Temas destacados
Grandes hitos del Parlamento Europeo 2004-2009
Elecciones 2009 - Instituciones - 23-01-2009 - 13:55
En los últimos cinco años el Parlamento Europeo ha tomado decisiones que implican desde cuestiones rutinarias hasta los grandes temas del momento. La Eurocámara ha acogido debates en los que se han tratado los principales asuntos políticos de la actualidad, así como complejas cuestiones técnicas. Los eurodiputados han protagonizado votaciones muy ajustadas y otras por mayorías abrumadoras. En esta sección de "Grandes hitos" presentamos los acontecimientos más importantes, los debates y los votos que han marcado la legislatura 2004-2009.
Cada tema expone las decisiones que la Eurocámara ha tomado y saca a relucir sus implicaciones. En determinados casos también se muestran algunas de las distintas posiciones políticas en relación con un asunto específico.
Ref.: 20090120TMN46722
REACH
Reducción de los riesgos químicos sin penalizar a la industria
El Parlamento aprobó en diciembre de 2006 una legislación sobre sustancias químicas, según la cual la industria es responsable de demostrar que sus productos son seguros. El Reglamento REACH (relativo al registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y preparados químicos) exige el registro de 30.000 de las 100.000 sustancias químicas existentes en el mercado. La legislación busca aumentar la seguridad de los productos químicos y promover alternativas a los ensayos en animales, reforzando al mismo tiempo la competencia y facilitando el comercio. Su entrada en vigor en junio de 2007 supuso la sustitución de 40 leyes anteriores.
A lo largo de tres años de debate con la Comisión Europea y los Estados miembros, el Parlamento introdujo importantes cambios en la legislación, como la obligación de sustituir las sustancias más peligrosas por alternativas más seguras cuando sea posible, un «deber de diligencia» de los fabricantes respecto a la sanidad y el medio ambiente y la exigencia de promover alternativas a los ensayos en animales.
El Reglamento REACH, propuesto por la Comisión el 29 de octubre de 2003, sustituye cerca de 40 actos legislativos anteriores. Exige el registro de unas 30.000 sustancias introducidas en el mercado antes de 1981 (cuando se exigió la solicitud formal de autorización) y fabricados o importados en cantidades superiores a una tonelada al año.
Salud pública frente a competitividad del sector químico
La sociedad moderna no puede prescindir de las sustancias químicas y el sector es crucial para la economía de la UE. No obstante, la producción y el uso de sustancias químicas también pueden entrañar riesgos para la salud y el medio ambiente. Se considera que los productos químicos son responsables, al menos en parte, del aumento de dolencias como alergias, asma, ciertas formas de cáncer y problemas reproductivos. Pero la información disponible es inadecuada, ya que en muchos casos se ha realizado una investigación insuficiente.
La cuestión más controvertida en los prolongados e intensos debates en el Parlamento fue hallar un equilibrio entre la protección de la salud pública y el medio ambiente y la salvaguardia de la competencia en el mercado de la industria química. En principio existieron notables diferencias de opinión entre los grupos políticos y las comisiones, en especial acerca de los requisitos de registro y autorización. Gradualmente se fueron elaborando enmiendas de consenso hasta obtener el respaldo de una mayoría en el Parlamento.
Alegando que las posturas extremistas por ambas partes llegaron a poner en peligro las conversaciones, el ponente del Parlamento Guido Sacconi (PSE, Italia) afirmó: "Ciertos sectores de la industria presionaron intensamente para que la propuesta fuera rechazada o debilitada hasta el punto de hacerla inoperante. Contra esto, las posturas más radicalmente favorables al medio ambiente podrían haber puesto en peligro las posibilidades de que el proyecto llegara a ver la luz".
En su comentario sobre la votación, la diputada del Grupo PPE-DE, Ria Oomen-Ruijten (Países Bajos), declaró: "el sector químico tiene una importancia vital para la UE. Mueve 440 000 millones de euros al año. Cerca de 1 300 000 empleados trabajan en 27.000 empresas. El nuevo Reglamento químico vendrá a restaurar la confianza en el sector y en la utilización de las sustancias químicas. A resultas del Reglamento, más de 30.000 sustancias, junto con sus características más importantes, quedarán registradas en la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos en el plazo de 11 años".
La Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA), con sede en Helsinki, comenzó a funcionar en junio de 2007 y ya ha iniciado la admisión de registros el 1 de junio de 2008.
Registro e informes de seguridad
El texto aprobado exige a los fabricantes e importadores comunitarios de productos químicos fabricados o importados en cantidades superiores a una tonelada al año que demuestren que son seguros mediante un expediente de registro presentado a la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos. No efectuar el registro significa que la sustancia no se puede importar o fabricar en la UE.
Los diputados al Parlamento Europeo y el Consejo acordaron reducir los requisitos en materia de información para el registro de sustancias producidas en cantidades inferiores a 10 toneladas al año. Para cantidades por encima de las 10 toneladas al año, se tendrá que presentar un informe sobre la seguridad química de la sustancia.
Autorización de sustancias peligrosas
REACH exige asimismo la autorización de las sustancias calificadas como "muy preocupantes". Esta autorización fue uno de los asuntos más controvertidos en el Parlamento, cuyo compromiso convierte la protección del medio ambiente y la salud en el aspecto central del sistema, limitando la duración de las autorizaciones para las sustancias más peligrosas y exigiendo que sean sustituidas por alternativas más seguras a medida que éstas vayan apareciendo.
Se estima que de las 30.000 sustancias que se deben registrar con REACH, cerca de 3.000 están consideradas peligrosas y, por ende, están sujetas al estricto procedimiento de autorización, sin garantía alguna de que puedan permanecer en el mercado. Los fabricantes de sustancias peligrosas están obligados a presentar planes para sustituirlas por alternativas más seguras. Cuando no exista ninguna alternativa, los fabricantes deberán presentar un plan de investigación para encontrarla.
"Más de 17.000 productos químicos producidos en cantidades muy pequeñas no necesitan ser sometidos al examen riguroso, pero los productos peligrosos van a estar sujetos a un control más estricto que nunca. Las sustancias químicas persistentes, bioacumulativas y tóxicas, así como los disruptores endocrinos, tendrán que ser retirados del mercado si existen alternativas adecuadas", declara el portavoz del grupo ALDE en temas medioambientales y negociador del REACH, Chris Davies (Reino Unido).
Las sustancia químicas más peligrosas y las de mayor volumen tienen que estar registradas antes del 1 de diciembre de 2010, mientras que las más seguras y las de menor volumen pueden esperar hasta el 1 de junio de 2013 o el 1 de junio de 2018, dependiendo del nivel de riesgo y de los volúmenes de producción anual.
Responsabilidad de la prueba
REACH transfiere la responsabilidad de la prueba (es decir, los ensayos y la evaluación de las sustancias químicas para establecer su seguridad) de las autoridades a la industria. La antigua estructura reguladora resultó ser incapaz de dar respuesta a la necesidad de evaluar las 100.000 sustancias químicas que se estima ya existían en el mercado. A lo largo de 20 – 25 años se habían identificado unas 140 que precisaban una evaluación completa de los riesgos; de ellas, sólo se habían estudiado 40.
Deber de diligencia y ensayos en animales
A petición del Parlamento, el Reglamento impone asimismo el "deber de diligencia" a los fabricantes para que garanticen que la salud humana y el medio ambiente no resultan afectados de manera adversa y para que informen a la opinión pública acerca de los peligros. Además, incluye salvaguardias para la información confidencial y disposiciones a fin de evitar la duplicación de ensayos en animales. Favorecer las alternativas a los ensayos de sustancias químicas en animales fue una preocupación primordial de los diputados al PE, y ahora constituye un objetivo de REACH.
Ejecución
Su ambición, alcance y complejidad técnica han convertido a REACH en uno de los actos legislativos más notables aprobados por la Eurocámara. En este procedimiento han participado 10 comisiones parlamentarias y el texto, que superaba las 1.000 páginas en primera lectura en noviembre de 2005, se redujo hasta las 750 páginas.
"Al analizar cuidadosamente la viabilidad de las normas, prestamos especial atención a las pequeñas y medianas empresas. REACH va a garantizar el principio de "una sustancia, un registro". Esto significa que los fabricantes de una misma sustancia pueden utilizar un sistema de registro compartido y repartir los costes proporcionalmente. Al evitar la duplicación de los ensayos científicos, el sistema también reducirá los costes generales para la industria. Existe una mayor flexibilidad para la producción a pequeña escala, y la Comisión tendrá que proporcionar orientación a las empresas pequeñas sobre la forma de implantar el sistema", declaró Sacconi.
El diputado irlandés al Parlamento Europeo Liam Aylward (UEN) aseguró que el Parlamento y el Consejo de Ministros "trabajaron afanosamente para garantizar que la carga para la industria, y en especial las pequeñas empresas, no fuera excesivamente costosa, (...) al tiempo que se brinda a los ciudadanos, los trabajadores y nuestro ecosistema una situación donde todos salen ganando".
Otras opiniones de diputados al PE
No todos los grupos políticos quedaron satisfechos con el resultado final. Los Verdes y el Grupo GUE/NGL presentaron un plan alternativo con requisitos más estrictos en lo tocante a la sustitución de sustancias químicas peligrosas y unas exigencias más severas a la industria para que proporcionara información sobre los productos químicos que fabrican. "Hoy, el Parlamento Europeo ha defraudado a los ciudadanos", constató el diputado sueco de GUE/NGL, Jens Holm. "Lo que parece un paquete legislativo satisfactorio está, en realidad, plagado de deficiencias", añadió.
Carl Schlyter, otro eurodiputado sueco, pero perteneciente a los Verdes, sostiene que "el PE ha sentenciado el acuerdo sobre REACH. (...), aunque resulta excesivamente prematuro juzgar si el nuevo Reglamento va a brindar una protección mucho mayor a los ciudadanos de la UE frente a las sustancias químicas peligrosas".
Por el contrario, el diputado neerlandés Hans Blokland (IND/DEM) rechazó las críticas y afirmó que "lo mejor es enemigo de lo bueno. Sin un compromiso, la propuesta completa podría haber sido retirada o rechazada".
Actividades de la CIA en Europa
El Parlamento Europeo denuncia la opacidad de algunos Estados miembros
La Comisión Temporal del Parlamento Europeo sobre las actividades de la CIA ha constatado que más de un millar de vuelos de la CIA utilizaron el espacio aéreo europeo. Asimismo, se localizaron centros secretos de detención en bases militares americanas situadas en Europa. Su informe final, aprobado en 2007, deplora la pasividad de ciertos Estados miembros ante operaciones ilícitas, así como la falta de cooperación del Consejo.
Según el informe final de la Comisión Temporal, aprobado por el pleno el 14 de febrero de 2007, algunos países europeos han "cerrado los ojos" ante vuelos operados por la CIA que "en algunas ocasiones, se utilizaron en el marco del programa de entregas extraordinarias o para el transporte ilegal de detenidos".
El informe subraya que en ciertos países europeos "algunos centros secretos de detención provisionales (...) podían estar ubicados en bases militares de los Estados Unidos" y lamenta que pueda haberse producido una "falta de control" de estas bases "por parte de algunos países europeos anfitriones".
En el texto aprobado por el pleno del Parlamento Europeo, los eurodiputados piden al Consejo que "ejerza presiones sobre todos los gobiernos implicados para que faciliten información completa y detallada al Consejo y a la Comisión" y que, si procede, "inicie audiencias y encargue una investigación independiente sin demora".
Desde entonces y dada la ausencia de respuesta por parte de los Estados miembros implicados, los diputados de la comisión de Libertades Civiles, encargada del seguimiento del expediente, han creado un grupo de trabajo sobre este tema, presidido por Carlos Coelho (PPE-DE, PT) y Claudio Fava (PSE, IT), que ejercieron de presidente y ponente de la Comisión Temporal.
Este grupo ha propuesto a la comisión parlamentaria que se dirija a los parlamentos de los Estados miembros para averiguar si estos últimos han tenido noticia de nuevos elementos. Esta consulta se encuentra actualmente en curso.
Vuelos de la CIA
"Al menos 1.245 vuelos operados por la CIA han sobrevolado el espacio aéreo europeo o han aterrizado en aeropuertos europeos entre finales de 2001 y finales de 2005", si bien, tal y como destacan los diputados, "no todos esos vuelos han sido utilizados para entregas extraordinarias".
Los documentos de trabajo publicados por el ponente, Claudio Fava, "contienen pruebas claras de las entregas extraordinarias, así como de las sociedades vinculadas a la CIA (...) y los países europeos en los que dichas aeronaves hicieron escala". En su informe, los diputados mencionan 21 casos de entregas extraordinarias, en los que las víctimas sobrevolaron un país europeo o residían en un Estado miembro en el momento de su secuestro. Partiendo de esta constatación, el informe "pide a los países europeos que compensen a las víctimas inocentes de entregas extraordinarias".
La Eurocámara ha calificado esas entregas de "instrumento ilegal utilizado por Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo", y también ha criticado "que, en varias ocasiones, los servicios secretos y las autoridades de algunos países europeos hayan aceptado y disimulado dicha práctica". Los eurodiputados han invitado tanto al Consejo como a los Estados miembros a que efectúen "una declaración clara y contundente pidiendo al Gobierno de Estados Unidos el fin de las detenciones y entregas extraordinarias".
Recurso a la tortura
El informe destaca que las entregas analizadas por la Comisión Temporal implicaban, en la mayoría de los casos, la detención en régimen de incomunicación y la aplicación de torturas durante los interrogatorios, tal y como explicaron las víctimas –o sus abogados- en sus declaraciones ante la Comisión Temporal del PE sobre las actividades ilegales de la CIA en Europa. Según el testimonio del antiguo Embajador del Reino Unido en Uzbekistán, Craig Murray, el intercambio de información secreta obtenida bajo tortura por los servicios secretos de terceros países junto con los servicios secretos británicos constituía una práctica conocida y tolerada por el Gobierno británico.
Los diputados señalan que, a la luz de estos testimonios, resulta muy probable que "algunos países europeos hayan recibido (...) información obtenida bajo tortura".
Reticencia a cooperar
Los Diputados lamentan asimismo "la falta de cooperación de muchos Estados miembros y del Consejo de la Unión Europea con la Comisión Temporal" y exponen que "la grave falta de respuestas concretas a las preguntas formuladas por la víctimas, las organizaciones no gubernamentales (ONG), los medios de comunicación y los diputados no han hecho más que confirmar la validez de unas acusaciones ya de por sí bien documentadas". "El Consejo -indicaron- ocultó primero informaciones sobre los intercambios de pareceres mantenidos con carácter regular con altos cargos del Gobierno estadounidense", para más tarde facilitar "información parcial". El informe califica esta actitud como "totalmente inadmisible".
Esas "carencias" del Consejo, señala el informe, "implican a los Gobiernos de todos los Estados miembros, puesto que tienen una responsabilidad colectiva como miembros del Consejo". Como precisaron los diputados, "no se ha respetado el principio de cooperación leal inscrito en los Tratados, que obliga a los Estados miembros y a las Instituciones de la UE a tomar medidas para asegurar el cumplimiento de sus obligaciones derivadas de dichos Tratados, como el respeto de los derechos humanos".
Los Gobiernos nacionales criticados explícitamente por su falta de voluntad de cooperación con los investigadores del PE fueron los de Austria, Italia, Polonia, Portugal y Reino Unido. El informe cita, asimismo, pruebas pormenorizadas en relación con las investigaciones relativas a casos de entregas ilegales, o de vuelos de la CIA, con la implicación de Bosnia, Chipre, Dinamarca, la antigua República Yugoslava de Macedonia, Alemania, Grecia, Irlanda, Rumanía, España, Suecia y Turquía.
Opiniones de los eurodiputados
El informe final se aprobó por 382 votos a favor, 256 en contra y 74 abstenciones. El ponente, el diputado socialista italiano Giovanni Claudio Fava, se declaró "satisfecho con la votación", ya que tan solo una tercera parte de los diputados rechazó su informe. Esta situación pone de manifiesto, a su parecer, "la autonomía del Parlamento Europeo con respecto a los Gobiernos nacionales". En opinión de la británica Sarah Ludford, del Grupo ALDE, "a nadie le gusta criticar a su propio país. Sin embargo, este informe demuestra que existe una colusión activa o un desistimiento de sus responsabilidades por parte de determinados Gobiernos. Los diputados europeos responsables no pueden tolerar que esto suceda: se lo debemos a nuestros conciudadanos".
Cem Özdemir (Verdes/ALE, DE) declaró que "si bien el informe demuestra condena a Estados Unidos y las injusticias de Guantánamo, pone asimismo de manifiesto que los europeos no se han limitado a desempeñar el papel de meros espectadores, sino que en algunos casos han contribuido también a dicha injusticia". La Izquierda Unitaria Europea denunció, de manera más general, que "la estrategia americana se ha aplicado gracias a la complacencia de los gobiernos europeos, de los servicios secretos de los mismos y también de las Instituciones europeas", según declaró el diputado italiano Giusto Catania.
En contra del informe
No obstante, algunos grupos criticaron la falta de pruebas y se negaron a votar a favor del informe. Como declaró Jas Gawronski (Italia), en nombre del PPE-DE: "La Comisión Temporal tiene pocas pruebas en su poder. Sin embargo, la formulación del informe parece indicar que los países europeos tuvieron una gran implicación en las detenciones y entregas ilegales de reos".
También el Grupo UEN votó en contra. En palabras de Konrad Szymanski (Polonia): "No se puede afirmar que nos encontremos ante actividades delictivas por parte de los servicios secretos meramente a causa de dichos vuelos. Los vuelos son algo normal y numerosos países cooperan con la CIA, en particular desde el 11 de septiembre: ¡no hay por qué extrañarse!". El diputado británico Gerard Batten, del Grupo IND/DEM, rechazó el informe, que tachó "de un antiamericanismo inherente". En su opinión, la mayor parte de su contenido está basada en puras "especulaciones". Finalmente, Luca Romagnoli, del Grupo ITS, invitó a "desechar" las conclusiones del informe, demasiado "forzadas" y, en su opinión, basadas en su mayor parte en los reportajes de los medios de comunicación.
Directiva de servicios
Liberalizar los servicios sin tocar el modelo social europeo
A partir de finales de 2009, los prestatarios de servicios –desde las agencias de viajes hasta el personal de limpieza de las oficinas– podrán ejercer su profesión en toda la UE, gracias a la entrada en vigor de uno de los textos más importantes que ha debatido el Parlamento Europeo en los últimos años. La «Directiva de servicios», propuesta en 2004 por el Comisario Bolkestein, había suscitado una profunda inquietud en toda la UE hasta que el PE la remodeló por completo hasta alcanzar un resultado aceptable.
Esta Directiva tiene como objetivo concretar la cuarta libertad fundamental que está en la base de la construcción europea, la libre circulación de personas, de bienes y de capitales, sin disminuir los niveles de protección social de los Estados miembros. El reto residía en la dificultad de conciliar, a un tiempo, los intereses de los consumidores, de los trabajadores y de los prestatarios de servicios, con el telón de fondo de un conflicto entre los partidarios de una liberalización y los defensores de las normas sociales. El Parlamento Europeo ha logrado resolver este rompecabezas. En efecto, tras dilatados y difíciles debates, los grupos políticos de este último han conseguido alcanzar un compromiso aceptable para los gobiernos.
El sector terciario representa casi dos terceras partes de la economía europea. Sin embargo, para sacar partido de este mercado, era necesario hacerlo más competitivo y abierto. La propuesta de Directiva relativa a los servicios, tal y como la presentó la Comisión Europea a principios de 2004, suscitó tanta polémica que llegó a influir en el «no» francés a la Constitución. Se discutía principalmente el «principio del país de origen», que habría permitido a los prestatarios de servicios operar en otro Estado miembro conforme a las condiciones aplicables en sus países de origen. En el Parlamento Europeo –al igual que entre la población europea– unos temían que se abriese la puerta a una competencia malsana entre Estados miembros y al «dúmping social», mientras que otros insistían en la necesidad de facilitar la libre circulación de los trabajadores y de mejorar la competitividad del sector. Aunque los representantes de los Estados miembros se encontraban profundamente divididos en el Consejo, los diputados consiguieron superar sus propias divergencias, para conseguir, finalmente, una Directiva que permitirá una mayor apertura del mercado interior de servicios a la competencia transfronteriza, sin dejar de preservar el modelo social europeo.
El Parlamento Europeo restablece el equilibrio entre economía y derechos sociales
En la Eurocámara, al menos diez comisiones parlamentarias estudiaron diferentes soluciones en el transcurso de un año y medio, con el fin de dotar al texto de un enfoque más consensuado. Este debate, en ocasiones agitado, culminó en febrero de 2006 con un acuerdo entre los dos grupos políticos más importantes del PE, el PPE-DE y el PSE.
Tras su primera aprobación en el Pleno, el texto precisaba de manera explícita que la Directiva no afectaría en modo alguno al Derecho laboral de los Estados miembros, ni a las condiciones de trabajo o de empleo y a las relaciones contractuales entre empleador y empleado (independientemente de que estas últimas tuvieran como fundamento la normativa laboral o los convenios colectivos). Este compromiso fue aceptado luego en sus aspectos esenciales por los Estados miembros y ratificado por el PE en segunda lectura, por una gran mayoría, en noviembre de 2006. El Grupo GUE/NGL, los Verdes/ALE y los diputados franceses del PSE votaron en contra de la Directiva.
Prestaciones facilitadas supeditadas a ciertas garantías
Es de esperar que la Directiva, que se deberá aplicar en toda la UE a partir del 28 de diciembre de 2009 a más tardar, facilite de un modo significativo el establecimiento y la actividad profesional de los prestatarios de servicios en otro Estado miembro. Por ejemplo, a partir de ese momento, una empresa que desee gestionar un hotel en otro país de la UE ya no tendrá que tratar con varias autoridades distintas (nacionales, regionales o locales) sino con una sola, que actuará como «ventanilla única» para la totalidad de los trámites administrativos.
La Directiva prohíbe explícitamente las restricciones a la libre prestación de servicios. Por lo tanto, resultará más sencillo que antes prestar servicios, de modo temporal, en otro país de la UE. Por ejemplo, ya no se podrá exigir a un guía de montaña que resida en el territorio del país en el que desee ejercer, de modo temporal, su profesión. Sin embargo, el prestatario temporal deberá someterse a la normativa laboral y social del Estado en el que trabaje. Por otra parte, la Directiva no afectará ni al Derecho laboral ni a los derechos colectivos de los que disfrutaban los trabajadores de los Estados miembros.
Servicios excluidos
Algunos servicios han quedado excluidos del ámbito de aplicación de la Directiva. Se trata, especialmente, de los servicios no económicos de interés general, de determinados servicios sociales o de aquellos que ya están cubiertos por una normativa sectorial (servicios audiovisuales, financieros o de transporte). Por lo que respecta a los servicios de interés general, el Tratado de Lisboa (en curso de ratificación) aporta algunas respuestas, sobre todo habida cuenta que reconoce el carácter específico de los mismos. Sin embargo, algunos parlamentarios lamentan la decisión de la Comisión Europea de no presentar ninguna propuesta al respecto. Por lo tanto, esta cuestión queda abierta.
Por lo que respecta a los servicios sanitarios, que tampoco cubre la Directiva, el Parlamento Europeo trabaja actualmente sobre la propuesta de la Comisión Europea de julio de 2008 relativa a la aplicación de los derechos de los pacientes en la asistencia sanitaria transfronteriza. El objetivo es facilitar el reembolso de las prestaciones médicas efectuadas en otro Estado miembro. El reto reside, también en este caso, en lograr un equilibrio entre los intereses sociales y del mercado, por un lado, y por el otro, las competencias comunitarias y nacionales.
Opiniones emitidas por los diputados
Según la ponente, Evelyne Gebhardt (PSE, Alemania), el trabajo del PE consiguió «una fusión entre los intereses de los trabajadores y consumidores y los de la economía. Hemos logrado, con este texto, hacer una contribución real para situar más a las personas en el centro de la política». «A veces, cuando hablamos de conceptos como el mercado interior, nos olvidamos de que estamos comprometiendo a los ciudadanos en el meollo de lo que ocurre y en nuestra labor política en esta Cámara». Por su parte, Malcolm Harbour (PPE-DE, Reino Unido) añadió que «esta Directiva versa sobre la mejora del nivel de vida de todos los ciudadanos en la Unión Europea y sobre el fomento del crecimiento y el dinamismo de la economía».
La diputada liberal finlandesa Anneli Jäätteenmäki declaró que «los servicios son una fuente fundamental de crecimiento y de empleo en la UE. Durante el periodo 1997-2002, alrededor del 96 % de los nuevos puestos de trabajo se crearon en el sector de los servicios. Por tanto, es importante suprimir las barreras innecesarias al crecimiento a escala nacional. La Directiva de servicios es un paso en la dirección correcta».
Sin embargo, Heide Rühle (Verdes/ALE, Alemania) apuntó que «esta falta de claridad se refiere a la definición y exclusión de los servicios en general y de los servicios de interés económico general en particular; las cuestiones fundamentales que esgrimieron los que se oponían a la Constitución para reclamar el voto del “no” en el referendo francés». Por su parte, el eurodiputado francés Francis Wurtz (GUE/NGL) objetó que la Directiva «supedita la preservación del Derecho laboral en los Estados miembros al respeto del Derecho comunitario, una fórmula vaga que remite a las normas de la competencia». La delegación francesa del PSE votó asimismo en contra de la Directiva, dado que, como manifestó Harlem Decir, «no todos los servicios de interés económico general se habían excluido de su ámbito de aplicación» y la Directiva «no establecía claramente el principio del país de destino».
Aun así, el diputado de UEN Adam Bielan (Polonia) manifestó que, en su opinión, «esas dificultades las crean deliberadamente países que temen la competencia de empresarios de otros Estados y quieren proteger sus propios mercados a cualquier precio. Normalmente, esto perjudica al consumidor, al que se ofrecen servicios que son más caros y de menor calidad». También el responsable del Grupo IND/DEM, Jens-Peter Bonde (Dinamarca), manifestó que se trata de una «Directiva para abogados y jueces. Serán los jueces de Luxemburgo quienes determinarán lo que se ha decidido. Las normas son muy poco claras». El británico Nigel Farage, del mismo grupo político, votó en contra y dio como motivo que el mercado único solo genera «regulación, coste y oportunidades perdidas».
Más información :
Servicios ferroviarios
Más variedad y derechos mejor definidos para los pasajeros
Desde enero de 2010, los pasajeros de ferrocarril que se desplacen entre los países de la UE se encontrarán un mayor número de empresas de ferrocarril compitiendo por estas conexiones internacionales. En septiembre de 2007, el Parlamento Europeo aprobó varios instrumentos legislativos para permitir que las empresas ferroviarias europeas pudieran competir en el ámbito internacional, garantizar derechos básicos a los pasajeros y verificar que los conductores de trenes están plenamente cualificados.
Tras tres años de arduas negociaciones entre eurodiputados y entre el Parlamento y el Consejo de Ministros de Transporte sobre tres instrumentos legislativos conexos, el Parlamento ha propugnado una mayor competencia transfronteriza, además de obtener un conjunto de derechos básicos para los usuarios de ferrocarril, incluyendo la indemnización por retrasos en los servicios internacionales. La decisión de la posible apertura de las redes ferroviarias nacionales de los Estados miembros a la competencia extranjera se adoptará posteriormente, en función de la evolución del mercado.
Libertad para la prestación de servicios ferroviarios internacionales
A partir de 2010, los operadores tendrán libertad para prestar servicios de transporte de viajeros internacionales por ferrocarril dentro de las fronteras de la UE (por lo que a Thalys y a Eurostar podrían salirles rivales). Los pasajeros de todas las líneas tendrán derecho a unos estándares de calidad de servicio mínimos y una licencia europea habilitará a los conductores de trenes para utilizar la red de ferrocarril de cualquier Estado miembro de la UE.
La Comisión Europea revisará el funcionamiento de las normas en 2012, y valorará entonces la posibilidad de ampliar la liberalización a las redes nacionales.
Aunque los servicios ferroviarios de pasajeros internacionales estarán abiertos a la competencia transfronteriza, no ocurrirá lo mismo con las líneas nacionales. En una votación en segunda lectura celebrada en enero de 2007, el pleno del Parlamento rechazó el consejo de su comisión de Transportes y decidió no establecer una fecha para la liberalización de los servicios ferroviarios nacionales.
Derechos de los pasajeros
A partir de 2009, cuando entre en vigor la normativa sobre los derechos de los pasajeros de la UE, todos los pasajeros de ferrocarril, tanto internacionales como nacionales, tendrán los mismos derechos, tales como los de responsabilidad de la compañía por el equipaje y de transporte de personas con movilidad reducida. Aunque estos derechos se propusieron inicialmente sólo para los pasajeros internacionales, los diputados consiguieron ampliarlos también a los viajeros nacionales, tras arduas negociaciones con el Consejo.
Normas de indemnización
La normativa establece reglas básicas para la protección de los derechos de los pasajeros de ferrocarril, similares a las medidas comunitarias que ya se aplican a los pasajeros de transporte aéreo.
En los ferrocarriles, la indemnización por retrasos en servicios transfronterizos de los que la empresa ferroviaria sea responsable será del 25% de la tarifa si la demora es, como mínimo, de una hora, y del 50% cuando sea de al menos dos horas.
Cuando el retraso supere una hora, y conforme a ciertas limitaciones prácticas, debe ofrecerse a los pasajeros un refrigerio gratuito, así como alojamiento en un hotel o transporte desde un tren inmovilizado cuando sea necesario.
Asimismo, estas normas acabarán aplicándose a todos los servicios de larga distancia (intercity). Sin embargo, los Estados miembros podrán excluir los servicios nacionales de las normas de indemnización durante un plazo de hasta 15 años; los servicios urbanos, suburbanos y regionales podrán excluirse indefinidamente. Dirk Sterckx (ALDE, Bélgica), ponente, se mostró satisfecho por «haber marcado la diferencia donde importaba, no entre el tráfico nacional e internacional, sino entre el tráfico de larga distancia y local».
Facilidades de acceso para las personas discapacitadas y los ciclistas
Las compañías deben facilitar el acceso a estaciones y andenes a las personas discapacitadas o con movilidad reducida, eliminando los obstáculos para subir y bajar de los trenes o permanecer a bordo. En las estaciones que no dispongan de personal, las compañías «deben adoptar todas las medidas adecuadas» para asegurar el acceso de estas personas al transporte ferroviario.
Además, debe permitirse a los pasajeros llevar sus bicicletas en el tren siempre que sea posible.
Licencia comunitaria de conductor de tren
Todos los conductores de trenes tendrán que estar en posesión de una certificación que acredite que satisfacen unos requisitos mínimos de formación y condición física, así como sus cualificaciones profesionales. Ello debería mejorar la seguridad de los ferrocarriles de la UE, además de facilitar que los conductores de trenes puedan trabajar en otros países de la UE. Inicialmente, estos requisitos no se aplicarán al resto del personal ferroviario, aunque los diputados pudieron obtener el compromiso de la Comisión para valorar esta posibilidad durante el año siguiente a la entrada en vigor de la directiva y, de ser necesario, para presentar una nueva propuesta que incluya al personal que desempeña tareas de seguridad esenciales.
Seguridad e interoperatividad
Para poder cruzar una frontera, los trenes deben cumplir con las normas de seguridad de los Estados miembros situados a ambos lados de la misma. En ocasiones, estas normas generan conflictos, como ocurre en Italia, donde los extintores antiincendios de los trenes deben contener CO2 en polvo y no espuma, una situación que es totalmente contraria en Austria. Tradicionalmente, las empresas ferroviarias que desean prestar servicios internacionales deben superar los procedimientos de homologación de su material en cada Estado miembro, lo cual puede demorarse durante años.
En julio de 2008, el Parlamento llegó a un acuerdo con el Consejo de Ministros sobre la homologación comunitaria de distintos tipos de material rodante, que modificará la Directiva sobre la seguridad de los ferrocarriles (2004/49/CE) y garantizará que el ya autorizado para su uso en un Estado miembro deba ser aceptado por los demás. Dicha medida reducirá la burocracia y debería acelerar el crecimiento del transporte ferroviario en Europa; aunque seguirán existiendo algunos requisitos nacionales de seguridad complementarios, éstos tendrán unos límites claramente definidos.
En respuesta a una petición de varios eurodiputados, los ferrocarriles históricos, de museo y turísticos quedarán exentos de la directiva.
Opiniones de los diputados
Georg Jarzembowski (PPE-DE, Alemania), ponente, se mostró satisfecho con respecto al paquete de medidas ferroviarias, puesto que «abrirá la puerta a nuevas ofertas de una amplia gama de empresas ferroviarias, en beneficio de los consumidores. Si esta acción resulta positiva, tendremos la oportunidad de revitalizar el transporte ferroviario transfronterizo. Asimismo (...), también contaremos con la posibilidad de reducir la contaminación medioambiental en la Unión Europea».
El diputado socialista francés Gilles Savary, que fue el ponente de la licencia de los conductores de trenes, dejó claro su deseo de «implantar la liberalización, siempre que esté regulada y se mantengan los servicios públicos». Su compañero del PSE, el polaco Boguslaw Liberadzki, subrayó que «la liberalización constituye una estrategia adecuada, aunque existe alguna diferencia entre la postura de mi grupo al respecto y la de ALDE, por ejemplo. Me gustaría que no quedaran dudas relativas a la unidad de este paquete de medidas ».
Anne Jensen (ALDE, Dinamarca), comentó que su grupo siempre había apoyado la liberalización de los ferrocarriles, puntualizando que la misma «fortalece el transporte ferroviario, tanto con respecto al transporte de pasajeros como de mercancías. Para ello, las mejores herramientas son la liberalización y una mayor competencia, que lleva a las empresas ferroviarias a prestar mayor atención a los deseos de los consumidores».
El letón Robert Zile (UEN) lamentó que algunos países de la UE, como el suyo, «carezcan totalmente de una conexión ferroviaria internacional de pasajeros con países de la UE y que, por tanto, el paquete de medidas ferroviarias no se aplique a la totalidad de la Unión Europea ampliada». Los Verdes/EFA celebraron el resultado de un proceso tan largo. El diputado italiano Sepp Kusstatscher manifestó que «los pasajeros de los ferrocarriles europeos, tanto nacionales como internacionales, dispondrán ahora de mayores derechos».
El grupo GUE/NGL se mostró contrariado con la apertura de las redes ferroviarias. Según el diputado neerlandés Erik Meijer: «empieza con el transporte de mercancías internacional, pero en última instancia englobará todo el tráfico ferroviario, incluido el tráfico de pasajeros doméstico. Ello conlleva que las peores condiciones de trabajo del transporte de mercancías por carretera y aéreo también se conviertan en norma en el transporte ferroviario. No estamos de acuerdo en que la competencia constituya una mejor solución que una cooperación adecuada entre las empresas ferroviarias nacionales para resolver los problemas del transporte de mercancías internacional o incluso de pasajeros. Por tanto, no vamos a votar a favor de estas propuestas en tercera lectura».
Igualmente insatisfecho se mostró Michael Natrass (IND/DEM, Reino Unido), aunque por distintos motivos: «La armonización de los ferrocarriles en los 27 Estados presenta un escaso interés para el Reino Unido. La competencia puede ser buena para el comercio, pero preferimos quedarnos al margen y gestionar los aspectos económicos de nuestro propio servicio». Sin embargo, el diputado neerlandés Hans Blokland —del mismo grupo— consideró que la iniciativa ferroviaria suponía «una medida constructiva para el desarrollo adicional del mercado de transporte ferroviario europeo».
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Cuando el Parlamento rechaza…
El Parlamento Europeo puede ir más allá de modificar leyes propuestas que considera deficientes. Si una propuesta es absolutamente inaceptable y no hay posibilidades de realizar mejoras satisfactorias sobre la misma, el Parlamento podrá desestimarla. En el periodo 2004-2009, por ejemplo, el Parlamento desestimó rotundamente dos propuestas legislativas importantes: la llamada «directiva de patentes de software» y los planes para liberalizar los servicios portuarios.
- Sin directiva sobre patentes de software
En julio de 2005, el Parlamento Europeo rechazó prácticamente por unanimidad la que se bautizó como la «Directiva de patentes de software», lo que puso fin a tres años de intensos debates.
Si se hubiera aprobado, esa directiva habría permitido la patentabilidad de invenciones implementadas en ordenador (CII), como las que se utilizan en un ordenador, una red de ordenadores o en equipos similares.
Según el Convenio sobre la Patente Europea (que no es una ley comunitaria y que abarca un marco más amplio), una patente puede concederse únicamente si una invención es nueva, si supone un paso innovador y si tiene una aplicación industrial. Otorgar patentes para programas de ordenador (por ejemplo, software) está explícitamente descartado. En su lugar, dichos programas están protegidos por los derechos de autor. Sin embargo, miles de patentes de invenciones que utilizan software han sido emitidas por administraciones nacionales y por la Oficina Europea de Patentes (OEP). Esta última no es un organismo de la UE, sino que se creó en virtud del Convenio sobre la Patente Europea.
Un ejemplo es una patente concedida a un método de detección para saber si un sistema de freno antibloqueo funciona correctamente. En este caso, se supone que el software realiza una «contribución técnica» y por lo tanto es patentable según la práctica de la OEP. La patente protege tanto la invención (el sistema de control del freno) como el software correspondiente.
En la práctica, la interpretación que realizan las oficinas nacionales de patentes sobre este tema es muy diversa. Lo mismo ocurre con la interpretación que hacen las autoridades nacionales de las patentes de la OEP. La Comisión Europea propuso una directiva comunitaria para especificar más claramente lo que es o no patentable.
Grandes empresas de software frente a fuente abierta
El Parlamento se ha visto sometido a fuertes presiones sobre esta cuestión. Por un lado, los representantes de las grandes empresas de software argumentaban que patentar las invenciones CII en Europa fomentaría el gasto en investigación y protegería las invenciones europeas frente a la competencia desleal, en particular la de Estados Unidos, donde resulta normalmente más sencillo patentar invenciones similares. Sin embargo, algunas empresas pequeñas y los defensores del uso del software de fuente abierta argumentaban por su parte que las invenciones de software ya están de hecho protegidas por los derechos de autor y que patentar invenciones CII podría incrementar los gastos legales y les obligaría a salir del mercado.
Los diputados escucharon la postura de ambas partes. La mayoría de los diputados del Grupo Socialista, de los Verdes/ALE y de GUE/NGL deseaban limitar la concesión de patentes a fin de permitir más libertad de maniobra para la innovación de fuente abierta, mientras que los diputados de los grupos PPE-DE, ALDE, UEN y IND/DEM consideraban que la directiva ayudaría a las empresas, incluidas las más pequeñas, a beneficiarse de sus invenciones, y que debería tramitarse con algunas clarificaciones y salvaguardas.
Votación en primera lectura y desarrollos en la Comisión y el Consejo
En la primera lectura del Parlamento (que tuvo lugar antes de las elecciones de 2004), la mayoría de los diputados decidió que la propuesta de directiva de la Comisión no era lo suficientemente clara respecto a lo que constituía una «contribución técnica». El Parlamento aprobó las modificaciones para garantizar que este tipo de programas de ordenador no se pudiera patentar. Otras modificaciones pretendían proteger a las pequeñas empresas, incluida una solicitud a la Comisión para supervisar el impacto de la directiva sobre ellas.
Después de las elecciones de 2004, el nuevo Parlamento solicitó a la Comisión que diera marcha atrás a la propuesta y que empezará desde cero. La Comisión hizo caso omiso basándose en que el Consejo estaba a punto de aprobar su posición y que, por lo tanto, la propuesta volvería de nuevo al Parlamento.
El Consejo aprobó en realidad una posición común con las definiciones técnicas críticas sobre lo que era o no patentable, que no fue aceptada en el Parlamento.
Algunos diputados afirmaron que había ido demasiado lejos a la hora de limitar lo que era patentable en comparación con la práctica habitual de las oficinas de patentes, mientras que otros, por el contrario, consideraban que las definiciones permitían patentar software con otro nombre.
Votación en segunda lectura
Durante el debate anterior a la votación, se intercambiaron los distintos puntos de vista. Noora Kauppi (Finlandia), en nombre del grupo PPE-DE, dijo que «las patentes otorgadas a productos tecnológicos no deberían rechazarse por el simple hecho de que el software sea un componente de los mismos. Es importante que también se garantice que las patentes no se pueden utilizar para dificultar la creación de softwares compatibles». Por el contrario, el ponente Michel Rocard (PSE, Francia) comentó que «la mejor forma de garantizar la defensa de la industria europea a largo plazo es mediante la libertad y el libre acceso más que por las patentes».
En nombre de los liberales, Toine Manders (Países Bajos) comentó que «debería introducirse un plan de retribución más justo para los creadores» y que estos «deberían ser capaces de proteger sus propias ideas y propiedad intelectual». De lo contrario, teme que «muchos departamentos de investigación y desarrollo de grandes empresas» se vayan de Europa. Eva Lichtenberger, diputada austríaca de los Verdes, expresó un punto de vista completamente distinto: «no nos hagamos ilusiones sobre el hecho de que la industria desea la patentabilidad completa para el software, ya que supone una importante fuente de ingresos adicionales y, por supuesto, una forma de sacar del mercado a las PYME y de acabar con la innovación». La diputada portuguesa Ilda Figueiredo (GUE/NGL) compartía esa opinión: «concentrar el derecho a crear software en pocas manos podría derivar en peligrosas restricciones. […] El software ha contribuido al desarrollo de economías y ha hecho posible automatizar muchas tareas y simplificarlas a un coste relativamente bajo. Esto no sería posible en un marco jurídico en el que el software se regule por las patentes».
El diputado neerlandés Hans Blokland (IND/DEM) comentó por su parte: «es una pena que incluso los expertos hayan sido incapaces de indicar si esta directiva fomentará la innovación en PYMES, o si, en realidad, será un óbice para las mismas y dificultará la innovación. Se ha comprobado que resulta imposible tranquilizar a las pequeñas empresas sobre los efectos no deseados.» Brian Crowley (Irlanda) dijo, en nombre del grupo UEN, que sin protección «las empresas americanas, japonesas y de otros países patentarán exactamente las mismas ideas que los desarrolladores europeos de software, los innovadores europeos, han inventado, y estos se verán obligados a comprárselas».
Justo antes de la votación, el ponente Michel Rocard (PSE, Francia) observó que el Parlamento estaba dividido en dos posiciones respecto a la propuesta, y el Comisario Joaquín Almunia comunicó a los diputados que, en caso de que decidieran rechazar la posición común, la Comisión no presentaría una nueva propuesta y que, por lo tanto, no habría ninguna legislación comunitaria relativa a la patentabilidad de software.
Sin ningún compromiso satisfactorio a la vista, los grupos políticos se pusieron de acuerdo en que más vale no tener ley que aprobar una ley deficiente, de forma que el texto fue rechazado.
- Sin directiva sobre los servicios portuarios
En enero de 2006, el Parlamento rechazó por 532 votos en contra, 120 a favor y 25 abstenciones una propuesta de directiva sobre servicios portuarios. Según la Comisión, dicha propuesta pretendía «modernizar los puertos e incrementar su volumen de trabajo», liberalizar los servicios portuarios (como la carga y descarga de buques) en virtud del Tratado de la UE, reducir la congestión en las rutas, y mantener la seguridad, los empleos y la seguridad social.
La manipulación de cargas emplea a miles de personas en la UE, sobre todo en los Países Bajos, Bélgica, Francia y Reino Unido.
El rechazo de la propuesta fue el punto final a un dilatado debate que se inició con un documento de reflexión de la Comisión en 1997. Por un lado estaban los que afirmaban que era necesario incrementar la competencia en los puertos para estimular el empleo y el crecimiento, y por otro, los que opinaban que la liberalización conduciría a una pérdida de empleo generalizada (entre los estibadores) y a un deterioro en las condiciones laborales y de seguridad (por ejemplo para los marineros a los que se les exigiría que carguen o descarguen buques, en lugar de los estibadores; la denominada «autoasistencia»).
Una manifestación de estibadores a las puertas de las instalaciones del Parlamento en Estrasburgo derivó en actos violentos por parte de una minoría.
Ante al rechazo del Parlamento, la Comisión desestimó la propuesta.
Puntos de vista de los diputados
Antes de la votación, se debatieron distintos puntos de vista sobre la esencia de las propuestas.
Antes de finalizar la votación, el ponente Georg Jarzembowski (PPE-DE, Alemania) observó «puntos de vista distintos» sobre el acceso al mercado: «aunque los proveedores de servicios existentes no quieran, los armadores y transportistas creen que esta legislación es necesaria, ya que les permitiría seleccionar los mejores proveedores en función del precio y acabaría con los monopolios». Stephen Hughes (PSE, Reino Unido) dijo que las decisiones debían tomarse de forma meditada y que debían tenerse en cuenta las frustraciones de los estibadores. «La Comisión debería habérselo pensado dos veces antes de poner sobre la mesa una directiva que ha sido rechazada por el Parlamento». Según el Sr. Hugues, la autoasistencia no es viable y la industria necesita personal cualificado con formación.
Anne Elisabet Jensen (ALDE, Alemania) expuso que los Liberales están «a favor de una directiva sobre puertos, pero no como la que propone la Comisión. […] Necesitamos una directiva sobre puertos que pueda establecer la libre competencia entre los proveedores de servicios en los puertos y entre los puertos, de forma que se consiga una salvaguarda frente a la ayuda estatal que distorsiona la competencia». Robert Zile (UEN, Letonia) temía que «con una directiva así, los países bálticos se vean obligados a competir con los puertos rusos en unas condiciones de competencia desleal». Joost Lagendijk (Verdes/ALE, Países Bajos) habló de que existe un «riesgo considerable de que se sustituyan personas con experiencia y formación por personal poco cualificado y barato».
Para Erik Meijer (Países Bajos), que representaba al grupo GUE/NGL, la liberalización de los servicios portuarios produciría problemas de gran calado: «Debido a las licitaciones temporales obligatorias para los operadores, las personas que trabajen perderán sus empleos cuando venzan los contratos. La continuidad sólo será posible en los puertos privados, siempre que éstos no se declaren en suspensión de pagos o sean adquiridos por la competencia». Según Patrick Louis (IND/DEM, Francia), «el transporte marítimo requiere que los Estados soberanos establezcan claramente su posición».
Segundo intento
Durante la legislatura anterior los diputados ya rechazaron una primera propuesta similar a esta, en el mes de noviembre de 2003, cuando prácticamente se estancaron las cuestiones más controvertidas después de llegar a un compromiso sobre la «autoasistencia» en las negociaciones en el Consejo con los Ministros de Transporte.
Tras este primer rechazo, la Comisión no dejo de lado la cuestión, como se habría esperado. En su lugar, presentó una nueva propuesta de directiva sobre el acceso al mercado de los servicios portuarios sin consultar previamente a las partes interesadas. El no tener en cuenta la primera votación del Parlamento y la ausencia de diálogo con los representantes de la industria decepcionó a los diputados. Esto explica en cierta manera por qué la mayoría de los diputados rechazaron por segunda vez esta propuesta.
ROAMING
El PE reduce el coste de las llamadas y mensajes de móvil en el extranjero
La Eurocámara aprobó un reglamento que reduce el precio de las llamadas de móvil realizadas y recibidas en el extranjero (dentro de la UE), así como el coste de mensajes y navegación por internet para al menos 140 millones de usuarios.
En mayo de 2007, los diputados respaldaron por una abrumadora mayoría un acuerdo, obtenido por el Parlamento tras intensas negociaciones con el Consejo, que puso límite a los precios máximos de las llamadas de móvil realizadas y recibidas en el extranjero (itinerancia). La nueva normativa entró en vigor el 30 de junio de 2007.
Cuando los usuarios de telefonía móvil efectúan o reciben una llamada en el extranjero, ésta es transferida a la red del operador del país "de acogida". El operador de acogida pasa la factura al operador de origen del usuario, utilizando una tasa "al por mayor" acordada por ambas empresas. Finalmente, el operador de origen recupera el coste de la llamada cargándolo al usuario, ya sea a través de una factura o reduciendo su saldo. Antes de la entrada en vigor de este reglamento, una llamada en el extranjero le costaba al usuario una media de 1,15 euros por minuto (cinco veces el coste real de la prestación "al por mayor"). La intención de esta normativa no es fijar los precios con arreglo a unas tasas establecidas por la UE, sino establecer un límite máximo por debajo del cual los operadores móviles pueden competir ofreciendo precios más reducidos y obteniendo aún así unos ingresos razonables.
La Eurotarifa fija un precio máximo de 0,46 euros por minuto
La nueva legislación permite a los consumidores beneficiarse de un límite de precio denominado "Eurotarifa". Los operadores de origen pueden ahora cobrar a sus clientes un máximo de 0,46 euros por minuto (sin IVA) para las llamadas salientes y un máximo de 0,22 euros por minuto (sin IVA) para las entrantes. Esos precios máximos al por menor se reducirán aún más (a 0,43 y 0,19 euros, respectivamente) desde el 1 de julio de 2009.
Eurotarifa por defecto e información automática sobre tarifas
Los eurodiputados optaron por el modelo de exclusión voluntaria (opt-out), que garantiza que la Eurotarifa se aplica por defecto, a menos que el cliente opte por lo contrario. El reglamento también exige a los operadores que informen a sus clientes, tan pronto como crucen la frontera, sobre las tarifas (IVA incluido) aplicables a las llamadas salientes y entrantes efectuadas en el extranjero. Se consideró que si los usuarios tenían que incluirse voluntariamente (opt-in) para beneficiarse de la Eurotarifa, muchos no lo harían, ya que los operadores no lo anunciarían lo suficiente.
Nuevas eurotarifas a partir de 2010
La Comisión Europea revisó en 2008 esta normativa, que iba a expirar en 2010, y concluyó que la competencia entre los operadores aún no es lo suficientemente fuerte, ya que los precios de las llamadas en itinerancia siguen sin variar lo suficiente por debajo de los niveles máximos. En abril de 2009, el PE y el Consejo acordaron establecer precios máximos de las llamadas de móvil en el extranjero para el período 2010-2012. Los operadores nacionales podrán cobrar a sus clientes de la siguiente forma:
- desde el 1 de julio de 2010, un máximo de 0,39 euros por minuto (IVA no incluido) para llamadas salientes y un máximo de 0,15 euros (IVA no incluido) para las llamadas entrantes; y
- desde el 1 de julio de 2011, un máximo de 0,35 euros por (IVA no incluido) para las llamadas salientes y un máximo de 0,11 euros por minuto (IVA no incluido) para las llamadas entrantes.
La facturación por minuto genera costes ocultos
Los diputados examinaron las prácticas de facturación de los operadores, que a menudo tarifican por minuto en lugar de por segundo. Esto genera costes ocultos en las llamadas realizadas en el extranjero. La nueva normativa establece que, desde el 1 de julio de 2009, los operadores deberán cobrar a sus clientes por segundo, aunque podrán aplicar un coste inicial mínimo por un periodo de 30 segundos.
Mensajes de texto y navegación por Internet
Según acordaron el Parlamento y el Consejo en abril de 2009, un mensaje de texto (SMS) en itinerancia costará un máximo de 0,11 euros (IVA no incluido) a partir del 1 de julio de 2009. En la actualidad, las tarifas aplicadas a los mensajes en el extranjero pueden llegar a ser diez veces superiores a las que se cobran por enviar mensajes dentro de un Estado miembro.
Otros servicios de envío de datos en itinerancia (como el envío de correos electrónicos, fotografías o búsquedas en Internet desde teléfonos móviles u ordenadores portátiles), estarán regulados mediante un sistema “al por mayor” (es decir, habrá un precio máximo para las tarifas que el operador extranjero cobre a la compañía del viajero, calculado sobre la base de kilobytes transferidos):
- desde el 1 de julio de 2009, un máximo de un euro por megabyte (IVA no incluido)
- desde el 1 de julio de 2010, un máximo de 0,80 euros por megabyte (IVA no incluido), y
- desde el 1 de julio de 2011, un máximo de 0,50 euros por megabyte (IVA no incluido)
Actualmente, los precios de los servicios de datos en itinerancia varían de 5 a 10 euros por megabyte, según un estudio de la Comisión de junio de 2008.
No más sustos con las facturas
La nueva normativa establece que, a partir del 1 de marzo de 2010, los clientes tendrán derecho, de forma gratuita, a establecer un límite máximo de gasto. Uno de estos límites deberá ser 50 euros (IVA no incluido) o el volumen de datos equivalente. Dicho límite se aplicará por defecto a todos los usuarios que no hayan elegido otro alternativo para el 1 de julio de 2010.
Asimismo, los proveedores deberán avisar a sus clientes cuando hayan consumido el 80% de su límite. Una vez que se alcance el límite, deberán enviar otra notificación, indicando el proceso a seguir si el usuario quiere continuar transfiriendo datos en itinerancia. Si el usuario no responde, el proveedor deberá parar todos los servicios de transferencia de datos en itinerancia.
Revisión en 2011- expiración medidados de 2012
A iniciativa de los eurodiputados, la Comisión deberá comprobar a mediados de 2011, como muy tarde y entre otros aspectos, hasta qué punto los consumidores se han beneficiado de rebajas reales en los precios de los servicios en itinerancia, así como la situación competitiva de los operadores pequeños, independientes o de reciente creación. Además, el texto urge a la Comisión a buscar otros medios, aparte de la regulación de los precios, para crear un mercado único competitivo para los servicios de itinerancia. El reglamento expirará el 30 de junio de 2012.
Opiniones de los eurodiputados
Preocupado por el "riesgo de acuerdos contrarios a la libre competencia y de abuso de posición dominante", el Parlamento había instado a los proveedores de servicios, ya en diciembre de 2005, a reducir las tarifas de itinerancia. En un informe no vinculante, los diputados pidieron a la Comisión que elaborase "nuevas iniciativas para reducir el elevado coste de las llamadas internacionales de telefonía móvil".
En una intervención efectuada en junio de 2007, el ponente, Paul Rübig (PPE-DE, Austria), declaró que, gracias a la Eurotarifa, los viajeros podrían hacer llamadas durante sus vacaciones o viajes de negocios con la seguridad de que, a fin de mes, no se encontrarían con una factura superior al coste de la habitación o el vuelo, sino con una que esté dentro de unos límites razonables.
La mayoría de los diputados de los principales grupos políticos respaldaron el acuerdo. Algunos de ellos, como Joseph Muscat (PSE, Malta) se mostraron convencidos de que los precios podían haberse reducido aún más, pero se mostraron a favor de lograr un compromiso, ya que "si se pierde más tiempo los consumidores serán los que lo paguen".
Romano La Russa (UEN, Italia), por otra parte, subrayó que el compromiso "deja un margen de beneficio para los operadores, que podrán aprovecharse de una mayor utilización de la telefonía móvil en el futuro". Šarūnas Birutis (ALDE, Lituania) declaró que "si podemos hablar más barato hablaremos más". Por lo tanto, "los proveedores de servicios de telefonía no perderán verdaderamente ingresos y, al mismo tiempo, los consumidores se beneficiarán, mientras que la competitividad de las empresas europeas se verá reforzada".
Para Umberto Guidoni (GUE/NGL, Italia), la nueva normativa demostró que las instituciones europeas pueden proporcionar respuestas prácticas a cuestiones que un país no puede resolver por sí solo. Según David Hammerstein (Verdes/ALE, España), "se ha defendido a los consumidores".
Por otro lado, hubo algunas voces discordantes que se opusieron a la utilización de la intervención directa en la fijación de precios. Alexander Alvaro (ALDE, Alemania), por ejemplo, manifestó que se trata de "una regresión a la maquinaria de regulación de los precios que la UE abandonó hace 20 años", algo que, en su opinión, es "lamentable". Nigel Farage (IND / DEM, UK) manifestó su temor a que la regulación de las tarifas de itinerancia diera lugar a unos costes más elevados de las llamadas en el interior de un país.
(El debate en el pleno puede verse en el enlace de abajo).
Más información :
- Comunicado de prensa del PE (23 de mayo de 2007)
- Debate final en el pleno (23 de mayo de 2007)
- Nota de background 1 (en inglés y francés)
- Nota de background 2 (en inglés y francés)
- Compendio de las tarifas de SMS – estudio de la Comisión
- Debate en el pleno (21 de abril de 2009)
- Comunicado de prensa (22 de abril de 2009)
Tarifas aéreas
Tarifas aéreas más claras
Desde el 1 de noviembre de 2008, los pasajeros de transporte aéreo pueden estar seguros de que el precio indicado para un billete de avión corresponde a la tarifa exacta que deben pagar. Un nuevo reglamento de la UE, aprobado por el Parlamento en julio de 2008, establece que las tarifas aéreas ofrecidas en páginas web, anuncios publicitarios y demás sitios deberán incluir los impuestos, tasas o cánones añadidos al precio básico del billete.
Arūnas Degutis (ALDE, Lituania), el ponente parlamentario, afirmó que "este reglamento favorece la transparencia de tarifas para los pasajeros y precios claros. Los ciudadanos tienen derecho a saber el precio real del billete, incluidos los impuestos y cargas aplicables".
Precio exacto
El concepto del "precio exacto" se introdujo en las enmiendas aprobadas por el Parlamento Europeo. El reglamento deberá poner fin a ofertas engañosas; por ejemplo, ofertas de vuelos por uno o dos euros, pero que al final del proceso de reserva ser mucho más caras.
Las reservas por Internet, a menudo el único medio posible con la mayoría de las compañías aéreas de bajo coste, son especialmente preocupantes. Según el nuevo reglamento de la UE, las compañías aéreas deberán proporcionar al público general información detallada acerca de las tarifas aéreas, "también a través de Internet". Las tarifas aéreas "directamente destinadas a los viajeros" deberán incluir en detalle todos los impuestos y tasas, recargos y cánones aplicables que se conozcan en el momento de la publicación.
Información obligatoria
Las compañías deberán especificar, como mínimo, la siguiente información: la tarifa o flete aéreo, las tasas aeroportuarias y los recargos y derechos del aeropuerto, como los relativos a la seguridad o el carburante. Los suplementos opcionales de precio, por ejemplo, para equipaje adicional, se comunicarán de una manera clara, transparente y sin ambigüedades al comienzo de cualquier proceso de reserva y su aceptación por el pasajero deberá efectuarse sobre una base de inclusión ("opt-in"); es decir, mediante el consentimiento explícito.
La Eurocámara amplió el ámbito de aplicación de la normativa, de modo que el principio del "precio exacto" incluya todos los vuelos que salgan de aeropuertos de la UE (independientemente del destino).
Los costes de seguridad
Debido al creciente número de tasas de seguridad, los eurodiputados modificaron las propuestas para garantizar el derecho de los consumidores a saber a cuánto ascienden dichas tasas y de qué manera se emplean. Cuando los costes de aeropuerto o de seguridad a bordo estén incluidos en el precio del billete, éstos se indicarán por separado o se comunicarán al pasajero por otros medios. Asimismo, las tasas y los recargos de seguridad, ya sean recaudados por los Estados miembros o por las compañías aéreas u otras empresas, deberán ser transparentes y utilizarse únicamente para cubrir los costes del aeropuerto o de seguridad a bordo.
Opiniones de los eurodiputados
La diputada alemana Elisabeth Jeggle (PPE-DE), subrayó que los eurodiputados "desde el principio hemos instado a que se pusiese fin de una vez por todas a la publicidad engañosa que ofrecía precios de vuelos absurdamente bajos. (...) Este reglamento pondrá fin a los trucos publicitarios y los engaños que a menudo confunden al consumidor. Las compañías aéreas no podrán seguir estafando a los consumidores publicitando unos vuelos —especialmente en Internet— a precios ridículos, como, por ejemplo, a 9,99 euros, para después añadir enormes sumas adicionales en forma de tasas y gastos".
La también alemana Ulrich Stockmann (PSE) mostró su satisfacción al manifestar que "ya no será posible -para las compañías aéreas- engañar a los ciudadanos europeos con ofertas tentadoras. (...) Se trata de una importante contribución a la protección de los consumidores". También dejó claro que "la legislación social nacional y comunitaria deberá aplicarse adecuadamente", independientemente del Estado miembro en el que la compañía aérea tenga su base operativa.
El irlandés Seán Ó Neachtain (UEN) insistió en que "los beneficios de las compañías aéreas no deberían socavar la seguridad de los pasajeros y los tripulantes ni ningún otro aspecto social". El diputado checo Jaromir Kohlicek (GUE/NGL) acogió con satisfacción los esfuerzos por "garantizar que las compañías aéreas operen de forma más transparente" y, al igual que Ulrich Stockmann, aplaudió que el reglamento tenga también por objetivo "reducir la posibilidad de que se produzca el dumping social" (ver enlace más abajo para acceder al debate completo).
Paquete legislativo
Las normas relativas a las tarifas aéreas forman parte del "tercer paquete de medidas de liberalización" del sector para aumentar la eficiencia del mercado, mejorar la seguridad de los servicios aéreos y reforzar la protección de los pasajeros. Este paquete introduce normas relativas a las licencias de explotación, el alquiler de aviones, las obligaciones de servicio público, la distribución del tráfico y la transparencia de los precios.
Más información :
Directiva de retorno
El Parlamento Europeo define normas comunes para la retención y el reingreso
Con la aprobación de la directiva de retorno en junio de 2008, el Parlamento Europeo dio un importante paso adelante hacia una política comunitaria sobre inmigración. El texto, que se aplicará a partir de 2011, promueve el retorno voluntario de inmigrantes ilegales y establece unas normas mínimas para la retención y la prohibición de reingreso. Asimismo, estipula una serie de garantías jurídicas y confiere libertad a los Estados miembros para aplicar disposiciones más favorables.
El pleno de la Eurocámara aprobó un paquete de enmiendas negociadas en primera lectura con los Estados miembros. Según este acuerdo, los países de la UE no podrán aplicar condiciones menos favorables a los inmigrantes ilegales que las estipuladas por la UE, sin perjuicio de su derecho a mantener o adoptar disposiciones más favorables. La directiva sólo es aplicable previa expedición de una decisión de retorno, siendo cada Estado miembro responsable de la posible regularización de los inmigrantes indocumentados. En el transcurso de la votación, tras un intenso debate, el PPE y el UEN aprobaron unánimemente la directiva, mientras que los Verdes y la Izquierda Unitaria Europea se declararon en contra. Los votos de socialistas, liberales y el grupo IND/DEM se repartieron según las distintas afinidades nacionales.
Fomento del "retorno voluntario"
El compromiso político alcanzado bajo la dirección del ponente alemán Manfred Weber (PPE-DE) establece un planteamiento en dos fases: la decisión de retorno abre un plazo de "retorno voluntario" (de siete a treinta días de duración), que puede ir seguido de una "decisión de expulsión". Si dicha decisión la expide una autoridad judicial y se estima que existe riesgo de fuga, la persona en cuestión podrá ser trasladada a un centro de internamiento por decisión judicial o administrativa. La directiva estipula un periodo máximo de internamiento, que actualmente es ilimitado en ciertos Estados miembros, y define una serie de condiciones mínimas para el internamiento, incluidos el derecho a asistencia médica y a la educación de los menores.
Si una persona es expulsada una vez expirado el plazo de "retorno voluntario", puede verse afectada por una "prohibición de reingreso", durante la que no podrá entrar en el territorio de la Unión.
Internamiento de seis meses, prorrogable doce meses más
El periodo máximo de internamiento será de seis meses, pero en algunos casos se podrá prorrogar doce meses más. La duración de la prohibición de reingreso no excederá de cinco años, aunque podrá prolongarse si la persona en cuestión representa una "grave" amenaza para la seguridad pública. No obstante, los Estados miembros podrán levantar, anular o suspender dicha prohibición si lo estiman oportuno.
Si se ordena el internamiento de una persona por decisión administrativa, la autoridad judicial deberá validar dicha decisión "lo más rápidamente posible"; la propuesta inicial imponía un plazo de 72 horas para efectuar el control judicial, mientras que la comisión de Libertades Civiles del Parlamento pedía sólo 48. La enmienda presentada por los socialistas que proponía restablecer el plazo de 72 horas fue rechazada.
Menores y familias internados "como último recurso"
El texto aborda la cuestión de los menores y las familias. En estos casos, se evitará la aplicación de cualquier medida coercitiva y sólo se ordenará su internamiento como último recurso. No se podrá expulsar a los menores no acompañados, a menos que su familia o un centro de acogida se haga cargo de ellos a su llegada.
Situaciones de emergencia
El Consejo ha incluido un artículo según el que se establece una mayor flexibilidad para las autoridades administrativas en "situación de emergencia": si "un número excepcionalmente importante de nacionales de terceros países que deban ser retornados" plantea "una importante carga imprevista" para la capacidad del personal administrativo y judicial de un Estado miembro, se permitirá el aplazamiento del control judicial y la aplicación de condiciones de internamiento menos favorables.
Asimismo, los Estados miembros deberán tener en cuenta la situación del país de origen en virtud del principio de no devolución, según el cual, ningún Estado devolverá en modo alguno un refugiado a un país en el que su vida o su libertad puedan verse amenazadas. El Parlamento Europeo determinará en codecisión con el Consejo los países que pueden considerarse "seguros", siguiendo una sentencia dictada recientemente por el Tribunal de Justicia.
Asistencia jurídica gratuita
La directiva establece la prestación de asistencia jurídica gratuita a los inmigrantes ilegales sin recursos, de conformidad con las distintas legislaciones nacionales y la directiva "procedimiento" de 2005 sobre la asistencia prestada a los solicitantes de asilo.
El Fondo Europeo para el Retorno, previsto para el periodo 2008-2013 con un presupuesto de 676 millones de euros, podrá utilizarse también para costear la asistencia jurídica de los inmigrantes. Dicho Fondo no podía utilizarse hasta la aprobación de la directiva de retorno.
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Reformas en el PE
Un Parlamento reformado a partir de 2009
La Eurocámara está llevando a cabo reformas para facilitar la comprensión ciudadana de las elecciones europeas del próximo 7 de junio, los métodos de trabajo de esta institución y las retribuciones. Los partidos políticos europeos obtendrán nueva financiación de la UE para sus campañas, las normas comunes pondrán fin a las enormes disparidades nacionales en la retribución de los eurodiputados y el acceso de los grupos de presión estará sujeto a nuevos requisitos, como la divulgación financiera y su inclusión en un registro público obligatorio.
Elecciones europeas más europeas
En noviembre de 2007 el Parlamento respaldó una propuesta de la Comisión que permite a los partidos políticos europeos recibir financiación para sus actividades de campaña de cara a las elecciones europeas de junio, y de este modo hacer que las elecciones al Parlamento Europeo adquirieran un carácter más específicamente europeo.
La nueva legislación mejora la estabilidad financiera de los partidos europeos, al permitirles ahorrar parte de la financiación de un año para su utilización el año siguiente y así facilitar su planificación a largo plazo. Asimismo, permite la creación de fundaciones políticas europeas que complementen los objetivos de los partidos políticos de ámbito europeo, contribuyendo a debates políticos públicos, seminarios, formación y conferencias, y ofreciendo foros para que las fundaciones políticas nacionales y los académicos puedan colaborar entre ellos.
Antes de la votación, el ponente Jo Leinen (PSE, DE) afirmó: "La propuesta para reforzar los partidos europeos y financiar a las fundaciones políticas europeas mejora la infraestructura democrática de la UE", y añadió que "el debate constitucional ha puesto de manifiesto que la comunicación sobre políticas europeas y la participación de los ciudadanos en los debates europeos es muy limitada. Por tanto, deben reforzarse los partidos políticos europeos, que son un punto de unión entre los ciudadanos de la Unión y las instituciones de la UE, y deben establecerse fundaciones políticas europeas".
Los partidos políticos europeos reciben financiación pública de la UE a través del Parlamento Europeo y ésta ronda los 10 millones de euros anuales. El presupuesto de 2008 de la UE incluyó un total de 5 millones de euros para las nuevas fundaciones políticas. En la actualidad existen diez partidos políticos europeos que reciben financiación del Parlamento:
- Partido Popular Europeo (PPE)
- Partido Socialista Europeo (PSE)
- Grupo del Partido Europeo de los Liberales, Demócratas y Reformistas (ELDR)
- Federación Europea de Partidos Verdes (EFGP)
- Partido de la Izquierda Europea (EL)
- Partido Democrático Europeo (PDE)
- Alianza para la Europa de las Naciones (AEN)
- Alliance des Démocrates Indépendants en Europe (ADIE)
- Alianza Libre Europea (ALE)
- Demócratas Europeos (DE)
Estos partidos políticos europeos no son los mismos que los siete grupos políticos del Parlamento: la mayoría de los grupos políticos incluyen a eurodiputados afiliados a más de un partido europeo por medio de su asociación al partido nacional. Aún así, puesto que los partidos nacionales están afiliados a partidos políticos europeos con los que comparten una visión común y los eurodiputados se unen a un grupo político de modo semejante, no sorprende que exista una coincidencia tan grande en la asociación entre los grupos y los partidos europeos.
Falta de financiación de los partidos nacionales
A fin de mejorar el debate político en el ámbito de la UE con las elecciones al Parlamento Europeo de 2009 en mente, el Parlamento dio la bienvenida a una propuesta de la Comisión que permite a los partidos políticos europeos utilizar su dinero para financiar las actividades de la campaña para las elecciones europeas.
Asimismo, el Parlamento respalda el principio general de que bajo ninguna circunstancia deberán constituir estos fondos una financiación directa o indirecta de otros partidos, especialmente de partidos y candidatos nacionales.
Los fondos asignados a los diez partidos de la UE candidatos a la financiación en 2009 se establecen en la sección del Parlamento del presupuesto de la UE para 2009 (línea 402, capítulo 40, título IV sección I (Parlamento) -véase el enlace más abajo-. El Parlamento controla y gestiona esos fondos.
Fundaciones
El reglamento relativo al estatuto y a la financiación de los partidos políticos europeos introdujo una nueva base jurídica para establecer fundaciones políticas europeas. Las fundaciones deben estar formalmente asociadas al partido europeo existente para acceder a la financiación. Además, las fundaciones sólo reciben fondos si lo solicitan a través del partido político al que están afiliadas.
Esta financiación se dirige solamente a los partidos políticos europeos y no a los grupos políticos del Parlamento.
Reforma de los métodos de trabajo del Parlamento
La eficacia y transparencia del trabajo de la Eurocámara se han visto reforzadas gracias a una serie de cambios en los procedimientos utilizados en sus plenos, en las reuniones de comisiones y en las delegaciones al extranjero.
En octubre de 2007 la Conferencia de Presidentes de grupos políticos aprobó por unanimidad recomendaciones realizadas por un partido de trabajo sobre la reforma parlamentaria, con el fin de que el trabajo del Parlamento fuese más eficiente y más atractivo para un colectivo más grande.
El primer grupo de medidas cubría cinco ámbitos: establecimiento del orden del día y organización de las actividades plenarias; establecimiento de prioridades y el formato de los debates anuales; organización de debates, votos y tratamiento de las enmiendas; reuniones celebradas de forma paralela y planificación de escaños en la Cámara.
En la actualidad el orden del día plenario se divide claramente en secciones: los principales elementos legislativos se agrupan los martes, el debate prioritario de la semana se celebra el miércoles por la mañana y el miércoles por la tarde se dedica a elementos concretos de interés político.
Los ponentes del Parlamento Europeo disponen de más tiempo para sus intervenciones y tienen la última palabra en los debates legislativos plenarios. Con objetivo de facilitar la participación en los debates de los eurodiputados que no figuran en la lista de oradores, todos los debates incluyen cinco minutos en los que éstos pueden solicitar al presidente que les ceda la palabra.
Estas modificaciones se aplican desde comienzos de 2008.
Un salario común para los eurodiputados
En junio de 2005 se aprobó un estatuto único para los diputados al Parlamento Europeo por una mayoría abrumadora.
A partir de junio de 2009 todos los eurodiputados ganarán aproximadamente 7 665 euros mensuales, y de esta forma desaparecerán las enormes disparidades de atribución que acarrea el actual sistema en el que los diputados al PE ganan lo mismo que los diputados de Parlamentos nacionales. La normativa fija los salarios de los eurodiputados en un 38,5% del salario de un juez del Tribunal Europeo de Justicia.
Los diputados al PE pagarán impuestos sobre la renta al presupuesto de la UE, aunque los Estados miembros también tienen la opción de aplicar impuestos nacionales hasta el nivel de los índices nacionales.
El acuerdo permite un periodo de transición durante el cual cada Estado miembro puede continuar aplicando normas distintas de las establecidas en el estatuto. Los actuales diputados al PE que sean reelegidos podrán, si así lo desean, continuar con los convenios nacionales existentes.
Una mayor transparencia en gastos y pensiones
El nuevo estatuto también modificará el modo en que se reembolsan las dietas a los eurodiputados: en lugar de ofrecer una tarifa plana, los reembolsos reflejarán sólo los costes en los que realmente se ha incurrido.
Los eurodiputados se unirán asimismo a un esquema común de pensiones, y el Parlamento será el encargado de pagar las contribuciones. Todos los pagos a los eurodiputados que corren a cargo del presupuesto del Parlamento se realizarán mensualmente en euros o, si así lo solicita un eurodiputado, en la divisa del Estado miembro en el que se encuentra domiciliado.
Nuevas normativas sobre las retribuciones a los asistentes
Además, se aplicarán nuevas normas para las prestaciones que los eurodiputados reciben para pagar a los asistentes. Esta medida tiene como fin suprimir los puntos débiles del sistema.
A partir de junio de 2009 los contratos de los asistentes parlamentarios que trabajan en los Estados miembros los gestionarán agencias pagadoras certificadas, especializadas en aspectos de seguridad social y fiscales, y que serán responsables de observar las disposiciones sobre impuestos y seguridad social nacionales. Un eurodiputado podrá utilizar un máximo de un 25% de las prestaciones de asistencia parlamentaria para servicios como estudios de investigación u otro trabajo de asesoría.
Al mismo tiempo, los asistentes con sede en Bruselas estarán cubiertos por una nueva adición al estatuto que incluye a los funcionarios de la UE y a otros empleados. Los servicios del Parlamento gestionarán los contratos y los pagos de los salarios de los asistentes, pero el eurodiputado tendrá libertad para elegir sus asistentes, las tareas que desea asignarles y la duración de los contratos de trabajo.
Asimismo, el PE ha decidido que en el futuro sus diputados no podrán emplear a familiares próximos como asistentes.
Registro público obligatorio de los grupos de presión
El Parlamento Europeo propuso en mayo de 2008 un registro público obligatorio de grupos de presión, común para el Consejo, la Comisión y el Parlamento, y que ofrezca una "divulgación financiera total". Los grupos de presión tendrán que registrarse solo una vez para tener acceso al Parlamento, la Comisión y el Consejo. Las tres instituciones establecieron un grupo de trabajo conjunto para preparar una propuesta sobre el registro común tan pronto como sea posible.
"Divulgación financiera total" y sanciones
Según una resolución de mayo de 2008, los grupos de presión deberán someterse a un código de conducta y podrían perder su acreditación si no cumplen con la normativa.
Asimismo, los diputados al PE sugirieron que el registro incluya una "divulgación financiera total" de los grupos de presión. Las asesorías profesionales y los gabinetes de abogados tendrán que divulgar la influencia relativa de sus clientes y los costes asociados a las actividades del grupo de presión. Por otra parte, las ONG y los grupos de expertos tendrán que declarar sus presupuestos generales y sus principales fuentes de financiación.
En noviembre de 2008 un segundo grupo de trabajo interinstitucional del Parlamento y la Comisión comenzó a trabajar en las propuestas específicas sobre el código de conducta, las sanciones y el alcance de la divulgación financiera.
Más información :
- Línea del Presupuesto del PE de 2009 para los partidos políticos europeos
- Partido Popular Europeo (PPE)
- Partido Socialista Europeo (PSE)
- Grupo del Partido Europeo de los Liberales, Demócratas y Reformistas (ELDR)
- Federación Europea de Partidos Verdes (EFGP)
- Partido de la Izquierda Europea (EL)
- Partido Democrático Europeo (PDE)
- Alianza para la Europa de las Naciones (AEN)
- Alianza de Demócratas Independientes en Europa (ADIE)
- Alianza Libre Europea (ALE)
- Demócratas Europeos (DE)
Directiva de tiempo de trabajo
Sin acuerdo en la directiva sobre tiempo de trabajo
La legislación sobre el tiempo de trabajo, que prevé un máximo de 48 horas semanales, calculadas como media sobre un total de 12 meses, se mantiene de momento sin cambios, tras no haber logrado un acuerdo entre Parlamento y Consejo. El Parlamento se opuso a aumentar este límite, y pidió que se pusiera fin a la posibilidad de "opt out", mecanismo que en la práctica implica excepciones a la norma general. Los diputados promovieron igualmente que todo el tiempo de guardia, incluido el inactivo, se considerara tiempo de trabajo.
La revisión de la Directiva de 2003 sobre la jornada laboral se inició en 2004 con el objetivo de reconsiderar las excepciones permitidas y tener en cuenta la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas sobre los servicios de guardia, en particular en el caso de los médicos. El Parlamento Europeo se pronunció en primera lectura en 2005, pero el tema fue bloqueado posteriormente por los Estados miembros en el Consejo.
Después de tres años de debates, el Consejo alcanzó una posición común en junio de 2008 (con el voto en contra de España y Grecia, además de la abstención de Bélgica, Chipre, Malta, Portugal y Hungría). En diciembre de 2008, el Parlamento Europeo, que en esta cuestión decide en pie de igualdad con los Estados miembros, reafirmó su posición de la primera lectura y rechazó este compromiso que habría permitido a los países superar el máximo anual de las 48 horas semanales.
No al "opt-out"
En la primera lectura la Eurocámara se opuso a la cláusula de no participación que el Reino Unido obtuvo en 1993 y que le permitía superar el límite de 48 horas semanales. Dicha cláusula de no participación, denominada "opt-out", en la actualidad no se aplica sólo en el Reino Unido, sino también en otros Estados miembros. El compromiso negociado entre los gobiernos de la UE permitía excepciones al máximo de 48 horas, de forma que los trabajadores pudiesen acogerse a la cláusula de no participación. Para los empleados que optasen por la excepción, el compromiso preveía un límite de 60 ó 65 horas semanales, calculadas como media sobre un periodo de 3 meses.
Calcular la jornada laboral media sobre la base de doce meses
El 17 de diciembre de 2008, el Parlamento Europeo apoyó de nuevo, con 421 votos a favor, 273 en contra y 11 abstenciones, suprimir el "opt-out" en un plazo de tres años tras la entrada en vigor de la directiva. Los diputados consideraron que la posibilidad de calcular la media de 48 horas de trabajo semanal sobre un periodo de referencia de un año supone suficiente flexibilidad para los empresarios en la organización del tiempo de trabajo.
De hecho, fue precisamente el Parlamento el que propuso en primera lectura ampliar el periodo de referencia de los cuatro meses actuales a un año, con el objetivo de lograr un equilibrio entre la protección de la salud de los trabajadores y una organización flexible del trabajo.
Tiempo de guardia es tiempo de trabajo
Durante la votación en segunda lectura, más de 500 diputados exigieron que se considere la totalidad de los servicios de guardia como parte de la jornada laboral, de acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. El Consejo, por su parte, había sugerido diferenciar entre el tiempo de guardia "activo", durante el cual el trabajador tiene la obligación de estar disponible en su lugar de trabajo para ejercer sus funciones a petición del empleador; y el servicio de guardia "inactivo" –no considerado tiempo de trabajo- en el que el empleado está de guardia pero no ha sido llamado para ejercer sus funciones.
Otras disposiciones
Por otro lado, el Parlamento modificó el texto del Consejo con el fin de mejorar la conciliación de la vida profesional y familiar. Los diputados también exigieron que los empleadores informen con suficiente antelación a los trabajadores de cualquier cambio en sus horarios. En este sentido, los trabajadores tendrían derecho a solicitar la modificación de sus horarios de trabajo, mientras que los empleadores estarían obligados a tomar en consideración su solicitud.
Por lo que respecta a los periodos de descanso, la norma general es que cuando no se puedan disfrutar los periodos normales de descanso, se deberá conceder a los trabajadores periodos de descanso compensatorios. El Parlamento pidió reforzar esta disposición y subrayó que los periodos de descanso compensatorio se deben conceder siempre después de los periodos de trabajo.
La Eurocámara también abogó por clarificar la situación de los trabajadores que tienen más de un contrato -contratos múltiples-: según los eurodiputados, la jornada laboral ha de definirse como la suma del tiempo de trabajo de todos los contratos.
Sin acuerdo en conciliación
Debido a la falta de acuerdo entre la Eurocámara y el Consejo en segunda lectura, la revisión de la directiva fue objeto de un proceso de conciliación iniciado el pasado 17 de marzo.
Tras seis semanas de negociaciones, el Parlamento y el Consejo no lograron alcanzar un acuerdo en tres aspectos cruciales de la directiva: la cláusula de excepción u "opt-out", que el Parlamento quiere hacer "excepcional y temporal", los tiempos de guardia y la cuestión de los trabajadores vinculados por más de un contrato.
Las sentencias del Tribunal de Justicia han concluido que el tiempo de guardia debe considerarse tiempo de trabajo, algo que ha sido muy difícil de aplicar en algunos Estados miembros. Por ello, se espera una nueva propuesta de la Comisión Europea, especialmente para buscar una solución a los periodos de guardia.
Cambio climático
Medidas comunitarias para luchar contra el cambio climático
La UE aprobó en diciembre de 2008 el primer paquete integral de medidas para limitar el calentamiento global, tras la presentación de enmiendas y la aprobación, por parte de los eurodiputados, de las nuevas leyes comunitarias sobre clima y energía. El objetivo de estas nuevas normas es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de vehículos, instalaciones industriales y centrales eléctricas, así como fomentar el uso de las energías renovables.
El Parlamento Europeo ha encaminado a la UE a la consecución de sus objetivos en la lucha contra el cambio climático para 2020: un 20% de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, un 20% de mejora de la eficiencia energética y un consumo de energías renovables de un 20%. La Unión Europea es la primera región del mundo en establecer unos objetivos tan ambiciosos y legalmente vinculantes para todos los sectores de la economía. Además, Europa se ha comprometido a ir más lejos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 30 %, siempre y cuando se llegue a un acuerdo internacional ambicioso en Copenhague a finales de 2009.
El paquete, aprobado por amplia mayoría en primera lectura en la Eurocámara, tras intensas negociaciones con el Consejo de Ministros, incluye una revisión del régimen de comercio de derechos de emisión (ETS, en sus siglas en inglés), de los objetivos de los Estados miembros para las reducciones de CO2 en sectores no incluidos en el ETS, un marco legal para la captura y almacenamiento seguros de carbono (CAC), objetivos vinculantes para el uso de energías renovables y un reglamento de emisiones de CO2 de los vehículos.
Régimen Comunitario de Comercio de Derechos de Emisión a partir de 2013
El régimen de comercio de derechos de emisión (ETS) revisado, aplicable de 2013 a 2020, tiene por objeto reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 21% con respecto a los niveles de 2005. El ETS es un sistema de fijación de máximos: limita el nivel general de emisiones permitidas, pero dentro de este límite, los participantes pueden comprar y vender derechos de emisión para satisfacer sus necesidades y reducir los costes de las emisiones de forma eficaz. La cantidad de derechos de emisión emitidos descenderá cada año de modo lineal, lo que conducirá a una reducción global de emisiones.
La irlandesa Avril Doyle (PPE-DE), quien dirigió el trabajo parlamentario sobre la propuesta, afirmó que la UE es la única región del mundo que en la actualidad cuenta con un sistema de comercio de derechos de emisión operativo que ha puesto precio al carbono y que se ha comprometido a una reducción unilateral del 20 % de las emisiones de CO2. De hecho, ha constituido el proyecto piloto para el resto del mundo.
Actualmente, el ETS incluye más de 10.000 instalaciones de energía e industriales, que, en conjunto, constituyen casi la mitad de las emisiones totales de CO2 de la UE y el 40 % de sus emisiones totales de gases de efecto invernadero (el 60 % restante está cubierto por una decisión para compartir esfuerzos no relacionada con el ETS). El sector de la aviación se incluirá en el sistema a partir de 2012, tal y como acordaron el Parlamento Europeo y el Consejo en julio de 2008.
En el primer y segundo periodo del régimen de comercio de derechos de emisión (2005-2012) la distribución de la gran mayoría de los derechos de emisión se realiza de forma gratuita. La directiva revisada dispone, en principio, que los derechos de emisión se subasten a partir de 2013, si bien incluye varias excepciones, tal y como recomendó el Consejo Europeo del 12 de diciembre de 2008.
Se trata de excepciones transitorias para la generación de electricidad, especialmente para los nuevos Estados miembros y con sujeción a determinadas condiciones. Algunos eurodiputados temían que introducir subastas completas a partir de 2013 en el sector eléctrico pudiera aumentar los precios de la electricidad.
Por ejemplo, el polaco Zdzisław Zbigniew Podkanski (UEN) indicó que determinadas economías basadas en el carbón, como la polaca, no podrán cambiar a un modelo diferente de la noche a la mañana. El carbón seguirá siendo la fuente principal en Polonia.
También existen posibles excepciones al principio de subasta completa para las fábricas con riesgo grave de «fuga de carbono», es decir, el traslado de la producción a terceros países con una política climática menos estricta, lo que conllevaría un aumento de las emisiones de CO2 para estos países.
No todos los eurodiputados estuvieron contentos con el acuerdo logrado. El danés Jens Holm (GUE/NGL), se mostró decepcionado por no haber una reducción mayor y más rápida de las emisiones. Afirmó que el paquete era un paso en la dirección correcta, pero se podía haber llegado más lejos. Al holandés Johannes Blokland (IND/DEM) le pareció que no podemos estar plenamente satisfechos, puesto que la subasta completa podía haber empezado en 2013, si bien compartió la opinión de muchos diputados de que el acuerdo era aceptable.
Esfuerzos compartidos: objetivos para la reducción de CO2 de los Estados miembros
La decisión de la distribución del esfuerzo, la primera del mundo, establece objetivos nacionales vinculantes de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para cada Estado miembro en sectores no cubiertos por el ETS (por ejemplo, transporte por carretera y marítimo, construcción, servicios e instalaciones industriales más pequeñas). En la actualidad, estas fuentes constituyen, aproximadamente, el 60 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de toda la UE.
El objetivo de la decisión es reducir estas emisiones un 10 % entre 2013 y 2020.
La decisión permitirá a los Estados miembros «compensar» emisiones, es decir, comprar créditos de proyectos en terceros países con arreglo al Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de la ONU, como una forma de cumplir con sus límites de emisión de gases de efecto invernadero.
La ponente del Parlamento, la finlandesa Satu Hassi (Verdes/ALE), no estaba plenamente satisfecha con el acuerdo logrado, al considerar que permitía que una parte demasiado grande de las obligaciones de reducción de emisiones se transfiriera fuera de la UE. Dijo que la decisión es "un paso en la dirección correcta", pero mucho más pequeño de lo que esperaba e instó a los Estados miembros a no trasladarse ni transferir las obligaciones de reducción de emisiones a terceros países, sino cumplir con las emisiones en sus propios países. Los grupos Verdes y GUE/NGL presentaron enmiendas que intentaban restringir el recurso al MDL, que fueron respaldadas por Hassi, pero rechazadas por el pleno.
Las centrales eléctricas y las instalaciones industriales podrán almacenar CO2 bajo tierra
En el futuro, las instalaciones industriales y las centrales eléctricas podrán usar tecnología nueva para reducir sus emisiones de CO2 mediante su captura y almacenamiento de forma permanente y segura bajo tierra. Para fomentar el uso de la tecnología de captura y almacenamiento seguros de carbono (CAC), los diputados destinaron 300 millones de derechos de emisión del ETS para financiar proyectos de demostración y de pruebas a gran escala en la UE.
El ETS podría financiar hasta 9 proyectos de demostración de CAC en la UE. El ponente del Parlamento Europeo, el británico Chris Davies (ALDE), dijo que la cantidad que se obtenga dependerá del precio del carbono. Según los cálculos, podría oscilar entre los 6.000 y los 9.000 millones de euros.
Reducción de las emisiones de CO2 de los coches nuevos
El nuevo reglamento por el que se establecen restricciones en materia de emisiones de los turismos nuevos matriculados en la UE respalda el objetivo de emisión media de 120g de CO2/km para toda la industria automovilística para 2012, recortando considerablemente los 160g/km actuales. Se debe lograr un objetivo medio de 130g CO2/km para turismos nuevos mediante el perfeccionamiento de la tecnología de los motores de vehículos, y la reducción del 10g/km adicional para lograr el objetivo de 120g/km se debe conseguir a través de otras medidas técnicas (exigidas por otra legislación, como mejoras en los neumáticos, la utilización de biocombustibles o requisitos de eficacia mínima para los sistemas de aire acondicionado).
Los diputados también lograron establecer un objetivo de reducción a largo plazo, para 2020 de 95g CO2/km. Según el socialista italiano Guido Sacconi, quien dirigió el trabajo parlamentario sobre la propuesta, la prioridad del Parlamento fue añadir un objetivo de reducción a largo plazo. Afirmó que es muy importante porque alinea la legislación con otras partes de legislación, lo que significa que los fabricantes de coches pueden planear con antelación sus medios de inversión e innovación. Sacconi también observó que esta ley se aprobó en el momento más difícil posible, el de una gran crisis en la industria de fabricación automovilística.
Cada fabricante tendrá un objetivo medio de emisiones de CO2 específico, con el que debe cumplir en diversas fases: el 65 % de la flota en enero de 2012, el 75 % en enero de 2013, el 80 % en enero de 2014 y el 100 % para 2015. Los fabricantes que incumplan estos objetivos deberán pagar multas.
Más energías renovables en generación de electricidad, transporte, calefacción y refrigeración
La nueva directiva sobre energías renovables establece objetivos nacionales vinculantes para cada Estado miembro con el fin de garantizar que en 2020 la energía renovable constituya, al menos, el 20 % del consumo total de energía de la UE. La energía renovable es la producida, por ejemplo, mediante energía hidráulica, solar, eólica, biomasa o geotérmica
Para el luxemburgués Claude Turmes (Verdes/ALE), quien dirigió el trabajo parlamentario sobre la propuesta, la nueva directiva es un hito en la política energética europea, ya que no sólo garantizará que la electricidad, la calefacción y el transporte en Europa sean más ecológicos, sino que también logrará que el empleo y el dinero se queden en Europa.
Biocombustibles sostenibles desde el punto de vista medioambiental y social
Todos los Estados miembros deben aumentar su porcentaje de energías renovables en el transporte un 10 % para 2020 -biocombustibles, electricidad e hidrógeno producidos de fuentes de energía renovables-. Los biocombustibles de segunda generación (los que no son producidos de cultivos alimentarios o forrajeros, sino de alternativas como algas, residuos de madera o desechos de papel), obtendrán el doble de créditos en este objetivo.
Los diputados aseguraron que la nueva ley incluye criterios para garantizar que la producción de biocombustibles sea sostenible desde el punto de vista ambiental y social y no provoque deforestación ni un aumento de los precios de los alimentos. En diciembre de 2006, el Parlamento Europeo pidió la Comisión el desarrollo de un instrumento que "para cuantificar objetivamente los aspectos medioambientales, sociales y de sostenibilidad económica de los combustibles minerales y los biocombustibles".
Próximos pasos
En su informe final, la comisión temporal sobre Cambio Climático de la Eurocámara pidió a la UE y a otros países industrializados establecer un objetivo conjunto a medio plazo de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero entre el 25% y el 40% para 2020, así como un objetivo de reducción a largo plazo de al menos un 80% para 2050, en comparación con los niveles de 1990.
Las negociaciones para un nuevo acuerdo internacional sobre cambio climático prosiguen, mientras las partes tratan de lograr un compromiso que sustituya al Protocolo de Kyoto, vigente hasta 2012. En la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU en Poznań de diciembre de 2008, en la que participaron varios eurodiputados, las partes presentes decidieron pasar del debate a la negociación y acordaron que el primer borrador del texto del acuerdo sobre cambio climático estará disponible para la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, que se celebrará en Bonn en junio de 2009.
Más información :
- Comunicado de prensa «El Parlamento Europeo aprueba el paquete de energía y cambio climático» (17 de diciembre de 2008)
- Debate en el pleno sobre el estado de las negociaciones del paquete sobre energía y cambio climático (4 de diciembre de 2008)
- Debate en el pleno antes de la votación del Parlamento (17 de diciembre de 2008, puntos de 9 a 16)
- Nota de prensa del PE «Climate Change Committee sets out future policy goals» (3 de diciembre de 2008)
