Pesticidas en la comida: ¿cómo los evita el Parlamento? 

 
 

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Tras la polémica por la renovación del uso del glifosato, la Eurocámara quiere garantizar la transparencia del proceso de autorización de los plaguicidas en la UE.

El Parlamento quiere mejorar la gestión del uso de pesticidas para garantizar la protección de la salud de los europeos. 

Alrededor del 50% de la comida examinada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en 2016 contenía residuos pesticidas y un 3,8% sobrepasaba los límites legales. Los plaguicidas y sus sustancias activas se someten a un control continuo en la UE, pero desde hace algunos años, se ha mostrado preocupación por el proceso de aprobación, sobre todo despues de la controversia sobre la renovación del permiso de utilización del glifosato en 2017. 

El Parlamento Europeo quiere mejorar la gestión del uso de pesticidas para proteger mejor la salud de los europeos.

Uso sostenible de los pesticidas

El 12 de febrero de 2019, el Parlamento aprobó un informe para implementar mejor la directiva sobre el uso sostenible de los pesticidas. La legislación busca promover el manejo integrado de plagas, una forma de mantener los huertos de manera que el daño de enfermedades y plagas esté bajo el nivel económicamente aceptable.También pretende fomentar el uso de métodos alternativos para el control de plagas a través de planes nacionales en donde los países europeos establezcan objetivos para reducir los riesgos e impactos del uso de pesticidas.

Los eurodiputados lamentaron la falta de progresos en la mayoría de Estados miembros para reducir los riesgos del uso de plaguicidas y, sobre todo, para promover técnicas alternativas. El texto destacó que sólo cinco países habían establecido objetivos cuantificables para evaluar los riesgos o la reducción del uso de estas sustancias.

La reducción masiva de la población de insectos en Europa está relacionada con los niveles actuales de uso de plaguicidas, lo que afectará a la producción agrícola futura. Los miembros del Parlamento pidieron a los Estados miembros que, para proteger la salud humana y el medio ambiente, promovieran la gestión de plagas de bajo consumo de plaguicidas y priorizaran, cuando sea posible, métodos no químicos. También urgió a la Comisión que propusiera un objetivo vinculante para la reducción del uso de plaguicidas a nivel de la UE.

Más transparencia en el proceso de aprobación

En febrero de 2018, el Parlamento designó una comisión especial para investigar el proceso de autorización de los pesticidas en la Unión. El pleno respaldó el 16 de enero el informe final de la comisión que pedía procesos más transparentes que aseguren la responsabilidad política.

Los eurodiputados quieren que se asegure el acceso público a los estudios utilizados en el proceso de autorización y demandan incluir todos los estudios reglamentarios relativos a las solicitudes de autorización que vayan a realizarse en un registro público.

La Cámara también demanda estudios sobre la carcinogenicidad del glifosato y establecer niveles máximos de residuos en el suelo y las aguas residuales

Los pesticidas y sus principios activos se deben evaluar y tener en cuenta sus efectos acumulativos y a largo plazo.

El informe reclama que se ponga fin al uso de plaguicidas en grandes extensiones próximas a escuelas, guarderías, parques, hospitales, clínicas de maternidad y residencias.

Acceso a los estudios sobre seguridad alimentaria

En diciembre de 2018, el Parlamento votó a favor de actualizar la regulación sobre la seguridad alimentaria en la UE en todas las etapas de la cadena alimentaria, desde la seguridad animal, la protección de las plantas a la producción.

Las nuevas reglas pretenden garantizar el acceso público a los estudios con los que trabaja la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria para evaluar el riesgo de los productos alimentarios y asegurar que éstos sean fiables, objetivos y transparentes.

Las normas incluyen crear un estudio europeo común que recoja los estudios. De esta forma la ESFA puede comprobar si las companías ocultan estudios desfavorables. Si hay razones para dudar de las pruebas proporcionadas por los solicitantes, la agencia podría solicitar estudios adicionales.

Disruptores endocrinos

Los químicos que alteran el sistema endocrino se usan en la agricultura para proteger a las plantas de las plagas que dañan las cosechas. Pueden tener un impacto en la salud humana y estar ligados a cánceres hormonales, diabetes o infertilidad.

En octubre de 2017, el Parlamento bloqueó la propuesta de la Comisión Europea, que habría eximido a algunas sustancias químicas de los plaguicidas de ser identificadas como sustancias químicas perturbadoras del sistema endocrino (ECD).

Alternativas en alza 

El mercado ecológico de la UE está en expansión y en 2016 estuvo valorado en alrededor de 30.700 millones de euros anuales, un 50% más que en 2012. En 2018, los eurodiputados actualizaron las normas sobre la producción orgánica y el etiquetado en respuesta a los grandes cambios en el sector.

En 2017, los eurodiputados instó a la Comisión Europea a proponer un proyecto de legislación antes de finales de 2018 para acelerar la evaluación, autorización y registro de plaguicidas de bajo riesgo.

Más información sobre cómo la UE mejora su política de salud pública.