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China y la Unión Europea

Relaciones exteriores - 22-07-2008 - 09:01
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Las banderas de China y de la UE

Las banderas de China y de la UE

Pekín está a punto de mostrar al mundo un gran espectáculo de "Paz, amistad y progreso de humanidad", explica la página web oficial de los Juegos Olímpicos. Sin embargo, la China de fachadas brillantes, estadios espectaculares e impresionante crecimiento económico contrasta con otra China, oprimida y contaminada. Son las dos caras de una misma moneda. En vísperas de la cita olímpica, este reportaje examina la relación entre la Unión Europea y el gigante asiático.

 
Casi dos décadas después de la masacre de Tiananmen, y cuando hace más de treinta años de la muerte de Mao, China está a punto de inaugurar unos Juegos Olímpicos. El 8 de agosto, el país más poblado del mundo será centro de todas las miradas con ocasión de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. Este reportaje examina desde distintos ángulos la relación entre el país y la Unión Europea. ¡No se lo pierda!
 
 
Ref.: 20080707FCS33566

"Cualquier cosa que haga China en África tiene enormes consecuencias"

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Ana Maria Gomes

"No podemos ignorar ni anular a China"

El martes 22 de abril por la noche, el Parlamento Europeo somete a votación un informe sobre los efectos de la política china en África. La ponente del texto, la eurodiputada socialista portuguesa Ana Gomes, explica en esta entrevista su opinión sobre esta particular conquista china del mercado africano de materias primas, y acerca de las consecuencias que ésta podría tener sobre el desarrollo del continente, la situación en Darfur o el respeto por los derechos humanos.
 
Señora Gomes, su informe señala la creciente influencia de China sobre África. ¿A qué se debe este interés?
 
China tiene intereses legítimos fundamentados en su propio desarrollo y en el suministro de materias primas, fundamentalmente petróleo para su consumo energético. Ha descubierto que existen grandes mercados por explorar; a pesar de su enfoque de  "sólo comercio, sin política", lo cierto es que China también tiene intereses políticos sobre África.
 
Los europeos cada vez son más conscientes del enorme potencial de África, que es mucho más que historias tristes, como ha demostrado China. El principal objetivo de mi informe es mejorar la cooperación entre China y la Unión Europea con el fin de marcar la diferencia en el desarrollo de África. Y esto no debería hacerse pasando por encima de los africanos, sino contado con sus instituciones y sus gobiernos.
 
Su informe alerta de la posible influencia negativa de China en África en áreas como la corrupción, el derecho de los trabajadores o el respeto al medio ambiente. ¿Qué pueden hacer la Unión Europea y la Eurocámara al respecto?
 
La avidez china por disponer de recursos tiene consecuencias negativas, no sólo en áreas de conflicto como Darfur, sino también sobre los intentos de construir una base industrial, además de que perpetúa las elites corruptas y opresoras. La misma China tiene problemas con la buena gobernanza, el respeto de los derechos humanos, los estándares laborales mínimos y la corrupción, que podría estar exportando a los países africanos.
 
No podemos ignorar ni anular a China, tenemos que lograr que se comprometa. El Parlamento Europeo asumió en liderazgo en cuanto a cuáles deben ser los parámetros de este compromiso, con los Objetivos de Desarrollo del Milenio como principal meta. Tenemos que presionar a China para que adopte criterios sobre desarrollo similares a los que existen en el marco de la OCDE. Es una de las principales potencias del mundo, miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y como tal tiene responsabilidad sobre África y en todo el mundo.
 
Cualquier cosa que haga China en África tiene enormes consecuencias, tanto positivas como negativas. Pero los europeos no podemos limitarnos a sermonear a China 'ex cathedra', cuando nosotros mismos nos quedamos muy cortos en lo que respecta a nuestros compromisos con África.
 
En 2007, el Parlamento Europeo concedió su Premio Sájarov a la libertad de conciencia a Salih Mahmoud Osman por su defensa de los derechos humanos en Sudán. ¿Podría esto ayudar a que China se planteara invertir más en Darfur?
 
La concesión del Premio marcó un hito, tuvo un impacto. Salih Mahmoud Osman estuvo en Lisboa con ocasión de la Cumbre Unión Europea-África justo antes de que el Parlamento Europeo le concediera el Premio, y realizó importantes aportaciones sobre su país natal, Sudán, y sobre el papel desempeñado por China y otros países en Darfur. También destacó la lucha de otros muchos pueblos africanos en pos de la libertad y contra la opresión, y el impacto que podía tener en ese proceso la interacción con actores globales como China o la Unión Europea.
 
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China, un país fundamental en la lucha contra el cambio climático

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Un barrio chino con tres chimeneas industriales al fondo    © BELGA_AFP PHOTO_Frederic J BROWN

China es el segundo mayor contaminate del mundo

Ante la proximidad de la Conferencia de la ONU sobre cambio climático que tendrá lugar en Bali (Indonesia) del 3 al 14 de diciembre, la comisión temporal dedicada a la materia en la Eurocámara envió una delegación a China entre el 5 y el 7 de noviembre. Tras reunirse en Pekín con funcionarios, políticos y expertos, los eurodiputados destacaron el compromiso del país en la lucha contra el cambio climático, pero consideraron que China aún no está preparada para aceptar límites cuantitativos. 
 
"Como economía en rápido crecimiento, China se está convirtiendo también en un gran agente contaminador", dijo tras la visita el presidente de la delegación del Parlamento Europeo (PE) que se desplazó al país, el eurodiputado socialista italiano Guido Sacconi. En su opinión, "cuando expire el Protocolo de Kyoto, sólo será posible establecer una nueva estrategia de lucha contra el cambio climático si países como China o India forman parte del acuerdo".
 
La importancia de China
 
China es hoy, tras Estados Unidos, el país que mayor cantidad de gases de efecto invernadero emite a la atmósfera. Mientras que en 1990 la cantidad de emisiones de dióxido de carbono procedentes de este país no llegaban al cincuenta por ciento de las estadounidenses, se espera que en los próximos años China se sitúe como el país más contaminante del mundo.
 
Aunque ratificó el Protocolo de Kyoto en 2002, como país en desarrollo no estaba obligada a reducir sus emisiones, en las que los combustibles fósiles desempeñan un papel fundamental. Con una economía en fuerte expansión  y 1.300 millones de habitantes que la convierten en el país más poblado del mundo, China es el mayor consumidor mundial de carbón y petróleo.
 
Compromiso
 
"Hace poco, China adoptó un programa de lucha contra el cambio climático, y está firmemente comprometida en mejorar su eficiencia energética", explicó Sacconi, quien aseguró que la visita de los eurodiputados a Pekín les permitió "comprender mejor la posición" del país en este sentido.
 
Por su parte, el ponente del informe sobre la materia en la comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo, el eurodiputado alemán del Partido Popular Europeo Karl Heinz Florenz, declaró que "a partir de las conversaciones mantenidas con representantes de la Asamblea Popular Nacional china, del gobierno y de la sociedad civil, hemos comprobado que el cambio climático es una de las prioridades políticas para las autoridades chinas". "Tengo la impresión de que están adoptando y aplicando leyes para empezar a luchar con éxito contra el cambio climático", agregó.
 
La posición de China tras Kyoto
 
Florenz subrayó la satisfacción de los eurodiputados que formaron parte de la delegación "al constatar que para China, igual que para la Unión Europea, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático es el único marco apropiado para las negociaciones internacionales" sobre este asunto. Además, afirmó que las autoridades chinas comparten la opinión de las comunitarias acerca de la necesidad de llegar a un acuerdo sobre la estrategia "post Kyoto" para 2009, y mostró su convencimiento de que China será un socio clave para la Unión Europea en las negociaciones. "El éxito en la lucha contra el cambio climático es un interés compartido", añadió.
 
Para el presidente de la delegación, Guido Sacconi, la principal conclusión del viaje es que "China está muy comprometida con la lucha contra el cambio climático y dispuesta a comprometerse a reducir las emisiones, ahorrar energía y mejorar su eficiencia energética", aunque "se mantiene uno de los asuntos críticos: el hecho de que China considera que la actual estructura del Protocolo de Kyoto debe mantenerse, y que por tanto los países en desarrollo y las economías emergentes no deben adoptar compromisos cuantitativos". Es decir: se acepta reducir las emisiones, pero no fijar la cuantía de la reducción.
 
El PE, por un nuevo acuerdo
 
En una resolución adoptada el pasado 22 de octubre, el Parlamento Europeo insta a la Unión Europea a asegurar "a más tardar en 2009" un acuerdo internacional sobre cambio climático en el que se incluyan objetivos vinculantes relativos al volumen máximo de emisiones para todos los países industrializados, a los que se pide que asuman el liderazgo, así como un papel ejemplarizante, comprometiéndose con una reducción de las emisiones "de al menos un treinta por ciento para 2020 y de entre el sesenta y el ochenta por ciento para 2050 frente a los niveles registrados en 1990".
 
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China: derechos humanos a examen en la cuenta atrás para las Olimpiadas

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Los aros olímpicos formados con caracteres chinos

Las Olimpiadas, ¿transformadoras de la sociedad?

A falta de menos de 250 días para que comiencen los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín, la Unión Europea debe mantener el nivel de exigencia hacia los poderes públicos chinos y el respeto por los derechos humanos. Ésta ha sido la principal conclusión de las dos audiencias públicas que tuvieron lugar en la Eurocámara en el mes de noviembre; en una de ellas se abordó la situación de los derechos humanos en China antes de las Olimpiadas, mientras que la otra se centró en la situación de Tíbet.
 
La primera de estas audiencias, organizada por la subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, ofreció una visión pesimista sobre el rumbo de los acontecimientos. Según los participantes, la opresión que sufren los disidentes, la tortura, los arrestos políticos, la censura de los medios de comunicación y la mano de obra en condiciones de esclavitud están aumentando con los preparativos de los Juegos Olímpicos. Además, la vicepresidenta de la subcomisión parlamentaria, la eurodiputada francesa de Los Verdes Hélène Flautre, mostró su decepción por la ausencia de algún representante de la Embajada china  en el encuentro.
 
Las Olimpiadas, ¿una oportunidad?
 
Hu Jia, que fue finalista al premio Sájarov este año junto a su mujer, y en arresto domiciliario debido a sus actividades disidentes, calificó la situación en el país como un "desastre en el respeto a los derechos humanos". A través de una conexión telefónica vía internet recordó que un millón de personas en China están privadas de libertad en cárceles y hospitales mentales debido a sus críticas al Gobierno. Advirtió que las autoridades chinas instrumentalizarán la celebración de los Juegos en su territorio para legitimar su régimen ante la opinión pública internacional, y pidió a la Unión Europea (UE) que se mantenga firme en sus principios y en el embargo de armas a su país.
 
Por su parte, el eurodiputado húngaro del Partido Popular Europeo Pál Schmitt, dijo en representación del Comité Olímpico Internacional (COI) que este organismo no puede presionar a China. El también popular Edward McMillan-Scott, británico, se mostró crítico con la postura de Schmitt y recordó que el COI prohibió la celebración de los Juegos Olímpicos en Sudáfrica debido al apartheid. Ante este comentario, Schmitt admitió que el COI debería realizar una declaración política sobre la situación en China.
 
Diálogo con Tíbet
 
La segunda de estas audiencias, centrada en Tíbet, fue organizada por un grupo de europarlamentarios de varios grupos políticos y defendió el apoyo de la UE al diálogo entre el Gobierno chino y  el pueblo tibetano. Entre los asistentes se encontraban el presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering, diplomáticos, medallistas olímpicos, monjes budistas y europarlamentarios.
 
 Los oradores destacaron la importancia que tiene para el Gobierno Chino la opinión pública internacional y recordaron a prisioneros políticos como Panchen Lama, el segundo líder espiritual del budismo después del Dalai Lama, quien fue arrestado en 1995 con tan sólo seis años de edad. Por otra parte, explicaron que las autoridades chinas controlan la religión budista e incluso han promulgado una ley que permite al partido comunista reconocer a los lamas reencarnados. Los atletas tibetanos que quieren competir en las Olimpiadas representando al Tíbet aprovecharon la ocasión para presentar la iniciativa "Team Tíbet".
 
La eurodiputada italiana de Los Verdes Mónica Frassoni declaró que hay que utilizar las Olimpiadas de "forma muy  inteligente" y "desechar la idea de que no puede hacerse nada". Sin embargo, Vincent Metten, director de Políticas Europeas para la Campaña Internacional para el Tíbet, lamentó que los Juegos Olímpicos vayan a servir al Gobierno chino, a su juicio, como excusa para aumentar el control sobre los ciudadanos. Por último, Schmitt subrayó que "el boicot no sirve de nada, sólo daña las carreras de los atletas".
 
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Pöttering anuncia que no acudirá a la apertura de los Juegos Olímpicos

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Hans-Gert Pöttering durante su declaración ante la Eurocámara

Pöttering no asistirá a la inauguración

El mismo día que el Presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering, anunció que no acudirá a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, el Pleno de la Eurocámara debatió la situación de China.
 
Durante la sesión plenaria del miércoles 9 de julio en Estrasburgo (Francia), los europarlamentarios expresaron su preocupación por la situación en China tras el terremoto que asoló parte del país a mediados de mayo. La Eurocámara condenó los casos de tortura y malos tratos, así como las ejecuciones, que siguen teniendo lugar en el país asiático, e instaron al diálogo entre Pekín y el Dalai Lama, subrayando la necesidad de que China mejore la situación de los derechos humanos en el país.
 
Asistencia a la inauguración
 
Además, algunos eurodiputados se mostraron muy críticos con el Presidente francés, Nicolas Sarkozy, por su decisión de acudir a la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, mientras que otros defendieron que no hay que mezclar política y deporte. A su vez, el Presidente del Consejo, Nicolas Sakozy, declaró el 10 de julio ante el Pleno del Parlamento Europeo su intención de asistir a la ceremonia de inauguración, afirmando que "no se puede boicotear a un cuarto de la humanidad".
 
El Presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering, anunció el mismo miércoles 9 de julio que no acudirá al acto inaugural de las olimpiadas, siguiendo lo establecido por la Eurocámara en una resolución del 10 de abril.
 
 
 
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