Los eurodiputados critican con dureza el espionaje de Estados Unidos a través de Internet  

 
 

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Los oradores durante el debate sobre la vigilancia en Internet de los ciudadanos de la UE por parte de EEUU 

El programa estadounidense Prism de espionaje mundial a través de Internet, escándalo recién desvelado por los diarios The Guardian y The Washington Post, y sus implicaciones sobre la privacidad, la protección de datos y la colaboración en materia de seguridad entre ambas orillas del Atlántico fueron debatidos este martes en el pleno de la Eurocámara. La mayoría de los oradores condenaron tales actividades con dureza.

Los eurodiputados fueron especialmente críticos con las declaraciones del Presidente Obama, según las cuales sólo los ciudadanos no americanos están en el punto de mira. También insistieron en la importancia para Europa de cooperar en cuestiones de seguridad con Estados Unidos.


"Programas como Prism y las leyes que lo permiten son un peligro potencial para el derecho fundamental a la privacidad y la protección de datos de los ciudadanos de la Unión Europea", afirmó durante el debate, en nombre de la Comisión Europea, Tonio Borg, comisario de Sanidad y Protección del Consumidor. Borg anunció que planteará la cuestión en la reunión ministerial que celebrarán el viernes en Dublín la Unión Europea y Estados Unidos. Y apostilló que en democracia, las autoridades deben respetar las leyes.

"Mis datos me pertenecen, esa es la piedra angular de la concepción europea de la protección de datos", subrayó el eurodiputado alemán Manfred Weber, vice presidente del grupo del Partido Popular Europeo. "Aunque es completamente inaceptable que Estados Unidos tenga reglas diferentes para sus ciudadanos y los ciudadanos de otros países", matizó Weber, "reiteramos alto y claro que EE UU es nuestro socio". Y concluyó: "El enfoque de EE UU no es el nuestro, pero trabajamos juntos como socios".


Confianza rota

El eurodiputado laborista británico Claude Moraes, en nombre del grupo socialista, lamentó que se haya "una gran ruptura de la confianza no compatible con la legislación europea de protección de datos". Hizo hincapié en que debe salvaguardarse "el equilibrio vital entre la seguridad y la necesidad de proteger los datos privados". E indicó que "debemos garantizar que las autoridades públicas norteamericanas que procesan los datos de los ciudadanos europeos lo hagan según nuestros estándares".

"Estamos fallando a los ciudadanos europeos y deberíamos avergonzarnos", espetó la eurodiputada liberal holandesa Sophie in 't Veld, al criticar a la Comisión Europea y al lenguaje ambiguo de los Gobiernos nacionales. "Obama dice a sus ciudadanos: no os preocupéis, no os espiamos a vosotros, sólo espiamos a los extranjeros", explicó antes de interrogarse: "Somos nosotros, ¿qué clase de relación especial es esta?


Democracia

"No se trata sólo de un problema de protección de datos, sino también de la democracia y del Estado de Derecho, que no son compatibles con la vigilancia masiva de los ciudadanos de todo el mundo", apuntó el eurodiputado verde alemán Jan Philipp Albrecht. "Me gustaría acordar estándares comunes con Estados Unidos, pero también es necesario realizar cambios legislativos en la otra orilla del Atlántico", defendió Albrecht, principal responsable de la negociación en el Parlamento Europeo sobre el futuro reglamento de protección de datos en la UE.

"Las empresas que han sido señaladas con el dedo y acusadas han negado hasta ahora que actúen en los márgenes de la ley", advirtió el eurodiputado conservador británico Timothy Kirkhope. "Aún así, aquí seguimos poniéndolas en el punto de mira, y algunos de ustedes están recurriendo a la retórica antiamericana y contra la Comisión Europea", reprochó.


Sanciones

El eurodiputado eslovaco Jaroslav Paška, del grupo de Europa de la Libertad y de la Democracia, propuso "adoptar contra estas empresas las mismas sanciones que imponemos a otras que violan nuestras leyes". Y sentenció: "El comportamiento paranoico de nuestros socios americanos es lamentable".

La eurodiputada francesa del grupo de Izquierda Unitaria Marie-Christine Vergiat consideró que la preocupación principal es "que los ciudadanos de la UE no disfruten de los mismos derechos que los norteamericanos". Y reclamó que los negociadores europeos garanticen que las autoridades estadounidenses respeten el derecho de los europeos a la privacidad.


El eurodiputado austriaco no inscrito Martin Ehrenhauser consideró que "se debería abrir una investigación para ver qué implicaciones legales tiene este programa [Prism] y para ver qué servicios secretos europeos se benefician de los datos recopilados". Ehrenhauser se preguntó si Europol estaba entre ellos; sugirió invitar a representantes estadounidenses al Parlamento Europeo para que den explicaciones; y advirtió que por este camino "se sale directamente de la democracia".