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La libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales, uno de los mayores logros de la Unión.

La idea original detrás del mercado único fue crear un área económica europea única que garantizase la libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales, las llamadas “cuatro libertades”.

Hoy en día, el mercado único europeo es el área económica sin barreras más grande del mundo, que abarca a más de 500 millones de ciudadanos con un producto interno bruto (PIB) de alrededor de 13 billones de euros. Para los consumidores, esto significa una mayor variedad de productos y precios más bajos, mientras que se estima que el mercado único también ha creado 2,8 millones de puestos de trabajo.

“Desde los países nórdicos a los mediterráneos, todos gozamos de libertad de circulación de personas, mercancías, servicios y capitales”, recuerda la eurodiputada popular sueca Anna Maria Corazza Bildt, vicepresidenta de la comisión parlamentaria de Mercado Interior.

“Somos el mayor mercado integrado del mundo”, añade.

En la década de los ochenta, el mercado común, establecido por el Tratado de Roma en 1957, aún no se había completado debido a la falta de estructuras de toma de decisiones. La Comisión Europea presidida por Jacques Delors trabajó para relanzar el mercado común. Indentificó 300 medidas que debían abordarse para que se completara y se centrara en tener estándares mínimos en lugar de una armonización total. El mercado único de la UE, tal como lo conocemos, entró en vigor el 1 de enero de 1993.

El alcance del mercado único hoy va más allá de los 28 estados miembros de la UE, puesto que también se engloba a Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.

Desarrollo digital

Pero el desarrollo del mercado único no ha terminado todavía. La UE está intentando, por ejemplo, mejorar el área digital del mercado único, y modernizar el comercio electrónico, los derechos de propiedad intelectual, la entrega de paquetes, la economía colaborativa y estableciendo objetivos para las normas de TIC.

La Comisión estima que esto contribuiría con 415.000 millones de euros adicionales a la economía de la UE cada año y crearía cientos de miles de nuevos puestos de trabajo.

“La libre circulación de datos, que forma parte de la libertad de circulación en su conjunto, va a generar un gran beneficio para los ciudadanos, y las empresas digitales van a solucionar muchos de los problemas que sufren, si permitimos y facilitamos la libre circulación”, asegura la Corazza Bildt.