El Parlamento Europeo: modalidades de elección  

Los procedimientos para la elección del Parlamento Europeo se rigen tanto por la legislación de la Unión, que define normas comunes para todos los Estados miembros, como por disposiciones nacionales específicas que varían de un Estado a otro. Las normas comunes establecen el principio de representación proporcional y ciertas incompatibilidades con el mandato de diputado al Parlamento Europeo. Muchas otras cuestiones importantes, como el sistema electoral específico que se emplea o el número de circunscripciones, están reguladas por las leyes nacionales.

Base jurídica  

Artículo 14 del Tratado de la Unión Europea (TUE) y artículos 20, 22 y 223 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

Acta, de 20 de septiembre de 1976, relativa a la elección de los diputados al Parlamento Europeo por sufragio universal directo[1], modificada en último lugar por la Decisión (UE, Euratom) 2018/994 del Consejo, de 13 de julio de 2018[2].

Normas comunes  

A. Principios

Si bien los Tratados iniciales estipulaban que el Parlamento Europeo estuviera compuesto, en un principio, por diputados designados por los Parlamentos nacionales, también preveían que, posteriormente, fuese elegido por sufragio universal directo. El Consejo aplicó esta disposición antes de las primeras elecciones directas de 1979 mediante el Acta de 20 de septiembre de 1976 relativa a la elección de los diputados al Parlamento Europeo por sufragio universal directo, que cambió profundamente la posición institucional del Parlamento Europeo y constituye el documento fundacional de una Unión más democrática.

En 1992, el Tratado de Maastricht estableció que las elecciones debían celebrarse de acuerdo con un procedimiento uniforme, atendiendo a una propuesta elaborada por el Parlamento Europeo y adoptada por unanimidad en el Consejo. Sin embargo, como el Consejo no consiguió alcanzar un acuerdo sobre ninguna de las propuestas, el Tratado de Ámsterdam introdujo la posibilidad de que se establecieran unos «principios comunes». La Decisión 2002/772/CE, Euratom del Consejo, de 25 de junio de 2002 y de 23 de septiembre de 2002[3], modificó en consonancia el Acta de 1976 al introducir los principios de representación proporcional y de incompatibilidad entre los mandatos nacionales y de la Unión.

Con el Tratado de Lisboa, el derecho de sufragio activo y pasivo adquirió el rango de derecho fundamental (artículo 39 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea).

B. Aplicación: disposiciones comunes en vigor

1. Derecho de sufragio activo y pasivo de los no nacionales

El artículo 22, apartado 2, del TFUE dispone que «todo ciudadano de la Unión que resida en un Estado miembro del que no sea nacional tendrá derecho a ser elector y elegible en las elecciones al Parlamento Europeo en el Estado miembro en el que resida». Las modalidades de ejercicio de este derecho se adoptaron con arreglo a la Directiva 93/109/CE del Consejo, modificada en último lugar por la Directiva 2013/1/UE del Consejo y cuyo artículo 6 establece que «todo ciudadano de la Unión que resida en un Estado miembro sin tener su nacionalidad y que, por resolución judicial o administrativa de carácter individual, siempre que esta sea recurrible ante los tribunales, haya sido privado del derecho de sufragio pasivo en virtud, bien de la legislación del Estado miembro de residencia, bien de la del Estado miembro de origen, quedará privado del ejercicio de ese derecho en el Estado miembro de residencia en las elecciones al Parlamento Europeo».

2. Sistema electoral

Los diputados al Parlamento Europeo serán elegidos por votación de listas o mediante el sistema de voto único transferible, de tipo proporcional (artículo 1 de la Decisión 2002/772/CE, Euratom del Consejo).

3. Incompatibilidades

De conformidad con el artículo 7 del Acta de 1976 (en su versión modificada por la Decisión 2002/772/CE, Euratom del Consejo, de 25 de junio de 2002 y de 23 de septiembre de 2002), la calidad de diputado al Parlamento Europeo es incompatible con la de miembro del Gobierno de un Estado miembro; miembro de la Comisión; juez, abogado general o secretario del Tribunal de Justicia de la Unión Europea; miembro del Tribunal de Cuentas, del Comité Económico y Social Europeo, de comités u otros organismos creados en virtud de los Tratados para la administración de fondos de la Unión o el desempeño de modo permanente y directo de una función de gestión administrativa, y miembro del Consejo de Administración, del Comité de Dirección o del personal del Banco Europeo de Inversiones, así como con la condición de funcionario o agente en activo de las instituciones de la Unión o de los organismos especializados vinculados a las mismas. Posteriormente se establecieron otras incompatibilidades, como la de miembro del Comité Europeo de las Regiones, en 1997, y, en 2002, la de miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, defensor del pueblo europeo y, sobre todo, parlamentario nacional.

Modalidades sujetas a la legislación nacional  

Además de estas normas comunes, las modalidades electorales se rigen por disposiciones nacionales que pueden variar considerablemente, por lo que el sistema electoral puede considerarse un sistema electoral polimórfico.

A. Sistema electoral y umbrales

El Acta electoral de 1976 se modificó con arreglo a la Decisión (UE, Euratom) del Consejo 2018/994 de 13 de julio de 2018, por la que se establece un umbral mínimo obligatorio de entre el 2 % y el 5 % para las circunscripciones (incluidos los Estados miembros de circunscripción única) que cuenten con más de 35 escaños, lo que debería aplicarse a más tardar para las elecciones europeas de 2024. Todos los Estados miembros deben aplicar un sistema basado en la representación proporcional.

En la actualidad, los siguientes Estados miembros aplican un umbral: del 5 % en Francia (dependiendo de la circunscripción), Lituania, Polonia, Eslovaquia, la República Checa, Rumanía, Croacia, Letonia y Hungría; del 4 % en Italia, Austria y Suecia; del 3 % en Grecia; y del 1,8 % en Chipre. Los demás Estados miembros no aplican ningún umbral.

B. División en circunscripciones electorales

En las elecciones europeas, la mayoría de los Estados miembros funcionan como circunscripciones únicas. Sin embargo, cinco Estados miembros (Bélgica, Irlanda, Francia, Italia y el Reino Unido) han dividido su territorio nacional en varias circunscripciones regionales.

Existen circunscripciones que presentan un interés puramente administrativo o que solo sirven para la distribución en las listas de los partidos: en los Países Bajos (diecinueve), Alemania (dieciséis, únicamente para la CDU/CSU) y Polonia (trece).

C. Derecho de sufragio activo

La mayoría de edad a efectos electorales es de dieciocho años en todos los Estados miembros salvo en Austria, donde es de dieciséis años, y en Grecia, de diecisiete.

En cuatro Estados miembros (Bélgica, Grecia, Chipre y Luxemburgo) el voto es obligatorio para los nacionales y los ciudadanos de la Unión no nacionales inscritos. Los Estados miembros pueden disponer lo necesario para que se pueda ejercer el voto anticipado, el voto por correo y el voto electrónico y por Internet. Cuando se acojan a esta posibilidad adoptarán medidas suficientes para garantizar en particular la fiabilidad de los resultados, el carácter secreto del voto y la protección de los datos personales.

1. Voto de los no nacionales en su país de acogida

Todo ciudadano de la Unión que resida en un Estado miembro del que no sea nacional tiene derecho a votar en las elecciones al Parlamento Europeo en el Estado miembro en el que resida, en las mismas condiciones que los nacionales de dicho Estado (artículo 22 del TFUE). Sin embargo, el concepto de residencia difiere todavía de un Estado miembro a otro. Algunos países (Alemania, Estonia, Francia, Polonia, Rumanía, Eslovenia y Finlandia) exigen que los votantes tengan su domicilio o su residencia habitual en el territorio electoral; otros (Dinamarca, Irlanda, Grecia, Chipre, Luxemburgo, Eslovaquia, Suecia y el Reino Unido), que se resida en el país de forma habitual; y los hay que requieren la inscripción en el censo de población (Bélgica y la República Checa). Para tener derecho a votar en la República Checa, Chipre y Luxemburgo, los ciudadanos de la Unión también deben cumplir el requisito de haber residido un período mínimo en el país.

2. Voto de los nacionales no residentes en su país de origen

Casi todos los Estados miembros ofrecen la posibilidad de votar desde el extranjero en las elecciones europeas. En Bélgica, Bulgaria y Grecia, solo pueden votar aquellos de sus nacionales no residentes que vivan en otro Estado miembro, mientras que Dinamarca e Italia limitan a categorías específicas (diplomáticos y personal militar) el derecho de sufragio activo de los nacionales no residentes que viven en un tercer país. Alemania confiere el derecho a votar en las elecciones al Parlamento Europeo a los ciudadanos que han residido en otro país de la Unión durante por lo menos tres meses, siempre que estén inscritos en el censo electoral alemán. En Malta, Irlanda y Eslovaquia, el derecho de sufragio activo se reserva a los ciudadanos de la Unión que estén domiciliados en su territorio nacional.

El hecho de que ciertos no nacionales puedan votar en su país de acogida y que también puedan hacerlo como nacionales en su país de origen puede conllevar abusos (doble voto, que es una infracción penal en algunos Estados miembros). No obstante, sigue siendo difícil aplicar la ley debido a la falta de puesta en común de datos entre las autoridades electorales de los Estados miembros. Acontecimientos recientes han puesto de manifiesto los riesgos potenciales para los procesos electorales y la democracia que pueden derivarse de la comunicación en línea (manipulación de los datos personales en un contexto electoral). Como medida para hacer frente a un posible uso ilícito de datos personales, la Comisión ha propuesto proteger la integridad del proceso democrático europeo estableciendo sanciones económicas en situaciones en las que los partidos políticos europeos puedan aprovechar infracciones de las normas de protección de datos para influir en el resultado de las elecciones al Parlamento Europeo[4].

D. Derecho de sufragio pasivo

El derecho de sufragio pasivo en las elecciones al Parlamento Europeo en cualquier otro Estado miembro de residencia también constituye una aplicación del principio de no discriminación entre nacionales y no nacionales, así como un corolario del derecho de libre circulación y residencia. Toda persona que sea ciudadana de la Unión y que no haya adquirido la nacionalidad del Estado miembro de residencia, pero que cumpla las condiciones a las que la legislación de este último supedite el derecho de sufragio pasivo de sus nacionales, puede ejercer su derecho de sufragio pasivo en el Estado miembro de residencia en las elecciones al Parlamento Europeo, siempre que no esté desposeída de esos derechos (artículo 3 de la Directiva 93/109/CE del Consejo).

Se planteó la posibilidad de que algunos de los escaños del Parlamento Europeo (por ejemplo, los liberados tras la retirada del Reino Unido) quedaran reservados para diputados de listas transnacionales en representación de una circunscripción paneuropea, pero el Parlamento descartó esta propuesta en su Resolución, de 7 de febrero de 2018, sobre la composición del Parlamento Europeo[5].

Aparte de la exigencia de ciudadanía de un Estado miembro, requisito común a todos los Estados miembros, las condiciones para ejercer el derecho de sufragio pasivo varían en función del país. Nadie puede ser candidato en más de un Estado miembro en las mismas elecciones (artículo 4 de la Directiva 93/109/CE del Consejo). La edad mínima para presentarse como candidato a las elecciones es de dieciocho años en la mayoría de los Estados miembros, salvo en Bélgica, Bulgaria, la República Checa, Estonia, Irlanda, Chipre, Letonia, Lituania, Polonia y Eslovaquia (veintiuno), Rumanía (veintitrés) y Grecia e Italia (veinticinco).

E. Modalidades de candidatura

En varios Estados miembros (la República Checa, Dinamarca, Alemania, Grecia, los Países Bajos y Suecia), únicamente pueden presentar candidaturas los partidos políticos u organizaciones asimilables a partidos. En todos los demás Estados miembros, basta con recoger una determinada cantidad de firmas o agrupar cierto número de electores para poder presentar una candidatura; y, en algunos casos, también se exige el depósito de una fianza. La Decisión (UE) 2018/937 del Consejo Europeo, de 28 de junio de 2018, por la que se fija la composición del Parlamento Europeo[6] establece de qué manera se han de asignar los escaños previstos en el artículo 14, apartado 2, del TUE aplicando el principio de «proporcionalidad decreciente» a la representación correspondiente a cada uno de los Estados miembros (1.3.3).

F. Fecha de las elecciones

De conformidad con los artículos 10 y 11 del Acta de 1976, en su versión modificada por la Decisión 2002/772/CE, Euratom del Consejo, las elecciones al Parlamento Europeo tendrán lugar dentro de un mismo período, empezando el jueves por la mañana y terminando el primer domingo siguiente; cada Estado miembro fijará las fechas y horas. En 1976, el Consejo, por unanimidad y previa consulta al Parlamento Europeo, fijó el período electoral para las primeras elecciones de 1979. Las elecciones posteriores a las de 1979 se celebraron en el período correspondiente del último año del período quinquenal a que hace referencia el artículo 5 del Acta (1.3.1).

Por lo que respecta a las elecciones de 2014, el Consejo, mediante su Decisión de 14 de junio de 2013, modificó las fechas, fijadas inicialmente en junio, estableciendo el periodo comprendido entre los días 22 y 25 de mayo, para evitar así la coincidencia con las vacaciones de Pentecostés y de conformidad con la siguiente disposición recogida en el artículo 11: «Si resultare imposible celebrar las elecciones […] durante dicho período, el Consejo, por unanimidad y previa consulta al Parlamento Europeo, fijará, al menos un año antes del final del período quinquenal contemplado en el artículo 5, otro período electoral que podrá ser anterior en dos meses como máximo o posterior en un mes como máximo, al período que resulte de la aplicación del párrafo precedente». Las elecciones posteriores se han de celebrar en el período correspondiente del último año del período quinquenal (artículo 11 del Acta de 1976). Por consiguiente, las elecciones de 2019 se celebrarán del 23 al 26 de mayo.

G. Libertad del elector en lo relativo al orden de los candidatos en las listas

En la mayoría de los Estados miembros, los votantes pueden emitir votos preferenciales para alterar el orden de los nombres de una lista. No obstante, en nueve Estados miembros (Alemania, Estonia, Grecia, España, Francia, Hungría, Portugal, Rumanía y el Reino Unido) las listas son cerradas (sin voto preferencial). En Luxemburgo, se puede votar incluso a candidatos que pertenecen a listas diferentes, mientras que en Suecia los electores pueden añadir o eliminar nombres de una lista. En Irlanda, Irlanda del Norte y Malta, los votantes enumeran a los candidatos por orden de preferencia (voto único transferible).

H. Validación de los resultados y normas de la campaña electoral

Los Parlamentos nacionales de Dinamarca y Luxemburgo validan los resultados de las elecciones. En Eslovenia, la Asamblea Nacional confirma la elección de los diputados al Parlamento Europeo. En Alemania, el presidente de la mesa electoral federal publica los resultados definitivos un día después de los comicios. En Bélgica, la República Checa, Estonia, Irlanda, Italia, Austria, Eslovenia, Finlandia y el Reino Unido, este ámbito es competencia de los tribunales, como también lo es en Alemania si se impugna la decisión parlamentaria. En España, la validación del escrutinio la realiza la Junta Electoral Central, mientras que en los Países Bajos, Portugal y Suecia se encarga de este cometido una comisión de validación.

En la mayoría de Estados miembros, las normas sobre las campañas electorales (financiación autorizada, franjas horarias de emisión y publicación de resultados de sondeos) son las mismas que las que se aplican a las elecciones nacionales.

En virtud del artículo 4 del Reglamento interno del Parlamento Europeo y los artículos 5 y 13 del Acta de 1976, los diputados al Parlamento Europeo son elegidos para un mandato de cinco años, el cual se inicia con la apertura del primer período de sesiones después de cada elección. Tras las elecciones de 2014, esta apertura tuvo lugar el martes 1 de julio de 2014.

I. Atribución de los escaños que resulten vacantes en el curso de una legislatura

En varios Estados miembros (Dinamarca, Francia, Croacia, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Austria, Portugal, Finlandia y el Reino Unido), los escaños que resultan vacantes se atribuyen a los primeros candidatos no elegidos de la misma lista (en su caso, tras un ajuste para reflejar los votos conseguidos por los candidatos). En Bélgica, Alemania, Irlanda y Suecia, los escaños vacantes se atribuyen a los suplentes. En Alemania y España, en caso de falta de suplentes, se tiene en cuenta el orden de los candidatos en las listas. En Grecia, los escaños vacantes se atribuyen a los suplentes de la misma lista y, si no existe un número de candidatos suficiente, se celebran elecciones parciales. En algunos Estados miembros, como Austria, los diputados al Parlamento Europeo tienen derecho a volver al Parlamento Europeo cuando el motivo de su marcha haya dejado de existir. En lo que al Reino Unido respecta, habida cuenta de que el plazo para la celebración de un acuerdo de retirada finaliza el 29 de marzo de 2019, ya habrá dejado de ser un Estado miembro de la Unión cuando tengan lugar las elecciones de 2019 entre los días 23 y 26 de mayo, salvo si el Consejo Europeo, de acuerdo con el país, decide por unanimidad prorrogar dicho plazo (artículo 50, apartado 3, del TUE). En la fecha de la salida del Reino Unido desaparecerán sus 73 escaños, que ya han sido objeto de redistribución parcial entre otros Estados miembros mediante la Decisión (UE) 2018/937 del Consejo Europeo, de 28 de junio de 2018, para el período posterior a las elecciones europeas de 2019 (1.3.3).

Papel del Parlamento Europeo  

Desde la década de los sesenta del siglo pasado, el Parlamento Europeo se ha pronunciado reiteradas veces sobre cuestiones relativas a la legislación electoral y ha presentado propuestas de conformidad con el artículo 138 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea. La falta de un procedimiento auténticamente uniforme para las elecciones al Parlamento Europeo ilustra la dificultad de conciliar diferentes tradiciones nacionales. El Tratado de Ámsterdam ofreció la posibilidad de adoptar principios comunes, lo que permitió superar estas dificultades, aunque solo parcialmente. La intención contemplada en el artículo 223 del TFUE de adoptar un procedimiento uniforme, que requiere la aprobación del Parlamento Europeo, todavía no se ha hecho realidad. El constante esfuerzo del Parlamento por modernizar y «europeizar» el procedimiento electoral común desembocó en 1997 en una propuesta de procedimiento electoral uniforme cuyas líneas generales se recogen en la Decisión del Consejo de 2002. Se sigue debatiendo la propuesta de circunscripción europea (crear una única circunscripción europea para la atribución del 10 % de los escaños). El 7 de febrero de 2018, el Parlamento votó a favor de que se redujera el número de escaños de 751 a 705 tras la retirada del Reino Unido de la Unión, que puede producirse antes de la celebración de las elecciones de 2019.

El 22 de noviembre de 2012, el Parlamento Europeo aprobó una Resolución por la que se instaba a los partidos políticos europeos a designar a candidatos para el puesto de presidente de la Comisión, con vistas a reforzar así la legitimidad política tanto del Parlamento como de la Comisión, lo que se aplicó para las elecciones de 2014, a las cuales se presentaron por primera vez candidatos cabezas de lista. Finalmente, sobre la base de los resultados de las elecciones de 2014, uno de estos candidatos, Jean-Claude Juncker, fue elegido presidente de la Comisión por el Parlamento Europeo el 22 de octubre de 2014. En su Decisión, de 7 de febrero de 2018, sobre la revisión del Acuerdo marco sobre las relaciones entre el Parlamento Europeo y la Comisión Europea[7], el Parlamento afirmó estar preparado para rechazar a cualquier candidato a la presidencia de la Comisión que no haya sido designado como cabeza de lista («Spitzenkandidat») de un partido político europeo en el período previo a las elecciones europeas de 2019.

En 2003, se creó un sistema de financiación de los partidos políticos europeos que también permite el establecimiento de fundaciones políticas (1.3.3) a escala de la Unión (Reglamento (UE, Euratom) 2018/673, de 3 de mayo de 2018, por el que se modifica el Reglamento (UE, Euratom) n.º 1141/2014 sobre el estatuto y la financiación de los partidos políticos europeos y las fundaciones políticas europeas).

 

[1]DO L 278 de 8.10.1976, p. 5. 
[2]DO L 178 de 16.7.2018, p. 1. 
[3]DO L 283 de 21.10.2002, p. 1. 
[4]Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (UE, Euratom) n.º 1141/2014 en lo que respecta a un procedimiento de verificación relativo a las infracciones de las normas de protección de los datos de carácter personal en el contexto de las elecciones al Parlamento Europeo (COM(2018)0636). 
[5]Textos Aprobados, P8_TA(2018)0029.  
[6]DO L 65I de 2.7.2018, p. 1. 
[7]Textos Aprobados, P8_TA(2018)0030. 

Udo Bux