Pilar Europeo de los Derechos Sociales: el pleno debate la propuesta de la Comisión Europea 

 
 

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Repartidor en bicicleta ©AP Images/European Union-EP 

Lograr una verdadera igualdad de oportunidades, acceso al mercado laboral, condiciones de trabajo justas y una protección social adecuada y sostenible es el objetivo que persigue el denominado “Pilar Europeo de los Derechos Sociales”. La Comisión Europea presentará hoy ante el pleno del Parlamento su propuesta para conseguirlo. Las eurodiputadas encargadas de la negociación en la Cámara defienden que estas metas se persigan también en las actividades relacionadas con la economía colaborativa.

La consecución de una Europa más social y justa es una prioridad clave de la Comisión Europea, según anunció su presidente Jean-Claude Juncker en su discurso sobre el estado de la Unión de 2015. La creación de un Pilar Europeo de los Derechos Sociales establecerá una serie de principios esenciales destinados a fomentar el mercado de trabajo y la existencia de sistemas de protección social equitativos que funcionen correctamente.


Uno de los puntos clave del proyecto es cómo se deben regular los nuevos puestos de trabajo generados a raíz de la llamada economía colaborativa, que todavía no están cubiertos por la legislación laboral. En una resolución aprobada en enero de 2017 sobre el Pilar Europeo de los Derechos Sociales, el Parlamento pedía a la Comisión que extendiese las normas mínimas existentes a todos estos nuevos tipos de puestos de trabajo.


“Todos los trabajadores necesitan una vida digna y es necesario que la UE les proteja”, aseguró en una entrevista la socialista portuguesa Maria João Rodrigues, una de las responsables de la negociación a su paso por la Eurocámara.


La eurodiputada destacó la importancia de que se establezcan condiciones de trabajo equitativas para todos los trabajadores y un conjunto básico de derechos laborales. “También debe figurar el seguro por enfermedad y la protección social, incluso para quienes trabajan con contratos temporales, en prácticas o como autónomos en plataformas digitales”, subrayó Rodrigues.


Economía colaborativa


Empresas como Uber o Deliveroo han desarrollado plataformas en internet en las que los usuarios pueden solicitar hacer un viaje en coche o pedir comida. Después, el dinero que los clientes pagan por los servicios se reparte entre estas compañías y los trabajadores que operan para ellas; en este caso, los conductores y los repartidores.


"La economía digital, por su carácter global, aumenta las opciones para los consumidores pero también incrementa la competencia de precios", afirmó la popular finlandesa Henna Virkkunen, encargada de asuntos relacionados con plataformas en línea y mercado digital único en el Parlamento. Según Virkkunen, estas plataformas dan la posibilidad a los trabajadores de decidir cuánto y dónde quieren trabajar.


Virkkunen también puntualizó que “es vital que la UE establezca un terreno de juego equitativo para los servicios tanto en línea como tradicionales con el fin de fomentar la competencia leal. Las leyes europeas deben respetarse en todos los ámbitos”. 


Al respecto, Rodrigues advirtió que si una de estas plataformas es capaz de crear empleos y garantizar servicios mejores y más baratos a sus consumidores, puede plantear también problemas de competencia desleal.


¿Contratistas independientes o empleados?

Aunque las empresas no contratan oficialmente a conductores y distribuidores, estas personas están sujetas a reglas cada vez más estrictas. Si no las respetan, las compañías pueden negarles el derecho de usar sus plataformas para ganar dinero.

Además, al tratar a sus clientes como contratistas independientes no están obligados a garantizar los derechos de los trabajadores, como por ejemplo a bajas por enfermedad o a un salario mínimo.


Puede seguir el debate en directo esta tarde.