El mantenimiento de la restricción de líquidos en aviones no convence a los eurodiputados 

 
 

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Un agente de policía presenta un nuevo escáner para líquidos ©BELGA/DPA/Tim Brakemeier 

Habrá que esperar al menos hasta 2013 para poder llevar líquidos de más de 100 mililitros en el equipaje de mano. A pesar de que estaba previsto que las restricciones comenzaran a levantarse desde principios de este mes de mayo, la Comisión piensa que es mejor esperar a 2013, fecha en la que prevé que los aeropuertos contarán con escáneres de líquidos. Algunos miembros de la comisión de Transportes y Turismo del Parlamento Europeo ya han mostrado su disconformidad.

La decisión de posponer el levantamiento de las restricciones impuestas sobre los  líquidos en los aviones ha causado cierta división entre los eurodiputados. El presidente de la comisión de Transportes del PE, el socialista británico Brian Simpson, considera que esta decisión no es apropiada ya que podrían llegar a coexistir veintisiete sistemas de seguridad área diferentes, tantos como Estados miembros.


La prohibición de introducir líquidos en los aviones se instauró en el 2006, tras descubrir que unos terroristas pretendían fabricar explosivos mediante diversos líquidos en un vuelo que partía de Londres con destino a Estados Unidos y Canadá. En la actualidad tan sólo se pueden transportar recipientes de menos de 100 ml en el equipaje de mano. En este apartado no sólo quedan descartados los líquidos, sino también productos de gel, aerosoles o mermelada por ejemplo.


El Parlamento Europeo pidió en el 2007 a la Comisión que revocara alguna de las restricciones, sin que la seguridad de los pasajeros quedara comprometida en ningún momento. En un principio 2010 parecía la fecha elegida para levantar algunas de ellas, pero finalmente todo queda aplazado hasta el 2013.


Suavizar el reglamento


El 29 de abril de 2011 los Estados miembros esperaban suavizar el reglamento, permitiendo por ejemplo la entrada de líquidos duty-free adquiridos en terceros países. Pero "un número creciente de países miembros", en palabras de la Comisión, rechazó la medida "por temor a confundir a los pasajeros". La Comisión cree que será en 2013, momento en el que los aeropuertos contarán con escáneres de líquidos, cuando se puedan introducir algunos cambios.


Brian Simpson admitió su decepción ante esta decisión y mantuvo que a la Comisión no le quedó más remedio que tomarla toda vez que importantes países mantenían su intención de seguir aplicando estas prohibiciones. "Al final los buenos son castigados y los malos se salen con la suya", subrayó. Además teme que en 2013 la situación acabe de la misma manera.


La seguridad como excusa


"No se trata de seguridad sino del coste que supone. Si fuera un tema de seguridad ¿cómo se explica que algunos Estados miembros se mostraran felices por terminar con las restricciones?" se preguntó el eurodiputado británico. Además aseguró que "los principales aeropuertos no están dispuestos a comprar el equipamiento necesario y emplean el argumento de la seguridad como una excusa".


El conservador holandés Peter van Dalen, vicepresidente de la Comisión TRAN, advirtió que la Unión Europea debería esperar hasta que Europa disponga de escáneres de líquidos. "Europa aún se encuentra bajo la amenaza de ataques terroristas, especialmente ahora tras el asesinato de Bin Laden", subrayó.


Dieter-Lebrecht Koch, también vicepresidente de la Comisión de Transportes, está de acuerdo con Van Dalen y añade que levantar parcialmente algunas restricciones hubiera sido desconcertante  para los pasajeros. "La decisión de la Comisión implica mayor seguridad y menor confusión y burocracia para los viajeros", recalcó el popular alemán.