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Audiencia

 

Margrethe Vestager

Cartera: Competencia
 
Día 4 , jueves 2 octubre 2014 - 18:00 , Bruselas  
 
Margrethe Vestager (Dinamarca)
Margrethe Vestager
 
A cargo de la audiencia
 Responsable de la audiencia  Asociada a la audiencia
 
Preguntas / Respuestas
 
1. Competencia general, compromiso europeo e independencia personal

¿Qué aspectos de sus cualificaciones y experiencia personales considera usted particularmente pertinentes para desempeñar el cargo de comisaria y fomentar el interés europeo general, especialmente en el ámbito cuyas competencias le corresponda a usted ejercer? ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Cómo va a contribuir a elaborar la agenda estratégica de la Comisión?


¿Qué garantías de independencia puede usted dar al Parlamento Europeo y cómo garantizaría usted que ninguna de sus actividades pasadas, actuales o futuras puede comprometer la realización de las labores que se le encomienden dentro de la Comisión?


Mi compromiso político formal data de hace ya veinticinco años. En todo este tiempo mi sueño ha sido crear un mundo mejor, una sociedad en la que los ciudadanos puedan realizar sus ideales, pues estoy convencida de que juntos podemos crear algo mejor para todos.


Este sueño, que es el acicate que impulsa mi carrera política, inspirará igualmente mi contribución como miembro de un equipo en una relación de trabajo en la que colaboraremos el Parlamento, el Consejo y la Comisión. Seguiré trabajando como siempre lo he hecho, tratando de contribuir a un equilibrio de modo que grandes y pequeños sean tratados en pie de igualdad y nadie se sienta intimidado, excluido ni utilizado por los que se sirven de su influencia y su fuerza para abusar del poder que ostentan. Estoy convencida de que gracias a una competencia libre y leal nuestras ideas germinarán y se harán realidad. Una competencia libre y leal brindará a los consumidores la posibilidad de elegir a precios razonables, creará empleo, libertad y prosperidad y hará posible que la gente haga sus sueños realidad.


He sido ministra de Economía e Interior en mi país durante casi tres años. Cada mes, participaba en las reuniones del Consejo Ecofin. Nunca olvidaré mi primera reunión Ecofin, solo un día después de mi toma de posesión. Fue el 4 de octubre de 2011 y recuerdo haber tenido la impresión de que todas las personas alrededor de la mesa —todos los ministros de Economía y Hacienda de Europa—sentían que tenían las economías de sus países en sus manos. La situación era muy delicada e incierta. Pero también recuerdo que, tanto durante esa primera reunión como en todas las que siguieron, existía una enorme voluntad de hallar soluciones juntos. Pese a que en algunos países la situación era peligrosa y tenía implicaciones terribles, nos unía la responsabilidad firme y unánime de encontrar juntos soluciones a los problemas a los que nos enfrentábamos y la voluntad de actuar en el interés europeo en el marco de los Tratados de la UE. Para mí, esta responsabilidad es un importante incentivo a la hora de buscar soluciones y de seguir desarrollando Europa.


Esta voluntad de trabajar juntos se basa en ideales ambiciosos, profundos y visionarios que nacieron en un contexto de posguerra con el objetivo de garantizar la paz. Hemos mostrado al mundo que durante todos estos años no nos ha faltado la disciplina ni la voluntad necesarias para crear algo mejor, una Europa en la que podemos vivir en paz y en una prosperidad relativa. Este debe ser el objetivo de todas y cada una de nuestras decisiones y de nuestra agenda estratégica: hacer avanzar a Europa, luchar en pro de una sociedad mejor para todos y situar a Europa en el centro de la acción. La competencia es la clave del éxito de nuestra agenda de crecimiento y empleo. Debe servir como motor de innovación y hacer que los mercados generen claros beneficios para los consumidores, las empresas y la sociedad en su conjunto. No debemos escatimar esfuerzos para maximizar la contribución positiva de nuestra política de la competencia a la realización de nuestras prioridades globales y para explicar y demostrar sus ventajas a los ciudadanos y a las partes interesadas a todos los niveles.


La democracia y los procesos democráticos son el eje central de una sociedad libre. Siento admiración y respeto por los principios sobre los que hemos construido Europa: el Estado de Derecho, la igualdad de trato, la proporcionalidad y la prosperidad. Por lo tanto, no solicitaré ni aceptaré instrucciones de ninguna institución o entidad. Mi objetivo es tener en cuenta todos los intereses en juego, con independencia de cuál sea su origen nacional, regional, profesional o personal.


Mi deber es atenerme a las normas éticas más elevadas y cumplir las obligaciones establecidas en el artículo 17, apartado 3, del TUE y en los artículos 245 y 339 del TFUE, así como en el código de conducta de los comisarios. Mi declaración de intereses es completa y está accesible al público, y la modificaré cada vez que se produzcan cambios.


Además, evitaré en todo momento cualquier situación que pudiera comprometer mi imparcialidad e independencia e informaré al presidente de la Comisión de cualquier situación que pudiera implicar un conflicto de intereses.


Suscribo plenamente nuestro nuevo compromiso en favor de la transparencia, consagrado en las orientaciones políticas por el presidente electo. Me comprometo a hacer públicos todos los contactos y reuniones que mantega con organizaciones profesionales o particulares que actúen a título personal sobre cualquier cuestión que guarde relación con la formulación y la puesta en práctica de las políticas de la UE.

 
 
2. Gestión de la cartera y cooperación con el Parlamento Europeo

¿Cómo evaluaría usted su papel como miembro del Colegio de Comisarios? ¿En qué sentido se consideraría a sí misma responsable ante el Parlamento de sus propias acciones y de las de su servicio?


¿Qué compromisos específicos está dispuesta a asumir en materia de incremento de la transparencia, intensificación de la cooperación y seguimiento efectivo de las posiciones y solicitudes de iniciativas legislativas formuladas por el Parlamento? En relación con las iniciativas previstas y los procedimientos en curso, ¿está dispuesto a facilitar al Parlamento la información y los documentos pertinentes en pie de igualdad con el Consejo?


El entorno político en que crecí me ha permitido apreciar el valor de saber escuchar, de oír a los otros y de dialogar con ellos, incluso cuando no esté del todo de acuerdo con sus opiniones. A mi juicio, la toma de decisiones pasa por el diálogo. La democracia significa poder expresar las propias opiniones, pero también, lo que no es menos importante, ser capaz de escuchar a los demás y tratar de encontrar posiciones comunes y soluciones en las que todos puedan verse reflejados.


En mayo hemos oído la voz de numerosos votantes europeos. Es a ellos a quienes tenemos que demostrar que sabemos escuchar y que trabajaremos para responder a sus expectativas. Si aunamos esfuerzos, podemos crear una Europa mejor y un mundo más fuerte. Por lo tanto, mis compromisos serán siempre coherentes, actuaré de forma responsable, equitativa e imparcial, y rendiré cuentas de las decisiones adoptadas por la Comisión como colegio, ante el Parlamento Europeo y, sobre todo, ante los ciudadanos europeos.


Si se me confirma en el cargo, actuaré en estrecha cooperación con los demás miembros de la Comisión siguiendo los métodos de trabajo establecidos por el presidente electo. Además, en lo que respecta a los servicios de la Comisión bajo mi responsabilidad, deseo instaurar una relación de confianza mutua y transparencia.


Estoy impaciente por debatir las perspectivas políticas sobre cómo podemos desarrollar nuestro objetivo común de una Europa próspera y contribuir a su consecución. No percibo la cartera de competencia como una cartera aislada. Por el contrario, la competencia es esencial para lo que queremos crear en Europa y para Europa. La política de la competencia es una de las claves del éxito de nuestra agenda de crecimiento, empleo e inversión, de la creación de un mercado único digital, así como de una Unión de la energía resiliente, dotada de una política con visión de futuro en materia de cambio climático. En mi respuesta a la pregunta nº 5 preciso mis compromisos y mis ideas en materia de cooperación.


Creo que es posible hacer gala de transparencia en cuanto a la lógica de nuestras políticas, el entorno económico y la filosofía que sustenta nuestras normas y decisiones. Mi compromiso es en favor de la apertura, la equidad y la igualdad de condiciones. Trabajaré, pues, en estrecha cooperación y en un diálogo abierto con el Parlamento Europeo, al que tengo la intención de implicar, en la mayor medida posible, en el proceso legislativo.


En cuanto al seguimiento de las posiciones y solicitudes de iniciativas legislativas formuladas por el Parlamento Europeo, aplicaré las disposiciones del Acuerdo Marco y, en mis ámbitos de competencia, velaré por que la Comisión responda a las resoluciones o a las solicitudes del Parlamento realizadas al amparo del artículo 225 del TFUE, en los tres meses siguientes a su adopción. En este contexto, apoyo y refrendo plenamente el compromiso asumido por el presidente electo, el Sr Juncker, en virtud del cual la futura Comisión estará particularmente atenta a los informes de iniciativa legislativa.

 
 
Preguntas de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios

3. Política de competencia y pymes


¿Cómo fomentaría usted una cultura en materia de competencia en la UE y a escala planetaria? ¿Qué medidas adoptaría usted para velar por que la política de competencia garantice tanto la competitividad a nivel mundial de las empresas europeas como una igualdad de condiciones en el mercado interior donde las pymes puedan competir? ¿Apoyaría usted mecanismos de solución de diferencias reforzados sobre la base de concesiones?


Si se confirma mi designación como comisaria, aplicaré una política de la competencia equitativa e imparcial. Procuraré maximizar su contribución positiva a la realización de la política general de la Comisión. Haré todo lo que esté en mi mano para explicar y demostrar las ventajas de nuestra política de la competencia a los ciudadanos y a las partes interesadas a todos los niveles. Si no entienden lo que tratamos de hacer, los ciudadanos se sentirán alejados de la labor que estamos llevando a cabo en su nombre


Soy consciente de que la habilidad de la Comisión para garantizar una competencia leal y promover una cultura de la competencia en un entorno globalizado depende de su capacidad para cooperar con las otras autoridades pertinentes. Estoy pensando no solo en las otras autoridades de competencia dentro de la UE y en las de nuestros socios comerciales tradicionales, sino también en las de las economías emergentes. Entablaré con ellas un diálogo constructivo, a escala mundial, a fin de reforzar la cooperación internacional y garantizar que las cuestiones que presentan una dimensión internacional sean objeto de un planteamiento lo más consistente y coherente posible.


Tal vez las grandes empresas estén mejor equipadas para actuar eficazmente a nivel internacional, pero son las pymes las que constituyen la espina dorsal de nuestra economía. Su salud y su éxito redundarán en beneficio de todos nosotros, y utilizaré todos los instrumentos de la política de competencia a mi alcance para proteger la competencia leal en el mercado interior y dar así a las pymes la oportunidad de prosperar en pie de igualdad. Sin una política europea de la competencia eficaz, el mercado único no puede realizar todo el potencial que encierra. Unas empresas robustas, capaces de competir en los mercados nacionales sin estar al abrigo de la competencia, están mejor equipadas para competir también en el mercado mundial.


Recientemente se ha modernizado el marco de las ayudas estatales para contribuir a orientar la ayuda pública hacia aquellos sectores en los que es más importante promover el crecimiento y la competitividad en Europa. Un aspecto importante de esta reforma consistió en dotar a los Estados miembros de los instrumentos adecuados para facilitar el acceso a la financiación, una cuestión que es crucial para las pymes en la coyuntura actual. Las nuevas normas facilitan también las inversiones en investigación y desarrollo y la digitalización de nuestras economías. Velaré por que estas nuevas normas se utilicen de la mejor manera posible.


Nuestro nuevo Reglamento de exención por categorías permite en general a los Estados miembros conceder a las pymes ayudas estatales para gastos esenciales sin que estas tengan que notificarlo a la Comisión, agilizando así el desembolso.


En el ámbito de las ayudas estatales, otra cuestión de capital importancia para las pymes es la transparencia. Conforme a las nuevas normas, los Estados miembros tendrán que divulgar información detallada sobre las medidas de ayuda concedidas. Velaré por que los Estados miembros apliquen plenamente estos principios. Trabajaré además en favor de una transparencia reforzada en materia de subvenciones a escala internacional.


En cuanto a los otros instrumentos a disposición del miembro de la Comisión responsable de la competencia, la aplicación de las normas antimonopolio de la UE impedirá a las empresas con una posición dominante excluir a sus competidores del mercado, lo que es particularmente importante para los pequeños operadores, como las pymes. Cabe destacar asimismo que la Comunicación de minimis de la Comisión establece un recinto protegido para los acuerdos menores entre las empresas que no superen determinados umbrales de cuota de mercado. Se considera que estos acuerdos no tienen efectos apreciables en la competencia y no entran, pues, en el ámbito de aplicación del artículo 101 del TFUE. La Comisión se ha comprometido expresamente a no emprender acciones en los casos cubiertos por la Comunicación de minimis, y pienso hacer honor a este compromiso. Paralelamente, el control de las concentraciones seguirá previniendo la creación de un poder de mercado excesivo que pueda impedir a las pymes competir en igualdad de condiciones.


Para prosperar, una empresa necesita no solo conquistar mercados, sino también tener acceso a insumos a un precio justo. La existencia de cárteles suele tener incidencia en los insumos y los productos intermedios y puede hacer que las mercancías producidas en la UE sean menos competitivas a nivel internacional, lo que perjudica a las empresas situadas en las fases posteriores de la cadena de suministro. Una de las grandes prioridades de mi mandato será la aplicación efectiva de las medidas de lucha contra los cárteles.


En lo que respecta a la última parte de esta pregunta, el procedimiento de compromiso es un instrumento extremadamente útil para acelerar la toma de decisiones y utilizar nuestros recursos de manera más eficiente; estoy convencida de que la Comisión seguirá aplicando esta opción cuando proceda. Pero permítanme recordarles que la prioridad siempre es encontrar la mejor manera de resolver los problemas de competencia que se plantean en cada caso concreto. No negociaré ni transigiré aceptando compromisos que no respondan cabalmente a los intereses de la Comisión.


4. Ayudas estatales al sector bancario


El Parlamento Europeo, en sus tres últimos informes anuales de competencia, ha abogado por que se ponga fin al régimen de ayudas estatales en tiempos de crisis en favor del sector bancario en el plazo más breve posible. Teniendo en cuenta los nuevos mecanismos en materia de insolvencia y el Mecanismo Único de Resolución en relación con los bancos, ¿cómo cree usted que evolucionará la política de competencia, en particular las ayudas estatales, en este nuevo marco regulador en el futuro?


Desde el inicio de la crisis financiera, la Comisión ha actuado con celeridad adaptando de manera flexible la aplicación del control de las ayudas estatales al contexto particular de la crisis. Entre 2008 y 2013, la Comisión publicó siete comunicaciones, basadas en la base jurídica excepcional que constituye el artículo 107, apartado 3, letra b), del TFUE, según el cual, una ayuda estatal puede ser declarada compatible con el mercado interior si está destinada a «poner remedio a una grave perturbación de la economía de un Estado miembro».


He tomado buena nota del llamamiento del Parlamento Europeo a poner fin a la aplicación de esta excepción. Estoy de acuerdo en que debemos volver a la aplicación habitual del control de las ayudas estatales en el sector bancario. Estoy dispuesta a actuar en este sentido tan pronto como las condiciones del mercado lo permitan. Con todo, me gustaría destacar que las normas adoptadas a raíz de la crisis bancaria no solo han dado orientaciones sobre la utilización de las ayudas públicas (garantías, recapitalizaciones o medidas de rescate de activos deteriorados), sino que también imponen condiciones estrictas a las entidades financieras beneficiarias de tales ayudas. El control de las ayudas estatales por parte de la Comisión tenía por objeto velar por que las entidades financieras beneficiarias de este tipo de ayuda fueran objeto de una reestructuración adecuada para volver a ser viables o —en caso de que no pudiera restablecerse su viabilidad— fueran retiradas del mercado (como Dexia, WestLB, Hypo Alpe Adria, Kommunalkredit, Anglo Irish y otras). En la misma línea, el control de las ayudas estatales abordó las distorsiones de la competencia causadas por la ayuda recibida, al tiempo que perseguía el mantenimiento de la estabilidad financiera, la preservación del mercado interior y la protección de los intereses de los contribuyentes.


El 1 de agosto de 2013, con su nueva Comunicación bancaria, la Comisión tomó importantes medidas adicionales para proteger al contribuyente y limitar el importe de la ayuda que puede concederse a los bancos. En un contexto en el que los rescates de los bancos ejercían fuertes presiones sobre la situación presupuestaria de numerosos Estados miembros, la nueva Comunicación bancaria planteó la contribución de las partes interesadas a los costes de reestructuración de los bancos a fin de limitar las ayudas al mínimo necesario y de reducir el riesgo moral. Desde entonces, solo puede concederse apoyo público si todas las posibles medidas de movilización de capitales y la recapitalización de los accionistas y los titulares de deuda subordinada son insuficientes para colmar el déficit de capital. El precio a pagar por recibir una ayuda estatal es, pues, elevado. Estas medidas facilitaron la transición necesaria hacia una unión bancaria completa y contribuyen ya a disociar la deuda soberana y los bancos.


Estoy al corriente de los pormenorizados debates entablados durante los diálogos tripartitos acerca de la interacción entre las normas en materia de ayudas estatales y el Mecanismo Único de Resolución (MUR). Según el texto adoptado, la Comisión sigue siendo competente para controlar, en el marco de las ayudas estatales, el uso dado al Fondo Único de Resolución (FUR). Además de la utilización de los fondos de resolución nacionales, que están sujetos a las normas en materia de ayudas estatales, los colegisladores han garantizado que se apliquen las mismas normas y el mismo control a la utilización del Fondo Único de Resolución, a fin de velar por que la resolución tenga lugar en las mismas condiciones para los miembros y los no miembros de la unión bancaria cuando se utilicen los fondos de resolución. Huelga decir que la práctica de la Comisión ha demostrado que está bien equipada y dispuesta a reaccionar en un plazo muy breve para evaluar las ayudas estatales, como lo ha probado en el caso de la resolución del Banco Espírito Santo SA (BES), hace algunos meses. Por lo tanto, quiero tranquilizar a los miembros del Parlamento Europeo: la Comisión dispone de los instrumentos y competencias necesarios en materia de ayudas estatales para asumir las responsabilidades que los colegisladores le han confiado.


5. Papel del Parlamento Europeo en relación con la política de competencia


De conformidad con otros ámbitos relacionados con la integración de los mercados y la reglamentación económica tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, ¿podría comprometerse con la presentación de propuestas en el futuro que determinen la configuración de la política de competencia de la UE sobre la base de un fundamento jurídico que implique al Parlamento Europeo como colegislador, sobre la base del procedimiento legislativo ordinario?


¿Tiene intención, en particular, de que el Parlamento Europeo participe en la elaboración de las normas relativas a las penas aplicables a las empresas que infrinjan la legislación de la UE en materia de competencia? ¿Es usted favorable a un acuerdo interinstitucional entre la Comisión Europea y el Parlamento Europeo para garantizar el control adecuado por parte del Parlamento de las cuestiones relacionadas con la competencia?


Las propuestas relativas a la política de competencia de la UE se basarán en las realidades del mercado y reflejarán el pensamiento económico y la doctrina jurídica más avanzados. La legislación no es un fin en sí mismo: lo que importa, es impulsar la innovación y hacer que los mercados generen beneficios claros para los consumidores, las empresas y la sociedad en su conjunto. Estoy decidida a maximizar la contribución que la política de competencia puede aportar a la realización de las prioridades generales de la Comisión, y colaboraré estrechamente con mis colegas de la Comisión para alcanzar este objetivo.


En este contexto, reconozco y respeto plenamente el papel del Parlamento como representante directo de los ciudadanos europeos y su papel en la elaboración de la política de la competencia en el marco de los debates, de sus resoluciones y del procedimiento legislativo. Por consiguiente, estaré atenta en todo momento a lo que el Parlamento tenga que decir acerca de la política de la competencia y estaré encantada de entablar con él un diálogo activo. Acojo, pues, con satisfacción el nuevo carácter permanente dado recientemente al grupo de trabajo «Competencia» de la comisión ECON, que facilitará nuestros intercambios.


Me satisface que el Tratado de Lisboa haya ampliado el ámbito de aplicación de la codecisión y el papel del Parlamento en el proceso legislativo. La posibilidad de aplicar el procedimiento legislativo ordinario también a las propuestas en materia de competencia depende del contenido de la propuesta. He de señalar que, en lo que respecta a la Directiva relativa a las demandas por daños y perjuicios en caso de monopolio, a la que se aplicó el procedimiento legislativo ordinario debido a sus repercusiones en el mercado interior, la participación activa del Parlamento contribuyó a lograr un resultado equilibrado.


Me comprometo a informar al Parlamento de las nuevas iniciativas políticas con la suficiente antelación para que pueda contribuir al debate y a las consultas públicas, con independencia de que se requiera o no una consulta formal. Así, por ejemplo, el vicepresidente Almunia se dirigió por escrito a su nuevo presidente, el Sr. Gualtieri, en agosto de 2014, para informarle del inicio del proceso de reflexión interno sobre el Reglamento de exención por categorías en el sector de los seguros, anunciando la apertura de una consulta pública. Es más, cuando la Comisión transmita una propuesta legislativa al Consejo para su consideración, velaré por que se transmita simultáneamente al Parlamento.


Las multas constituyen un valioso medio de disuasión, y estaré dispuesta en todo momento a explicar los criterios definidos en las Directrices para el cálculo de las multas y a dialogar abiertamente con el Parlamento sobre los principios subyacentes. Las Directrices actuales garantizan la transparencia y la previsibilidad, al tiempo que dejan cierto margen de apreciación a fin de tener en cuenta las características de cada caso. Los tribunales europeos han confirmado en numerosas ocasiones el planteamiento de la Comisión Europea sobre esta cuestión; pocas disposiciones han sido objeto de un escrutinio tan detenido por parte de los órganos jurisdiccionales. Si fuera necesaria una medida legislativa, el contenido de esta iniciativa determinaría la base jurídica.


Para reconsiderar el papel del Parlamento en materia de competencia en el marco del Acuerdo Interinstitucional, habría que respetar las disposiciones del Tratado y formalizar un acuerdo interinstitucional global entre las instituciones. Propongo, por tanto, que entablemos nuestro diálogo aprovechando mis comparecencias regulares ante la comisión ECON y mis reuniones periódicas con el diputado que preside dicha comisión y que les haga partícipe de mis reflexiones acerca de un diálogo reforzado continuo con el Parlamento. Me comprometo a estar disponible para debatir con ustedes las novedades importantes que se vayan produciendo en el ámbito de la política de la competencia, y a responder a sus preguntas.


Como saben, la mayor parte de la labor de la Dirección General de Competencia consiste en hacer cumplir la legislación, pero cada vez que tengamos necesidad de propuestas, legislativas y no legislativas, me esmeraré por presentar textos de gran calidad que respeten los principios de subsidiariedad, proporcionalidad y mejora de la legislación. Buscaremos el enfoque más eficiente y menos engorroso, y seguiremos procediendo a amplias consultas públicas y basándonos en los datos del mercado. En este contexto, no desperdiciaré ninguna oportunidad que se me brinde para aprovechar la experiencia colectiva y los dictámenes del Parlamento, a fin de contribuir a un diálogo reforzado en asuntos de competencia.