Andréi Sájarov, fuente de inspiración del Premio

Imagen de Andréi Sájarov
El físico ruso Andréi Dimitriévich Sájarov (1921-1989), Premio Nobel de la Paz en 1975, se dio a conocer primero como el inventor de la bomba de hidrógeno soviética.

Preocupado por las consecuencias de sus trabajos para el futuro de la humanidad, trató de concienciar sobre el peligro de la carrera de armamento nuclear, y obtuvo un éxito parcial con la firma del Tratado contra los ensayos nucleares en 1963.

Considerado en la Unión Soviética como un disidente de ideas subversivas, creó en 1970 un Comité por la defensa de los derechos humanos y de las víctimas de juicios políticos. Pese a las crecientes presiones del gobierno, Sájarov no solamente defendió la liberación de disidentes en su país, sino que se convirtió en uno de los más valerosos críticos del régimen, personificando la cruzada contra la denegación de los derechos humanos. Sus esfuerzos se vieron coronados con el Premio Nobel de la Paz en 1975.
 
Las autoridades soviéticas desterraron a Andréi Sájarov a Gorki con el fin de limitar su contacto con extranjeros. Allí supo que el Parlamento Europeo tenía la intención de crear un premio a la libertad de conciencia que llevaría su nombre. Desde su exilio, en 1987 envió un mensaje al Parlamento Europeo en el que autorizaba el uso de su nombre para el Premio y expresaba la emoción que esa decisión le producía. Interpretó acertadamente el Premio como un estímulo para todos aquellos que, al igual que él, se habían comprometido en la lucha por el respeto de los derechos humanos.
 
El Premio que lleva su nombre cruza todas las fronteras, incluso las de los regímenes opresores, para galardonar a activistas de derechos humanos y a disidentes de todo el mundo.