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Debate sobre la ley mordaza de Trump - comisario Stylianides y eurodiputados Corazza,MCavan, Škripek, In 't Veld, Björk, Reintke, Von Storch, Arnautu 

La medida estadounidense, reintroducida en enero por el presidente Donald Trump para cortar la financiación estatal a las ONG extranjeras que faciliten, promuevan o informen sobre el aborto, fue objeto de un debate en el pleno el 14 de marzo, en el que participó el comisario europeo para la Ayuda Humanitaria, Christos Stylianides. La mayoría de los eurodiputados condenaron la medida y pidieron a la UE que actúe, mientras que otros defendieron los derechos de los no nacidos.

La medida, ideada hace tres décadas y reintroducida por Trump tan solo tres días después de llegar a la Casa Blanca, está dirigida a suprimir la financiación con fondos federales estadounidenses de ONG extranjeras que practiquen, promuevan o informen sobre la interrupción del embarazo. Estados Unidos es el mayor donante del mundo en el ámbito de la salud, con casi 3.000 millones de euros anuales que canaliza USAid, la agencia federal para el desarrollo internacional.


Reacciones en el hemiciclo


La mayoría de los eurodiputados criticaron la medida estadounidense por considerar que pone en peligro a las mujeres puesto que puede resultar en un aumento de los abortos clandestinos, otros dijeron que hay que proteger los derechos de los no nacidos y recalcaron su negativa a que la UE ofrezca financiación a estas organizaciones.


El comisario europeo para la Ayuda Humanitaria, Christos Stylianides, coincidió en que la medida estadounidense puede poner en peligro a mujeres y  niñas en los países más pobres del mundo. “Las políticas de la UE responden a nuestras propias prioridades y valores y no a lo que otros hacen o dejan de hacer”, subrayó.


¿Debe la UE llenar el hueco que deja la financiación de EEUU?


La eurodiputada popular sueca Anna Maria Corazza Bildt defendió que la UE complete ese huevo que dejará la retirada de la financiación estadounidense. Una idea a la que la socialdemócrata británica Linda McAvan añade que “cortar la financiación no significa que los abortos se vayan a reducir”. Por su parte, la demócrata liberal holandesa Sophie in ´t Veld recalcó que son “las mujeres las que debería decidir sobre su propio cuerpo, siempre”.


La sueca de Izquierda Unitaria Malin Björk pidió que la UE actúe: “debemos condenar la norma de EEUU, llevar la lucha a la escena internacional y comprometer más dinero”.  La alemana de Los Verdes Terry Reintke también urgió a aumentar la financiación.


Detractores


El conservador eslovaco Branislav Škripek consideró el aborto como un acto “bárbaro”, defendió los derechos de los no nacidos y dijo que los recursos destinados a estos fines deberían redirigirse hacia una verdadera atención sanitaria a las madres.


La alemana Beatrix von Storch, del grupo Europa de la Libertad y de la Democracia Directa, incidió en que el aborto no es una competencia de la UE y recordó que en algunos países de la UE se considera todavía delito. "Yo sugiero que defendamos la protección de la vida y no acabar con la vida", añadió.


La francesa Marie-Christine Arnautu, del grupo Europa de las Naciones y de las Libertades, sostuvo que “hay personas que tienden a ignorar la soberanía nacional y el Estado de Derecho", y afirmó que “depende de Estados Unidos decidir sobre sus propios criterios cuando se trata de financiar ONG extranjeras".

Decisión de EEUU sobre el aborto


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restableció mediante decreto el pasado 23 de enero una medida para exigir a las organizaciones extranjeras que reciben ayuda estadounidense garantías de que no efectúan, promueven o informan sobre el aborto.


Esta norma surgió en 1984 en Ciudad de México durante la Conferencia Internacional sobre la Población de las Naciones Unidas, por lo que también se la conoce como “Mexico City Policy”. El entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, estaba a favor del “respeto por la vida humana en su forma más vulnerable, la vida del no nacido”. Desde su promulgación, los demócratas han dejado de aplicar esta norma en repetidas ocasiones y los republicanos han vuelto a introducirla.


Consecuencias de los abortos clandestinos


La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año se practican alrededor de 22 millones de abortos clandestinos en todo el mundo, casi todos ellos en países en vías de desarrollo. Solo en 2008 murieron 47.000 mujeres a causa de este tipo de prácticas.


Otros cinco millones de mujeres al año ingresan en hospitales por abortar en estas condiciones en países en vías de desarrollo, y tres millones tienen complicaciones y no reciben atención.


Inciativa “Ella decide”


El pasado 24 de enero, la ministra de Comercio Internacional y Cooperación al Desarrollo de Holanda, Lilianne Ploumen, puso en marcha la iniciativa “Ella decide” para mitigar los efectos del decreto Trump.
Representantes de 57 países y organizaciones asistieron a principios de marzo en Bruselas a una conferencia organizada en el marco de esta iniciativa, en la que se recaudaron 181 millones de euros.


Intervenciones completas durante el debate sobre la medida estadounidense.