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Manzanas en una planta de envasado en Polonia ©BELGA_AFP_J.SKARZYNSKI 

Las empresas europeas han comenzado a verse afectadas por las sanciones comerciales impuestas por Rusia el 7 de agosto. Las restricciones, que se aplican desde a las manzanas polacas hasta el porcino belga pasando por otros muchos productos, son la respuesta de Moscú a las sanciones impuestas por la Unión Europea (UE) por la implicación rusa en el conflicto en Ucrania. ¿Cómo debe apoyar la UE a los afectados?

El socialdemócrata alemán Bern Lange, Presidente de la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo (PE), y el popular polaco Czesław Siekierski, Presidente de la comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del PE, opinan sobre esta cuestión, en vísperas de que el pleno del Parlamento Europeo del 15 al 18 de septiembre debate sobre el impacto de las sanciones sobre el sector agrícola europeo.


¿Cómo debería la Unión Europea ayudar a las empresas afectadas por las sanciones rusas sobre productos europeos?


Bernd Lange: Desde el punto de vista de la política comercial, dependemos de los instrumentos que pone a nuestra disposición el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Y tendremos que analizar con detenimiento el efecto que las sanciones rusas tienen en las empresas europeas. Y, permítame dejar claro que esto debería ser la excepción y no la regla, considerar dar compensaciones a los sectores gravemente afectados por la iniciativa rusa.


Czesław Siekierski: El embargo se aplica por razones estrictamente políticas y las empresas no pueden por sí mismas hacerle frente ni son responsables de la situación. No se trata de incumplimientos de normas y requisitos para la exportación, como ocurrió en el pasado. La decisión rusa se adoptó al nivel político más elevado. Se debería buscar la retirada las restricciones a través de la negociación y del diálogo.


¿Cómo se puede utilizar de manera eficaz la política comercial para influir en Rusia?


Bernd Lange: No creo que la política comercial sea el instrumento adecuado para lograr objetivos a corto plazo en materia de política exterior. A nadie le conviene una guerra comercial de ojo por ojo. Observamos que Rusia está sometida a una enorme presión para cumplir las normas de la OMC desde su adhesión a esta organización. Y, por supuesto, estamos abriendo nuevos mercados para las empresas europeas en todo el mundo con nuestra política comercial ambiciosa, creando alternativas para los exportadores de la UE.


Czesław Siekierski: La política comercial de la Unión Europea es responsabilidad de la Comisión Europea pero, como he dicho antes, la razón de las sanciones es política. Y por tanto debe resolverse a través de negociaciones y de diálogo. No nos podemos permitir sanciones como reducir la importación de recursos energéticos ya que somos demasiado dependientes de Rusia. Así que, de momento, no tenemos alternativa. Las sanciones son un arma de doble filo que desencadena una respuesta del otro bando. Antes de nada, deberíamos mantener contactos políticos para resolver el problema.