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El pleno de la Eurocámara ha confirmado este jueves su mandato para las negociaciones con los Estados miembros sobre el mecanismo de resolución bancaria, el tercer y úlitmo pilar de la unión bancaria. Los eurodiputados exigen un sistema fácil, claro y rápido para cerrar los bancos en quiebra y abogan por un fondo de resolución bancaria sólido y creíble desde el primer día. La posición negociadora ha recibido 441 votos a favor, frente a 141 en contra y 17 abstenciones.

Los líderes de los grupos políticos han criticado a los Veintiocho, en el debate previo a la votación, por enrocarse en su posición y bloquear el avence de las negociaciones.


El equipo negociador del Parlamento Europeo, liderado por la socialista portuguesa Elisa Ferreira, ha insistido en que la posición de los Estados miembros presenta numerosas lagunas que ponen en peligro el objetivo último del nuevo sistema: asegurar que el contribuyente no tenga que pagar de su bolsillo los rescates de los bancos con problemas.


El principal problema en la postura del Consejo es que el sistema, basado en compartimentos nacionales, es demasiado complejo y se ha politizado el proceso para decidir el cierre de un banco con problemas. Además, los eurodiputados ponen en cuestión la credibilidad del fondo financiado por la banca propuesto por los Estados miembros.


Los negociadores del Parlamento también muestran su preocupación por la propuesta de los Veintiocho de incluir un capítulo intergubernamental en el sistema, sobre todo sin una base jurídica.


En su intervención al final del debate del jueves, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, anunció que pedirá al Consejo que celebre una reunión extraordinaria del Ecofin (ministros de Finanzas de la UE) antes del 17 de febrero, fecha en que está prevista la próxima reunión ordinaria, para evitar un retraso de dos semanas en las negociaciones.


Mandato del PE


El mandato del Parlamento, negociado en el seno de la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios en diciembre y confirmado este jueves por el pleno de la Eurocámara, reclama un sistema decisorio simple, que permita el cierre de un banco en quiebra "en un fin de semana", según lo declarado por los eurodiputados en el debate celebrado esta mañana.


Asimismo, el PE otorga un papel más relevante a las autoridades de supervisión y resolución bancarias, de modo que garanticen que el proceso de cierre de un banco no pueda quedar paralizado a causa de la falta de acuerdo político.


Igualmente, refuerza las competencias del consejo de resolución bancaria, en el que están representadas las autoridades nacionales, con el objetivo de asegurar un claro reparto de tareas entre los organismos europeos y nacionales.


El mandato del Parlamento también permitirá que el fondo de resolución financiado por las entidades bancarias pueda tomar prestado dinero de otros instrumentos durante los primeros años, con el fin de garantizar su credibilidad desde el principio y no solo después de sus primeros 10 años de vida. Cualquier crédito suscrito por el fondo sería asumido por los bancos, además de las contribuciones nacionales previstas.


La Eurocámara también propone diseñar el fondo de modo que todos los bancos sean tratados de la misma forma y tengan las mismas posibilidades de acceder al dinero.


Próximos pasos


Las negociaciones entre el Parlamento y el Consejo continuarán, con el objetivo de llegar a un acuerdo lo antes posible. Por otro lado, los negociadores del Parlamento participan en las negociaciones intergubernamentales sobre la arquitectura del fondo de resolución.