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Procedimiento : 2015/2097(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A8-0076/2016

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A8-0076/2016

Debates :

PV 12/05/2016 - 6

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PV 12/05/2016 - 9.9
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P8_TA(2016)0226

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Jueves 12 de mayo de 2016 - Estrasburgo Edición definitiva
Acuerdo marco sobre el permiso parental
P8_TA(2016)0226A8-0076/2016

Resolución del Parlamento Europeo, de 12 de mayo de 2016, sobre la aplicación de la Directiva 2010/18/UE del Consejo, de 8 de marzo de 2010, por la que se aplica el Acuerdo marco revisado sobre el permiso parental, celebrado por BUSINESSEUROPE, la UEAPME, el CEEP y la CES, y se deroga la Directiva 96/34/CE (2015/2097(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Vistos los artículos 2, 3, apartado 3, y 5 del Tratado de la Unión Europea,

–  Vistos los artículos 8, 10, 153, apartado 1, guion i), y 157 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea,

–  Vistos los artículos 7, 9, 23, 24 y 33, de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea,

–  Vista la Directiva 2010/18/UE del Consejo, de 8 de marzo de 2010, por la que se aplica el Acuerdo marco revisado sobre el permiso parental, celebrado por BUSINESSEUROPE, la UEAPME, el CEEP y la CES, y se deroga la Directiva 96/34/CE,

–  Vista la Directiva 2013/62/UE del Consejo, de 17 de diciembre de 2013 del Consejo, que modifica la Directiva 2010/18/UE por la que se aplica el Acuerdo marco revisado sobre el permiso parental, celebrado por BUSINESSEUROPE, la UEAPME, el CEEP y la CES, como consecuencia de la modificación del estatuto de Mayotte respecto de la Unión Europea,

–  Vistas las conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo celebrado en Bruselas los días 23 y 24 de marzo de 2006 (777751/1/06 REV 1),

–  Vista la Comunicación de la Comisión, titulada «Un mejor equilibrio en la vida laboral: más apoyo a la conciliación de la vida profesional, privada y familiar» (COM(2008)0635),

–  Vista la Recomendación de la Comisión, de 20 de febrero de 2013, titulada «Invertir en la infancia: romper el ciclo de las desventajas» (C(2013)0778),

–  Vista su Resolución, de 11 de marzo de 2015, sobre el Semestre Europeo para la coordinación de las políticas económicas: aspectos sociales y relativos al empleo del Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento 2015(1),

–  Vista su Resolución, de 9 de junio de 2015, sobre la estrategia de la UE para la igualdad entre mujeres y hombres después de 2015(2),

–  Vista su Resolución, de 20 de mayo de 2015, sobre el permiso de maternidad(3),

–  Vista su Resolución, de 8 de octubre de 2015, sobre la aplicación de la Directiva 2006/54/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de julio de 2006, relativa a la aplicación del principio de igualdad de oportunidades e igualdad de trato entre hombres y mujeres en asuntos de empleo y ocupación(4),

–  Visto el estudio del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo de mayo de 2015 titulado «Gender equality in employment and occupation - Directive 2006/54/EC: European Implementation Assessment» (La igualdad de género en el empleo y la ocupación - Directiva 2006/54/CE: evaluación europea de la aplicación),

–  Visto el estudio de la Dirección General de Políticas Interiores del Parlamento Europeo titulado «Maternity, Paternity and Parental Leave: Data Related to Duration and Compensation Rates in the European Union» (Maternidad, paternidad y permiso parental: datos relativos a la duración y los niveles de compensación en la Unión Europea),

–  Visto el estudio de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) titulado «Promoting parental and paternity leave among fathers» (Promoción del permiso parental y de paternidad entre los padres),

–  Visto el informe de Eurofound titulado «Maternity leave provisions in the EU Member States: Duration and allowances» (Disposiciones sobre el permiso de maternidad en los Estados miembros de la UE: duración e indemnizaciones) (Eurofound, 2015),

–  Visto el informe de Eurofound de 2015 titulado «Promoting uptake of parental and parenty leave among fathers in the European Union» (Promoción del uso del permiso parental y de paternidad entre los padres en la Unión),

–  Visto el estudio de la Comisión Europea de febrero de 2015 titulado «The Implementation of Parental Leave Directive 2010/18 in 33 European Countries» (La aplicación de la Directiva 2010/18 sobre el permiso parental en 33 países europeos),

–  Visto el artículo 52 de su Reglamento,

–  Vistos el informe de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales y la opinión de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (A8-0076/2016),

A.  Considerando que hay pocas posibilidades de alcanzar el objetivo de una tasa de empleo del 75 % establecido en la Estrategia Europa 2020 en el caso de las mujeres (que es actualmente del 63,5 %) de aquí a 2020; que, además, hacen falta unas políticas proactivas que ayuden a las mujeres a entrar y permanecer en el mercado laboral y a proteger y apoyar su reincorporación al mismo como madres, con el objetivo de obtener un empleo digno y estable, al mismo nivel que el masculino, en particular unas políticas que favorezcan una mejor conciliación entre vida familiar y vida laboral para todos los progenitores;

B.  Considerando que el trabajo realizado por los padres en la familia y en la educación de los niños representa una contribución cuantificable a la economía que reviste, por lo demás, una gran importancia habida cuenta de la evolución demográfica en Europa;

C.  Considerando que la Directiva 96/34/CE reconoce la conciliación de la vida laboral y familiar como una cuestión independiente, y que la Directiva 2010/18/UE establece que todos los trabajadores tienen derecho a cuatro meses de permiso parental no retribuido, y que uno de estos meses debe concederse con carácter no transferible; que el principio de igualdad de género en el empleo forma actualmente parte de la legislación de la Unión; que la igualdad de carreras entre hombres y mujeres, gracias también al instrumento del permiso parental, contribuiría a alcanzar el objetivo de una tasa de empleo del 75 % establecido en la Estrategia Europa 2020 y a resolver el problema de la mayor vulnerabilidad de las mujeres frente al empobrecimiento, pero representa también una contribución cuantificable a la economía que reviste, por lo demás, una gran importancia habida cuenta de la evolución demográfica en Europa;

D.  Considerando que los datos disponibles confirman que los permisos familiares no remunerados o poco remunerados se traducen en unas bajas tasas de actividad, y que los padres utilizan muy poco sus derechos a permiso parental; que un permiso parental no transferible en su totalidad o en parte y correctamente remunerado es utilizado de forma más equilibrada por ambos progenitores, y contribuye a reducir la discriminación contra la mujer en el mercado laboral;

E.  Considerando que un modelo mixto compuesto por un permiso de maternidad y de paternidad y por un permiso parental común a ambos progenitores permite que estos puedan decidir conjuntamente y de la forma más adecuada cómo gestionar sus permisos en el mejor interés de los hijos y teniendo en cuenta las particularidades de sus respectivos empleos;

F.  Considerando, asimismo, que el permiso parental tiene beneficios a largo plazo para el desarrollo de los niños; que, en el marco de las políticas públicas en vigor en la materia, la tasa de participación de los padres en los permisos parentales en los Estados miembros de la UE está aumentando pero sigue siendo baja, ya que tan solo el 10 % de los padres toman al menos un día de permiso parental; que son las mujeres, en un 97 %, las que utilizan los permisos parentales, que, sin embargo, están a disposición de ambos progenitores;

G.  Considerando que los estudios de Eurofound destacan aquellos factores que influyen en el porcentaje de utilización del permiso parental por los padres, entre otros, el nivel de compensación, la flexibilidad del sistema de concesión de permisos, la disponibilidad de la información, la disponibilidad y la flexibilidad de los servicios de guardería y el grado en que los trabajadores temen quedar aislados del mercado laboral como consecuencia de la utilización de dicho permiso; que numerosos investigadores(5) sugieren, sin embargo, que los padres que hacen uso del permiso parental construyen una relación más positiva con sus hijos y son más propensos a participar activamente en las futuras tareas de cuidado de los niños; que, por consiguiente, deberían abordarse estas cuestiones;

H.  Considerando que la Unión en su conjunto debe afrontar un grave reto demográfico, dado que las tasas de natalidad están disminuyendo en la mayoría de los Estados miembros, y que unas políticas familiares equitativas para los hombres y las mujeres deberían mejorar las perspectivas de las mujeres en el mercado laboral, mejorar la conciliación entre vida familiar y laboral, reducir la brecha por razones de género en las remuneraciones, las pensiones y los ingresos a lo largo de la vida e influir positivamente en los procesos demográficos;

I.  Considerando que, de acuerdo con los datos de Eurostat, el número de personas que se acogió a un permiso parental en 2010 fue de 3 518 600, de las que solo 94 800 (el 2,7 %) eran hombres; que, de acuerdo con los estudios de Eurofound(6), la brecha de género en la participación en el mundo laboral redunda en pérdidas importantes en las economías europeas, que en 2013 ascendieron a unos 370 000 millones EUR;

J.  Considerando que la Comisión debería lanzar, junto con los Estados miembros, iniciativas concretas para favorecer una nueva organización del trabajo mediante modelos más flexibles que permitan, mediante instrumentos destinados a conciliar la vida familiar y la vida laboral, el ejercicio efectivo del derecho a la parentalidad; que estas medidas podrían contribuir a reducir la discriminación contra las mujeres y a su incorporación, permanencia y reincorporación al mercado laboral sin ninguna presión económica ni social;

K.  Considerando que, además de garantizar la igualdad de género y el acceso de la mujer al empleo, el permiso parental debe permitir que los padres asuman sus responsabilidades para con sus hijos;

L.  Considerando que es fundamental garantizar el derecho de las mujeres a un empleo compatible con el ejercicio de otros derechos, así como el derecho a ser madres, sin que se les penalice por ello, toda vez que las mujeres siguen siendo las más perjudicadas y discriminadas; que ejemplos de esa discriminación los constituyen la presión ejercida por los empresarios sobre las mujeres en las entrevistas de trabajo, cuando les preguntan si tienen hijos y de qué edad, con objeto de condicionar la decisión de la mujer y de decantarse por trabajadores sin hijos y con «mayor disponibilidad», o la creciente presión económica y laboral para que las trabajadoras renuncien a su permiso por maternidad;

M.  Considerando que uno de los factores que limitan la entrada y la permanencia de las mujeres en el mercado laboral es su responsabilidad de ocuparse de los hijos con discapacidad, que no pueden bastarse por sí mismos y son, por lo tanto, dependientes, o que pertenecen a categorías y grupos desfavorecidos;

N.  Considerando que, cuando no existen disposiciones reguladoras de los permisos o cuando las disposiciones vigentes en este ámbito se consideran insuficientes, los interlocutores sociales pueden desempeñar, mediante convenios colectivos, una función importante en el establecimiento de nuevas disposiciones o en la actualización de las disposiciones existentes en materia de permisos de maternidad, paternidad y parentales;

O.  Considerando que la conciliación entre vida familiar y vida laboral es un derecho fundamental que debe garantizarse plenamente en cada texto de la Unión que pueda tener impacto en este ámbito; que hay que destacar, de manera más general, la importancia de los entornos de trabajo favorables a la familia;

P.  Considerando que la mayoría de los Estados miembros de la Unión cumple ya los requisitos mínimos de la Directiva 2010/18/UE relativa al permiso parental y que en muchos Estados miembros las disposiciones vigentes superan dichos requisitos;

Q.  Considerando que los Estados miembros deben fomentar, tanto en el sector público como en el privado, modelos de bienestar empresarial que exijan el derecho a la conciliación entre vida familiar y vida laboral;

R.  Considerando que la distinta incidencia en las mujeres y los hombres de los permisos de maternidad, de paternidad y parentales supone una clara discriminación entre mujeres y hombres respecto al cuidado de los hijos y en cuanto a la participación de las mujeres en el mercado laboral; que, en muchos Estados miembros, las medidas tomadas para animar a los hombres a asumir a partes iguales las responsabilidades familiares no han producido resultados satisfactorios;

S.  Considerando que unos permisos parentales adecuados, individuales y remunerados son indispensables para que las parejas del mismo sexo con hijos a cargo puedan lograr conciliar su vida laboral y familiar;

T.  Considerando que las mujeres que ejercen su derecho a la conciliación entre la vida laboral y la vida familiar acogiéndose a un permiso parental se enfrentan a la estigmatización cuando se reincorporan al mercado laboral, lo que se traduce en condiciones laborales menos favorables y contratos precarios;

La transposición de la Directiva

1.  Destaca que las disposiciones necesarias para la transposición de la Directiva 2010/18/UE adoptan diferentes formas según los Estados miembros; considera, por lo tanto, que esta transposición debe respetar plenamente las legislaciones vigentes en materia de negociación colectiva entre interlocutores sociales;

2.  Considera difícil clasificar los diferentes tipos de permisos a escala de la Unión, dado que no todos los Estados miembros han seguido el enfoque independiente o secuencial de la Unión en materia de permisos de maternidad y parentales;

3.  Recuerda que la sobrerregulación por los Estados miembros puede añadir complejidad a la regulación y reducir en la práctica el nivel de cumplimiento; insta a los Estados miembros a que eviten añadir cargas administrativas suplementarias en el proceso de transposición de la legislación de la Unión;

4.  Anima a los Estados miembros que todavía no lo hayan hecho a que pongan a disposición de la Comisión Europea en un plazo razonable los cuadros de correspondencias entre las disposiciones de la Directiva y las medidas de transposición; considera esencial que los Estados miembros garanticen que estén disponibles los recursos en materia de inspección necesarios para verificar el cumplimiento de la legislación por la que se protegen los derechos de los padres; pide a la Comisión que supervise cuidadosamente el estado de aplicación de la Directiva en los Estados miembros para garantizar que no se exagera la posibilidad de adaptación que ofrece; considera que el principio del intercambio de buenas prácticas es uno de los instrumentos válidos disponibles para alcanzar dichos objetivos;

5.  Lamenta que existan disparidades en las medidas de transposición de la Directiva en cuanto a su ámbito de aplicación, y que se establezcan así regímenes más o menos favorables para los trabajadores en función, por ejemplo, de que trabajen en el sector público o en el privado (en toda la Unión el sector público ofrece más protección que el sector privado, por lo que desempeña un papel pionero en este ámbito) o de la duración del contrato; recomienda para ello que se tomen todas las medidas posibles para que la Directiva se aplique correctamente, de manera uniforme, tanto en el sector público como en el privado; subraya que todos, sin distinción de género, deben tener garantizado el derecho al permiso parental, sin discriminación alguna e independientemente del sector en el que estén empleados o del tipo de contrato laboral que tengan los padres y madres que trabajan;

6.  Se congratula de que algunos Estados miembros hayan transpuesto las disposiciones de la Directiva más allá de su ámbito de aplicación mínimo, permitiendo así que se beneficien de estas disposiciones los trabajadores autónomos, los aprendices, las parejas del mismo sexo y los progenitores de hijos adoptados;

7.  Está firmemente convencido de que las prestaciones de la seguridad social son competencia exclusiva de los Estados miembros;

8.  Pide que los Estados miembros adopten políticas sociales orientadas a la familia que prevean la aplicación de todas las ventajas previstas en la Directiva en caso de permanencia prolongada de los progenitores en el extranjero para concluir un procedimiento de adopción internacional;

9.  Constata que, más de una década después de la transposición de la Directiva 96/34/CE por los Estados miembros, continúa el desequilibrio de género en el uso de los permisos parentales; señala también las grandes diferencias existentes entre Estados miembros por lo que respecta a la duración máxima y la forma estatutaria del permiso parental y de los sistemas de remuneración aplicables durante los permisos; considera que la remuneración durante el permiso parental es un factor decisivo para garantizar que los padres con bajos ingresos y las familias monoparentales puedan disfrutar de las mismas ventajas en igualdad de condiciones con todos los demás progenitores; acoge con satisfacción las distintas disposiciones adoptadas para alentar a los padres a utilizar su permiso parental; reconoce el valor de la Unión como medio para concentrar la atención de los Estados miembros sobre la necesidad de adoptar medidas y facilitar la creación de mecanismos de intercambio de medidas de asesoramiento y asistencia para aquellos Estados miembros que lo requieran, en particular en el ámbito de los derechos sociales; considera que la Comisión debe proponer medidas que animen a los padres a hacer un mayor uso del permiso parental, y pide que los Estados miembros fomenten un intercambio más eficaz de las mejores prácticas en este ámbito;

10.  Toma nota de la decisión de algunos Estados miembros de conceder el acceso a los derechos a la seguridad social solo por un período inferior a la duración máxima del permiso parental, reduciendo así el uso efectivo de dicha duración máxima por los progenitores;

11.  Pide a los Estados miembros que, garanticen, junto con la Comisión, que los derechos relativos a las familias concedidos por las políticas públicas, incluido el permiso parental, sean equitativos en términos de derechos individuales e igualmente accesibles para ambos progenitores, con objeto de animarles a una mejor conciliación entre vida familiar y vida laboral en el mejor interés de sus hijos; destaca que estos derechos deben individualizarse en la medida de lo posible para contribuir a alcanzar el objetivo de una tasa de empleo del 75 % para mujeres y hombres establecido en la Estrategia Europa 2020 y fomentar la igualdad de género; considera que debe darse cierta flexibilidad a los progenitores en el uso del permiso parental, y que en ningún caso debe constituir esto un obstáculo para alcanzar el objetivo de una tasa de empleo del 75 % para mujeres y hombres establecido en la Estrategia Europa 2020; considera que el sistema adoptado por los interlocutores sociales debe promover la solución por la cual una gran parte de los permisos sigue siendo no transferible; subraya que ambos progenitores deben recibir el mismo trato en cuanto a derechos de remuneración y a duración del permiso parental;

12.  Destaca que las familias con hijos cuyos progenitores interrumpen su actividad laboral para criarlos no solo sufren una pérdida de ingresos, sino que deben hacer frente a gastos más elevados y experimentan un reconocimiento muy insuficiente de su función parental;

13.  Toma nota de la flexibilidad que concede la Directiva a los Estados miembros para definir las modalidades del permiso parental, entre el permiso a tiempo completo y el permiso a tiempo parcial, y de los períodos de trabajo o de notificación previa como condiciones para la concesión del permiso parental; señala que en algunos Estados miembros los trabajadores con contratos de trabajo no convencionales como los contratos de duración determinada(7) y los contratos de «cero horas»(8) no se incluyen siempre en estas medidas, y manifiesta su preocupación por el abuso de estos tipos de contratos de trabajo; toma nota de las iniciativas de los Estados miembros para ofrecer la máxima flexibilidad a los trabajadores en este marco para que el permiso parental se corresponda con sus contextos profesionales y privados, si bien considera que cualquier disposición debe tener el objetivo de reforzar el disfrute del permiso parental;

14.  Constata que la vuelta al trabajo tras un permiso parental puede ser una situación difícil y estresante para el padre y para el niño; pide a los Estados miembros que adopten políticas familiares que faciliten una vuelta al trabajo gradual y suave y una óptima conciliación general entre vida familiar y vida laboral, teniendo en cuenta también el fomento del teletrabajo, el trabajo en casa y el trabajo inteligente, de manera que estas políticas no impongan una carga adicional a los empleados;

15.  Pide a los Estados miembros que, cuando adopten decisiones en este ámbito, se aseguren de que las empresas puedan planificar con certidumbre, y que presten una atención particular, en este sentido, a las necesidades específicas de las microempresas y las pymes;

16.  Pide a la Comisión que se tomen medidas para mejorar y reforzar las disposiciones de la Directiva 2010/18/UE en relación con las condiciones de acceso y las modalidades de aplicación del permiso parental a los progenitores de hijos con discapacidad o enfermedades incapacitantes graves o de larga duración, teniendo en cuenta también los mejores ejemplos procedentes de los Estados miembros (extensión del límite de edad del hijo a efectos de acceso al permiso parental o para su cuidado, acceso facilitado al tiempo parcial al reincorporarse a su puesto de trabajo, ampliación de la duración del permiso, etc.);

17.  Subraya la necesidad de garantizar condiciones favorables para la reincorporación al mundo laboral de quienes han disfrutado de un permiso parental, en particular en lo que se refiere al regreso al mismo puesto de trabajo o a un puesto equivalente o similar correspondiente al contrato o a la relación laboral, a las modificaciones del horario de trabajo o de la organización de la vida laboral en el momento de reanudar la actividad profesional (incluida la obligación, para el empleador, de justificar una eventual negativa), al disfrute de períodos de formación, a la protección frente a despidos o tratos menos favorables a consecuencia de la solicitud o del disfrute del permiso parental, y a un periodo de protección contra el despido para que los interesados se readapten a su puesto de trabajo;

Por una Directiva eficaz que aborde los desafíos de la conciliación entre vida laboral y vida familiar

18.  Constata la retirada por la Comisión de la propuesta de Directiva relativa al permiso de maternidad y que, en el marco de la hoja de ruta sobre «un nuevo comienzo para afrontar los retos de la conciliación entre vida laboral y vida familiar a los que se enfrentan las familias trabajadoras», la Comisión no prevé publicar en esta fase un informe final sobre la aplicación de la Directiva relativa al permiso parental; pide a la Comisión que, respetando el principio de subsidiariedad, vuelva con una propuesta ambiciosa que permita realmente un mejor conciliación de la vida laboral y familiar;

19.  Considera que el debate político debe focalizarse también, actuando de forma conjunta con los Estados miembros y la sociedad civil, en una serie de iniciativas no legislativas dirigidas a destacar el papel que asumen los progenitores y a promover la conciliación entre vida laboral y vida familiar;

20.  Estima oportuno considerar la posibilidad de emprender una amplia iniciativa no legislativa que promueva la conciliación de la vida laboral y familiar en los Estados miembros;

21.  Considera, dada la imbricación de los distintos permisos relacionados con la familia, que debe garantizarse, con la participación de los interlocutores sociales, la coherencia entre los distintos textos europeos para ofrecer a las familias una perspectiva de permisos para todo el ciclo vital con el fin de fomentar una distribución más equitativa de las responsabilidades asistenciales entre hombres y mujeres; pide a la Comisión que considere, a estos efectos, la posibilidad de activar la cláusula de revisión de la legislación europea relativa al permiso parental; considera necesaria una legislación formulada con mayor claridad que reduzca la complejidad, facilite el cumplimiento y proteja a los trabajadores;

22.  Pide a los interlocutores sociales, basándose en el informe de la Comisión publicado en febrero de 2015, que examinen las deficiencias de la Directiva relativa al permiso parental que le impiden alcanzar todos sus objetivos en cuanto a conciliación entre la vida laboral y familiar, participación de las mujeres en el mercado laboral, retos demográficos y participación de los hombres en las tareas domésticas, incluido el cuidado de los niños y otras personas dependientes; considera que deben tomarse medidas más eficaces para promover un reparto más equilibrado de las responsabilidades familiares entre hombres y mujeres;

23.  Destaca que unos acuerdos satisfactorios sobre el permiso parental están estrechamente ligados a una adecuada compensación del mismo; constata que, cuando no existen disposiciones reguladoras de los permisos, o cuando las disposiciones existentes se consideran insuficientes, los interlocutores sociales pueden desempeñar, mediante convenios colectivos, una función importante en el establecimiento de nuevas disposiciones o en la actualización de las disposiciones vigentes en materia de permisos de maternidad, paternidad y parentales; pide a los Estados miembros que vuelvan a considerar, de acuerdo con los interlocutores sociales, su sistema de compensación financiera del permiso parental para alcanzar un nivel que sirva de incentivo para obtener un nivel digno y adecuado de sustitución de la renta, que anime también a los hombres a utilizar el permiso parental más allá del período mínimo garantizado por la Directiva;

24.  Considera que el fomento de la individualización del derecho al permiso parental así como de acciones positivas destinadas a promover el papel de los padres es esencial para contribuir a la consecución de una conciliación equilibrada de la vida laboral y la vida familiar desde el punto de vista del género;

25.  Pide a la Comisión y a los interlocutores sociales que consideren la posibilidad de ampliar de manera adecuada la duración mínima del permiso parental por lo menos de cuatro a seis meses para garantizar una mejor conciliación entre vida familiar y vida laboral;

26.  Destaca que una mejor coordinación, coherencia y accesibilidad de los sistemas de permisos (permiso de maternidad, paternidad o parental) en los Estados miembros aumenta la tasa de participación y la eficiencia general; subraya que, en este sentido, es indispensable y urgente una Directiva europea sobre un permiso de paternidad de un mínimo de dos semanas;

27.  Subraya la necesidad de extender el periodo durante el cual los dos progenitores podrán hacer valer su derecho al ejercicio del permiso parental; pide a la Comisión y a los interlocutores sociales que aumenten la edad del niño para el que puede tomarse el permiso parental, y que tengan en cuenta también la posibilidad de que el permiso parental de los padres de niños con discapacidad o enfermedades de larga duración se amplíe más allá de la edad legal del niño prevista por la Directiva;

28.  Insta a los Estados miembros y a los interlocutores sociales a que despejen los numerosos obstáculos existentes para la reincorporación al trabajo tras un largo periodo de permiso parental, a fin de evitar que estos permisos se conviertan en una trampa que conlleve la exclusión del mercado laboral; recuerda, en este contexto, que la igualdad entre hombres y mujeres solo puede lograrse mediante una redistribución justa del trabajo remunerado y no remunerado así como de las responsabilidades laborales, familiares y asistenciales;

29.  Pide a los Estados miembros que prosigan sus esfuerzos encaminados a una mayor convergencia en lo que respecta al intercambio de las mejores prácticas en el ámbito de la conciliación entre vida laboral y vida familiar, prestando una atención particular a las políticas que respalden la incorporación, la permanencia y el regreso de las madres al mercado laboral, la participación de los padres en la vida familiar y el aumento de la participación de los padres en los permisos parentales; anima a la Comisión a que, junto con los Estados miembros, supervise y fomente estas medidas;

30.  Pide que, con el fin de alcanzar los objetivos de Barcelona, de forma complementaria a las medidas legislativas destinadas a fomentar la conciliación entre vida laboral y vida familiar, los Estados miembros, con el respaldo financiero de los diferentes instrumentos europeos, se centren en la creación de servicios de cuidado de niños públicos o privados de calidad, integradores, asequibles y accesibles, disponibles desde el momento en que los padres se reincorporen al mercado de trabajo, prestando especial atención a las familias pobres y en riesgo de exclusión social;

31.  Pide a los Estados miembros que conciencien a los padres sobre los beneficios, para sus hijos y para ellos mismos, de la participación en programas de educación y atención en las primeras etapas de la infancia; insta a los Estados miembros a que adapten los criterios de diseño y admisibilidad de unos servicios de educación y cuidado en las primeras etapas de la infancia, integradores y de gran calidad, a unos patrones laborales cada vez más diversificados, ayudando a los padres a mantener sus compromisos profesionales o a encontrar un empleo, al tiempo que se presta una gran atención al interés superior del niño;

32.  Considera que un enfoque integrado con respecto a la igualdad de género –que incluya políticas para superar los papeles estereotipados en función del género– y a la conciliación de la vida laboral y familiar en toda futura iniciativa de la Unión aportaría coherencia y transparencia al proceso y contribuiría al fomento de una conciliación de la vida laboral y familiar equilibrada desde el punto de vista del género; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que conciencien a la sociedad acerca de los derechos y las medidas legales en relación con el equilibrio entre vida laboral y vida familiar;

33.  Pide a la Comisión que evalúe la influencia positiva de las iniciativas relacionadas con la mejora de la conciliación entre vida laboral y vida familiar para reequilibrar la asunción de las obligaciones familiares, de atención y domésticas, y ampliar las responsabilidades particulares de los padres que tienen que atender a hijos con discapacidad, dependientes o que pertenecen a categorías y grupos desfavorecidos;

o
o   o

34.  Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

(1) Textos Aprobados, P8_TA(2015)0068.
(2) Textos Aprobados, P8_TA(2015)0218.
(3) Textos Aprobados, P8_TA(2015)0207.
(4) Textos Aprobados, P8_TA(2015)0351.
(5) http://www.oecd.org/gender/parental-leave-where-are-the-fathers.pdf
(6) https://www.eurofound.europa.eu/news/news-articles/social-policies/international-womens-day-2016-the-campaign-for-equality-continues
(7) Peter Moss, en the 10th International Review of Leave Policies and Related Research 2014, junio de 2014, p. 39.
(8) https://www.cipd.co.uk/binaries/zero-hours-contracts_2013-myth-reality.pdf

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