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© BELGA_DPA_D.Reinhardt  

El PE ha aprobado este martes el mecanismo único de resolución bancaria y la directiva de resolución y rescate, que introducen un sistema ágil y eficaz para gestionar entidades con problemas y evitar que los contribuyentes tengan que sufragar los costes de los rescates a la banca. El pleno también ha adoptado el nuevo sistema de garantía de depósitos de hasta 100.000 euros, al que deberán contribuir los propios bancos. Estas normas complementan el sistema único de supervisión bancaria.

El Parlamento Europeo ha adoptado este martes tres propuestas legislativas:


  • El mecanismo único de resolución bancaria, que incluye un fondo de 55.000 millones para el cierre de las entidades en quiebra. El fondo, que se introducirá de forma gradual en un periodo de ocho años a partir de 2016, ha sido aprobado por 570 votos a favor, 88 en contra y 13 abstenciones. Informe Elisa Ferreira (S&D, Portugal)
  • La directiva de rescate y resolución, que incluye la creación de fondos nacionales de resolución financiados a través de tasas bancarias. Esta directiva, que ha recibido el respaldo de 584 eurodiputados, frente a 80 en contra y 10 abstenciones, complementa el reglamento que establece el mecanismo único de resolución bancaria y también empezará a aplicarse a partir de 2016. Informe Gunnar Hökmark, (PPE, Suecia)
  • La directiva sobre garantía de depósitos ha sido declarada aprobada al no haberse presentado enmiendas en el pleno. Empezará a aplicarse a mediados de 2015 (mayo o junio). Esta norma garantiza todos los depósitos hasta los 100.000 euros. La principal diferencia con el sistema actual es que, si bien hasta ahora eran los Estados los que aportaban ese dinero, las nuevas normas introducen fondos nacionales financiados por los propios bancos. Informe Peter Simon (S&D, Alemania)

Este sistema tiene por objetivo garantizar un sector bancario europeo más fuerte y resistente a las crisis y complementa al sistema de supervisión única, aprobado por el Parlamento en septiembre de 2013. Además, las nuevas reglas también buscan evitar que sean los contribuyentes los que deban pagar los platos rotos por los errores de los banqueros. Durante la crisis, las entidades bancarias recibieron cerca de 600.000 millones de euros de dinero público para salir a flote.


Mecanismo único de resolución bancaria


Los países de la unión bancaria compartirán un fondo único de cerca de 55.000 millones (el 1% de los depósitos cubiertos), al que recurrirán cuando tengan que cerrar bancos. El fondo, al que contribuirán los propios bancos, deberá estar listo en un plazo de ocho años. Los eurodiputados han conseguido acelerar el proceso de mutualización del fondo, que muchos Estados miembros querían mantener como un conjunto de compartimentos nacionales.


De este modo, el primer año se mutualizará o, lo que es lo mismo, se pondrá en común el 40% de las contribuciones nacionales, el segundo año el 60% y así progresivamente hasta llegar al octavo año (2024), en que el 100% de las contribuciones irán a parar a la "hucha común". Este sistema permitirá compartir los riesgos de la banca: ya no importará quién aporta el dinero, ya que el fondo común servirá para sufragar la liquidación de un banco, independientemente de su nacionalidad.


El texto aprobado también deja abierta la posibilidad de que el fondo se pueda endeudar y, por tanto, actuar como cortafuegos en caso de que haya una crisis grave y los 55.000 euros se queden cortos. Los bancos serán los encargados de asumir la devolución de los préstamos.


El Parlamento Europeo también ha conseguido evitar que la decisión sobre si un banco debe ser intervenido quede a merced de factores puramente políticos. En este sentido, los eurodiputados han logrado que la sesión plenaria de la Junta de Resolución (compuesta por representantes de los ministerios nacionales de finanzas) solo esté implicada en la decisión de intervenir un banco si el rescate supone un desembolso de más de 5.000 millones del fondo.


A pesar de que la sesión plenaria de la Junta tendrá plena potestad para determinar el uso general que se hace del fondo de resolución, se ha limitado su capacidad para decidir cuánto dinero recibe un banco en cada caso específico.


Directiva de rescate


De acuerdo con esta norma, los accionistas y acreedores de los bancos serán los primeros en afrontar las pérdidas si una entidad tiene problemas. La directiva obliga a los bancos a contribuir a un fondo de resolución en el país donde estén establecidos e introduce reglas estrictas para limitar los casos en que un banco puede ser rescatado con dinero público.


Por otro lado, los países que permanezcan fuera de la unión bancaria tendrán que crear sus propios fondos nacionales siguiendo una serie de criterios establecidos a nivel europeo. Estos fondos deberán cubrir el 1% de los depósitos en un plazo de 10 años.


Garantía de depósitos


La reforma de la directiva de garantía de depósitos obliga a los bancos a financiar los fondos nacionales que aseguran la devolución de los depósitos hasta los 100.000 euros cuando las entidades no tienen recursos suficientes para hacerlo por sí mismas.


A propuesta de los eurodiputados, el total de la cantidad garantizada se devolverá en un plazo máximo de siete días laborables. Además, habrá un "mínimo de subsistencia" (establecido por cada país) que se devolverá en cinco días.


Por otro lado, los eurodiputados han conseguido que, si una cuenta posee temporalmente más de 100.000 euros (debido a circunstancias puntuales como, por ejemplo, la venta de una casa) esa cantidad quede protegida total o parcialmente durante al menos tres meses.


Procedimiento: codecisión (procedimiento legislativo ordinario), acuerdo en primera lectura (resolución bancaria y rescate) y acuerdo en segunda lectura (sistema de garantía de depósitos)