Los intergrupos del Parlamento Europeo: herramientas "informales" de trabajo  

 
 

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Una vaca, un apretón de manos, cajas de uvas y la Tierra desde el espacio 

Además del trabajo parlamentario llevado a cabo en los grupos políticos, comisiones, delegaciones y Pleno, los eurodiputados disponen de vías alternativas de trabajo. Una de ellas son los intergrupos, formados por eurodiputados de distintos grupos políticos con un interés común, como la lucha contra el racismo, la libertad de expresión, la protección del medio ambiente o el bienestar animal. Actualmente están registrados en la Eurocámara 23 intergrupos; descubra a qué se dedican y cómo trabajan

La existencia de grupos informales de trabajo en la Eurocámara se remonta a 1979, cuando se celebraron las primeras elecciones directas al Parlamento Europeo (PE), tras las cuales se establecieron una serie de intergrupos que requerían autorización y reconocimiento oficial por parte de la Cámara.


Aunque en un principio la Mesa de la Institución se mostró restrictiva, aprobando sólo uno de los intergrupos propuestos, su número no ha dejado de aumentar; al comienzo de la legislatura 1999-2004, llegaron a ser hasta 80, entre intergrupos registrados y otros grupos informales de trabajo. En estos momentos los intergrupos son 23, a los que se suman 20 grupos no registrados.


Plataformas de debate


Los intergrupos no son órganos oficiales del PE, sino grupos informales compuestos por europarlamentarios de varias familias políticas. Ofrecen a los diputados la oportunidad de reunirse, informarse y debatir sobre asuntos de interés común en un marco más distendido del que ofrecen los cauces formales del Parlamento.


La iniciativa de formar uno de estos grupos corresponde a los eurodiputados. La temática es variada; desde asuntos relacionados con la labor humanitaria de la Eurocámara (como el intergrupo contra el racismo y en defensa de la diversidad, o el dedicado a iniciativas de paz) a la defensa de la libertad de expresión (intergrupo prensa, comunicación y libertad o el dedicado a cine, política audiovisual y diversidad cultural), pasando por bienestar animal, protección del medio ambiente, defensa de la familia, bioética, salud y consumidor, turismo, discapacidad, industria y empresa, viticultura, Tíbet, el Báltico… los veinte grupos no registrados no se quedan atrás en variedad, centrándose en asuntos como la libertad de movimiento, el Sáhara occidental o el "deporte rey", representado por el grupo "amigos del fútbol".


La diversidad política del Parlamento Europeo, en el que están representados 177 partidos políticos diferentes y la organización de los trabajos parlamentarios hacen posible que estas redes de trabajo alternativas supongan para los eurodiputados una forma de especializarse en un tema concreto de su interés y construir lazos políticos y consensos. No es raro que sus reuniones cuenten con la participación de oradores externos como expertos o el comisario competente en la materia, ya que los intergrupos pueden ejercer cierta influencia en el desarrollo de las políticas comunitarias, tanto en el seno del PE como en el resto de instituciones europeas.


Evitar influencias exteriores 


El tamaño, organización y actividad de cada grupo varía de uno a otro; uno de los más numerosos actualmente es el de bienestar animal, con cerca de 70 participantes. Las reuniones, de carácter público, suelen tener lugar durante las sesiones Plenarias en Estrasburgo. En cuanto a su funcionamiento, mientras que algunos cuentan con la asistencia de los grupos políticos del PE, otros disponen de una secretaría externa proporcionada por ONGs o la industria, que les ofrece apoyo logístico y administrativo.


El presidente del intergrupo dedicado al bienestar animal, el eurodiputado británico del Partido Popular Europeo Neil Parish, considera que "la mejora del bienestar animal es un área en la que el PE puede contar varios éxitos en los últimos meses". "Espero poder seguir trabajando en esta dirección desde el intergrupo", añade.


A mediados de la década de los 90, el Parlamento decidió regular el funcionamiento de los intergrupos con el fin de evitar su proliferación incontrolada o una excesiva vinculación con los grupos de interés. Se confirmó el estatus "no oficial" de los grupos y se establecieron reglas y obligaciones que fueron revisadas en 1999 para controlar al máximo la influencia externa. Desde entonces, los presidentes de los intergrupos realizan una declaración anual en la que deben reflejar cualquier apoyo externo recibido, tanto económico como material. Además, se estableció la participación mínima de tres grupos políticos en cada intergrupo y se limitó el número de intergrupos a los que podría apoyar cada uno de los grupos políticos, entre otras medidas.