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La seguridad energética, "el mayor juego geoestratégico" del próximo medio siglo

Energía - 26-01-2009 - 17:08
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El suministro energético, a examen ©BELGA_EPA_SERGEY DOLZHENKO

El suministro energético, a examen

La crisis del gas que tuvo lugar a principios de año puso de manifiesto la necesidad de buscar fuentes alternativas para la energía que necesita la Unión Europea. Durante la sesión plenaria de enero, los eurodiputados subrayaron que Rusia y Ucrania ya no son proveedores fiables, y apostaron por la diversificación. ¿De dónde podría Europa obtener suministro de gas en el futuro? La comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo debatió este asunto.

El presidente de la comisión parlamentaria, el polaco del grupo del Partido Popular Europeo Jacek Saryusz-Wolski, aseguró que "la diversificación no es ya un problema de energía, sino de política exterior".
 
A su vez, el británico Charles Tannock, del mismo grupo político, explicó que "en el futuro hay dos aspectos cruciales para la seguridad del suministro de gas: la fiabilidad de los socios comerciales y la solidaridad entre los Estados miembros de la Unión Europea".
 
Otras opciones
 
El investigador de la OTAN Andrew Monaghan alertó, no obstante, de que "no se trata de alejarnos de Rusia sin saber dónde nos metemos", ya que "si nos limitamos a cambiar Rusia por Turquía, seguiríamos teniendo todos los huevos en la misma cesta".
 
Pero, ¿de qué alternativas dispone la Unión Europea para diversificar el suministro del gas? La compañía rusa Gazprom propone construir un gasoducto a través del Mar Negro hasta Bulgaria, una opción que para el profesor de la universidad de Londres Alan Riley es demasiado costosa. "Lo único que aportaría a los consumidores europeos sería una subida de precios", asegura.
 
Gas licuado
 
Otra posibilidad sería recurrir al gasoducto Nabucco, que trae gas a Europa desde el Caspio a través de Georgia. Su punto débil es de dónde procedería el gas -¿Irán, Azerbaiyán, Turkmenistán...?- ya que se trata de una región de gran inestabilidad política. El profesor Riley apuntó que se podría optar por un "Nabucco light", que resultaría más barato, y que consistiría en una ruta a través de Turquía y Grecia hasta Italia que aprovecharía gasoductos ya existentes.
 
Por último, se podría construir una planta de licuefacción de gas en la ciudad turca de Ceyhan para después transportarlo por mar a Europa, una solución que sin embargo "es posible que fuera aún más cara que Nabucco", alerta Riley.
 
Reglas del juego
 
Todo un rompecabezas que la eurodiputada socialista rumana Ioan Mircea Paşcu calificó como "el mayor juego geoestratégico de los próximos cincuenta años". Consideró que "Rusia quiere reescribir las reglas del juego", y remarcó que "tenemos que reaccionar unidos, no guiados por egoísmos nacionales".
 
El liberal polaco Janusz Onyszkiewicz opinó que la Unión Europea precisa de un gasoducto comunitario que atraviese Rusia y no esté controlado por Gazprom, mientras que el popular danés Christian Rovsing llamó la atención sobre las reservas de gas existentes bajo el hielo ártico, una alternativa que sin embargo presenta problemas relativos a la titularidad del terreno.
 
Ref.: 20090126STO47091