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El Parlamento votará los planes para simplificar el sistema de etiquetado energético. Echa un vistazo a nuestra infografía para saber cómo se mide el consumo de energía y cuánto cuesta.

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La eficiencia energética es la relación entre la producción de un rendimiento, servicio, bien o energía, y el gasto de energía. Por su parte, el ahorro energético o reducción del consumo de energía es un valor absoluto.

El primer etiquetado energético data de 1994 y está en vigor desde 1995. Consiste en una escala desde la G, el extremo menos eficiente, hasta la A. Posteriormente se amplió la escala hasta A+++ para reflejar las mejoras aplicadas a los productos. Pero la introducción de la categoría A+ y las aún superiores redujo la eficacia del etiquetado concebido para animar a los consumidores a comprar los productos más eficientes, porque en la actualidad la tendencia es que la mayor parte de ellos están clasificados en la clase A o en otras aún más eficientes.

Para resolver este problema, la Comisión Europea ha propuesto volver a la escala inicial de la A a la G, y establecer un mecanismo para recalificar y reubicar los futuros avances en materia de efiencia energética sin necesidad de crear nuevas clases. Entre las propuestas de la Comisión Europea figuran también crear una base de datos de productos, y medidas para mejorar la supervisión de los mercados nacionales.

El pleno del PE votará el martes 13 de junio la simplificación del sistema de etiquetado para facilitar la comparación a los consumidores.

El eurodiputado italiano del grupo de la Libertad y la Democracia Directa, Dario Tamburrano, es el responsable de esta cuestión en el Parlamento.

El Parlamento y el Consejo ya han acordado un texto de compromiso que debería entrar en vigor tras su aprobación por ambas instituciones.

Para más información lea nuestro comunicado de prensa.

Este artículo ha sido actualizado el 12/06/2017 con la última infografía disponible.