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Sesión plenaria del 6 al 8 de septiembre

Debate sobre el estado de la Unión: análisis de la Europa de hoy y de mañana en el PE

 
 
José Manuel Barroso durante el debate en el PE   José Manuel Barroso durante el debate en el PE

El presente y el futuro de la Unión Europea centraron el martes en el Parlamento Europeo el primer debate sobre el Estado de la Unión. El Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, anunció a la Eurocámara varias iniciativas de lucha contra el paro, como la apuesta por el empleo "verde", el refuerzo de la gobernanza económica o una revisión en profundidad del presupuesto comunitario. Por su parte, los eurodiputados insistieron en la importancia de que la Unión Europea sea ambiciosa en sus objetivos. Los oradores se mostraron muy críticos con el trato dado a la minoría gitana.


Para Barroso, la Unión Europea "ha resistido la prueba" de la crisis, pero debe seguir progresando. Para ello, explicó las que deben ser las cinco prioridades de curso político que acaba de comenzar: mejor gobernanza económica, recuperar la vía del crecimiento y el empleo a través de la "estrategia 2020", avanzar en el área de la libertad, justicia y seguridad, reforzar los recursos propios de la UE y una verdadera presencia de la Unión Europea como actor global.


El Presidente de la Comisión anunció que la institución destinará 1.000 millones de euros más a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU. También adelantó que en octubre presentarán varias propuestas para recaudar recursos nacionales como mecanismo de respuesta de la UE frente a tragedias como las inundaciones en Pakistán.


¿Un impuesto comunitario?


En nombre del grupo del Partido Popular Europeo, el francés Joseph Daul subrayó la necesidad de "romper con el tabú" de un impuesto comunitario, que contribuiría a la mejor financiación de las políticas comunitarias sin acrecentar la carga impositiva. Esto sería posible, en su opinión, a través de economías de escala y de una mejor inversión de los fondos públicos.


A su vez, el líder de los socialistas, el alemán Martin Shulz, afirmó tajante que "el estado de la Unión no es bueno". "Usted y su Comisión no están logrando desempeñar el papel que les asignan los tratados, al menos no completamente", dijo a Barroso, al tiempo que se comprometió a apoyar a la Comisión en cualquier esfuerzo encaminado a defender el "método comunitario" frente al "intergubernamentalismo".


Para Schulz, sería muy complicado hacer realidad la idea de establecer un impuesto comunitario, debido al requisito de unanimidad. También condenó con firmeza lo que calificó de "caza de brujas" contra los gitanos.


Cerrar la respuesta a la crisis


El presidente del grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas Europeos, el belga Guy Verhofstadt, recordó las recientes dificultades económicas de Grecia asegurando que "los problemas eran grandes, pero la unidad muy pequeña". Consideró que es necesaria una gobernanza económica real en la UE, así como "cerrar" la respuesta a la crisis con medidas concretas que aborden, entre otros asuntos, el comercio de productos derivados.


Daniel Cohn-Benditt, presidente de Los Verdes,  preguntó a Barroso si la UE se dirige "hacia una Europa intergubernamental o hacia una comunidad". En referencia a las expulsiones de gitanos, citó a Camus para recordar que "la defensa de las minorías significa no imponer la voluntad de la mayoría", y aseguró que Francia "no está cumpliendo los tratados".


Equilibrio


Tomasz Kamínski, polaco del grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, aseguró querer "equilibrio entre lo comunitario y lo intergubernamental en Europa", mientras que el alemán de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica Lothat Bisky recordó que "los millones que se han gastado en rescatar a los bancos nos e han gastado en los más necesitados de la sociedad, o en educación". También condenó el trato dispensado a los gitanos asegurando que "los valores que se aplican a todos en la Unión Europea también se aplican a los romanís".


Por último, el británico Nigel Farage, del grupo Europa de la Libertad y de la Democracia, se mostró muy crítico con el discurso de Barroso por, a su juicio, "ignorar completamente el estado de la Unión". "Cuantas más políticas comunes, menos le gusta la Unión Europea a la gente", opinó.