Notas de prensa
 

El PE exige a los Estados que respeten sus compromisos para que el nuevo Tratado entre en vigor en 2009

Conferencia Intergubernamental - 11-07-2007 - 17:26
Sesión plenaria
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José Sócrates presenta el programa de la presidencia portuguesa en el Pleno

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El Parlamento Europeo exigió hoy a los Estados miembros de la UE "que no se retracten de los compromisos" adquiridos en el último Consejo Europeo respecto a la reforma del Tratado, e instaron a la Conferencia Intergubernamental (CIG) a que finalice sus trabajos antes de finales de 2007 para que el nuevo Tratado entre en vigor antes de las elecciones europeas de 2009.

Los eurodiputados aprobaron, por 526 votos a favor, 138 en contra y 26 abstenciones, una resolución en la que dan un dictamen favorable a la convocatoria de la Conferencia Intergubernamental (CIG), y agradecen los esfuerzos desplegados por la presidencia alemana del Consejo para lograr un acuerdo unánime en la pasada cumbre de los días 21 y 22 de junio.
 
Aunque los diputados celebran la "precisión y el estricto calendario" para la conclusión de la CIG, lamentan, no obstante, que dicho mandato suponga el abandono de algunos elementos importantes acordados en la CIG de 2004, tales como el concepto de un Tratado Constitucional, los símbolos de la Unión, una denominación comprensible de los actos jurídicos de la Unión, una declaración inequívoca de la primacía del Derecho de la Unión y la definición de la UE como una unión de los ciudadanos y los Estados de Europa, y el amplio retraso de la introducción de otros.
 
El Parlamento expresó hoy su preocupación por el hecho de que el mandato contempla que algunos Estados miembros puedan acogerse a un creciente número de excepciones con respecto a la aplicación de disposiciones importantes de los futuros tratados, lo que podría comportar un debilitamiento de la cohesión de la Unión Europea, y lamenta que el mandato contemple una serie de alteraciones en la redacción de los textos que parecen reflejar una actitud de desconfianza frente a la Unión y sus instituciones y envían, por tanto, una señal equivocada a la opinión pública.
 
El texto aprobado critica "la disminución de la buena voluntad europea y la valentía política de los representantes de los Estados miembros", y expresa su preocupación ante la evolución hacia actitudes opuestas a las ideas europeas de solidaridad e integración.
 
También destaca que el mandato permite modificar la denominación de los actos jurídicos, pero no contempla ningún cambio sustancial en su estructura y jerarquía. El Parlamento examinará en profundidad la forma en que se alteren las disposiciones correspondientes, con el fin de garantizar la responsabilidad política y asegurar sus poderes legislativos, especialmente en lo que se refiere al control de los actos delegados.
 
Los diputados europeos se congratulan, no obstante, de que el mandato preserve en buena medida el fondo del Tratado Constitucional, especialmente en lo que se refiere a la personalidad jurídica única de la Unión y a la supresión de la estructura de pilares, a la extensión del voto por mayoría cualificada en el Consejo y a la codecisión por el Parlamento y el Consejo. Asimismo a los elementos de la democracia participativa, al carácter vinculante en el plano jurídico de la Carta de los Derechos Fundamentales, al refuerzo de la coherencia de la acción exterior de la Unión y a una estructura institucional equilibrada.
 
Observa que todos los resultados positivos en términos de fortalecimiento de los procedimientos democráticos y los derechos de los ciudadanos, en términos de ampliación de competencias y en términos de definición de valores y objetivos de la UE proceden exclusivamente de la Convención sobre el Futuro de Europa.
La Eurocámara celebra que la Unión Económica y Monetaria se reconociera en el Tratado de la Unión Europea como un objetivo de la UE, y se congratula de que el mandato contemple la introducción de determinados nuevos elementos en el Tratado, tales como la referencia explícita al cambio climático y a la solidaridad en materia de energía.
 
Los diputados recuerdan en el informe aprobado que "la UE se ha declarado ante sus propios ciudadanos y ante el mundo entero como una comunidad de valores y que los derechos y las libertades fundamentales representan el núcleo de esta comunidad de valores, encuentran su plasmación más amplia en la Carta de los Derechos Fundamentales y han sido reconocidos reiteradamente por las instituciones de la UE y todos los Estados miembros". Consideran por ello que "se produciría un retroceso dramático y se causaría un grave daño a la propia idea de sí misma de la UE si ahora uno o más Estados miembros ejercen la autoexclusión de la Carta de los Derechos Fundamentales". Por ello exhortan a los Estados miembros a que renueven sus esfuerzos por superar esta división interna y tratar de nuevo de alcanzar un consenso sobre la aplicación sin restricciones de la Carta.
 
Para el  Parlamento Europeo es importante "el refuerzo de las modalidades de su participación en la CIG a todos los niveles" y se reserva el derecho a dirigir a la CIG, en el marco de su mandato, "propuestas concretas sobre cuestiones específicas".
 
Los diputados instan asimismo a los Estados miembros y a sus representantes a que garanticen "la total transparencia" de los trabajos de la CIG, en particular mediante la publicación de todos los documentos que se le sometan a examen, y reafirma su intención de mantener una relación muy intensa con los Parlamentos nacionales y la sociedad civil durante el proceso de revisión de los Tratados.
 
Anuncian asimismo su firme resolución de formular, después de las elecciones de 2009, nuevas propuestas sobre un acuerdo constitucional para la Unión, de conformidad con la cláusula de revisión del Tratado, dado que "la Unión Europea es un proyecto común que debe renovarse constantemente".
 
Por último, los miembros del Parlamento instan a la CIG y a la Comisión a que presenten propuestas concretas para implicar de nuevo a los ciudadanos europeos en la continuación del proceso constitucional y piden a su comisión competente que estudie la introducción de una modificación de su Reglamento para dar carácter oficial en sus actividades y dependencias a la bandera y al himno de la Unión contenidos en la Constitución europea.

Debate
 
íñigo MÉNDEZ DE VIGO (PPE-DE, España) señaló que "era bueno que el Consejo Europeo llegara a un acuerdo, pero ahora lo importante es que ese acuerdo, el acuerdo resultante en la Conferencia Intergubernamental, sea bueno. Nosotros lo que le decimos a la Conferencia es '¡adelante!', pero juzgaremos a la Conferencia Intergubernamental por sus resultados".
Méndez de Vigo destacó que "nosotros queremos que el acuerdo del Consejo Europeo esté presente en el acuerdo final del Tratado resultante después de la Conferencia Intergubernamental". El diputado español advirtió "no se fíen de los partidos que están en la oposición y piden referendos. Y no se fíen tampoco de aquéllos que piden referendos para votar que no. Unos quieren destruir al Gobierno de turno y otros, a Europa".
 
Richard CORBETT (PSE, Reino Unido) dejó claro que el PSE acepta el mandato y apoya el calendario, pero recalcó que modificaciones como la pérdida del rango constitucional del Tratado o la desaparición de los símbolos no ayudarán a la UE. Además, estas cuestiones "serán objeto de recelo en este Parlamento y para una gran mayoría de los Estados miembros". Sin embargo, esos cambios harán "más fácil" ratificar el Tratado en los 27 Estados, algo que es "crucial".
 
Andrew DUFF (ALDE, reino Unido) destacó que "nuestro grupo espera que la CIG se desarrolle de forma rápida y se cree un firme consenso que apoye esa reforma constitucional. El PE debe intentar en el seno de la CIG proteger aquello que le beneficiaba del tratado del 2004". Además, añadió que "el gran número de cláusulas derogatorias y notas a pie de página no deben contaminar el corpus jurídico de esta legislación europea". También subrayó que el protocolo de Reino unido sobre la carta no debe tener un "efecto dominó".
 
Konrad SZYMAŃSKI  (Polonia, UEN) dijo que el PE no conocía la palabra compromiso ya que "Polonia había mostrado flexibilidad y voluntad de compromiso" y añadió que la eliminación de símbolos había llevado a mal entendidos. Además afirmó que quedaban cuestiones pendientes por  solucionar en los próximos 10 años y apeló a la  CIG a tomar "decisiones ponderadas" pues si no, se llegará a un "callejón sin salida".
 
Para Johannes VOGGENHUBER (Verdes/ALE, Austria), hay una "satisfacción melancólica tras la Cumbre Europea" y declaró que en el mandato de la CIG, Europa llegó a la cumbre con un "ojo morado". Además, alertó de un nuevo rebrote de nacionalismo o "aldeanismo nacional" y señaló la necesidad de "hablar de forma más clara". El objetivo del gobierno es introducir un texto, oscuro y difuso que los ciudadanos no entienden. Tachó de "insoportable" el " opt out" y señaló que al permitir que la Carta de Derechos Fundamentales quedara excluida del Texto, se dejaba fuera de él a una gran parte de la población.
 
Para Francis WURTZ (GUE/NGL, Francia), existe un "pánico a futuros referendos" y dijo que su grupo seguiría haciendo un gran esfuerzo con confrontación de ideas y exigiendo "una verdadera consulta al ciudadano". Dijo que España y Luxemburgo evitarían un referéndum sobre la nueva Constitución apelando a que la esencia de la anterior se mantiene, mientras que en Francia se diría lo contrario, y así, en Francia y Dinamarca serían otras las circunstancias.
 
Janusz WOJCIECHOWSKI (IND/DEM, Polonia) tachó al PE de arrogante y añadió que se quería "federalizar la Unión a toda costa". Además, pidió la consulta en referéndum del nuevo Tratado en todos los Estados miembros y señaló que "acelerarse para conseguir un nuevo Tratado no tiene sentido".
 
Para Claeys-Philip CLAEYS (ITS, Bélgica), el PE ha consagrado que la "Constitución que han rechazado Francia y Holanda no va a entrar en vigor" y advirtió de que "están intentando que entre la Constitución por la puerta de atrás". Señaló que la "nueva táctica de la  política oficial europea era distinguer entre estados buenos y malos". Además dijo que el PE "más que representar a los europeos niega los principios de la democracia".
 
Jim ALLISTER (NI, Reino Unido) habló de una gran trampa ya que "no se puede hacer cambios sin consultar a la gente sobre ellos". Además destacó que "exigimos a los Estados miembros que se atengan a los mandatos de la CIG pero el PE declara su  nuestra intención unilateral de rechazarlos".
 
Ref.: 20070706IPR08900