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"Las mujeres tienen muchas más probabilidades de morir que los hombres durante los desastres naturales", asegura la autora de un informe del PE que relaciona género y cambio climático.

Una mujer carga cubos de agua ©AP Images/European Union-EP 


La eurodiputada sueca de los Verdes, Linnéa Engström, subraya que “la UE y los Estados miembros deben tomarse en serio el desplazamiento de personas a causa del clima y trabajar para lograr una agenda climática que tenga en cuenta las cuestiones de género”.


El impacto que el cambio climático tiene en hombres y mujeres es diferente, sobre todo en áreas con niveles socioeconómicos bajos.


Conexión entre género y clima

El Parlamento Europeo ya detectó esa conexión en un informe en profundidad elaborado en 2015.


Según este estudio las mujeres y las niñas suelen desempeñar con mayor frecuencia que los hombres tareas como la recogida de agua en muchos países en desarrollo. Cuando hay sequía, su carga de trabajo aumenta ya que tienen que caminar más para encontrarla. Las niñas corren el riesgo de tener que abandonar su educación para trabajar en casa.


Otro de los hallazgos es que las enfermedades se propagan más fácilmente cuando aumenta la temperatura o en caso de inundación. Dado que las mujeres siguen siendo las principales cuidadoras en muchas sociedades, su carga de trabajo aumenta y corren un mayor riesgo de contraer las enfermedades. Las mujeres embarazadas están particularmente en riesgo.


Asimismo, las mujeres son las principales víctimas de condiciones climáticas extremas y desastres naturales, ya que son las que se ocupan de niños y ancianos. El rol tradicional que suelen desempeñar en muchas sociedades también supone una limitación a causa de cuestiones como el atuendo tradicional que portan o el hecho de que no hayan aprendido a nadar.


El cambio climático, en su forma más severa, a veces motiva movimientos migratorios. En algunos casos, son solo los hombres los que migran, mientras que las mujeres a veces permanecen en su hogar. Cuando se desplazan, están mucho más expuestas a la violencia sexual y tienen otras necesidades, como las sanitarias que a menudo no se cumplen. También son más vulnerables debido al embarazo y al cuidado de niños pequeños.


¿Qué está haciendo el Parlamento Europeo?


El informe sobre mujer, género y justicia climática, aprobado por la comisión parlamentaria de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género el pasado 4 de diciembre, pide a todas las instituciones de la UE que aumenten la sensibilidad de género en la formulación de sus políticas.


"Debemos asegurar los derechos de las mujeres, la representación y los recursos”, sostiene Linnéa Engström. La eurodiputada reclama una “solución global” para abordar el desplazamiento forzado debido al clima e incluir esta categoría climática, con perspectiva de género, en el nuevo pacto mundial de la ONU sobre migración.


El informe de la comisión de Derechos de la Mujer establece que la igualdad de género es "un catalizador para el desarrollo sostenible" y que las mujeres deben ser incluidas plenamente en la formulación de políticas sobre estos temas.


"Las mujeres no son solo víctimas. Como a menudo cultivan la tierra, administran los suministros de agua y el uso de energía pueden, si se les da el poder necesario, ser actores efectivos de cambio en el desarrollo de estrategias de mitigación y adaptación dentro de sus comunidades ", dice Engström.