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Speeches

Discurso de Hans-Gert Pöttering, Presidente del Parlamento Europeo, en la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe

Lima, 16 el mayo de 2008
Señores Presidentes
- de la República de Perú, Alan García, y del
- Consejo Europeo, Janez Jansa,
como Copresidentes de la V Cumbre de la Unión Europea-América Latina/Caribe,
Señoras y señores Jefes de Estado y de Gobierno,
Señor Presidente de la Comisión,
Estimados colegas del Parlamento e invitados de honor,
Señoras y señores:

Es para mí un gran honor poder dirigirles hoy la palabra, con motivo del comienzo de los trabajos de esta Cumbre, en nombre de los Parlamentos de integración de Europa y América Latina. Con ello se reconoce el dinámico papel que desempeñan los Parlamentos desde hace muchos años —concretamente, desde 1974— en el fortalecimiento de las relaciones que unen a nuestras regiones respectivas.

El éxito de los trabajos que se han llevado a cabo hace muy pocos días aquí, en Lima, en el marco de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) —el órgano parlamentario de la Asociación Estratégica, cuyos Copresidentes asisten hoy a este acto— reflejan la seriedad del compromiso de nuestros Parlamentos con la Asociación Estratégica Birregional.

La Cumbre que hoy se inaugura muestra también de forma meridiana nuestra condición de socios, especialmente frente a los retos que plantea un mundo en el que todos somos interdependientes y en el que tan necesario es el diálogo intercultural.

Es importante recordar una vez más, en este mismo contexto, que abogamos juntos por los principios y los valores de la democracia plural, la libertad de opinión y la libertad de información, así como por el respeto de los derechos humanos sobre la base de nuestra firme creencia en la dignidad de la persona, y que rechazamos toda forma de gobierno dictatorial o autoritaria.

El encarcelamiento por motivos políticos y la violencia contra otras formas de pensamiento ya no deberían tener cabida en nuestro tiempo. Y condenamos de forma decidida aquellos casos en que se dan estos fenómenos.


xxx Compromiso común con un multilateralismo efectivo xxx

Nuestro compromiso común con un multilateralismo efectivo, basado en el respeto del Derecho internacional y en los principios de las Naciones Unidas se propone respaldar la integración regional y reforzar la cohesión social, ya que son el fundamento de nuestra Asociación Estratégica.

Tenemos que fijarnos, actuando de forma conjunta, objetivos realistas, y perseguir estos objetivos de forma decidida.

Siempre que nuestros valores e intereses coinciden, deberíamos actuar conjuntamente, y deberíamos hacerlo, en la medida de lo posible, en el marco de las Naciones Unidas.

En este mismo contexto, una Carta Euro-Latinoamericana para la Paz y la Seguridad, que nuestros Parlamentos solicitan desde hace tiempo, podría prestar inestimables servicios.


xxx Integración de las diferencias para avanzar unidos xxx

Señoras y señores:

La integración representa una de las características esenciales del siglo XXI. Uno de los padres de la Unión Europea, Jean Monnet, expresó este hecho de forma genuina con estas palabras: «No unimos a los Estados, sino a las personas».

Desde la perspectiva de nuestros Parlamentos, el mayor impulso que puede darse a la integración radica en la conclusión, como más tarde a mediados de 2009, de las negociaciones sobre los acuerdos de asociación que se están negociando actualmente entre la Unión Europea y la Comunidad Andina y América Central, así como en la conclusión cuanto antes de las negociaciones sobre el acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur.

Los acuerdos con Chile y México deberían ser un ejemplo y un acicate para ello.

Sólo así seremos capaces de establecer, hasta el año 2012 aproximadamente, la Asociación Euro-latinoamericana, esto es, una auténtica Asociación Estratégica en los ámbitos político, económico, social y cultural, por la que abogan desde hace años nuestros Parlamentos.


xxx Supresión de la pobreza y la exclusión social xxx

Nuestros Parlamentos respaldan sin reservas la Agenda de la Cumbre, a saber, el establecimiento de un vínculo entre los problemas que plantean, por una parte, la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, y, por otra, el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente y el abastecimiento energético.

La Cumbre debería fomentar iniciativas conjuntas en ámbitos como el medioambiente, cambio climático, la desertificación y repoblación forestal, la energía, los recursos hídricos, la diversidad biológica y el uso de sustancias químicas, tomando como base la «hoja de ruta» acordada en la XIII Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, celebrada en diciembre de 2007 en Bali.

América Latina cuenta con numerosas fuentes de energía —como el agua, el gas y el petróleo— que pueden servir de base para su integración regional, como lo fueron el carbón y el acero en los inicios de la Unión Europea.

Es necesario recordar que las primeras víctimas del cambio climático y del empeoramiento de las condiciones ambientales son los grupos sociales más pobres, especialmente entre la población indígena.

La lucha contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión social tiene que vincularse, por otra parte, con los esfuerzos dirigidos a consolidar la democracia, reactivar el crecimiento económico y garantizar la equidad social.

Nuestra Asociación Birregional puede desempeñar un papel decisivo en este ámbito.

Si bien la importante cooperación al desarrollo que presta la Unión Europea puede contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, no es menos cierto que el fomento de la cohesión social tiene que basarse en las propias estrategias nacionales de los países de América Latina y el Caribe.

Por otra parte, es cada vez más evidente que, en el plano de la cooperación con América Latina, conviene superar el enfoque dirigido exclusivamente a la prestación de ayuda y apoyo, y que dicha cooperación debe centrarse en mayor medida en los ámbitos de la tecnología, la educación superior, la innovación y la cooperación económica.

No cabe duda de que la formación puede desempeñar una función esencial, por lo que sería oportuno abordar la cuestión del llamado «espacio común de educación superior», con el fin de conseguir mayores progresos, en la cooperación entre universidades, en materia de reconocimiento de títulos y cualificaciones profesionales.

Otra cuestión clave es el crecimiento económico fomentado por la inversión privada. Ahora bien, no podemos olvidar que la inversión privada requiere un marco jurídico estable. Desearía, por tanto, que la Cumbre de Lima se comprometiera con el principio de la seguridad jurídica.

Sin embargo el crecimiento económico no es un valor en si mismo. Tiene que redundar sobre todo en beneficio de los pobres. El Consejo Episcopal Latinoamericano me entregó ayer una Carta para fomentar la dignidad humana mediante la justicia social.


Señoras y señores:

Me permitirán, para terminar, que aluda todavía a algunos temas que se tratarán en esta Cumbre y que tienen una gran importancia para nuestros ciudadanos, como la inmigración, la lucha contra los estupefacientes y el terrorismo. Es imprescindible que esas cuestiones se traten teniendo plena conciencia de la responsabilidad que incumbe a ambas partes.

En lo que se refiere a la inmigración, tenemos que encontrar soluciones humanas en el marco del Derecho. El problema que plantea el tráfico de estupefacientes tenemos que abordarlo de la forma más decidida. El terrorismo, por su parte, debemos combatirlo con todos los medios, en el marco y el respeto de nuestro ordenamiento jurídico.


xxx Diálogo intercultural entre la Unión Europea y América Latina xxx

El año 2008 ha sido proclamado Año Europeo del Diálogo Intercultural. El fomento de la democracia y de los derechos humanos en el mundo es una prioridad para nosotros; y el entendimiento mutuo representa, en este contexto, una tarea fundamental. La difusión de esos valores universales debería ser nuestra tarea común.

La creación de una «Fundación Europa-América Latina», de carácter público-privado, podría suponer una importante contribución en este ámbito. El cometido de la Fundación sería fomentar el diálogo intercultural y el entendimiento mutuo entre los socios y reforzar la visibilidad de la asociación, tal como han propuesto nuestros Parlamentos.

Una asociación sólida y leal entre nosotros —entre socios iguales y solidarios— podrá ofrecernos los recursos necesarios para abordar con seguridad los retos que nos depara el siglo XXI.

El gran poeta argentino José Hernández aseguró una vez que «la ocasión es como el hierro: se ha de machacar caliente». La presente Cumbre de Lima es una de esas ocasiones. Es, en definitiva, una gran oportunidad para todos nosotros.

Muchas gracias por su atención.