerando que la UE, si ha de ejercer una influencia positiva en los países de Oriente Próximo y el norte de África, debe ser capaz de ofrecer algo más que la mera perspectiva de una cooperación económica, en particular una asociación política y estratégica a gran escala;

N.  Considerando que los atentados perpetrados entre el 26 y el 30 de junio de 2015 en Túnez, Kuwait y Yemen, y reivindicados por Daesh/EIIL, dejaron 92 muertos y centenares de heridos; que estos atentados ponen de relieve una vez más la necesidad de dar una respuesta eficaz a los retos de seguridad y a la falta de estabilidad política en la región;

Afrontar las amenazas y la situación en materia de seguridad

1.  Pide a la UE y a sus Estados miembros que aborden las causas profundas del rápido deterioro de la situación en la región de Oriente Próximo y el norte de África, mediante un enfoque ambicioso y holístico; apoya la campaña internacional contra el EIIL/Daesh y acoge con satisfacción el compromiso de los socios de la coalición de trabajar juntos en el marco de una estrategia común; celebra, en particular, las acciones llevadas a cabo por los Estados miembros de la UE que forman parte de la coalición internacional contra el EIIL, tanto mediante ataques militares como mediante su participación logística, financiera y humanitaria; pide, no obstante, una mayor movilización en todas las esferas y hace hincapié en la necesidad de acciones mejor articuladas; señala que esas acciones podrían coordinarse provechosamente bajo la égida de la UE, en caso necesario en el marco de una operación de la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD), y, a tal fin, pide a la Unión que desarrolle capacidades operativas estratégicas suficientes y establezca una auténtica defensa europea común; destaca, no obstante, que ha de buscarse una respuesta a medida, basada en las diferencias políticas y transregionales, a la cuestión de la lucha contra el EIIL/Daesh, el Frente Al-Nusra y otros grupos terroristas; insta a la UE a que asuma el papel de facilitador principal de un diálogo regional que asocie a todas las partes interesadas regionales, en particular la LEA, Arabia Saudí, Egipto, Turquía e Irán; recuerda la importancia de dar respuesta a las exigencias legítimas de la población local, en particular, tal y como se expresaron durante los levantamientos árabes de 2011, con objeto de asegurar la estabilidad a largo plazo de la región; toma nota del reciente anuncio de la LEA de crear una unidad permanente de respuesta rápida, con especial énfasis en la lucha contra el EIIL y otros grupos terroristas emergentes;

2.  Subraya la importancia de una presencia política constante de la UE al más alto nivel posible, a fin de garantizar un diálogo político estratégico a largo plazo y un auténtico debate conjunto con los países de Oriente Próximo y el norte de África sobre sus necesidades para lograr la estabilidad regional; destaca que solo la capacidad de la Unión Europea para expresarse con una sola voz la convertirá en un actor eficaz en la escena internacional; insta, por consiguiente, a la UE a que se dote rápidamente de una auténtica política exterior común en la que se coordinen estrechamente las acciones internas y externas; insta a la AR/VP a que colabore con los ministros de Asuntos Exteriores de la UE o con personalidades políticas reconocidas por los actores de la región para que, actuando bajo su autoridad y en nombre de la Unión, mantengan un diálogo constante a alto nivel con los países de la región; recuerda la necesidad de identificar países socios clave, así como de confiar en ellos, a fin de garantizar la estabilidad política y en materia de seguridad a largo plazo;

3.  Hace hincapié en la importancia y la necesidad de aplicar eficazmente las siguientes iniciativas a lo largo de 2015: el apoyo a proyectos y actividades de creación de capacidades con los países de Oriente Próximo y el norte de África, la lucha contra la radicalización y el extremismo violento, el fomento de la cooperación internacional, la respuesta a factores subyacentes y a las crisis actuales y el refuerzo de la asociación con países clave, incluida la intensificación del diálogo político con la LEA, la Organización de Cooperación Islámica (OIC), la Unión Africana (UA) y otras estructuras de coordinación regional pertinentes como el G5 Sahel;

4.  Insiste en el hecho de que la estabilidad y la seguridad de la región de Oriente Próximo y el norte de África son fundamentales para la seguridad de la Unión; recuerda que el EIIL/Daesh y otras organizaciones terroristas tienen desde hace muchos años sus raíces en Irak y Siria y pretenden establecer una influencia regional; observa que las victorias del grupo son la consecuencia de crisis institucionales, democráticas y de seguridad en dichos países, así como de la porosidad de su frontera común; destaca que la capacidad de reclutamiento y la expansión del EIIL/Daesh y el Frente Al-Nusra son alimentadas por la crisis económica, política, social y cultural que atraviesa la región; insta a la UE a que, junto con el mundo árabe, evalúe las causas profundas de la radicalización y adopte un enfoque global basado en la seguridad, la capacidad de ejercer una gobernanza democrática y el desarrollo político, económico, social, cultural y en materia de seguridad, siendo la inclusividad un principio rector; considera que, a menos que se encuentre una solución práctica y sostenible a estos problemas, toda acción dirigida a neutralizar la amenaza que plantean el EIIL/Daesh y otros grupos terroristas se enfrentará a dificultades crecientes y persistentes;

5.  Toma nota de la asignación de 1 000 millones EUR prevista en el marco de la estrategia de la Unión Europea titulada «Elementos de una estrategia regional de la UE para Siria e Irak, así como en relación con la amenaza que representa EIIL/Daesh, de los que 400 millones se han destinado a ayuda humanitaria; acoge con satisfacción los intentos de adaptar la ayuda humanitaria de la UE a necesidades específicas por sexo y edad; pide que se preste especial atención a Jordania y el Líbano, que están absorbiendo la mayor parte de refugiados en proporción a su población; destaca la importancia de que estos dos países faciliten el tránsito seguro de los refugiados a sus territorios y respeten el principio de no devolución; recuerda asimismo las consecuencias de la crisis de refugiados para el Gobierno Regional del Kurdistán de Irak; manifiesta su preocupación por que los campos de refugiados, debido a las condiciones de extrema pobreza y privación que reinan en ellos, puedan convertirse en focos de radicalización; considera que, a largo plazo, constituyen factores desestabilizadores para sus países de acogida y pide, por lo tanto, que se busquen soluciones a largo plazo que ayuden a los refugiados y a sus países de acogida; insta a la UE a que trabaje con otros socios, en particular ACNUR y Unicef, para abordar los persistentes problemas en los campos de refugiados y de desplazados internos de Irak, Jordania, el Líbano y Turquía, especialmente en lo que respecta a la falta de escolarización de niños y jóvenes; celebra que la nueva estrategia y el Instrumento en pro de la Estabilidad y la Paz (IcSP) destinen fondos a las poblaciones de acogida; insta a todos los Estados miembros de la UE a que aumenten sus compromisos en relación con la crisis de refugiados en cuanto a recursos financieros y reasentamiento de los refugiados más vulnerables;

6.  Toma nota del continuo aumento de solicitudes de asilo procedentes de Siria e Irak e insta a los Estados miembros de la UE a que redoblen sus esfuerzos para albergar a solicitantes de asilo y dar una rápida respuesta al incremento de casos pendientes;

7.  Celebra la participación de algunos países de la región de Oriente Próximo y el norte de África en la coalición internacional contra el EIIL/Daesh; pide encarecidamente a sus gobiernos y a la comunidad internacional que multipliquen sus esfuerzos para impedir la financiación del terrorismo internacional y las guerras en Siria y Libia; reitera su petición a todos los países de la región de que impidan que particulares y entidades públicas y privadas financien o faciliten la financiación de organizaciones terroristas, particulares sirios o empresas del Gobierno sirio que sean actualmente objeto de sanciones por parte de la UE, de forma suficientemente estricta; pide que participen en planes de cooperación regional para el seguimiento de los movimientos de capital, colaborando con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), la LEA, OCI y las instituciones de la UE; hace hincapié en la urgente necesidad de establecer un régimen eficaz de sanciones coordinado con la LEA, la OCI y el CCG para poner fin a la financiación del EIIL/Daesh por parte de actores internacionales así como a la comercialización de petróleo producido ilegalmente por la organización terrorista; destaca asimismo a este respecto la urgente necesidad de aumentar la cooperación entre las autoridades aduaneras en la frontera con Turquía, Irak y Siria a fin de impedir que el EIIL/Daesh venda petróleo ilegal;

8.  Destaca la importancia de un diálogo estratégico a largo plazo con la LEA, la OCI y el CCG; se congratula, a este respecto, de la declaración adoptada en Atenas el 11 de junio de 2014, así como del memorando de acuerdo de enero de 2015, y pide que se apliquen plenamente; insiste en la importancia crucial que reviste la frecuente organización de cumbres entre la UE y la LEA, la OCI y el CCG; insiste en el papel central que debe desempeñar la LEA por lo que respecta a la resolución de crisis; considera que esas crisis ponen de manifiesto la necesidad de que los Estados de la LEA conviertan esta organización en un auténtico órgano ejecutivo capaz de adoptar decisiones vinculantes; recuerda la cooperación estratégica entre la Unión Europea y el CCG; destaca que el CCG puede tener una influencia positiva y política en la gestión de las crisis y los conflictos en los países de Oriente Próximo y el norte de África;

9.  Subraya asimismo la importancia de los diálogos regionales con Turquía e Irán; celebra el reciente acuerdo alcanzado por EU 3+3 e Irán sobre el programa nuclear de este último, y espera que ello se traduzca en un acuerdo final exhaustivo en el plazo acordado; insta a la VP/AR y a los Estados miembros a que, en caso de que se alcance un acuerdo definitivo sobre la cuestión nuclear, celebren consultas en profundidad con Irán y, al mismo tiempo, aseguren su compromiso con la no proliferación hasta su confirmación por parte de los organismos internacionales pertinentes, incluida la OIEA; insta a la UE a que, a este fin, promueva activamente medidas destinadas a crear confianza entre Irán y Arabia Saudí; hace hincapié en la necesidad de reforzar la cooperación con Turquía en materia de lucha contra el terrorismo; insiste en el importante papel que puede desempeñar Turquía, como miembro de la OTAN, en la lucha contra el EIIL/Daesh así como en la estabilización de Irak y Siria; exhorta a Turquía a que aclare ciertas ambigüedades y desempeñe plenamente su papel como fuerza de estabilización en la región mediante el control efectivo de su frontera con Siria y el ejercicio de una función más activa en la lucha contra el EIIL/Daesh en cooperación con la UE;

10.  Insta a los países de la región a que se abstengan de exportar terrorismo y armas a los países vecinos, dado que ello podría desestabilizar aún más la situación en dicha zona;

11.  Recuerda la necesidad de crear las condiciones necesarias para la reanudación de las conversaciones de paz entre Israel y la Autoridad Palestina con vistas a una solución definitiva del conflicto basada en la solución de dos Estados que puedan convivir en paz y seguridad, sobre la base de las fronteras de 1967 y con Jerusalén como capital de ambos Estados, de conformidad con el Derecho internacional; expresa nuevamente su profunda preocupación por el rápido deterioro de la situación humanitaria en la Franja de Gaza; manifiesta su profunda preocupación por la política israelí de asentamientos en Cisjordania; expresa su profunda preocupación por el estancamiento del diálogo y la creciente tensión entre israelíes y palestinos; pide esfuerzos serios y creíbles de ambas partes, la UE y la comunidad internacional para lograrlo; celebra y apoya la determinación de la Alta Representante Mogherini de que la UE refuerce su compromiso en el proceso de paz de Oriente Próximo y se haga valer como facilitadora; insta a todas las partes a que se abstengan de toda actuación que pudiera agravar la situación en forma de incitaciones, provocaciones, uso excesivo de la fuerza o represalias; reitera su apoyo total a la iniciativa árabe de paz de 2002 e insta a los Estados de la LEA y a Israel a que la apliquen; destaca que todo debate sobre la reanudación del proceso de paz y el control administrativo y político de la Franja de Gaza por la Autoridad Palestina ganaría mucho si incluyera a la LEA; resalta el decisivo papel desempeñado por Egipto en la consecución del alto el fuego definitivo en el conflicto entre Hamás e Israel en el verano de 2014; pide a los donantes internacionales que respeten los compromisos contraídos en la Conferencia de El Cairo de octubre de 2014;

12.  Manifiesta su apoyo total a la ejecución de acciones concretas por parte de la UE en el marco de una PCSD fuerte destinadas a promover la estabilidad y la seguridad en los países de Oriente Próximo y el norte de África; lamenta que las misiones y operaciones de la PCSD desplegadas en la región (EUBAM Libia, EUPOL COPPS y EUBAM Rafah) hayan tenido una dimensión insuficiente y presentado un gran desfase con respecto a los retos en materia de seguridad de la región, y pide una nueva evaluación de dichas misiones y operaciones; destaca el importante papel que podría desempeñar la UE, en el marco de su compromiso con los derechos humanos y el Estado de Derecho, en la asistencia y formación de competencias específicas en el ámbito de la reforma de la justicia penal, del sector de la seguridad y del desarme, la desmovilización y la reintegración, la vigilancia de las fronteras y la lucha contra el terrorismo y la radicalización así como el tráfico de armas, drogas y seres humanos; pide que se preste una atención particular a Libia; resalta la importancia del diálogo y la cooperación con la LEA y la UA, de modo que los países socios puedan desarrollar capacidades y disponer de los recursos humanos y militares necesarios para combatir el terrorismo;

13.  Se opone firmemente al uso de vehículos aéreos no tripulados para llevar a cabo asesinatos extrajudiciales y extraterritoriales de sospechosos de terrorismo, y pide que se prohíba el uso de dicho tipo de aeronaves para ese fin;

14.  Insta a las autoridades de los Estados miembros de la UE y a las de los países de Oriente Próximo y el norte de África a que respeten la prohibición de la tortura, consagrada especialmente en la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, que la mayoría de ellos han firmado y ratificado; reitera que las confesiones obtenidas bajo tortura carecen de validez, y condena esta práctica;

15.  Manifiesta su especial preocupación por el hecho de que las distintas crisis políticas de la región han amputado la capacidad en materia de inteligencia de los Estados miembros; recuerda la importancia crucial de promover una mayor cooperación entre los Estados miembros de la UE y los Estados de Oriente Próximo y el norte de África en la lucha contra el terrorismo en el marco de los derechos humanos y el Derecho internacional; pide la cooperación sistemática y efectiva de dichos países con Europol e Interpol, a fin de ayudarles a que se doten de los recursos y estructuras necesarios en el ámbito de la lucha contra el terrorismo, el contraterrorismo y la delincuencia organizada, incluido el tráfico de personas, mediante la creación de sistemas de defensa integrados dirigidos principalmente a proteger los derechos humanos de todas las personas afectadas, siempre que se protejan adecuadamente los derechos humanos; destaca el Diálogo 5+5, que completa la acción de la Unión para el Mediterráneo (UpM) y permite trabajar en materia de seguridad y cooperación; subraya la necesidad de resolver las deficiencias que aún existen en materia de cooperación con los países de origen, tránsito y destino de los combatiente extranjeros; insta a los Estados miembros de la UE a que compartan sus recursos, refuercen los mecanismos existentes (Frontex, Eurosur) y adopten un PNR europeo, con objeto de mejorar el control en las fronteras exteriores de la Unión Europea; destaca que se debe reforzar la activa colaboración entre los ministros de Asuntos Exteriores y de Interior, en especial por lo que respecta a la cooperación judicial y policial y al intercambio de información;

16.  Reitera la urgente necesidad de encontrar una solución política para el conflicto sirio; sostiene que para lograr una solución sostenible se requiere un proceso político integrador, dirigido por Siria, que conduzca a la transición, se base en el Comunicado de Ginebra de 30 de junio de 2012 y sea conforme con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas pertinentes, a fin de mantener la unidad, soberanía e integridad territorial del país; celebra los esfuerzos de la Coalición Nacional Siria por ampliar su número de miembros y colaborar con otros grupos de la oposición, también a través de la reciente participación en la Comisión Nacional de Coordinación, a fin de determinar la postura de la oposición sobre la transición política; apoya los esfuerzos del Enviado Especial de las Naciones Unidas, Staffan de Mistura, por poner fin a los conflictos armados y relanzar el diálogo político; destaca la importancia de proteger y apoyar a la oposición democrática siria; recuerda la necesidad de rendir cuentas por los crímenes contra la humanidad, los crímenes de guerra y las flagrantes violaciones de los derechos humanos perpetradas por el régimen de Bachar el Asad durante el conflicto;

17.  Pide que cualquier iniciativa de alto el fuego en Siria tenga en cuenta los requisitos del Derecho humanitario internacional y de la legislación internacional en materia de derechos humanos, siendo esta última aplicable en tiempos de guerra y paz, así como del Derecho penal internacional; pide a la Unión Europea que aumente la presión sobre el régimen de Asad para que cumpla las Resoluciones 2139 (2014), 2165 (2014) y 2191 (2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que aumente sus esfuerzos para canalizar la ayuda humanitaria sobre el terreno, también en zonas controladas por la oposición moderada, y que le preste asistencia en la creación de capacidad; celebra los compromisos alcanzados durante la Tercera Conferencia de Kuwait y pide a la UE y al resto de los donantes internacionales que cumplan sus compromisos financieros en respuesta a la crisis de Siria; apoya la recomendación de la Comisión de favorecer el restablecimiento de la administración y los servicios públicos en las regiones devastadas de Siria y pide encarecidamente que se ayude a la reconstrucción de la ciudad de Kobanê;

18.  Manifiesta su profunda preocupación por el continuo deterioro de la situación humanitaria de Siria cuatro años después; señala que el acceso humanitario ha disminuido debido a la obstrucción deliberada de la ayuda, situación a la que hay que poner fin de inmediato; observa con gran preocupación que en los últimos dos años casi se ha duplicado el número de personas que vive en áreas cuyo acceso resulta difícil o imposible para los organismos de ayuda;

19.  Señala que se han documentado violaciones de guerra contra mujeres y niñas, en especial en Siria, Irak y los territorios controlados por Daesh; insta a que a las niñas y mujeres víctimas de violaciones en el contexto de un conflicto armado se les ofrezcan todos los servicios de salud sexual y reproductiva, incluida la posibilidad de abortar, en instalaciones humanitarias financiadas por la UE, de conformidad con el Derecho internacional humanitario y el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra, garantizando la prestación de toda la ayuda médica requerida por los heridos y enfermos y sin distinción alguna;

20.  Destaca la necesidad de que el Gobierno iraquí promueva el reparto de las responsabilidades políticas, el poder y los ingresos procedentes del petróleo de forma inclusiva, que debe dar cabida a todos los componentes religiosos y étnicos del país y específicamente a las minorías suníes; pide que ese sistema de reparto sea una condición fundamental para la aplicación del Acuerdo de Colaboración y Cooperación entre la Unión Europea e Irak; pide al Gobierno iraquí que ofrezca sin demora protección a las minorías étnicas y religiosas para impedir que las milicias chiíes empleen la violencia contra las minorías suníes y que proporcione refugios seguros y ayuda esencial a los refugiados que han huido del terror del EIIL; toma nota del acuerdo alcanzado por el Gobierno de Irak y el Gobierno Regional del Kurdistán de Irak e insta a que se aplique plenamente, y pide al Gobierno iraquí que respete plenamente los derechos financieros del Gobierno Regional del Kurdistán, tal como establece la Constitución; destaca la importancia de seguir intensificando la cooperación entre Bagdad y Erbil para la seguridad y prosperidad económica de Irak y de la región; alienta a la Unión Europea a que contribuya a la creación de capacidades políticas, administrativas y militares del Gobierno iraquí, en particular para afrontar los retos que presenta la crisis socioeconómica y la insuficiente protección de los derechos humanos;

21.  Está convencido de que para lograr una seguridad duradera en las regiones que ya han sido liberadas del EIIL o de otros grupos terroristas es necesario estabilizar aún más esas áreas; señala que esto se puede conseguir proporcionando ayuda humanitaria, programas de retirada de minas y vigilancia policial;

22.  Condena firmemente el atentado terrorista del Museo del Bardo cometido en Túnez el 18 de marzo de 2015, reivindicado por el Estado Islámico; expresa su preocupación ante la capacidad de reclutamiento de las redes terroristas en un país regido por un Gobierno de unidad nacional con la participación del partido islámico moderado Ennhada; expresa asimismo su preocupación por la porosidad de las fronteras de Túnez con Libia, que se utilizan notablemente para el tráfico de armas y estupefacientes, y celebra la reciente cooperación a este respecto entre Túnez y la UE y sus Estados miembros; sigue preocupado por la afluencia masiva de refugiados libios a Túnez, que ejerce una gran presión sobre la estabilidad del país, y celebra la acogida que les ha brindado Túnez, que en la actualidad alberga a más de un millón de refugiados libios que huyen de la violencia; destaca la importancia para la Unión Europea y Túnez de mantener e intensificar su cooperación en materia de seguridad, en particular con el establecimiento de programas conjuntos de seguridad; considera que, en este ámbito, es vital para la cuestión tunecina recibir más apoyo, para lo que deben contraerse compromisos concretos en términos económicos y de inversiones para apoyar la frágil transición democrática, en el entendimiento de que redundará en interés de toda la región y de la UE que el experimento tunecino tenga un resultado positivo; insta a la Comisión a que subraye la importancia de la democratización y envíe un mensaje simbólico tras los levantamientos árabes mediante la organización de una cumbre entre la UE-MENA (países de Oriente Próximo y el norte de África) en Túnez;

23.  Manifiesta su profunda preocupación ante la degradación de la situación humanitaria y de seguridad en Libia; expresa su profunda preocupación por la expansión de grupos terroristas en el país, especialmente del EIIL/Daesh, que aprovechan el vacío político y la escalada de violencia; subraya la importancia de que se adopten medidas urgentes para limitar y erradicar la influencia de las organizaciones terroristas islámicas en el territorio de Libia; expresa su alarma ante la particularmente grave situación en el sur del país, zona utilizada como plataforma de delincuencia organizada y grupos terroristas; destaca la necesidad de que se preserven la integridad territorial y la unidad nacional de Libia, lo que solo podrá lograrse mediante una política que incluya a todos los actores bien identificados; reitera su apoyo a las negociaciones mantenidas por el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas, Bernardino León, con objeto de hallar una solución negociada que conduzca a la formación de un Gobierno de unidad libio; celebra los esfuerzos hechos por Argelia y Marruecos para fomentar el diálogo interno libio; subraya que Libia ya ha manifestado su disposición a introducir medidas restrictivas contra quienes obstaculicen el proceso de diálogo, de conformidad con la Resolución 2174 (2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, destaca que la UE debe estar dispuesta a prestar su apoyo a las instituciones libias en cuanto se llegue a una solución política y a un alto el fuego; destaca que la UE debe contribuir al esfuerzo de desarme, desmovilización y reintegración y de reforma del sector de la seguridad en Libia en cuanto tome posesión un Gobierno de unidad y a petición de este; advierte, no obstante, de que en caso de que se estanquen las negociaciones políticas y se intensifique el conflicto armado, la UE debe estar lista para contribuir a cualquier intervención de mantenimiento de la paz bajo el mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;

24.  Manifiesta su profunda preocupación ante la degradación de la situación humanitaria y de seguridad en Libia; destaca que la crisis política se ha convertido en una crisis de seguridad y humanitaria que está desestabilizando a toda la Península Arábiga y a todos los países de Oriente Próximo y el norte de África; apoya a las Naciones Unidas en sus esfuerzos por reanudar las negociaciones; destaca que solo un amplio consenso político a través de negociaciones pacíficas entre los grupos políticos principales, en un ambiente exento de temor, puede proporcionar una solución sostenible a la crisis actual y preservar la unidad e integridad territorial del país; pide a la Unión Europea y a los Estados miembros que adopten medidas prácticas para ayudar a la población civil y poner fin a la crisis;

25.  Condena firmemente los ataques a la infraestructura civil y a la población en Yemen, que han producido un elevado número de víctimas y han empeorado gravemente una situación humanitaria ya terrible; pide a la UE que, junto con actores internacionales y regionales, haga labores de mediación con miras a un alto el fuego inmediato y a poner fin a la violencia dirigida contra la población civil; pide que se faciliten fondos adicionales en coordinación con otros donantes internacionales para evitar una crisis humanitaria y prestar ayuda esencial a quienes la necesitan;

26.  Insta a la Comisión Europea a que, junto con las países de la región de Oriente Próximo y el norte de África, aborde de manera estructural el problema de los jóvenes que abandonan la UE para luchar del lado del EIIL/Daesh y otras organizaciones terroristas en Siria e Irak; pide a los Estados miembros que tomen medidas adecuadas para impedir el desplazamiento de combatientes desde su territorio, de acuerdo con la Resolución 2170 (2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y que desarrollen una estrategia común para la observación y el control de yihadistas por parte de los servicios de seguridad y las agencias de la UE; pide cooperación en la UE y a nivel internacional con miras a una acción legal adecuada contra cualquier persona sospechosa de estar implicada en actos de terrorismo y en relación con otras medidas preventivas para detectar y detener la radicalización; pide a los Estados miembros que intensifiquen la cooperación y el intercambio de información entre sí y con los organismos de la UE;

27.  Subraya la importancia de que, en su lucha contra el terrorismo, el Gobierno egipcio respete los derechos humanos y las libertades políticas fundamentales, ponga fin a la detención sistemática de manifestantes y activistas pacíficos y preserve el derecho a un juicio justo; señala que acogería con satisfacción una prohibición de la pena de muerte que beneficiase a los miembros de organizaciones políticas y sociales recientemente condenados;

28.  Celebra el acuerdo preliminar sobre el caudal del río Nilo alcanzado entre Egipto, Sudán y Etiopía el 23 de marzo de 2015; hace hincapié en que el acuerdo sobre el uso compartido de las aguas del río Nilo es fundamental para la seguridad de todos los países implicados; destaca que la UE debe estar lista para facilitar la continuación del diálogo entre todas las partes si se considera útil para las negociaciones;

Refuerzo de la estrategia global pro democracia y derechos humanos

29.  Está convencido de que la falta de democracia es una de las causas profundas de la inestabilidad política en la región, y subraya que el respeto de los derechos humanos y de los principios democráticos básicos es la salvaguardia más sólida a largo plazo contra la inestabilidad crónica de los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África; pide a la UE y a sus Estados miembros que no miren a la región de Oriente Próximo y el norte de África únicamente a través del cristal de las amenazas a corto plazo y que apoyen de forma activa y duradera las aspiraciones democráticas de las sociedades de la región; destaca la necesidad de que se tomen medidas equilibradas, en el marco de un enfoque global y ambicioso por la democracia, para aunar la política de seguridad con la de derechos humanos, lo que constituye una de las prioridades de la UE; destaca la importancia de reforzar la estabilidad a largo plazo en la región de Oriente Próximo y el norte de África mediante el apoyo continuado de la UE a la sociedad civil, en particular a través del Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IEDDH) y el Instrumento para la Sociedad Civil de la Política Europea de Vecindad (PEV), así como de nuevos instrumentos de fomento de la democracia, como la Dotación Europea para la Democracia (DED); pide a los Estados miembros, en un espíritu de solidaridad y compromiso, que proporcionen financiación suficiente al presupuesto de la Dotación para asegurar el apoyo más flexible y eficaz para los actores locales del cambio democrático en la región; pide al SEAE que duplique sus esfuerzos por difundir y explicar los valores europeos, en particular mediante contactos regulares con las autoridades y, en paralelo, con los representantes de la sociedad civil;

30.  Celebra que la AR/VP y la Comisión Europea hayan lanzado una amplia consulta sobre la revisión de la PEV; pide a la Comisión, al SEAE, al Consejo y a los Estados miembros que desarrollen una dimensión política y estratégica de la PEV más eficaz e innovadora; celebra la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE y los países del sur del Mediterráneo; recuerda que esta ha sido la primera vez desde hace siete años que se han reunido los ministros de Asuntos Exteriores; cree que los ministros deberían reunirse una vez al año; pide al SEAE y a la Comisión que sigan alentando las reformas democráticas y apoyando a los actores democráticos en los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África, en particular a los de la vecindad de la Unión Europea; destaca la importancia de que se mantenga el equilibrio actual de la distribución de fondos y la asignación de los fondos de la PEV; recuerda que debe concederse un apoyo adicional decisivo a los países que están progresando en la aplicación de reformas y siguen la política europea, con especial atención a Túnez, y destaca la necesidad de fomentar los derechos de la mujer;

31.  Pide a la UE y a sus Estados miembros que creen un programa especial de apoyo y rehabilitación para las mujeres y niñas que han sido víctimas de la violencia sexual y la esclavitud en las zonas en conflicto situadas en la región de Oriente Próximo y el norte de África y especialmente en Siria e Irak; pide a los Gobiernos de los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África, a las Naciones Unidas, a la UE y a las ONG interesadas que tengan en cuenta la especial vulnerabilidad de las mujeres y niñas refugiadas, en particular de aquellas que están aisladas de sus familias, que les ofrezcan la protección adecuada, que intensifiquen sus esfuerzos para ayudar a las supervivientes de la violencia sexual y que pongan en marcha políticas sociales que les permitan reincorporarse a la sociedad; pide a las partes implicadas en conflictos armados que respeten las disposiciones de la Resolución nº 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que adopten medidas para proteger a las mujeres y a las niñas, en particular de los abusos sexuales, el tráfico ilegal de personas y el comercio sexual, y que combatan la impunidad de los autores de dichos delitos; insta a los Gobiernos de los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África a que firmen y ratifiquen el Convenio de Estambul, que constituye un potente instrumento para abordar de forma integral la violencia ejercida contra las mujeres y las niñas, incluidas la violencia doméstica y la mutilación genital femenina;

32.  Destaca la oportunidad que ofrecen las negociaciones de los acuerdos de asociación para impulsar las reformas; subraya que todas las dimensiones deben estar conectadas entre sí para que la Unión pueda profundizar sus relaciones de manera exhaustiva y coherente; destaca la necesidad de incluir en dichos acuerdos incentivos reales y tangibles para los socios, a fin de hacer la senda de la reforma más atractiva, más efectiva y más perceptible para la población civil;

33.  Hace hincapié en que la UE y los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África tienen que cooperar más estrechamente sobre la base de objetivos mutuamente aceptables que partan de intereses comunes; destaca las ventajas que presentaría la coordinación de la ayuda de la Unión Europea a los países de Oriente Próximo y el norte de África con los demás donantes internacionales; pide a la Comisión que presente recomendaciones para mejorar dicha coordinación y subraya la necesidad de coordinar la ayuda de urgencia con la ayuda para el desarrollo a largo plazo;

34.  Cree firmemente que el desarrollo de la democracia local y una gobernanza local eficaz son esenciales para la estabilización de los países de Oriente Próximo y el norte de África y, por tanto, pide la institucionalización y el desarrollo de la capacidad de las asociaciones de entidades locales y regionales de los países de Oriente Próximo y el norte de África;

35.  Condena las continuas violaciones del derecho a la libertad de religión o creencias en la región y reitera la importancia que concede la UE a esta cuestión; afirma una vez más que la libertad de pensamiento, conciencia y religión es un derecho humano fundamental; subraya, por tanto, la necesidad de luchar con eficacia contra todas las formas de discriminación de las minorías religiosas; pide a los Gobiernos de los países de Oriente Próximo y el norte de África que defiendan el pluralismo religioso; pide a la Unión Europea que redoble sus esfuerzos en pro de la protección activa de las minorías religiosas y la creación de lugares de refugio; acoge con satisfacción la adopción, durante el año de referencia 2013, de las Directrices de la UE sobre promoción y protección de la libertad de religión o creencias, y pide a las instituciones y a los Estados miembros de la UE que presten especial atención a su aplicación, tanto en los foros internacionales y regionales como en el marco de las relaciones bilaterales con terceros países; anima a la VP/AR y al SEAE a entablar un diálogo permanente con ONG, grupos religiosos o de creencias y líderes religiosos;

36.  Expresa su convencimiento de que la cooperación cultural y la diplomacia, así como la cooperación académica y el diálogo religioso, son esenciales para luchar contra el terrorismo y todas las formas de radicalismo; destaca que la educación y el desarrollo de espíritus críticos también constituyen un baluarte contra la radicalización para Europa y para la región de Oriente Próximo y el norte de África, y pide, por tanto, a la UE que apoye las necesarias inversiones en este ámbito; destaca la importancia crucial de la promoción de los intercambios culturales y académicos con representantes del Islam moderado en los países de Oriente Próximo y el norte de África y con las comunidades islámicas de Europa; insta a los Estados socios a que participen en los programas culturales de la Unión; pide a la Comisión Europea que retome la propuesta del Parlamento Europeo de crear un programa Erasmus euromediterráneo ambicioso y diferente del programa Erasmus+; pide a la Comisión que, en lo inmediato, conceda especial atención a los programas Erasmus + elaborados para el sur del Mediterráneo; anima a los programas de intercambio a que incluyan también a participantes de los países de Oriente Próximo y el norte de África que no sean miembros de la PEV;

37.  Subraya la necesidad de que todos los Estados miembros desarrollen una respuesta europea común eficaz para contrarrestar la propaganda yihadista y la radicalización interior, teniendo en cuenta el uso de las herramientas digitales, internet y las redes sociales e implicando a las entidades locales de Europa y trabajando con las comunidades de ciudadanos europeos que tienen fuertes vínculos culturales con los países de Oriente Próximo y el norte de África; considera que este discurso alternativo debería basarse en la promoción de valores comunes fundados en la universalidad de los derechos humanos y debería desacreditar la idea de conflicto entre religiones o civilizaciones; pide la contratación en el SEAE de personal que hable lenguas de la región de Oriente Próximo y el norte de África para aumentar la eficacia de la comunicación; subraya la necesidad de difundir un mensaje positivo acompañado de ejemplos específicos sobre las relaciones y la cooperación entre la Unión Europea y los países de Oriente Próximo y el norte de África; observa la conveniencia de mejorar la visibilidad de la Unión Europea y sus Estados miembros en la región;

38.  Subraya las posibilidades que abre la PEV en términos de diálogo cultural e interreligioso; insiste en el vínculo existente entre los intercambios y la cooperación en los ámbitos de la cultura y la educación entre la UE y los países de la PEV, por un lado, y la creación y consolidación de una sociedad civil abierta, de la democracia y del Estado de Derecho, y la difusión de las libertades fundamentales y de los derechos humanos, por otro;

39.  Destaca la importancia de que se desarrolle un diálogo directo con la sociedad civil de los países del norte de África y Oriente Próximo, a fin de comprender mejor sus expectativas; manifiesta su apoyo a la creación de un sistema de consulta y valoración de las organizaciones de la sociedad civil y las nuevas generaciones en el marco de la PEV; hace especial hincapié en la importancia de la participación de los jóvenes de estos países en un diálogo basado en una relación franca, directa y paritaria; recuerda la importancia de las misiones de observación electoral y pide al Parlamento Europeo y al SEAE que las desplieguen en todos los países de la región, previa invitación del gobierno del país de que se trate, cuando haya posibilidades reales de celebrar unas auténticas elecciones democráticas y se aseguren de que estas misiones no acaben legitimando una orquestación manipulada; solicita que se efectúe un seguimiento regular de las recomendaciones formuladas tras estas misiones;

40.  Insiste en la necesidad de afirmar el papel central de la Unión por el Mediterráneo (UPM), que, como único foro para el diálogo sobre la asociación entre la Unión Europea y todos los países de la cuenca del Mediterráneo, debe convertirse en el motor de inversiones consagradas a un desarrollo socioeconómico sostenible de la región; señala que la UPM debería poder captar ella misma los fondos necesarios para sus proyectos; apoya la dinámica de las reuniones ministeriales; pide una difusión más amplia de los programas y medidas resultantes, incluidas las misiones conjuntas de observación electoral y las misiones conjuntas de evaluación, y una mayor cooperación con la Unión Europea; insiste en la importancia de que revitalizar la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea y recuperar su ambición política, con miras a afrontar de un modo realmente compartido los retos asociados a la seguridad y la estabilidad de la zona mediterránea de un modo que sea verdaderamente aceptable para ambas partes;

41.  Expresa su profunda preocupación por las violaciones de los derechos humanos, en especial contra grupos vulnerables, en los países de Oriente Próximo y el norte de África en conflicto; considera que los niños son uno de los grupos más vulnerables y, por tanto, reitera la necesidad de redoblar los esfuerzos para poner en práctica la estrategia de aplicación revisada de las Directrices de la UE sobre los niños y los conflictos armados; anima a la UE a que intensifique su cooperación con la Representante Especial de las Naciones Unidas para la cuestión de los niños y los conflictos armados apoyando los planes de acción asociados y los mecanismos de control e información;

Profundizar la cooperación para el desarrollo económico

42.  Observa que la región de Oriente Próximo y el norte de África está especialmente afectada por la pobreza y la desigualdad; manifiesta su convencimiento de que es necesario el desarrollo económico y social, junto con un refuerzo de la democracia y la justicia, para lograr la estabilidad política; expresa su preocupación por la situación de los jóvenes y estima indispensable ofrecerles perspectivas de futuro dignas y legítimas; pone de relieve la importancia fundamental de combatir la corrupción en los países de Oriente Próximo y el norte de África, no solo para atraer inversiones europeas y permitir un desarrollo económico sostenible, sino también para hacer frente a los problemas de seguridad; subraya la relación establecida entre transparencia, Estado de Derecho y lucha contra el terrorismo, elementos todos ellos que hay que abordar en conjunto; pide al SEAE, a la Comisión y a los Estados miembros que intensifiquen su cooperación en el ámbito de lucha contra la corrupción en los países de Oriente Próximo y el norte de África, que debe ser una prioridad para luchar contra el terrorismo;

43.  Considera que el diálogo estratégico entre la Unión Europea y los países de Oriente Próximo y el norte de África debería recibir un nuevo impulso hacia el desarrollo económico sostenible, capaz de reducir las desigualdades y de ofrecer oportunidades de empleo y educación, principalmente a los jóvenes; destaca la importancia de que se facilite el acceso de los países de Oriente Próximo y el norte de África al mercado único de la Unión, con todas las protecciones necesarias; subraya la importancia de que se favorezcan las inversiones europeas en los países de Oriente Próximo y el norte de África, también en proyectos de energía e infraestructura, con el objetivo estratégico de fomentar el desarrollo sostenible y la rendición de cuentas democrática;

44.  Recuerda que 2015 es el Año Europeo del Desarrollo, cuyo objetivo es inspirar a más europeos para que se comprometan con la erradicación de la pobreza en todo el mundo, y que coincide con los planes de la comunidad internacional para acordar un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible; pide a las autoridades públicas de todos los niveles de gobierno de los países del norte de África y Oriente Próximo que den prioridad a la consecución de estos objetivos;

45.  Hace hincapié en que intensificar el diálogo sobre cuestiones relacionadas con la energía en el Mediterráneo podría ayudar a impulsar la cooperación regional, promover la estabilidad regional y garantizar la integridad medioambiental; propone, por tanto, que la UE desarrolle labores diplomáticas más intensas en relación con cuestiones energéticas en la región de Oriente Próximo y el norte de África, tal como se esboza en la Unión de la Energía; destaca la importancia estratégica y económica del suministro energético para los países vecinos del sur de la Unión Europea; celebra la realización de la plataforma euromediterránea de gas y afirma la necesidad de fomentar las interconexiones euromediterráneas en los sectores del gas y la electricidad;

46.  Apoya la financiación de planes de formación académica y profesional en los países del norte de África y Oriente Próximo, a fin de crear una amplia reserva de competencias profesionales; observa que el programa de movilidad circular de la Unión Europea para la formación profesional debería ampliarse en la medida de lo posible a todos los países del norte de África y Oriente Próximo, utilizando herramientas flexibles y evolutivas como las asociaciones para la movilidad;

47.  Pide a la UE que reafirme su compromiso en todas las etapas del desarrollo económico de los Estados de la región, utilizando todos los instrumentos a su disposición; recuerda que la gama de instrumentos se extiende desde la ayuda humanitaria hasta los acuerdo de libre comercio de alcance amplio y profundo y le permiten cubrir un proceso que va desde la salida de la crisis a la instauración de instituciones estables;

48.  Lamenta que sea necesario un plazo mínimo de un año para desbloquear la ayuda macrofinanciera destinada a países con una situación presupuestaria muy vulnerable; insta a la UE a que movilice o redirija los fondos necesarios con gran rapidez; insiste en que se establezca una nueva dimensión procedimental de la ayuda europea, tanto en el marco de la prestada a través de los instrumentos financieros de la acción exterior de la UE como en el ámbito de la ayuda macrofinanciera; subraya, en el contexto de la asistencia macrofinanciera, la necesidad de que la UE evalúe debidamente la repercusión socioeconómica y en materia de derechos humanos de las medidas requeridas por los países beneficiarios a fin de garantizar que esta ayuda no constituya un factor de inestabilidad que, por ejemplo, debilite los servicios asistenciales; pide a los donantes árabes que coordinen su ayuda en el seno de la LEA y del CCG y, en la medida de lo posible, con la UE;

49.  Pide al Banco Europeo de Inversiones (BEI) y al Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) que coordinen sus estrategias de inversión con la UPM a fin de crear sinergias positivas;

50.  Pide a la Unión Europea que establezca asociaciones con los países de la región que no forman parte de su vecindad directa; apoya la celebración de un convenio para instaurar una zona de libre comercio entre la Unión Europea y el CCG, en la medida en que se encuentre un acuerdo mutuamente provechoso que brinde a la UE una mayor presencia y un nuevo medio de influencia en la región, en particular mediante la reanudación de las negociaciones relativas al nuevo programa de acción conjunta; recuerda que el 1 de julio de 2014 entró en vigor un acuerdo de este tipo entre el CCG y la AELC;

51.  Anima a la Unión Europea a que prosiga las conversaciones para el lanzamiento de las negociaciones de acuerdos de libre comercio de alcance amplio y profundo con determinados países de la región, de conformidad con los compromisos contraídos por la Unión Europea a raíz de la Asociación de Deauville; recuerda que el desarrollo de las relaciones comerciales forma parte de la política exterior de la Unión Europea y contribuye al logro de los objetivos de paz, prosperidad y estabilidad;

52.  Resalta que la integración regional de los países de Oriente Próximo y el norte de África permitiría reforzar los vínculos políticos y favorecería el comercio y el desarrollo; pide a los países de Oriente Próximo y el norte de África que diversifiquen sus economías e importaciones; observa que gran parte del comercio de los países de Oriente Próximo y el norte de África se produce con países no pertenecientes a esta región; lamenta el bloqueo al que se enfrenta la UE en relación con la Unión del Magreb Árabe (UMA); pide a la UE que haga todo lo que esté en su mano, en los ámbitos diplomático, político y financiero, para contribuir a la integración regional de los países del Magreb en el marco de la UMA o de los Acuerdos de Agadir, geográficamente más amplios;

53.  Celebra el apoyo prestado por el Consejo de Asuntos Exteriores a la Iniciativa de Coordinación de Inversiones para el Mediterráneo Meridional (AMICI); subraya la importancia de las iniciativas que favorecen la coherencia y la eficacia de la acción exterior de la Unión Europea;

54.  Se declara favorable a una cooperación más intensa en materia de transportes, en particular conectando más estrechamente las redes de infraestructuras de la Unión Europea y de los países socios, a fin de facilitar la circulación de mercancías y personas;

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55.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Comité de las Regiones, a los Gobiernos y los Parlamentos de todos los Estados miembros de la Unión Europea, al Secretario General de la LEA y de la Unión por el Mediterráneo y a los Gobiernos y Parlamentos de sus Estados miembros.

(1) Textos Aprobados, P7_TA(2013)0023.
(2) DO C 247 E de 17.8.2012, p. 1.
(3) DO C 199 E de 7.7.2012, p. 163.
(4) DO C 168 E de 14.6.2013, p. 26.
(5) DO C 261 E de 10.9.2013, p. 21.
(6) Textos Aprobados, P7_TA(2014)0207.
(7) Textos Aprobados, P8_TA(2014)0027.
(8) Textos Aprobados, P8_TA(2015)0010.
(9) Textos Aprobados, P8_TA(2015)0040.
(10) Textos Aprobados, P8_TA(2015)0077.
(11) Textos Aprobados, P8_TA(2015)0071.

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