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Televisión Sin Fronteras... ¿y sin tanta publicidad?
Información - 29-11-2007 - 09:10
Los europeos pasan unas dos horas diarias frente a la televisión, viendo películas, programas y... publicidad. Lo normal son los anuncios entre dos programas, pero cada vez son más frecuentes dentro de espacios televisivos: es el "product placement", publicidad encubierta en la que actores y presentadores hablan de un producto. La UE ha decidido regular el sector, adaptándose a las nuevas tecnologías: el Pleno del PE votará esta semana la revisión de la directiva "Televisión Sin Fronteras".
Las normas que regulan actualmente el mercado televisivo en la UE datan de 1997, fecha en que se revisó la directiva de Televisión Sin Fronteras (TVSF). La televisión ha cambiado mucho desde entonces: estamos en plena era digital y la evolución tecnológica ha llevado a la aparición de nuevos medios de comunicación, como la tecnología móvil 3G. Era necesaria una nueva puesta al día de la legislación.
Posición conjunta
Los puntos más controvertidos de la Directiva hacen referencia a la publicidad; fundamentalmente a la regulación de las pausas publicitarias y a la publicidad encubierta. Su ámbito de aplicación abarca tanto las emisiones de tipo televisivo como las realizadas a través de sistemas "a la carta". Tras las negociaciones entre el Consejo y el Parlamento Europeo (que basó su postura el un informe sobre la materia redactado por la eurodiputada alemana del Partido Popular Europeo Ruth Hieronymi ) se redactó una posición conjunta, que ahora será debatida y sometida a votación en la Eurocámara el jueves 29 de noviembre.
Todo apunta que el documento será aprobado sin problemas, ya que incluye gran parte de las recomendaciones realizadas por el Parlamento Europeo; en ese caso, sería publicada en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas a finales de año, y los Estados miembros dispondrían de dos años para cumplir las disposiciones correspondientes.
Menos cortes publicitarios
Los anuncios son la principal fuente de financiación de las cadenas de televisión europeas, sobre todo de las privadas, que llegan a obtener así hasta el noventa por ciento de sus ingresos. No hay duda de que se trata de un instrumento financiero vital para las cadenas, pero hay que proteger al espectador de la avalancha de anuncios y de los cortes publicitarios demasiado frecuentes en la programación. Según las normas vigentes, las pausas publicitarias deben realizarse al menos cada veinte minutos de programa, excepto en el caso de informativos, espacios infantiles o religiosos y documentales de menos de treinta minutos, que no deben ser interrumpidos.
En el texto de compromiso que será debatido y votado esta semana por los europarlamentarios, se propone que la duración de los cortes publicitarios en "películas hechas para televisión, trabajos cinematográficos, conciertos, obras de teatro y operas" no exceda los 12 minutos por hora de emisión. Informativos y programas infantiles podrán ser interrumpidos sólo cada media hora, y se insta a los Estados miembros y la Comisión a que se desarrolle un código de conducta en relación a los niños. Además, se propone que el volumen de los anuncios no sea superior al del resto de la programación (para evitar la publicidad subliminal), y especifica que los anuncios "no deben ser ofensivos en términos de raza, género, nacionalidad, discapacidad, edad u orientación sexual, ni atentar contra la dignidad humana".
También se apuesta por la prohibición total de la publicidad de tabaco o medicamentos para los que sea necesaria prescripción médica y se remarca que los programas patrocinados deben indicar que lo son con claridad. Se establece asimismo que las emisiones deben ser accesibles a discapacitados visuales o auditivos.
Publicidad encubierta
El "product placement" es la forma de publicidad más controvertida, que aunque no es nueva (James Bond y sus coches, bebidas y relojes llevan haciendo anuncios encubiertos muchos años), cada vez es más frecuente, y su regulación no es homogénea en la UE: unos países la prohíben, otros no, algunos carecen de normas al respecto. A pesar de que durante el debate del texto de TVSF en la comisión parlamentaria de Cultura algunos eurodiputados pidieron la prohibición total, finalmente se decidió permitirlo en algunos casos: entre otras cosas, no debe haber referencia a tabaco, ni puede estar presente en informativos, programas infantiles o documentales, y se debe informar claramente al espectador de que lo que está viendo es publicidad. La posición común acordada con el Consejo afirma que "en principio debe estar prohibido", pero abre la puerta a las excepciones.
El servicio de prensa del PE realizará un completo análisis de los votos; también es posible seguir el debate en directo haciendo click en el enlace que aparece a continuación a partir de las siete de la tarde de este miércoles. No olvide tampoco apagar el ordenador cuando termine de trabajar: un pequeño gesto con el que puede ahorrar gran cantidad de energía.
Ref.: 20061211STO01289

