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2006, un año decisivo para las relaciones entre la UE y Rusia

Relaciones exteriores - 14-07-2006 - 13:05
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Mapa de la Federación Rusa

Planificando futuras relaciones con Rusia

En vísperas de la Cumbre del G8 en San Petersburgo, es interesante examinar el futuro de las relaciones entre la UE y Rusia. Un grupo de trabajo de la comisión parlamentaria de Cooperación UE-Rusia se reunió recientemente en Moscú y en Riga. El pasado 25 de mayo, las autoridades rusas y de la UE acordaron la simplificación del sistema de visados y firmaron pactos de readmisión. Próximamente se negociará un acuerdo de asociación y cooperación entre ambas regiones.

2006 es un año decisivo para el futuro de las relaciones entre Rusia y la UE. Por primera vez, Rusia,  socio estratégico de la UE, presidirá el G8 y entre sus prioridades figuran la seguridad energética, la salud pública y la educación. Ambas regiones tienen intereses y desafíos comunes (como la estabilidad, la eficiencia energética y el aumento de la competitividad), al tiempo que hacen frente a amenazas similares (como la delincuencia, el tráfico de personas, la inmigración y el terrorismo). Pero la divergencia de puntos de vista en  temas relacionados con los derechos humanos y la economía de mercado podría entorpecer la futura cooperación entre Rusia y la UE.
 
En una resolución aprobada a partir del Informe Anual de 2005 sobre Derechos Humanos en el Mundo, el Parlamento Europeo acogió con beneplácito el comienzo de las conversaciones entre Rusia y la UE en materia de derechos humanos. La Eurocámara manifestó su deseo de que estas consultas culminen en un diálogo sincero y transparente sobre los temas relacionados con los derechos humanos. Sin embargo, los eurodiputados afirmaron estar preocupados por la nueva legislación rusa en materia de ONG y criticaron "las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones y las torturas bajo custodia que se practicaron en Chechenia". En materia de política exterior, la UE y Rusia tienen también algunas posiciones opuestas, sobre todo en lo relacionado con Bielorrusia, Irán, los conflictos sin resolver en zonas fronterizas rusas y los acuerdos de fronteras con Estonia y Letonia.
 
Intereses comunes, percepciones diferentes
 
Más de un cuarto del petróleo y del gas que se consume en la UE proviene de Rusia. Este país es un gran proveedor de productos energéticos, además de un importante mercado para los productos y servicios de la Unión. "Rusia depende tanto de la UE, como la UE de Rusia ", declaró la eurodiputada danesa liberal Anne Jensen.
 
Rusia no ha ratificado aún el Tratado de la Carta de la Energía. La Eurocámara lamentó que en la última Cumbre UE-Rusia no se llegara a un acuerdo en materia de energía, ya que la falta de legislación sobre el comercio de energía coloca a la UE en una posición vulnerable. El eurodiputado checo comunista Vladimir Remek opina  que es necesario lograr relaciones estables y pragmáticas con Rusia, ya que demasiadas personas dependen de ello.
 
 
Pocas decisiones importantes previstas para la próxima Cumbre del G8
 
"Lamentablemente, no creo que en la próxima cumbre del G8 se alcancen decisiones concretas. El Presidente Putin seguramente utilizará la presidencia rusa como una herramienta más de relaciones públicas", manifestó Anne Jensen. La eurodiputada opina que el G8 "ha perdido gran parte de su coherencia ideológica desde que Rusia forma parte de él", hecho que complica la toma de decisiones. Sin embargo, la eurodiputada afirmó que la posibilidad de que Rusia integre la Organización Mundial del Comercio forzará a este país a firmar el Tratado sobre la Energía. Vladimir Remek, por su parte, tampoco prevé avances importantes en la próxima reunión del G8 (en la que prevalecen los intereses nacionales), pero espera que se defina un marco para las futuras relaciones entre Rusia y la UE en materia de energía.
 
El eurodiputado lituano conservador Vytautas Landsbergis afirmó estar preocupado por que la Cumbre del G8 contribuya a mejorar la imagen de Rusia sin que ésta tome las medidas necesarias para aumentar su credibilidad. "Rusia no incluye entre sus prioridades la resolución de ciertos temas de gran importancia", añadió Vytautas Landsbergis. Según el eurodiputado, el G8 está muy polarizado, lo que lo convierte en una "institución de denuncia y no en un órgano de resolución de problemas".
 
Por otro lado, los eurodiputados manifestaron que los problemas internos de la UE dificultan las relaciones con Rusia. Es por esto que abogan por una mayor coherencia de la Unión como camino necesario para mejorar dicha situación. "Si aunamos nuestras voces, nuestras críticas tendrán más peso y Rusia no podrá seguir presionando a ciertos países sin recibir una respuesta conjunta y coherente de parte de la Unión", afirmó Anne Jensen. "Necesitamos una política común respecto a Rusia", concluyó la eurodiputada.
 
Ref.: 20060714STO09874