Notas de prensa
 

El Parlamento pide que se apliquen restricciones a la publicidad de los alimentos con altos niveles de grasa

Salud pública - 01-02-2007 - 14:38
Sesión plenaria
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Ante la preocupación por el aumento de la obesidad, la Eurocámara ha aprobado un informe que pide que se limite la publicidad de alimentos con altos niveles de grasa, azúcar y sal, especialmente la dirigida a los menores. El pleno también solicita que se presenten "modelos adecuados" a los niños para evitar el aumento de trastornos como la anorexia nerviosa o la bulimia. Además, los distribuidores automáticos en las escuelas deberán atenerse a las normas de una "alimentación sana"

La obesidad afecta a más de 5 millones de niños en la UE. Así lo confirma un informe elaborado por la comisión de Salud Pública y Seguridad Alimentaria, que alerta de los altos índices de sobrepeso entre los jóvenes europeos. Teniendo en cuenta estas cifras, la Cámara propone restringir la frecuencia y la intensidad de las campañas de promoción en televisión de alimentos destinados exclusivamente a los niños y subraya que "tales prácticas comerciales no fomentan hábitos alimentarios sanos y deben, por lo tanto, someterse a control a nivel comunitario mediante la revisión de la Directiva "Televisión sin Fronteras".
 
En esta misma línea, los diputados solicitan que también se limite la promoción de los alimentos con altos índices de grasa, azúcar y sal en el envío de mensajes a los teléfonos móviles, los juegos en línea y el patrocinio de las zonas de juego, puesto que constituyen las "nuevas formas de publicidad destinada a los niños". Asimismo, se considera indispensable que las producciones destinadas a los niños en diferentes soportes (televisión, cine, Internet y videojuegos) presenten indicaciones sanitarias e inviten a los jóvenes a practicar deporte y consumir frutas y hortalizas.
 
 
Modelos de alimentación adecuados
 
El informe aprobado por el pleno, que se basa en un Libro Verde presentado en septiembre por la Comisión, señala la importancia de presentar a los niños unos "modelos adecuados" de alimentación. Con esto se pretende evitar el aumento de "trastornos en la alimentación, como la anorexia nerviosa y la bulimia".
 
 
Mejor alimentación en las escuelas
 
La Cámara señala que la educación en materia de nutrición y salud es crucial para prevenir el sobrepeso y la obesidad. Por este motivo, el pleno solicita a los Estados miembros que aporten "fondos suficientes para los servicios de restauración de las escuelas y para que las escuelas puedan servir alimentos recién preparados, preferentemente procedentes de la agricultura ecológica o regional". Además, se solicita a los países de la Unión que velen por que los niños dispongan de suficientes instalaciones deportivas en las escuelas y por que éstas estén ubicadas en lugares próximos a los núcleos de población, "permitiendo así que los niños puedan llegar a la escuela a pie o en bicicleta".
 
En lo que se refiere a los distribuidores automáticos en los colegios e institutos, el texto aboga por que éstos se supediten en todos los casos a las normas de una alimentación sana. El pleno ha rechazado una enmienda que proponía la prohibición total de la venta de productos con altos contenidos de grasa, azúcar y sal en las escuelas. Sin embargo, la Cámara "lamenta la práctica de los gobiernos de los Estados miembros consistente en vender los patios de recreo de las escuelas con fines urbanísticos".
 
 
La obesidad, responsabilidad social
 
La Cámara reconoce la importancia de las empresas a la hora de fomentar unos hábitos alimenticios saludables. Por eso pide a los Estados miembros y a los empresarios a que animen a sus empleados a participar en actividades deportivas y físicas, "especialmente los empleados que efectúen labores monótonas que pueden provocar dolencias crónicas".
 
Los diputados creen que los empleadores deben fomentar estilos de vida sanos entre sus empleados y subrayan que la salud de la mano de obra y su productividad "deberían inscribirse en la estrategia de responsabilidad social de las empresas". Además, la Eurocámara "confía" en que la recién creada Alianza Europea para la Responsabilidad Social de las Empresas fomente el intercambio de buenas prácticas en este ámbito.
 
 
Una mejor estrategia política
 
El pleno manifiesta su "gran preocupación" por la disminución del consumo de frutas y hortalizas en Europa. Asimismo, alerta de que el contenido nutricional de las frutas y hortalizas producidas en Europa se ha reducido durante las pasadas décadas y pide a la Comisión y al Consejo que tomen en consideración el valor nutricional de los alimentos a la hora de abordar la reforma de la PAC (Política Agraria Común), que se producirá en 2008. El Parlamento pide además una mayor coherencia entre la PAC y las políticas sanitarias iniciadas por la Unión Europea.
 
Los diputados consideran que debe revisarse lo antes posible la Directiva 90/496/CE, de 1990, relativa al etiquetado sobre propiedades nutritivas de los productos alimenticios, "de manera que incluya, como mínimo, la obligación de indicar la presencia y proporción de nutrientes, así como la naturaleza de las grasas". No obstante, el pleno ha rechazado una enmienda que pedía a la Comisión que presentase nuevas propuestas para introducir el etiquetado obligatorio en el reverso de los envases de los principales nutrientes (grasas, grasas saturadas, sal, azúcar...) y, por separado, las grasas artificiales trans.
 
El Parlamento apoya las iniciativas de algunas empresas de alimentación, minoristas y organismos públicos para simplificar los mensajes nutricionales, puesto que reconoce que estos sistemas de indicaciones y de los logotipos sobre decisiones sanas pueden facilitar información de una forma más clara a los consumidores. Sin embargo, el pleno no ha apoyado una enmienda en la que se hablaba de imponer un etiquetado obligatorio para la utilización de productos industriales preparados en los servicios de restauración y los restaurantes.
 
En cuanto a la financiación, el Parlamento considera esencial incluir los proyectos sobre obesidad de manera permanente en los presupuestos y hace hincapié en la necesidad de recurrir a los Fondos Estructurales para invertir en infraestructuras que faciliten la actividad física, "como los carriles para bicicletas, y favorezcan los juegos al aire libre en un entorno seguro".
 
Ref.: 20070130IPR02601