Minerales de conflictos: la verdad que esconde su teléfono móvil 

 
 

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Estaño, tantalio, wolframio y oro: minerales que para nosotros se asocian con placeres de alta tecnología como teléfonos móviles, tabletas o coches, pero que para los habitantes de la región de los Grandes Lagos en África están vinculados a conflictos y abusos de los derechos humanos. Su explotación minera y el comercio ilegal son a menudo controlados por grupos armados. El Parlamento votó el 16 de marzo a favor de que los importadores de la UE tengan que comprobar su origen.

"Como Parlamento Europeo tenemos la responsabilidad de romper el vínculo entre el comercio de minerales que son muy importantes para nuestras industrias y la financiación de los conflictos", explica el popular rumano Iuliu Winkler, responsable del PE en esta negociación, en nuestro vídeo.


¿Dónde encontramos estos minerales?

El estaño, el tantalio, el wolframio y el oro se utilizan para fabricar numerosos productos de consumo en la UE, en la industria automovilística, electrónica, aeroespacial, para empaquetado, construcción, iluminación, maquinaria y herramientas, así como en joyería.


¿Qué ha logrado el PE en esta negociación?

Los diputados europeos han estado negociando con el Consejo y la Comisión desde julio de 2015 y después de dos años y medio han alcanzado sus dos objetivos principales.


En primer lugar, la Cámara ha conseguido que sean obligatorio para los importadores contar con un certificado comunitario que garantice que no incentivan conflictos y abusos de derechos humanos en zonas de conflicto.


Además, el país de origen no será el único indicador de riesgo sino que también se tendrá en cuenta la información sobre tránsito o un proveedor irresponsable como razones para desencadenar una verificación de antecedentes.


“Nuestro objetivo es garantizar que toda la cadena esté limpia... hasta llegar a las empresas que en última instancia venden nuestros teléfonos, tabletas, etc.", destacó la socialista alemana Maria Arena.


 Winkler, por su parte, consideró que este paso envía "una señal muy importante sobre el apoyo político de las partes para una mayor transparencia y mayor responsabilidad a lo largo de las cadenas de suministro de las compañías europeas y globales que operan en nuestros mercados”.


La futura normativa afectará a 880.000 fabricantes europeos, la mayoría pymes.


Próximos pasos

Las obligaciones de diligencia debida se aplicarán a partir del 1 de enero de 2021. Los Estados miembros serán responsables de garantizar el cumplimiento por parte de las empresas y el reglamento también debería llegar más allá de la UE, ya que las fundiciones que desean abastecer al mercado europeo tendrán que ser certificadas.


En nuestro video se pueden ver los resultados de un fabricante (Fairphone) que ya asume la responsabilidad de asegurar que sus cadenas de suministro extraen los minerales de forma legal: demuestra que es posible abastecerse de las áreas de alto riesgo de una manera responsable y ganarse la vida comunidades locales.