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© EU 2017 - EP 

Los eurodiputados expusieron el miércoles su opinión sobre el Libro Blanco sobre el futuro de Europa, tras la presentación por parte del presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker. Algunos oradores valoraron el planteamiento de la Comisión de ofrecer cinco posibles vías para la UE del futuro, mientras que otros se mostraron críticos por no escoger una opción o por la ausencia de ejemplos concretos.

Pinche en los nombres para escuchar las intervenciones individuales


En la apertura del debate, el presidente del Parlamento, Antonio Tajani, subrayó que el debate iniciado con los tres informes que el pleno aprobó en la sesión previa, “debe continuar”. Hizo hincapié en que las celebraciones por el sesenta aniversario del Tratado de Roma deben ser “una oportunidad para las instituciones para escuchar más atentamente a los ciudadanos y responder a sus preocupaciones”.


El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker (parte 1) presentó cinco posibles escenarios a la pregunta “Quo vadis Europa“ y subrayó que se trata de una “Europa a 27”. “Nuestra tarea es demostrar lo que Europa puede y no puede hacer”, indicó. “Europa no puede ser la única responsable de combatir el desempleo”, afirmó. “No podemos ofrecer la luna. A veces lo más que podemos hacer es facilitar un telescopio”, agregó.


Juncker enumeró cinco escenarios:

“continuar como hasta ahora”

“sólo el mercado único”

“aquellos que lo deseen van más allá”

“hacer menos de manera más eficiente”, y

“hacer mucho más juntos”.


“No voy a decirles lo que yo prefiero, porque no me corresponde a mi tomar la decisión”, dijo Juncker. Invitó al Parlamento Europeo, los parlamentos nacionales, gobiernos y ciudadanos a contribuir al debate. La Comisión seguirá escuchando hasta septiembre, con ocasión del debate sobre el estado de la Unión, y tras consultar a los ponentes del Parlamento, preparará sus conclusiones.


Jean-Claude Juncker (parte 2)

Jean-Claude Juncker (parte 3)


Esteban González Pons (PPE, ES) agradeció a Juncker haber elegido el Parlamento para la presentación del Libro Blanco y subrayó que la Cámara debe “implicarse totalmente” en el subsiguiente debate. Se mostró de acuerdo con Juncker en que tenemos que “alinear las expectativas con la realidad” y pidió a los Estados miembros que dejen de culpar a Europa por todo lo que Europa no puede hacer porque carece de las herramientas necesarias. “Esto es un juego incorrecto y peligroso”, y la salida del Reino Unido de la UE es una de sus consecuencias, recalcó.



El líder del grupo S&D, Gianni Pittella (Italia) dijo a Juncker: “su planteamiento incluye cinco opciones y creo que poniendo esas cinco opciones como escenarios realistas, se pone en las manos de los que quieren debilitar la UE, o incluso liquidarla”. (...) “Pone cinco opciones sobre la mesa, pero yo sólo veo una: trabajar juntos como europeas y hacer más unidos”, añadió.


Ulrike Trebesius (ECR, Alemania) consideró que las esperanzas pasadas en Europa y la eurozona han desaparecido víctimas del centralismo y las ilusiones de grandeza. La UE debería concentrarse en menos ámbitos políticos y ser más eficiente, por ejemplo, luchando contra el terrorismo y protegiendo sus fronteras, afirmó. “Necesitamos más flexibilidad y adaptar nuestro marco institucional”, afirmó.


Guy Verhofstadt (ALDE, Bélgica) reclamó una reflexión interinstitucional sobre el futuro de Europa. En su opinión, la UE actual no puede afrontar muchos de los desafíos e instó a los Estados miembros a dejar de usar la unanimidad para bloquear cuestiones clave para hacer avanzar la Unión.


“Tenemos que escuchar a los ciudadanos”, dijo Patrick Le Hyaric (GUE, Francia). Reclamó otro escenario, “de abajo-arriba”, que tenga en cuenta las aspiraciones populares de justicia, igualdad, solidaridad, protección del medio ambiente y la salud pública. “Si no es así, habremos fallado”, señaló.


Philippe Lamberts (Verdes, Bélgica), pidió a la Comisión un cambio radical de dirección para poner freno a la desigualdad. “Para reconquistar los corazones de los ciudadanos, necesitamos asegurar la paz y la prosperidad compartida, y abandonar la competencia fiscal y social”, añadió.


Desde el grupo EFDD, Gerard Batten (Reino Unido) declaró que el Libro Blanco reconoce los problemas que afronta Europa, pero sin entender que muchos de ellos fueron creados por la propia UE.


Vicky Maeijer (ENF, Holanda) aseguró que la UE está en fase de destrucción. “En Holanda dijimos no a la Constitución Europea, no al acuerdo comercial con Ucrania, y ahora es el momento de decir no a Europa”.