El sistema de castas divide desde tiempos inmemoriales la sociedad de la India en cuatro comunidades cerradas a las que se pertenece por nacimiento: sacerdotes, guerreros, artesanos y campesinos. Además, existe un cuarto grupo "fuera de la sociedad": los intocables o dalit, descendientes de los primeros pobladores de la India, con quienes no se debe tener contacto porque "contaminan" a los de castas superiores.
3.000 años de discriminación
Aunque el sistema de castas fue formalmente abolido por la Constitución hindú de 1950, la realidad social del país demuestra el mantenimiento de creencias tales como que si un dalit toca a una persona de casta superior, o incluso si su sombra se interpone en el camino de ésta, la contamina. Los intocables no sólo sufren aislamiento y discriminación, sino también violencia y explotación. Además, su acceso a la justicia, la educación la propiedad y el sistema sanitario es muy limitado. Dos dalit son asaltados cada hora, tres mujeres violadas al día y trece de ellos son asesinados cada semana.
Aunque hay lugar para la esperanza, como la que representa el hecho de que entre 1997 y 2002 el Presidente de la India fuera un dalit, Kocheril Raman Narayanan, o que en algunos colegios se rechace la discriminación de castas, lo cierto es que la democracia más grande del mundo, como se conoce internacionalmente a la India, se ha mostrado incapaz de garantizar los derechos básicos de los dalit.
El Parlamento Europeo, con los dalit
En una resolución que fue aprobada el pasado día 1 de febrero por la comisión parlamentaria de Desarrollo, la Eurocámara considera que la aplicación de medidas de protección de los dalit es "muy insatisfactoria" e insta al Gobierno de la India a mejorar su sistema de justicia penal "con vistas a facilitar la presentación de denuncias y a aumentar la tasa de condena de los autores" de los delitos cometidos contra los dalit.
El Parlamento Europeo (PE) muestra asimismo su preocupación por la "falta de un verdadero compromiso por parte de la UE con el Gobierno de la India" relativo a la discriminación de castas y urge al Consejo y la Comisión a que "planteen el tema en el marco de las cumbres UE-India". El texto también pide que los programas de desarrollo de la Unión Europea en la India incluyan medidas específicas para la inclusión de las minorías.
No es la primera vez que el PE reclama una mayor cooperación entre la Unión Europea y la India encaminada a mejorar la situación de los dalit; ya en 2005 y 2006, se firmaron sendas resoluciones parlamentarias con este mismo objetivo.