“Las barreras lingüísticas suponen un reto mayúsculo online” 

 
 

Compartir esta página: 

Además de los 24 idiomas oficiales, en la Unión Europea se hablan más de sesenta lenguas adicionales.

Jill Evans 

“Preguntamos una dirección a Siri o pedimos a Alexa que ponga una canción, y los hablantes de lenguas menos utilizadas no pueden acceder a estos servicios”, alerta la eurodiputada Jill Evans

MEP Jill Evans 
Compartir esta cita: 

Algunas de las minoritarias podrían estar incluso al borde de la extinción digital, según la eurodiputada británica de Los Verdes Jill Evans

La riqueza lingüística europea no siempre se ve reflejada online, donde las diferencias en el uso de las lenguas que cuentan con mayor número de hablantes y las que tienen menos son cada vez mayores. Evans, que ha redactado un informa sobre el tema, nos explica la situación y sus propuestas.

Señora Evans, ¿por qué es importante la igualdad de trato a las lenguas en internet?

El mundo digital ya no está diferenciado del “real”. Preguntamos una dirección a Siri o pedimos a Alexa que ponga una canción, y los hablantes de lenguas menos utilizadas no pueden acceder a estos servicios. Así que generalmente tienen que optar por un idioma dominante en internet. Es más, muchas tecnologías sólo están disponibles en un puñado de esos idiomas preponderantes. Al tiempo que estas tecnologías cobran cada vez más importancia en nuestras vidas, existe una preocupación real ante la posibilidad de que esto acelere cambios lingüísticos en la vida real.

El idioma es mucho más que una herramienta de comunicación. También está íntimamente ligado a la cultura y la identidad. En la Unión Europea se hablan más de ochenta lenguas. En Gales, como en muchos países, la gente ha tenido que hacer campaña por la igualdad de las lenguas, en particular por las lenguas minoritarias, para poder usarlas en todos los aspectos de su vida.

¿Cómo subrayar la importancia del multilingüismo en el entorno digital? ¿Habría que invertir en ello?

 

En Estados Unidos y Asia se están realizando importantes inversiones en tecnologías ligadas a los idiomas, y Europa se está quedando atrás. Mi informe pide a la Comisión Europea que establezca un programa coordinado de financiación a gran escala.

Otra recomendación sería que los Estados miembros desarrollen programas de alfabetización digital en los idiomas menos utilizados, y que se introduzca formación sobre tecnologías ligadas a los idiomas en los programas de enseñanza. Eso animaría a la gente a usar su propia lengua en internet en la medida de lo posible desde que son jóvenes, con lo que se familiarizarían con tecnologías ligadas al idioma como las de traducción automática, de conversión de texto a voz o reconocimiento de voz.

¿Hasta qué punto afecta este tema a empresas y ciudadanos?

En la era digital, las barreras lingüísticas suponen un reto mayúsculo online. Por ejemplo, en 2015 sólo el 16% de los europeos compraron por internet en otro país de la UE. Las tecnologías ligadas al idioma suponen una solución para mejorar la conexión entre las personas, e impulsan el comercio sin fronteras.

En cuanto a procesos administrativos complejos, estas tecnologías pueden mejorar drásticamente la capacidad de las personas para participar de forma plena en los lugares en los que viven.

Los hablantes de lenguas minoritarias como el galés o el euskera están en desventaja en el mundo digital, como también lo están idiomas oficiales de la Unión Europea como el irlandés, el estonio, el checo o el danés. Las lenguas europeas se beneficiarían ampliamente de una mayor inversión en tecnologías, herramientas y recursos ligados al lenguaje.

Próximos pasos


El proyecto de informe sobre sobre la igualdad lingüística en la era digital redactado por Evans fue aprobado por la comisión de Cultura del Parlamento Europeo el 19 de junio, y será sometido a votación por el pleno de la Cámara en el mes de septiembre.

Actualización

El informe sobre el que trata esta entrevista fue votado y aprobado por el pleno del Parlamento Europeo el 11 de septiembre de 2018.