El régimen de comercio de derechos de emisión de la UE y su reforma 

 
 

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El sistema de comercio de emisiones de la UE (ETS) tiene como objetivo reducir las emisiones de dióxido de carbono de la industria. Descubra cómo funciona y por qué necesita una reforma.

¿Qué es el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE?

Aunque la UE es el tercer mayor emisor de dióxido de carbono (CO2) del mundo, también se ha marcado el objetivo climático más ambicioso: reducir las emisiones en al menos un 40% para 2030 en comparación con los niveles de 1990.

El sistema de comercio de derechos de emisión, que comenzó a funcionar en 2005, es una de las medidas adoptadas por la UE para alcanzar ese objetivo de reducción de emisiones. Se dirige específicamente a la industria.

Progreso de la UE hacia sus objetivos de cambio climático (infografía)


¿Cómo funciona?


Este sistema limita las emisiones de más de 11.000 instalaciones de elevado uso energético (centrales eléctricas y plantas industriales) y de las compañías aéreas que operan entre los 31 países en los que se aplica (los 28 países de la UE, más Islandia, Liechtenstein y Noruega). En el caso de las aerolíneas con excepciones.


El régimen de comercio de emisiones fue creado sobre la base del principio “el que contamina paga”. Las industrias englobadas en este sistema deben comprar un permiso de emisión por cada tonelada de CO2 que arrojen a la atmósfera, a modo de incentivo financiero.


Los permisos se compran a través de subastas y el precio sigue la regla de la oferta y la demanda.

Sin embargo, algunos de estos permisos se asignan de forma gratuita, especialmente en los sectores en riesgo de que las empresas trasladen su producción a otras regiones con legislación ambiental más laxa.


¿Por qué se necesita una reforma?


El sistema ha acusado un gran desequilibrio entre la oferta y la demanda de derechos de emisión. En 2013, se llegó a registrar un exceso de derechos de unos 2.100 millones. Este superávit, unido a la menor demanda de permisos a raíz de la crisis económica, se tradujo en el desplome de los precios del carbono, hasta el punto de que resultaba más barato pagar por contaminar que invertir en tecnologías de producción más limpias.


Aunque el exceso de permisos de emisión se redujo hasta los 1.780 millones en 2015 y a 1.690 millones en 2016, gracias a las medidas adoptadas desde la UE, aún sigue habiendo un desequilibrio que hay que corregir para que el sistema tenga ese sentido de incentivo financiero con el que fue creado.


¿En qué consiste la reforma?


La normativa que rige el sistema de comercio de emisiones de la UE cubre el periodo hasta el año 2020. La reforma está pensada para el futuro mercado del carbono en la UE, a partir de 2020. El objetivo último es lograr un verdadero freno a las emisiones contaminantes en el marco del Acuerdo de París. Para lograrlo, resulta clave impulsar los precios de los derechos de emisión de CO2.


La propuesta de reforma plantea una reducción anual de derechos de emisión mayor a la que se aplica actualmente, concretamente del 2,2 %, frente al 1,74% actual. Esto se conseguiría mediante la duplicación de la denominada “Reserva de Estabilidad del Mercado”, concebida para absorber el exceso de emisiones en el mercado.


Esta reserva ayudará a alinear la oferta y la demanda de derechos de emisión, puesto que absorberá los permisos sobrantes, que podrán liberarse en caso de escasez. La idea es que cuando se active esta reserva pueda llegar a absorber hasta un 24% del exceso.


La propuesta también presenta dos nuevos fondos para ayudar a fomentar la innovación y abordar la transición hacia una economía baja en carbono. Por un lado, el Fondo de Innovación, que brindará apoyo financiero para la energía renovable, la captura y el almacenamiento de carbono y para proyectos de innovación con bajas emisiones de carbono. Por otro, el Fondo de modernización ayudará a mejorar los sistemas energéticos de los Estados miembros con ingresos bajos.


Los esfuerzos de la UE para reducir las emisiones


La UE trabaja en otras legislaciones para contribuir al logro de los compromisos de la UE en virtud del Acuerdo de París sobre cambio climático, que prevé reducir las emisiones de la Unión en al menos un 40% para 2030, en comparación con los niveles de 1990, en todos los sectores económicos.


La primera normativa es el reglamento sobre el denominado “reparto de esfuerzo” en materia de recorte de emisiones, que incluirá objetivos nacionales vinculantes, para sectores no cubiertos por el mercado de carbono -como la agricultura, el transporte, la construcción y la gestión de desechos- que, en conjunto, representan el 60% de las emisiones.


En segundo lugar la UE cuenta con otro reglamento sobre la inclusión de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura en el marco 2030 climático y energético, que abarca el período 2021-2030. Estos sectores no fueron incluidos previamente en el esfuerzo de la UE para luchar contra las emisiones de gases de efecto invernadero.

Otra de las medidas es reducir las emisiones de los automóviles. El endurecimiento de las normas ayudaría a alcanzar los objetivos climáticos y los consumidores ahorrarían en sus facturas de combustible.

Pleno del Parlamento Europeo

El pleno del Parlamento Europeo votó, el 6 de febrero de 2018, la reforma del sistema de comercio de derechos de emisión de la UE. El texto fue aprobado por 535 votos a favor, 104 en contra y 39 abstenciones.

Conozca los objetivos y acciones de la UE para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Este artículo, originalmente publicado el 13 de febrero de 2017, ha sido actualizado por última vez el 6 de febrero de 2018.