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La globalización es el gran desafío al que se enfrentan los ciudadanos de la UE, dijeron los eurodiputados durante un debate el martes con el vicepresidente de la Comisión Jyrki Katainen.


Muchos oradores destacaron la presión que la globalización ejerce sobre el empleo, los salarios y los estándares, al tiempo que alimenta los populismos. Pidieron mejor protección para la industria y los trabajadores europeos e instaron a la UE a impulsar un comercio global justo. La UE debe fijar las reglas, señalaron, y no ser una mera seguidora de las que se le imponen.


Varios eurodiputados pidieron un plan de acción comunitario para evitar la competencia a la baja en estándares sociales. Otros advirtieron de que la liberalización comercial ha socavado los cimientos de la democracia, los derechos sociales y el medio ambiente. No se puede seguir como hasta ahora, dijeron. También hubo apelaciones de un sistema fiscal más justo que garantice que las grandes compañías pagan lo que les corresponde. 


El comisario Katainen destacó que el comercio global espolea el crecimiento, pero admitió que los beneficios no son automáticos ni se distribuyen de manera equitativa. Dijo que la UE debe trabajar en pos de nuevas reglas que garanticen condiciones de competencia justas y afronten el problema de la evasión fiscal, los subsidios y el dumping social.


Mecanismos de defensa comercial efectivos y un tribunal multilateral de inversiones pueden ser también útiles, agregó. 

Dentro de la UE, Katainen se mostró partidario de establecer políticas sociales sólidas, combinadas con educación y formación, para proteger a los ciudadanos y facilitar su participación en el proceso globalizador.


Intervenciones individuales en el debate (por orador)


Contexto

El debate en el pleno tiene lugar tras la presentación por parte de la Comisión de un documento sobre la globalización. Éste, a su vez, es parte de un ejercicio de reflexión más amplio sobre el futuro de Europa iniciado con sendas resoluciones aprobadas por el Parlamento en febrero y un Libro Blanco de la Comisión que plantea cinco escenarios para la futura estructura de la UE. La Cámara ha insistido en varias ocasiones en que la globalización debe beneficiar a los ciudadanos.