El Parlamento Europeo exige mayores controles y sanciones tras el escándalo de la carne de caballo 

 
 

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Los eurodiputados reclamaron que se realicen más pruebas en la cadena alimentaria y que se impongan sanciones más duras contra los fraudes en los productos cárnicos, en vez de elaborar nuevas leyes. Esta fue la principal conclusión del debate celebrado en el Parlamento Europeo el 18 de febrero tras el escándalo de la carne de caballo comercializada como si fuera de vacuno. La Eurocámara pidió también que los países de la Unión Europea respeten las normas de etiquetado y colaboren más entre sí.

El sueco Carl Schlyter, eurodiputado del grupo de los verdes, lamentó durante el debate parlamentario que los responsables de fraudes como el escándalo de la carne de caballo apenas sufrirán consecuencias por sus actos. Advirtió que "centrarse en encontrar el precio más barato, o el lugar más económico en el mercado, incrementa el riesgo de fraude". Y añadió: "Tenemos que cambiar esta idea, las multas y las sanciones tienen que dejar huella en las compañías".

El liberal británico Chris Davis, solicitó imponer más sanciones y recordó que "para mucha gente, comer carne de caballo es inaceptable", antes de puntualizar: "Imaginen si hubiera sido cerdo". Davis defendió que "la responsabilidad debe recaer en los productores de alimentos". Y pidió que "se hagan esfuerzos para imponer sanciones comunes en el ámbito europeo".

El popular alemán Peter Liese destacó que este suceso "es un gran engaño para los consumidores". Y explicó que la solución "no es una nueva legislación en la materia, sino ejecutar la existente".


Inspectores independientes

La socialista británica Linda McAvan pidió inspectores de higiene independientes y cuestionó a la Comisión Europea: "¿Realmente creen que ahora, después de conocer todo lo sucedido durante estas dos semanas, el público se va a fiar de que las compañías son responsables de su propia inspección de higiene de la carne?".

Por su parte, Url Bernhard, director de Evaluación de Riesgos y Asistencia Científica de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, afirmó que este caso no supone riesgos para la salud pública. Y aclaró, "es un fraude y se ha engañado al consumidor, pero, por el momento, no es una cuestión de seguridad alimentaria".

Paola Testori Coggi, directora general de Sanidad y Consumo en la Comisión, recordó que en estas cuestiones la Unión Europea "tiene la legislación más desarrollada del mundo y que el sistema funciona". Recalcó que "se ha detectado el fraude y localizado el origen de la carne". Y concluyó: "La Comisión ha propuesto un plan para aumentar el control, incluyendo pruebas de ADN a la carne".