Brexit: decidir el futuro de las relaciones UE-Reino Unido 

 
 

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Determinar la nueva relación entre la UE y el Reino Unido 

Desde que el Reino Unido anunciase formalmente su intención de retirarse de la UE el 29 de marzo, comenzaron las negociaciones con la Unión para determinar los términos de su nueva relación.

El Parlamento juega un papel crucial en el resultado final de las mismas.

 

La mayoría de los votantes en el Reino Unido votaron a favor de la salida de su país de la UE el 23 de junio de 2016. El gobierno inició el proceso oficial el 29 de marzo al invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que describe cómo la UE y el estado que abandona deben negociar un acuerdo de retirada para definir la futura relación del país con la Unión. Cualquier acuerdo debería ser aprobado tanto por el Parlamento Europeo como por el Consejo. Los eurodiputados votarán las líneas rojas del Parlamento durante la sesión plenaria de abril en Estrasburgo.

 

Dos acuerdos

 

La UE y el Reino Unido disponen de dos años para negociar un acuerdo de retirada en el que se establezca cómo se producirá exactamente esa salida, en el contexto más amplio de la relación futura con la Unión. Si las negociaciones tienen éxito, este acuerdo debería ser ratificado por el Reino Unido, aprobado por el Parlamento Europeo, así como por al menos 20 de los 27 Estados miembros representados en el Consejo.

 

Los acuerdos que establecen el marco para las futuras relaciones formarán parte de un acuerdo separado, que podría requerir mucho más tiempo de negociación. Este acuerdo debería ser aprobado por todos los Estados miembros y el Parlamento Europeo.

 

¿Qué cubrirá el acuerdo de retirada?

 

El acuerdo de retirada incluirá cuestiones como:

 

  • Los derechos de los ciudadanos de la UE en el Reino Unido y el de los británicos que vivan en otras partes de la Unión;
  • Los compromisos financieros asumidos por el Reino Unido como Estado miembro;
  • Cuestiones fronterizas, especialmente entre el Reino Unido e Irlanda;
  • La sede de las agencias de la UE ubicadas actualmente en el Reino Unido;
  • Los compromisos internacionales asumidos por el Reino Unido como Estado miembro, por ejemplo, el acuerdo de París sobre cambio climático.

 

¿Y el acuerdo sobre las relaciones bilaterales en el futuro?

 

El acuerdo sobre el futuro marco bilateral establecerá las condiciones para la cooperación en diversas áreas como defensa, lucha contra el terrorismo, medio ambiente, investigación y educación.

 

Una de las secciones clave será acordar la base para el comercio en el futuro. El acuerdo podría especificar posibles aranceles, normas de producto y cómo resolver disputas.

 

¿Cómo se desarrollarán las negociaciones?

 

Los jefes de Estado y de Gobierno del Consejo Europeo han establecido unas directrices que sirven de base en las negociaciones. El ex- comisario europeo Michel Barnier dirige dichas negociaciones en nombre de la UE, aunque el Consejo siempre podrá aclarar o actualizar las directrices.

 

Prioridades de la primera ronda de negociaciones

 

La UE ha declarado que quiere ver un progreso significativo en tres áreas concretas antes de empezar las negociaciones sobre el futuro de las relaciones con la Unión. Las tres áreas concretas son los derechos de los ciudadanos, la situación de Irlanda del Norte y el acuerdo financiero.

La segunda ronda de negociaciones

Los países de la Unión Europea afirmaron el 15 de diciembre de 2017 que hay suficientes progresos y que, por tanto, se puede pasar a la segunda fase de las negociaciones. Esto significa que además del acuerdo de salida, también se debatirá sobre el período de transición y el marco para las relaciones futuras.

 

¿Qué ocurre si no hay acuerdo?

 

Si no hay acuerdo, y si se decide no prorrogar el plazo, el Reino Unido automáticamente abandona la UE después del período de dos años, es decir en marzo de 2019. Si tampoco se llega a un acuerdo sobre las relaciones comerciales, el Reino Unido tendría que desarrollar su relación comercial con la UE bajo las normas de la Organización Mundial del Comercio.

 

El papel del Parlamento Europeo

 

El Parlamento juega un papel crucial en el resultado final de las negociaciones, ya que el acuerdo final ha de ser aprobado por esta institución y por el Consejo.

 

El liberal belga Guy Verhofstadt ha sido nombrado por el Parlamento como coordinador de la institución en las negociaciones. Para llevar a cabo su trabajo, podrá aprovechar la experiencia de las comisiones parlamentarias y contará con la asistencia del resto del grupo de negociadores del Parlamento para el Brexit.

 

Además, los eurodiputados podrán influir en las negociaciones adoptando resoluciones en las que reflejen la posición del Parlamento.

 

Más información sobre el papel del Parlamento (en inglés).

 

La posición del Parlamento

 

Los diputados adoptaron la posición del Parlamento el 5 de abril de 2017. Esta posición sirve de guía para las negociaciones actuales entre la Unión y el Reino Unido. Entre las prioridades se incluyen los derechos de los ciudadanos europeos que viven en el Reino Unido así como los de los ciudadanos británicos que habitan en la UE, salvaguardar el proceso de paz en Irlanda del Norte y que el Reino Unido cumpla con sus compromisos financieros.

La Unión Europea y Reino Unido alcanzaron el 8 de diciembre de 2017 un informe conjunto sobre el progreso de las conversaciones del brexit. El día 13, los eurodiputados, tras mantener un debate, adoptaron una resolución en la que daban luz verde al informe, pero resaltaron cinco cuestiones que todavía tienen que resolverse:

  • los derechos de los ciudadanos deben garantizarse también para las futuras parejas.
  • el procedimiento administrativo para los ciudadanos de la UE y del Reino Unido que soliciten la residencia permanente debe ser declarativo y de fácil acceso,
  • las decisiones del Tribunal de Justicia Europeo sobre los derechos de los ciudadanos deben ser vinculantes y ha de definirse el papel del Defensor del Pueblo creado para responder a las reclamaciones de los ciudadanos,
  • debe garantizarse el derecho a la libre circulación de los ciudadanos británicos que residen actualmente en otros países de la UE, y
  • deben respetarse los compromisos del Reino Unido sobre Irlanda del Norte.