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Procedimiento : 2018/2156(INI)
Ciclo de vida en sesión
Ciclo relativo al documento : A8-0372/2018

Textos presentados :

A8-0372/2018

Debates :

PV 10/12/2018 - 18
CRE 10/12/2018 - 18

Votaciones :

PV 11/12/2018 - 5.17
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P8_TA(2018)0498

Textos aprobados
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Martes 11 de diciembre de 2018 - Estrasburgo Edición definitiva
Movilidad militar
P8_TA(2018)0498A8-0372/2018

Resolución del Parlamento Europeo, de 11 de diciembre de 2018, sobre movilidad militar (2018/2156(INI))

El Parlamento Europeo,

–  Vistos el Tratado de la Unión Europea (TUE) y el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea,

–  Visto el documento titulado «Una visión común, una actuación conjunta: una Europa más fuerte – Estrategia global para la política exterior y de seguridad de la Unión Europea», presentado por la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad (VP/AR) el 28 de junio de 2016,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo Europeo de los días 20 de diciembre de 2013, 26 de junio de 2015, 15 de diciembre de 2016, 9 de marzo de 2017, 22 de junio de 2017, 20 de noviembre de 2017, 14 de diciembre de 2017 y 28 de junio de 2018,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo de los días 13 de noviembre de 2017 y 25 de junio de 2018 sobre seguridad y defensa en el contexto de la Estrategia Global de la UE,

–  Vista la Comunicación de la Comisión, de 7 de junio de 2017, titulada «Documento de reflexión sobre el futuro de la defensa europea» (COM(2017)0315),

–  Vista la Comunicación conjunta de la Comisión y de la VP/AR, de 10 de noviembre de 2017, sobre la mejora de la movilidad militar en la Unión Europea (JOIN(2017)0041),

–  Vista la Comunicación conjunta de la Comisión y de la VP/AR, de 28 de marzo de 2018, relativa al plan de acción sobre movilidad militar (JOIN(2018)0005),

–  Vista la Decisión (PESC) 2017/2315 del Consejo, de 11 de diciembre de 2017, por la que se establece una cooperación estructurada permanente y se fija la lista de los Estados miembros participantes(1),

–  Vista la Recomendación del Consejo, de 6 de marzo de 2018, relativa a un programa para la aplicación de la Cooperación Estructurada Permanente (CEP)(2),

–  Vista la Decisión (PESC) 2018/340 del Consejo, de 6 de marzo de 2018, por la que se establece la lista de proyectos que deben desarrollarse en el marco de la Cooperación Estructurada Permanente (CEP)(3),

–  Vistas las declaraciones conjuntas de los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea y del secretario general de la OTAN, de 8 de julio de 2016 y de 10 de julio de 2018, sobre el conjunto común de propuestas para la aplicación de las declaraciones conjuntas aprobadas por los Consejos de la Unión y de la OTAN el 6 de diciembre de 2016 y el 5 de diciembre de 2017, y los informes de situación relativos a la aplicación de tales propuestas de 14 de junio y 5 de diciembre de 2017 y de 6 de junio de 2018, incluidas las pertinentes Conclusiones del Consejo,

–  Vistas las Conclusiones del Consejo de los días 5 de diciembre de 2017 y 25 de junio de 2018 sobre la aplicación de las Declaraciones conjuntas,

–  Vistas la Declaración de Bruselas sobre solidaridad y seguridad transatlántica y la Declaración de la Cumbre de Bruselas de la OTAN, ambas de 11 de julio de 2018,

–  Vistas su Resolución, de 22 de noviembre de 2016, sobre la Unión Europea de Defensa(4) y su Resolución, de 13 de junio de 2018, sobre las relaciones UE-OTAN(5),

–  Vista su Resolución, de 13 de diciembre de 2017, sobre el Informe anual sobre la aplicación de la política común de seguridad y defensa(6),

–  Visto el artículo 52 de su Reglamento interno,

–  Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores y la opinión de la Comisión de Transportes y Turismo (A8-0372/2018),

A.  Considerando que los valores básicos sobre los que se fundamenta la Unión (la democracia, el respeto de los derechos humanos y el Estado de Derecho), así como el sistema internacional basado en normas y la unidad europea, están cada vez más cuestionados en una época de turbulencia geopolítica y degradación del entorno estratégico;

B.  Considerando que una disuasión creíble, así como la planificación de una respuesta a las crisis y la defensa de la Europa continental, dependen de la capacidad de desplegar fuerzas, incluidas las fuerzas aliadas externas;

C.  Considerando que el «dividendo de paz» posterior a 1989 sufrió una erosión gradual de las necesidades de defensa en cuanto a infraestructura y movilidad de las fuerzas en toda Europa;

D.  Considerando que la Unión, en plena cooperación con la OTAN, pretende actuar a nivel mundial como proveedor de seguridad, contribuyendo a la paz y la estabilidad tanto en el interior como en el exterior, y garantizando la seguridad de sus ciudadanos y del territorio a través de un abanico único y amplio de políticas, instrumentos y herramientas del que dispone para cumplir estas ambiciones;

E.  Considerando que, conforme a los objetivos de la Estrategia Global, la Unión está asumiendo cada vez más la responsabilidad de su propia seguridad y defensa y su papel como socio internacional para la paz y la seguridad internacionales, en particular en su vecindada pero también más allá, así como su autonomía estratégica, basada en la aplicación de una política exterior y de seguridad común;

F.  Considerando que la Unión debe desarrollar su propia autonomía estratégica mediante una política exterior y de seguridad eficaz a fin de mantener la paz, prevenir los conflictos y fortalecer la seguridad internacional garantizando al mismo tiempo la seguridad de sus propios ciudadanos y de las personas que participan en las misiones de la PCSD, con vistas a proteger sus intereses y defender sus valores fundamentales, contribuyendo así a un multilateralismo eficaz;

G.  Considerando que la Unión debe estar en condiciones de decidir y actuar sin depender de las capacidades de terceros, para poder desarrollar una resiliencia propia y consolidar su autonomía estratégica en el ámbito de la defensa, la lucha contra el terrorismo y la ciberseguridad;

H.  Considerando que la normalización y la interoperabilidad a nivel de infraestructuras y adjudicación de contratos públicos constituyen requisitos previos esenciales para la consecución de la autonomía estratégica, la unión de defensa y una movilidad militar eficiente;

I.  Considerando que una movilidad militar eficaz solo puede alcanzarse con la participación y el compromiso pleno de todos los Estados miembros, cooperando de manera eficaz con la OTAN, teniendo en cuenta los recursos de que dispone cada Estado miembro así como sus necesidades y sus características regionales específicas, y de forma coherente con las iniciativas pertinentes a nivel de la Unión con la finalidad de desarrollar una infraestructura europea eficiente para las necesidades en materia de seguridad mediante proyectos coherentes y complementarios;

J.  Considerando que la movilidad militar es un medio estratégico y operativo para la acción militar, que apoya la autonomía estratégica de la Unión y facilita el despliegue, el redespliegue y el apoyo de las fuerzas de los Estados miembros de la Unión con el fin de alcanzar el nivel de ambición militar de la Unión;

K.  Considerando que la Unión se enfrenta a retos híbridos y multidireccionales, sobre todo provenientes del Polo Norte, la zona oriental, los Balcanes y la zona sur/mediterránea; que podría resultar fundamental desplegar de forma más rápida y sin trabas bienes y activos en dichos ejes (Norte-Sur, Oeste-Este) para permitir una respuesta creíble;

L.  Considerando que en la Cumbre de Varsovia de la OTAN de 2016, los líderes Aliados acordaron reforzar la Postura de Disuasión y Defensa de la Alianza, y han aumentado la preparación de las fuerzas de respuesta al tiempo que han lanzado la Presencia Avanzada Reforzada y la Presencia Avanzada A Medida con el fin de lograr dichos objetivos;

M.  Considerando que la movilidad militar es una acción concreta que responde a las necesidades propias de la Unión en materia de seguridad y defensa y que se inscribe en el marco de la PSDC; que la seguridad y defensa colectiva de los Estados miembros de la Unión y su capacidad para intervenir en crisis en el extranjero depende fundamentalmente de la capacidad para desplazar tropas aliadas y personal de gestión civil de crisis, así como material y equipo, a través de sus territorios libre y rápidamente y fuera de las fronteras de la Unión; que veintidós Estados miembros de la Unión también son aliados de la OTAN y tienen un compromiso con la defensa colectiva, contando tan solo con un único conjunto de fuerzas armadas e infraestructura de transporte; considerando que las inversiones previstas en infraestructuras de transporte requieren una mayor armonización con las necesidades de seguridad y defensa;

N.  Considerando que un número considerable de obstáculos, físicos, legales y normativos, a menudo dificultan estos desplazamientos provocando retrasos importantes, lo que amenaza con debilitar su propósito, especialmente en situaciones de crisis; considerando que los ejercicios de los ejércitos europeos que se han llevado a cabo bajo los auspicios de la OTAN en los últimos años han revelado la enorme importancia que tiene una infraestructura de transportes adecuada para el éxito de los objetivos militares;

O.  Considerando que la Unión dispone de políticas y herramientas importantes para ayudar a los Estados miembros a satisfacer sus necesidades y compromisos internacionales en materia de movilidad militar;

P.  Considerando que, el 28 de marzo de 2018, la Comisión y la VP/AR publicaron un plan de acción sobre movilidad militar que ofrece una hoja de ruta para las medidas que deben adoptar la Unión y los Estados miembros; que su aplicación ha comenzado con la identificación de las necesidades militares comunes para la movilidad militar dentro y fuera de la Unión y la presentación de una propuesta para financiar la movilidad militar mediante el Mecanismo «Conectar Europa» (MCE) en el próximo marco financiero plurianual (MFP), permitiendo financiar la ejecución de proyectos de doble uso (civil y de defensa) de las infraestructuras de transporte;

Q.  Considerando que las conclusiones del Consejo de 25 de junio de 2018 invitan a los Estados miembros a adoptar medidas a nivel nacional para mejorar la eficacia de la movilidad militar, y a simplificar las normas y los procedimientos pertinentes de acuerdo con el plan de acción y las necesidades militares aplicables a la movilidad militar dentro y fuera de la Unión, de conformidad con la legislación nacional de los Estados miembros, lo antes posible y a más tardar en 2024;

R.  Considerando que se ha iniciado un proyecto de la CEP sobre movilidad militar con la intención de complementar las actividades de la Comisión y de la VP/AR; que otro proyecto de la CEP sobre una red de centros logísticos en Europa y de apoyo a las operaciones también debería complementar esta labor; que la finalidad de permitir un doble uso de la infraestructura reviste una enorme importancia para estas necesidades logísticas; que los Estados miembros, además, han asumido compromisos en materia de movilidad militar como parte de los compromisos más vinculantes requeridos por el protocolo sobre la CEP; que los proyectos de la CEP deben desarrollarse en coordinación con la OTAN; que existe la necesidad de un proyecto de la CEP sobre el desafío de la movilidad en lo que respecta a las misiones militares previstas en el artículo 43, apartado 1, del TUE, en particular las operaciones de transporte aéreo y marítimo;

S.  Considerando que el MCE es un programa de financiación común de gestión centralizada destinado a fomentar el desarrollo de una red transeuropea (RTE) civil de alto rendimiento, sostenible e interconectada en los ámbitos del transporte, la energía y los servicios digitales, centrada en facilitar conexiones transfronterizas y en eliminar los cuellos de botella, y que aporta un claro valor añadido de la UE facilitando la cooperación y la coordinación transnacionales; que el proyecto de MFP para el período 2021-2027 prevé, en el marco de la línea presupuestaria del MCE para el sector del transporte, una nueva dotación dedicada a las necesidades de movilidad militar; que es muy conveniente mantener y seguir aumentando la eficiencia del MCE;

T.  Considerando que la Agencia Europea de Defensa está ejecutando varios proyectos en el ámbito de la movilidad militar, sobre salvoconductos diplomáticos y centros de transporte multimodal en la Unión, así como los programas específicos recientemente creados sobre procedimientos de permiso de desplazamientos transfronterizos y la armonización de las necesidades militares relacionadas con las aduanas; Considerando que el trabajo de la Agencia Europea de Defensa y de la Comisión debe articularse de manera clara y coherente para ayudar a los Estados miembros a finalizar determinados aspectos del plan de acción; que las necesidades, las prioridades y los requisitos militares de los Estados miembros deben tenerse en cuenta en el marco de un proceso de consulta;

U.  Considerando que la movilidad militar ha sido identificada recientemente como una cuestión prioritaria para la cooperación entre la Unión y la OTAN en el conjunto común de propuestas para la aplicación de la declaración conjunta, y ha sido reafirmada como una prioridad en la nueva declaración conjunta y en la Declaración de Bruselas sobre solidaridad y seguridad transatlántica; que la OTAN ha transmitido a la Unión sus normas relativas a la movilidad militar, incluidos los parámetros genéricos de la OTAN para la infraestructura de transporte;

V.  Considerando que la OTAN también se está centrando en mejorar sus propias capacidades logísticas mediante el Plan de Habilitación del Ámbito de Responsabilidad del SACEUR, principalmente ajustando la legislación y los procedimientos, reforzando el mando y el control, aumentando las capacidades de transporte y mejorando la infraestructura; señala, en este contexto, el establecimiento de dos nuevos centros de mando, el Mando de Fuerzas Conjuntas en Norfolk y el Mando de Apoyo y Habilitación en Ulm;

W.  que, a partir de 2019, tres de cada cuatro naciones marco que desplieguen fuerzas en la Presencia Avanzada Reforzada de la OTAN en el flanco oriental serán de fuera de la Unión; que la presencia permanente en el continente y el transporte de refuerzos de los EE. UU., Canadá y el Reino Unido resultan decisivos para la seguridad europea;

X.  Considerando que el posicionamiento previo de reservas logísticas militares, incluidas municiones y combustible, contribuiría a mitigar algunas presiones de movilidad;

Y.  Considerando que, a pesar de todas estas medidas institucionales, las principales mejoras en las capacidades de movilidad militar deberán venir de los Estados miembros de la Unión, que deberán ajustar sus infraestructuras nacionales y entornos normativos; que esto requerirá «una perspectiva de la administración en su conjunto», debido a la amplia gama de cuestiones que deben abordarse; que este esfuerzo común debe aplicarse respetando plenamente los procedimientos decisorios nacionales y los requisitos constitucionales de los Estados miembros de la UE, teniendo en cuenta al mismo tiempo los requisitos de movilidad militar identificados por la cooperación UE-OTAN;

Z.  Considerando que, de acuerdo con el plan de acción sobre movilidad militar y un análisis piloto iniciado por la Presidencia estonia en 2017 para los países del Corredor Mar del Norte-Báltico de la red de transporte transeuropea, la altura máxima permitida y el peso máximo tolerado de muchos puentes de carretera no es suficiente para los vehículos militares y que la capacidad de carga es insuficiente para transportar equipos militares de grandes dimensiones por ferrocarril;

1.  Subraya que la movilidad militar es una herramienta estratégica central que permite a la Unión perseguir sus intereses en materia de seguridad y defensa eficazmente y de forma complementaria con otras organizaciones como la OTAN, y no debe limitarse únicamente a eliminar los obstáculos físicos, legales y de infraestructura; hace hincapié en la necesidad de mejorar la movilidad militar de las capacidades de refuerzo rápido de la OTAN, lo que mejoraría nuestra seguridad colectiva y podría incrementar la contribución de la Unión a la seguridad y la estabilidad internacionales; acoge con satisfacción que la movilidad militar haya recibido recientemente un nivel de atención considerable de todos los actores pertinentes; señala que refuerza la preparación y la posición de defensa de Europa frente a posibles adversarios y situaciones de crisis, contribuyendo al mismo tiempo a alcanzar el nivel de ambición deseado por la Unión en la política de seguridad y defensa, incluida la autonomía estratégica política, operativa e industrial;

2.  Hace hincapié en que el establecimiento del Plan de Acción sobre movilidad militar en la Unión, es parte del objetivo principal de mejorar la movilidad de la Unión y, al mismo tiempo, responder a los desafíos logísticos y de movilidad fijados en la PCSD; para tal fin, es esencial armonizar las normas y las reglamentaciones aduaneras transfronterizas, así como los procedimientos administrativos y legislativos. subraya que el papel de las empresas conjuntas de la Unión es crucial para la armonización de los procedimientos administrativos y legislativos, tanto para el MCE como para el Plan de Acción sobre movilidad militar; se espera que la movilidad dual sume en positivo al desarrollo del MCE, ayudando en cuestiones de presupuesto y resolviendo nuevas y futuras necesidades;

3.  Subraya que la promoción de la Unión Europea de Defensa y el desarrollo de una autonomía estratégica y capacidad de resiliencia propia no deberían conducir a un aumento de las tensiones en las relaciones de la Unión con agentes regionales estratégicamente relevantes;

4.  Destaca que alcanzar una movilidad militar en Europa es un proyecto derivado ante todo del compromiso expreso y de la voluntad política de los Estados miembros, mientras que la Unión debe contribuir guiando el proceso estableciendo un marco de requisitos, aportando financiación, redactando protocolos para facilitar el desplazamiento eficaz de equipos técnicos y recursos humanos, fomentando la cooperación y ofreciendo foros para el intercambio de buenas prácticas, información y experiencias en los que participen autoridades tanto civiles como militares; hace hincapié en que una movilidad militar eficaz beneficiará a todos los Estados miembros mejorando su conectividad tanto en la esfera militar como en la civil; subraya que deben respetarse los procedimientos de toma de decisiones nacionales y las normas constitucionales de cada Estado miembro;

5.  Subraya la importancia de fomentar una cooperación intersectorial (sinergias) entre los Estados miembros para el desarrollo de una movilidad dual (civil y de defensa) eficiente, interoperable, segura, multimodal, inteligente y sostenible que responda a los nuevos desafíos de la digitalización del transporte (automoción y conectividad), así como para hacer frente de manera solvente a las obligaciones y responsabilidades en materia de logística dual (civil y de defensa) de la Unión, en su papel de actor global;

6.  Apoya firmemente la petición del Consejo a los Estados miembros de desarrollar planes nacionales de movilidad militar antes de, a más tardar, finales de 2019 y de otorgar una prioridad alta a su aplicación; acoge favorablemente el resto de medidas acordadas en las Conclusiones del Consejo, de 25 de junio de 2018, sobre seguridad y defensa en el contexto de la Estrategia Global de la Unión, e insta a los Estados miembros a cumplir los plazos establecidos en las mismas; hace hincapié en que una labor adecuada para impulsar la movilidad militar permitiría a los Estados miembros perseguir eficazmente tanto una planificación de defensa nacional y colectiva a nivel europeo como una participación eficiente en ejercicios conjuntos, formación y misiones y operaciones de la PCSD;

7.  Destaca la importancia de la movilidad de reacción a las crisis, es decir, la necesidad de actuar de forma rápida y eficiente al desplegar activos para misiones y operaciones, con el fin de garantizar que la Unión mantiene su reputación como un proveedor de seguridad y promotor de la paz fiable a nivel mundial y que es capaz de hacer frente eficazmente a las catástrofes naturales, las crisis humanitarias y las misiones militares previstas en el artículo 43, apartado 1 del TUE como ejemplifican los escenarios ilustrativos, así como la aplicación de las cláusulas de asistencia mutua y de solidaridad;

8.  Considera que una política eficiente en materia de movilidad militar fortalecerá las misiones de la PCSD de la Unión, dada su dimensión internacional y su objetivo de mantenimiento de la paz, aumentando las sinergias entre las necesidades de defensa y reforzará la capacidad de la Unión para hacer frente a situaciones de emergencia, y que las misiones humanitarias y la reacción ante las catástrofes naturales en la Unión deben beneficiarse también de un aumento de la movilidad militar; señala que el tipo de misiones que más se beneficiaría de una mayor movilidad militar en la Unión y fuera de la Unión sería en el ámbito de la defensa colectiva y de las misiones y operaciones nacionales o europeas de gestión de crisis; destaca, en este contexto, que el progreso en este ámbito ayudará a los Estados miembros de la Unión que también son miembros de la OTAN a cumplir sus compromisos consagrados en el artículo 5; reconoce el papel específico que desempeñan los Estados miembros neutrales; reconoce, no obstante, que con arreglo al artículo 42, apartado 7, del TUE, los Estados miembros tienen una obligación inequívoca de ayudar y asistir con todos los medios a su alcance si un Estado miembro es objeto de una agresión armada en su territorio, lo que se ajusta a los compromisos en el marco de la OTAN;

9.  Reconoce la importancia de un análisis exhaustivo sobre qué partes de la Unión o Estados miembros tienen más necesidad de inversiones de movilidad militar y se hallan más expuestos al riesgo de amenazas exteriores a la seguridad;

10.  Reconoce la dificultad del desafío, que implica, entre otros aspectos, cuestiones relativas a la construcción de infraestructuras, normas comunes, normativas de transporte, aduanas, fiscalidad y permisos de desplazamientos, así como a todos los niveles de gobernanza, desde las administraciones locales hasta las organizaciones internacionales; pide, en este sentido, marcos que reúnan a actores tanto civiles como militares de todos los niveles, incluidos actores y socios de la OTAN, para debatir las cuestiones pertinentes y, de este modo, garantizar un valor añadido y una coordinación y aplicación eficaces, y señala que, con el fin de lograr un resultado óptimo, los Estados miembros deben invertir en la formación conjunta del personal administrativo e institucional; acoge favorablemente que la Comisión Europea se haya comprometido a explorar las opciones para unificar y simplificar los trámites aduaneros para finales de 2018; destaca que la cooperación institucional entre los Estados miembros, las organizaciones y las agencias competentes es fundamental para llegar a una armonización de la legislación de la Unión; insiste en que deben existir una coordinación y un intercambio de experiencias especiales en el caso del doble uso de infraestructura para mercancías peligrosas, a fin de evitar el riesgo de accidentes y optimizar la seguridad en el conjunto de la red;

11.  Señala la importante disminución de la cantidad de material móvil disponible, en particular de vagones plataforma, para transportar equipos y vehículos pesados a corto plazo;

12.  Reconoce que operar en un entorno tan complejo origina numerosas dificultades en relación con la duplicación y la coordinación, además de los gastos correspondientes, que podrían suponer una amenaza importante para el conjunto del proyecto si no se gestionan adecuadamente; reconoce que ya hay experiencias en la Unión en sector del transporte de este trabajo de cooperación dual, como por ejemplo el proyecto del Cielo Único Europeo; pide a los Estados miembros y a la Comisión Europea que garanticen un marco eficiente de cooperación; insiste en que para ejecutar proyectos de movilidad militar se requerirá una mayor colaboración entre Estados miembros y en que será necesario favorecer la cooperación entre el ámbito civil y el militar; subraya la importancia de la coordinación con los proyectos sobre movilidad militar elaborados en el marco de la CEP, así como con los que se desarrollan en el contexto del Fondo Europeo de Defensa;

13.  Destaca, por tanto, que una comprensión del objetivo estratégico común, el desarrollo de un plan común y la cooperación entre los Estados miembros son absolutamente vitales para tener éxito; destaca que una planificación militar coherente es imperativa para una autonomía estratégica eficaz, basada en la normalización y la interoperabilidad de equipos y armamento así como en una doctrina estratégica y procedimientos de mando y control; acoge con satisfacción, en este contexto, el plan de acción sobre movilidad militar, que describe medidas concretas para los diferentes actores institucionales y para los Estados miembros de la Unión y en el que se reconoce el papel estratégico que desempeña la red transeuropea de transporte; celebra, en este sentido, los compromisos asumidos por los Estados miembros;

14.  Lamenta que el plan de acción describe básicamente un enfoque ascendente, solo con una visión estratégica limitada de los objetivos concretos en materia de defensa que persigue la Unión mediante las diversas acciones descritas en el plan de acción; lamenta profundamente, en este sentido, la continua ausencia de un libro blanco de la Unión sobre defensa, que podría haber aportado este sentido de finalidad global; considera, no obstante, que el enfoque actual tiene un mérito considerable y que servirá a los intereses de todos los Estados miembros de la Unión, tanto a los Estados miembros neutrales, como a los Estados miembros de la Unión en su papel como aliados de la OTAN;

15.  Destaca que la ambiciosa hoja de ruta planteada en el plan de acción debe ser respetada, tanto por las instituciones de la Unión como por los Estados miembros, con el fin de garantizar que se ponga fin lo antes posible a las actuales carencias de movilidad y se alcance el nivel de ambición propuesto en la política de seguridad y defensa; acoge con satisfacción los llamamientos del plan de acción para mejorar la movilidad militar teniendo en cuenta las amenazas híbridas, especialmente para el transporte y las infraestructuras críticas, y para mejorar la resiliencia de las infraestructuras de transporte ante las amenazas híbridas;

16.  Observa el progreso alcanzado en el desarrollo de necesidades militares para la movilidad militar dentro y fuera de la Unión, en particular para las infraestructuras de doble uso, y acoge con satisfacción la participación cercana de los Estados miembros en todas las fases del proceso y el liderazgo de los Países Bajos en lo que respecta al proyecto de la CEP y la contribución realizada por la OTAN;

17.  Acoge favorablemente la propuesta de la Comisión de utilizar el MCE y los considerables fondos previstos para proyectos de movilidad militar de doble uso con el fin de garantizar que la infraestructura se ajuste para tener en cuenta las necesidades de doble uso; considera que el doble uso de las infraestructuras es una condición previa y esencial para que la red de transporte civil se beneficie del plan de acción y de la dotación para movilidad militar; considera que la aplicación del plan de acción es una oportunidad para que la red de transporte civil pueda beneficiarse de una mayor capacidad de red y para fomentar las conexiones multimodales; acoge con satisfacción las peticiones de evaluar y adaptar la red transeuropea de transporte para cubrir las necesidades militares identificadas que se aplicarán también a los nuevos proyectos de transporte civil, en especial aeropuertos, puertos, autopistas y vías férreas como centros intermodales en corredores clave; señala, por lo tanto, la necesidad de establecer, en colaboración con los Estados miembros, una lista de infraestructuras y corredores nacionales que tenga en cuenta las especificidades militares de los Estados miembros; señala que el desarrollo de proyectos de doble uso ha de ser sostenible y ajustarse a las normas medioambientales;

18.  Opina que, para optimizar el uso de los fondos de la Unión, todo proyecto de transporte de interés común financiado por el MCE debe integrar, en caso necesario, los requisitos para la movilidad militar en la fase de concepción, con el fin de evitar una mejora innecesaria de la infraestructura en una fase posterior y, por lo tanto, un uso poco rentable de la financiación; considera que cualquier contribución procedente de la dotación para movilidad militar del MCE debe dar prioridad, en la medida de lo posible, a los proyectos multimodales, ya que son los que ofrecen más oportunidades de doble uso, y a los proyectos transfronterizos, ya que contribuyen a abordar los enlaces pendientes y los cuellos de botella existentes, que constituyen actualmente los principales obstáculos físicos para una movilidad rápida y sin fisuras, tanto para civiles como para el traslado de soldados y equipos militares pesados; subraya que el proceso de identificación de las secciones de la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T) adecuadas para el transporte militar debe maximizar, sin condiciones, las sinergias civiles y militares, y ajustarse al principio de doble uso; considera que la inversión adicional a lo largo de la red podría reportar importantes beneficios para la movilidad militar, contribuyendo al mismo tiempo a la finalización de la red básica de la RTE-T para 2030 y la red global para 2050; subraya que la financiación de la dotación para movilidad militar debe poder emplearse para adaptar la infraestructura de transporte utilizada en las redes RTE-T global y básica;

19.  Apoya la decisión de incluir la dotación para movilidad militar dentro de la gestión centralizada del MCE, con un objetivo estricto de movilidad de doble uso; toma nota de las acciones preliminares establecidas en el plan de acción; pide a la Comisión que, a más tardar el 31 de diciembre de 2019, adopte actos delegados con el fin de determinar con mayor detalle los requisitos militares, la lista de segmentos de la RTE-T adecuados para el transporte militar, la lista de proyectos prioritarios de infraestructuras de doble uso y establezca los procedimientos de evaluación relativos a la subvencionabilidad de las acciones relacionadas con la movilidad militar y los criterios de concesión;

20.  Recuerda que varias tecnologías utilizadas en el sector de la defensa se han trasladado con éxito al sector civil; hace hincapié en que el despliegue de un sistema de transporte inteligente basado en sistemas de aplicaciones telemáticas como ERTMS y SESAR y la adopción de tecnologías relacionadas con Galileo, Egnos y Govsatcom constituyen una de las oportunidades con mayores retos para el sector del transporte civil; considera, por lo tanto, que las futuras revisiones del plan de acción deben explorar en última instancia la posibilidad de que el transporte civil aproveche las respuestas militares a esos retos, por ejemplo en el ámbito de la ciberseguridad y de las comunicaciones seguras; pide que se adopten medidas adicionales encaminadas a aumentar la cooperación y la confianza entre los agentes de la ciberseguridad y la defensa y mejorar la cooperación como parte de la CEP; subraya la necesidad de seguir desarrollando una red conjunta para hacer frente a las amenazas híbridas a fin de garantizar la resiliencia de dichas infraestructuras, que resultan estratégicas habida cuenta del trabajo realizado para mejorar la movilidad militar en la Unión; subraya la importancia de los esfuerzos que están realizando las instituciones de la Unión para actualizar la normativa sobre control de las exportaciones de productos de doble uso;

21.  Reconoce el valor de las posibles propuestas para regular el transporte de mercancías peligrosas de uso militar, actualizando el Código Aduanero de la Unión y adaptando las normas sobre el IVA;

22.  Acoge con satisfacción el intercambio de información y buenas prácticas entre actores militares y civiles en este sentido, y hace hincapié en la necesidad de trabajar conjuntamente para establecer una base común para la regulación del transporte de mercancías peligrosas de uso militar;

23.  Señala que el plan de acción identifica un número considerable de tareas que deben ser completadas a nivel de los Estados miembros, para lo cual la Agencia Europea de Defensa y la Comisión deben prestar apoyo y asistencia para su aplicación rápida y eficiente; recuerda la necesidad de un marco regulador aduanero y fiscal, en particular en lo que se refiere al IVA; hace hincapié, en particular, en la importancia de alcanzar normas armonizadas para los permisos de desplazamientos transfronterizos, que constituyen un obstáculo muy importante para los desplazamientos rápidos; considera que los Estados miembros deben colaborar para maximizar la eficacia del doble uso transfronterizo y reducir los costes administrativos. apoya, en este sentido, la voluntad de agilizar de aquí a finales de 2019 los tiempos de cruce de las fronteras y, con este fin, expedir autorizaciones diplomáticas para los movimientos terrestres, marítimos y aéreos, en cinco días, y contemplar la posibilidad de acortar aún más este tiempo para las unidades de reacción rápida;

24.  Apoya la decisión tomada por los Estados miembros que participan en la CEP de incluir la movilidad militar en la lista inicial de diecisiete proyectos prioritarios que deben desarrollarse en el marco de la CEP; hace hincapié, en este contexto, en que el proyecto de la CEP sobre movilidad militar podría constituir una herramienta útil para coordinar los esfuerzos de los Estados miembros previstos en el plan de acción, así como otras actividades más allá de las competencias directas de la Unión; considera que esta división del esfuerzo, acompañada de una coordinación adecuada, es vital para que el proyecto de la CEP aporte valor añadido; también acoge favorablemente los compromisos más vinculantes en el ámbito de la simplificación del transporte militar transfronterizo realizados en la notificación de la CEP; anima a los Estados miembros a participar activamente en el proyecto de la CEP sobre movilidad militar;

25.  Subraya la importancia de informar debidamente e implicar a las comunidades locales en lo referente a la planificación y el impacto de las principales infraestructuras de movilidad militar;

26.  Subraya que, en último término, la Unión solo puede complementar la labor de los Estados miembros; destaca que el éxito depende fundamentalmente de la aceptación de los Estados miembros y de su capacidad para aplicar «una perspectiva de la administración en su conjunto» para abordar las cuestiones pertinentes; subraya la importancia del compromiso político de los Estados miembros de lograr que una movilidad militar eficaz dentro y fuera de la Unión sea una realidad; subraya que, para lograrlo, la movilidad militar requerirá la cooperación y la coordinación con todos los aliados de la OTAN;

27.  Acoge con satisfacción la nueva declaración conjunta sobre la cooperación entre la Unión y la OTAN y la Declaración de Bruselas sobre solidaridad y seguridad transatlántica, así como el énfasis que ambas ponen en las cuestiones relacionadas con la movilidad militar; también acoge con satisfacción las nuevas iniciativas de la OTAN, especialmente el Plan de Habilitación del Ámbito de Responsabilidad del SACEUR; acoge con satisfacción la labor de la OTAN orientada a garantizar la movilidad militar en este sentido e insta tanto a la UE como a la OTAN a evitar la duplicación innecesaria de esfuerzos; Subraya la importancia de los puertos como puntos de enlace de la Unión con sus aliados de la OTAN y para las conexiones intraeuropeas de transporte marítimo de corta distancia; hace hincapié en la importancia de la transparencia y la comunicación sobre iniciativas de defensa de la Unión, como la CEP, a los Estados Unidos y otros aliados de la OTAN con el fin de evitar cualquier malentendido y acoge con satisfacción las iniciativas de defensa de la Unión encaminadas a consolidar el pilar europeo dentro de la Alianza de la OTAN;

28.  Insta, por tanto, a la Unión, a sus Estados miembros y a la OTAN a intensificar su cooperación y coordinación, también mediante el uso de fondos para proyectos comunes, aumentando la flexibilidad política, formalizando la relación entre la Unión y la OTAN, expandiendo los ámbitos de cooperación y compartiendo más información, siempre que esté en línea con los intereses de seguridad de la Unión Europea, para garantizar que se alcancen sinergias; expresa su deseo de que los obstáculos para el intercambio de información confidencial entre ambos organismos se eliminen lo antes posible para permitir esta cooperación más cercana;

29.  Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo Europeo, al Consejo, a la Comisión, a la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a las agencias de la Unión en el ámbito de la defensa, al secretario general de la OTAN y a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros de la Unión y de la OTAN.

(1) DO L 331 de 14.12.2017, p. 57.
(2) DO C 88 de 8.3.2018, p. 1.
(3) DO L 65 de 8.3.2018, p. 24.
(4) DO C 224 de 27.6.2018, p. 18.
(5) Textos Aprobados, P8_TA(2018)0257.
(6) Textos aprobados, P8_TA(2017)0492.

Última actualización: 7 de octubre de 2019Aviso jurídico