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Procedimiento : 2004/0165(COD)
Ciclo de vida en sesión
Ciclos relativos a los documentos :

Textos presentados :

A6-0220/2006

Debates :

PV 04/07/2006 - 5
CRE 04/07/2006 - 5

Votaciones :

PV 04/07/2006 - 6.7
Explicaciones de voto

Textos aprobados :

P6_TA(2006)0285

Debates
Martes 4 de julio de 2006 - Estrasburgo Edición DO

5. FEDER, FSE, Fondo de Cohesión (disposiciones generales) - Creación del Fondo de Cohesión - Fondo Social Europeo - Fondo Europeo de Desarrollo Regional - Agrupación europea de cooperación territorial (AECT) (debate)
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  El Presidente. El siguiente punto es el debate conjunto sobre:

- la recomendación, de la Comisión de Desarrollo Regional, sobre la propuesta de Reglamento del Consejo por el que se establecen las disposiciones generales relativas al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, al Fondo Social Europeo y al Fondo de Cohesión y se deroga el Reglamento (CE) nº 1260/1999 (09077/2006 - C6-0192/2006 - 2004/0163(AVC)) (Ponente: Konstantinos Hatzidakis) (A6-0224/2006),

- la recomendación, de la Comisión de Desarrollo Regional, sobre la propuesta de Reglamento del Consejo por el que se crea el Fondo de Cohesión y se deroga el Reglamento (CE) nº 1164/94

(09078/2006 - C6-0191/2006 - 2004/0166(AVC)) (Ponente: Alfonso Andria) (A6-0226/2006),

- la recomendación para la segunda lectura, de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, respecto de la Posición Común del Consejo con vistas a la adopción del Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo al Fondo Social Europeo y por el que se deroga el Reglamento (CE) nº 1784/1999

(09060/4/2006 - C6-0188/2006 - 2004/0165(COD)) (Ponente: José Albino Silva Peneda) (A6-0220/2006),

- la recomendación para la segunda lectura, de la Comisión de Desarrollo Regional, respecto de la Posición Común del Consejo con vistas a la adopción del Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional y por el que se deroga el Reglamento (CE) nº 1783/1999

(09059/4/2006 - C6-0187/2006 - 2004/0167(COD)) (Ponente: Giovanni Claudio Fava) (A6-0225/2006), y

- la recomendación para la segunda lectura, de la Comisión de Desarrollo Regional, respecto de la Posición Común del Consejo con vistas a la adopción del Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la Agrupación europea de cooperación territorial (AECT)

(09062/2/2006 - C6-0189/2006 - 2004/0168(COD)) (Ponente: Jan Olbrycht) (A6-0227/2006).

 
  
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  Konstantinos Hatzidakis (PPE-DE), ponente. (EL) Señor Presidente, en mi calidad de griego me considero autorizado a declarar que hoy concluye una maratón de debates y negociaciones que no comenzaron en 2004, cuando la Comisión presentó su propuesta de proyecto de reglamento general, sino mucho antes, en 2001, cuando iniciamos los primeros debates sobre el futuro de los Fondos Estructurales para el período 2007-2013.

El Parlamento ha estado presente durante todo este proceso y ha dejado su impronta en los debates y negociaciones: en las consultas inicialmente no oficiales que mantuvimos con la Comisión Europea, en el tercer informe sobre la cohesión que las siguió y en el informe intermedio sobre el reglamento que se votó el verano pasado.

En todos esos debates el Parlamento transmitió un doble mensaje: en primer lugar, que la Unión Europea necesitaba un presupuesto de cohesión creíble; creo que fuimos uno de los poderes que anuló los esfuerzos de determinados partidos de limitar el presupuesto para el nuevo periodo de programación.

El segundo mensaje fue que necesitábamos un reglamento eficaz sin burocracia innecesaria y, por otra parte, un reglamento que ayudase a hacer buen uso del dinero de los ciudadanos europeos.

En enero iniciamos las negociaciones con el fin de influir sobre el resultado final, tras las decisiones del Consejo Europeo, y de incorporar algunas de nuestras posiciones fundamentales.

Quisiera destacar la actitud constructiva tanto de la Comisión Europea y la Comisaria Hübner como de la Presidencia austriaca en dichas negociaciones y agradecer a ambas partes su colaboración con el Parlamento Europeo.

Hoy debemos aprobar o rechazar el texto negociado. En mi calidad de ponente para el reglamento general, pido a mis estimados amigos aquí presentes que acepten este texto y lo voten afirmativamente por las siguientes razones de fondo:

En el curso de las negociaciones sobre las perspectivas financieras, el Parlamento consiguió 300 millones de euros adicionales para la cooperación transnacional e interregional. Por otra parte, también consiguió vincular la financiación de los proyectos con el acceso de las personas con discapacidades. Por primera vez se estipula que no se financiarán proyectos si previamente no se garantiza que las personas con discapacidades tendrán acceso a los mismos.

También conseguimos la participación de la sociedad civil. A pesar de la resistencia inicial del Consejo, a las comisiones de seguimiento también asistirán agentes medioambientales, organizaciones no gubernamentales y otras entidades que representan a la sociedad civil. Por otra parte, gracias a la presión del Parlamento, también se podrán financiar, con la aprobación de la Comisión, las infraestructuras de las regiones ya no están incluidas entre las regiones de convergencia del Objetivo 1, como habían solicitado todas esas regiones.

Asimismo, hemos conseguido garantizar que la inclusión de un artículo especial sobre el desarrollo sostenible y el medio ambiente. Dicho de otro modo, hemos conseguido lo que durante años hemos designado como el «reverdecimiento» de los Fondos Estructurales. Existe un fundamento jurídico sólido para que no se siga perjudicando al medio ambiente a través de los Fondos Estructurales.

Al mismo tiempo, hemos consolidado la política urbana. Los Estados miembros están obligados a contar con previsiones más específicas en el caso de las ciudades. Esta obligación incluye la presentación de una lista especial de las ciudades elegidas para hacer frente a los problemas que sean pertinentes. También hemos firmado una declaración conjunta con la Comisión que prevé una evaluación provisional de las consecuencias de la liberación de fondos en virtud de la norma n+2 o n+3, dado que dicha norma puede originar problemas.

¿Significa todo esto que estamos completamente satisfechos? Sinceramente, no. A título de ejemplo, quisiera recordar las bonificaciones introducidas por la Presidencia británica, que han alterado un poco la lógica de cohesión del reglamento. También quisiera recordar que no hemos conseguido hacer valer nuestros puntos de vista sobre la llamada reserva de prestaciones, con el «reciclaje» de las asignaciones liberadas conforme a la norma n+2 o n+3. Sin embargo, un mayor retraso también supondría retrasar la puesta en marcha de los programas, lo cual perjudicaría a las regiones y los Estados miembros más pobres. Por lo tanto, este es otro motivo de peso para votar afirmativamente el reglamento.

Hoy pasamos de la teoría a la práctica. Seamos sinceros, incluso el mejor reglamento puede plantear problemas si no se aplica correctamente. Por lo tanto, el reto principal al que nos enfrentamos todos, especialmente la Comisión, los Estados miembros y las regiones, es el de garantizar que el reglamento se aplique correctamente. Esto plantea un reto tanto para los antiguos Estados miembros, que no deben repetir errores del pasado, como para los nuevos, que no deben repetir los errores de algunos antiguos Estados miembros en relación con la aceptación y el uso de los fondos.

El Parlamento estará presente durante todo el procedimiento para realizar un seguimiento y reclamar movimientos estructurales que siempre redunden en beneficio de las regiones y los Estados miembros más pobres de la Unión Europea.

(Aplausos)

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. COCILOVO
Vicepresidente

 
  
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  Alfonso Andria (ALDE), ponente. (IT) Señor Presidente, Señorías, al cabo de más de un año llegamos al final de un intenso trabajo realizado en estrecha colaboración con muchos de mis colegas diputados y con representantes del Consejo y de la Comisión, a quienes quiero dar las gracias. También quiero dar las gracias a la Presidencia austriaca y manifestar mi especial y más sincero agradecimiento a la Comisaria Hübner, que en todo momento se ha mostrado receptiva a las peticiones del Parlamento y dispuesta a debatir y entablar un diálogo constructivo, el cual constituye la verdadera fuerza motriz de los intercambios de opiniones entre ambas instituciones.

El Parlamento Europeo habló con una sola voz en la mesa de negociación con el Consejo y la Comisión, sin distinciones de afiliación políticas y países de origen, y esto le permitió ejercer mayor influencia sobre los resultados de la negociación y contribuir a mejorar apreciablemente la estructura inicial de las disposiciones. Aunque el Consejo rechazó algunas sugerencias importantes propuestas por el Parlamento, personalmente creo que los textos cubren de forma adecuada las necesidades de una Unión ampliada. Gracias a los esfuerzos conjuntos de las tres instituciones, la votación de esta mañana permitirá que Europa tenga acceso a nuevos instrumentos jurídicos esenciales para consolidar la solidaridad y la cohesión económica y social.

Con respecto al reglamento por el que se establece un Fondo de Cohesión, del que soy ponente principal, quisiera destacar la importancia del incremento del presupuesto, por el que ha luchado el Parlamento, de 18 mil millones de euros para el período 2000-2006 a algo más de 61 500 millones de euros para el próximo periodo de programación. Esto responde a las grandes necesidades de financiación de los Estados miembros receptores en los ámbitos del medio ambiente y del transporte, con especial atención al desarrollo sostenible mediante una forma de distribución equilibrada y flexible, es decir, capaz de adecuar la forma en que se utilice el Fondo para cubrir las necesidades de cada Estado miembro.

Además de a las redes transeuropeas, el Fondo de Cohesión también se podrá aplicar a proyectos en el ámbito del transporte, incluido el transporte urbano, por ferrocarril, por las vías interiores navegables y marítimo, programas de multimodales y medidas que promuevan el desarrollo sostenible y que mejoren la dimensión medioambiental, con especial atención a los sectores esenciales de la eficiencia energética y las fuentes de energía renovables.

La labor incisiva del Parlamento ha conseguido resultados positivos en varios aspectos. Quisiera mencionar solo algunos que guardan relación con el reglamento por el que se establece un Fondo de Cohesión y con el reglamento general, del que el señor Hatzidakis es ponente y, por mi parte, soy ponente alternativo en nombre mi Grupo. El artículo 14 del reglamento general incluye una referencia específica al acceso a discapacitados, que a partir de ahora deberá caracterizar todos los trabajos financiados con fondos comunitarios. Hemos conseguido un mayor reconocimiento de la protección medioambiental y el desarrollo sostenible, como acaba de señalar el señor Hatzidakis. Estoy satisfecho en estos dos aspectos, aunque habría deseado que también se hubiese hecho referencia concreta a ellos en el cuerpo principal del reglamento sobre el Fondo de Cohesión. En cualquier caso, dicha referencia se incluye en el reglamento general y esto ya es un resultado importante y significativo.

Asimismo, en relación con a lo que se designa como cooperación, habrá una mayor participación de las entidades que representan a la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones que luchan por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, también en lo que respecta a la política de cohesión.

Por último, en lo que respecta al reglamento sobre el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, del que es ponente el señor Fava y, por mi parte, soy ponente alternativo, considero muy positiva la inclusión de la referencia al problema de la seguridad pública en el contexto del objetivo de convergencia, como garantía para evitar que la delincuencia organizada se infiltre en los procesos de gasto relacionados con los Fondos Estructurales. Por otra parte, como resultado de la intervención del Parlamento se ha prestado mayor atención a la dimensión urbana –un tema muy caro al señor Beaupuy y también para mí, al igual que para muchísimos de nosotros– y se ha hecho hincapié en las posibilidades de impulsar la reactivación económica y sociocultural de los barrios del extrarradio y las zonas rurales circundantes, que son los verdaderos agentes del desarrollo sostenible y duradero en las regiones, mediante un programa sólido de inversión y gestión de los fondos destinados a las ciudades.

Para concluir quisiera abundar en lo que ya ha dicho el señor Hatzidakis y solicitar al Parlamento que respalde con su voto afirmativo todo el paquete legislativo que hoy se debate.

 
  
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  José Albino Silva Peneda (PPE-DE), ponente. – (PT) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señor Comisario, Señorías, el proceso que culminará con la aprobación del nuevo reglamento sobre el Fondo Social Europeo merece el apoyo del Parlamento.

En la primera lectura presentamos 84 enmiendas a la propuesta original de la Comisión. Entre estas, quisiera destacar un aspecto: la versión original de la Comisión establecía una serie de medidas que eran objeto de financiación pero cuyas acciones variaban si la región beneficiaria de los fondos era una región del objetivo de convergencia o entraba dentro del objetivo de competitividad y empleo.

Por principio, me opongo a esta diferencia regional porque cuando se aplique se traducirá en la creación de un Fondo Social Europeo de dos velocidades y consagrará un modo de discriminación indirecta de los trabajadores que se beneficien del Fondo según en qué región trabajen. La Comisión y el Consejo han aceptado mi argumento.

Otras enmiendas importantes respecto a las cuales el Consejo y la Comisión aceptaron finalmente nuestras propuestas son las relativas al uso de recursos del Fondo Social Europeo para financiar las actividades de los interlocutores sociales. Siempre me he opuesto a la propuesta original de la Comisión y he sugerido una alternativa más flexible pero también más estricta por la que destinaría una cantidad adecuada de recursos del Fondo Social Europeo a medidas encaminadas a fortalecer las capacidades de los interlocutores sociales, aunque con la especificación de que dichas actividades deberían tener por objeto la formación, medidas de integración en red y una intensificación del diálogo social. La Comisión y el Consejo también han aceptado nuestro punto de vista a este respecto.

Al seguir el procedimiento normal para una segunda lectura de este nuevo reglamento, corrimos el serio riesgo de que los fundamentos jurídicos esenciales para que los Estados miembros pudiesen utilizar los créditos del Fondo Social Europeo a partir del 1 de enero de 2007 no estuviesen en vigor a tiempo. Consciente de la importancia de este hecho, la Presidencia austriaca se puso en contacto conmigo para iniciar conversaciones con el fin de reducir el tiempo que habitualmente requiere el procedimiento legislativo. Con la valiosísima ayuda de los ponentes alternativos, pude analizar las enmiendas que el Consejo no había tomado en consideración y plantear cinco cuestiones que el Consejo no había aceptado en la primera lectura pero que consideramos muy importantes.

Son las siguientes: Consolidación del papel de la integración social, compromiso por parte de los Estados miembros de respaldar acciones prioritarias, compromiso por parte de los Estados miembros de impulsar medidas en el ámbito de la innovación, compromiso por parte de los Estados miembros de las medidas transnacionales e interregionales, y asignación de una suma adecuada para la formación y el trabajo en red de los interlocutores sociales. Fue muy gratificante que el Consejo se mostrase de acuerdo con nuestras propuestas. Por lo tanto, señor Presidente, y dado que el compromiso con la Presidencia austriaca se ha cumplido, quisiera recomendar la adopción de la posición común sin ninguna enmienda.

Señor Presidente, la globalización y la evolución demográfica han provocado transformaciones de amplio alcance en una serie de aspectos de la vida de nuestras sociedades. El interrogante político más importante que esto plantea es el de determinar la dirección de estos cambios y, en este sentido, reconozco que gran parte del contenido del presente informe no solo es fruto de un trabajo intenso, sino también de una reflexión detallada sobre unos valores que en gran parte resumen mi concepción de la política como servicio público.

En lo que respecta a los valores, me cuento entre los que creen que el libre funcionamiento del mercado jamás conseguirá impulsar por si solo la esencia del proyecto europeo, basado en los valores de la paz, la justicia social, la libertad, la democracia y el respeto de los derechos humanos, del que soy defensor incondicional.

Por consiguiente, quiero que sepan que esto ha sido una nueva fuente de inspiración adicional para el nuevo reglamento del Fondo Social Europeo. Para concluir quisiera expresar mi gratitud por el excelente espíritu de cooperación demostrado durante todo el proceso y también mi agradecimiento al señor Špidla, que hoy se encuentra presente en el hemiciclo. Quisiera agradecer asimismo a los servicios de la Comisión su buena disposición para buscar soluciones que se incluyeron en la versión final, pero que no se habían planteado inicialmente. Por último, quisiera dar las gracias a las ponentes alternativas, la señora Jöns, la señora Schroedter y la señora Figueiredo, y expresar públicamente mi reconocimiento por la ayuda al Vicepresidente, el señor Cocilovo, en relación con este asunto.

 
  
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  Giovanni Claudio Fava (PSE), ponente. (IT) Señor Presidente, Señorías, hemos llegado al final de un trayecto que comenzó en julio de 2004 con la presentación de las propuestas de la Comisión sobre los nuevos Fondos Estructurales, las cuales quisiera señalar que siempre han contado con el respaldo del Parlamento, que ha intentado mejorarlas y, en cualquier caso, las ha defendido al destacar determinados aspectos que consideramos importantes relativos a la calidad, el gasto, el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente, la igualdad de oportunidades, el acceso de las personas con discapacidades, la seguridad pública y la cooperación transfronteriza.

Hemos trabajado con la Comisión y el Consejo para garantizar que este viaje llegase rápidamente a buen término, pero también, quisiera reiterarlo, para mejorar algunos aspectos delicados que consideramos importantes en relación con el modo en que nuestras regiones y nuestras autoridades locales emplearán los Fondos Estructurales.

Quisiera destacar brevemente algunos aspectos concretos de nuestra aportación. En primer lugar, el procedimiento de consulta: hemos luchado para conseguir que este se amplíe y se respalde, y para que incluya, junto con las cuestiones institucionales y administrativos, nuevos temas de importancia en la práctica; me refiero a las organizaciones no gubernamentales y a la sociedad civil. Consideramos que el procedimiento de consulta es una extraordinaria escuela de democracia y, sobre todo, un gran recurso desde el punto de vista de la responsabilidad; ampliar el ámbito de responsabilidad en la gestión de los Fondos Estructurales es uno de los principales retos políticos a los que se enfrenta la Unión Europea.

Nos hemos centrado en la igualdad, es decir, en la necesidad de evitar una Europa de dos velocidades, que allane el camino para la adopción de medidas geográficamente discriminatorias. Sabemos que el reto de la cohesión europea es difícil. La ampliación ha ampliado la brecha entre diversas regiones geográficas de Europa y consideramos importante salvar esa brecha y lograr un equilibrio económico y social entre todos los países de la Unión Europea, evitando así el riesgo de una Europa de dos velocidades.

Nos hemos concentrado en una serie de prioridades, haciendo nuestra la propuesta de la Comisión encaminada a evitar que los Fondos Estructurales y el Fondo de Desarrollo Regional, del que soy responsable, se transformen en una «lista de la compra» a la que todos puedan acceder en virtud de las más diversas necesidades. En vez de eso, nos hemos concentrado en la calidad de unos cuantos objetivos y nos hemos asegurado de anteponer la calidad a la cantidad, teniendo en cuenta también la experiencia que cada uno de nosotros conservaba en la memoria.

Nos hemos atenido al principio de adicionalidad: los Fondos Estructurales son una forma de valor añadido y no deben sustituir el gasto corriente habitual de los Estados miembros, del Estado. En este sentido, debemos prestar más atención a los aspectos de calidad de dicho gasto, como una forma de valor añadido.

Por último, está el tema de Lisboa. Señor Presidente, Señorías, Lisboa no solo representa una Europa competitiva, es capaz de hacer despegar su economía y de avanzar hacia el objetivo de un pleno empleo de calidad, sino también una Europa que por fin sea capaz de invertir en conocimiento, en infraestructuras intangibles, en tecnología, en procesos e innovación tecnológica y en todo lo que hoy constituye la esencia de los Fondos Estructurales.

La contribución del Parlamento Europeo ha sido de orden práctico y ha incluido una serie de aspectos específicos, toda vez que ha prestado especial atención a las cuestiones medioambientales, al desarrollo sostenible, a la política urbana, a las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la columna vertebral de la economía europea, y también a la seguridad. Nos complace que se haya propuesto una declaración que incluye nuestra petición de que se preste especial atención a la seguridad, con el fin de conseguir que nuestro gasto europeo sea inaccesible para la delincuencia organizada.

Señor Presidente, nuestra satisfacción solo es parcial, ya que, como usted y todos los colegas diputados deben saber, los recursos presupuestarios no nos parecen suficientes para el reto al que nos enfrentamos, a pesar de la ampliación y de la propuesta de la anterior Comisión, una propuesta seguramente más generosa y más acorde a las necesidades de esta Europa ampliada de los 25. Me parece que merece la pena destacar una vez más el sentido de responsabilidad del Parlamento Europeo, como ya han hecho otros diputados. El Parlamento ha procurado colaborar en todo momento plenamente y de manera eficaz con las restantes instituciones europeas, ha evitado el procedimiento de conciliación y también ha procurado no poner en peligro el próximo período de programación.

Quisiera dar las gracias a la Comisión Europea, a la Comisaria Hübner y a la Presidencia austriaca, que han demostrado el mismo espíritu de cooperación. Ahora les corresponde actuar a nuestros países; disponemos de los instrumentos adecuados y deberíamos ser capaces de hacer un buen uso de ellos.

 
  
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  Jan Olbrycht (PPE-DE), ponente. (PL) Señor Presidente, el trabajo legislativo sobre el paquete de reglamentos relativo a la política de cohesión para el período 2007-2013 llega hoy a su fin. Todos recordamos el acalorado debate sobre el papel y la importancia de la política de cohesión en la Unión Europea para conseguir los objetivos de la Estrategia de Lisboa, así como los intentos por limitar gradualmente e incluso de renacionalizar dicha política.

Hoy hablamos de estos temas como si fuesen cosa del pasado, pero es útil que en el Parlamento Europeo recordemos que la aplicación del principio de solidaridad a través de la política de cohesión, entre otros aspectos, forma parte del funcionamiento de la Unión Europea. Su forma puede cambiar, se puede adecuar a nuevos objetivos, pero socavarlo es negar la base del funcionamiento de la Comunidad. Por lo tanto la aplicación de la política de cohesión no requiere solo la definición de la estructura de determinados fondos y del modo en que se han de utilizar. Sobre todo requiere una definición de sus metas actuales. Esta se debe completar luego con medidas destinadas a adaptar la metodología política y las estrategias de aplicación, además de las medidas prácticas.

Conforme a lo establecido en los Tratados, la política de cohesión económica y social se puede desarrollar con la ayuda de los recursos financieros comunes. Sin embargo, también se puede desarrollar sin estos, mediante actividades conjuntas en diversos Estados miembros encaminadas a alcanzar objetivos similares. Durante el actual período de programación, las actividades conjuntas transfronterizas forman parte de la iniciativa comunitaria Interreg. Esta iniciativa fomenta la cooperación transnacional, interregional y en las regiones fronterizas. La experiencia de las actividades de Interreg demuestra que las iniciativas transfronterizas desarrolladas conjuntamente por las autoridades locales y regionales de varios Estados miembros son muy importantes para estos, ya que crean redes de cooperación y consolidan la confianza mutua. Podemos llegar a la conclusión de que dichas actividades, que emplean escasos recursos económicos, generan un considerable valor añadido.

El nuevo período de programación debería aprovechar esta experiencia positiva. Por consiguiente, se han incluido en el núcleo principal de la política cohesión, dentro del marco del Objetivo III, iniciativas asociadas habitualmente a Interreg. También es necesario crear nuevas oportunidades legales y organizativas para los socios que participen en acuerdos de cooperación. Este es también el origen de la idea innovadora de crear un nuevo instrumento jurídico que respalde todas las actividades interregionales, transnacionales y en las regiones fronterizas. El núcleo central de esta iniciativa consiste en proporcionar a los socios que participen en acuerdos de cooperación, que no siempre emplean fondos de la UE, un instrumento que les facilite la organización de distintas actividades, incluidos los servicios públicos transfronterizos.

Conforme al reglamento propuesto y una vez que se hayan determinado los objetivos y los principios de la cooperación, las autoridades públicas y las entidades públicas creadas con su ayuda dentro de la Unión Europea, es decir, las autoridades regionales, locales y nacionales, podrán firmar un acuerdo, que en el reglamento se designa como un convenio. Esto les permitirá registrar la nueva institución como una agrupación europea de cooperación territorial, Que tendrá una personalidad jurídica reconocida en toda la Unión, una vez que se haya informado a todos los Estados miembros.

El nuevo reglamento introducirá un nuevo precedente jurídico relativo a las cuestiones relacionadas con el sistema, motivo por el cual se ha acogido con numerosas manifestaciones de alarma, reservas e incluso protestas. El trabajo en relación con el reglamento ha sido una muestra de un avance sistemático hacia soluciones de compromiso que han requerido muchas concesiones y soluciones difíciles. Merece la pena destacar que la solución propuesta garantiza a los Estados miembros el pleno control sobre la creación y el funcionamiento de las agrupaciones europeas de cooperación territorial. El compromiso alcanzado no ha modificado el fondo de la nueva solución ni su formato innovador.

La votación de hoy pone punto final al trabajo legislativo y crea nuevas oportunidades. Sobre todo es una forma de expresar nuestro reconocimiento a todos los que, durante muchos años, han construido una forma de cooperación internacional descentralizada genuinamente europea. En mi calidad de ponente de un Estado miembro que se incorporó a la Unión Europea en la última ampliación, he tenido la oportunidad de abordar la complejidad del proceso legislativo. Por esto quisiera manifestar mi especial agradecimiento, su constructivo trabajo y su positiva cooperación, a la Comisaria Danuta Hübner, a los representantes de la DG REGIO, a los representantes de las sucesivas presidencias, especialmente a la Presidencia austriaca, a la secretaría de la Comisión de Desarrollo Regional, a los asesores políticos y también a mis colaboradores y expertos de Polonia.

 
  
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  El Presidente. Es un placer poder dar la bienvenida por primera vez a esta Asamblea a la Presidencia finlandesa, representada por el señor Manninen, Ministro de Asuntos Regionales y Municipales del Gobierno finlandés.

 
  
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  Hannes Manninen , Presidente en ejercicio del Consejo. (FI) Señor Presidente, Señorías, es un gran honor para mí tener la oportunidad de intervenir hoy aquí, en su Parlamento, como representante de la Presidencia del Consejo de la Unión Europea. La oportunidad de participar en la redacción definitiva del paquete legislativo esencial para la coherencia y el desarrollo regional de la Unión subraya la importancia de la ocasión. El Primer Ministro Vanhanen dará a conocer mañana los objetivos de la Presidencia finlandesa.

En primer lugar, quisiera agradecer al Parlamento Europeo su gran cooperación con el Consejo. Las conversaciones sobre los reglamentos relativos a la política de cohesión han requerido dos años de duro trabajo por parte de las diversas instituciones. Si el Parlamento vota hoy en el pleno el paquete legislativo conforme a las recomendaciones de las comisiones, la reforma de la política de cohesión y la aplicación del nuevo periodo de programación se podrá poner en marcha a principios de 2007, tal como se había previsto.

El Parlamento Europeo ha desempeñado un papel fundamental en la decisión sobre el contenido de la nueva política de cohesión de la Unión. En sus diversos enfoques de la cuestión, el Parlamento ha destacado especialmente la importancia de aspectos que son cruciales para la población y para la sociedad civil, como son los acuerdos de cooperación, y ha prestado atención a los valores medioambientales y a la participación de las personas con discapacidad en la aplicación de los programas. Un requisito esencial para el Parlamento era que los Estados miembros pudiesen seguir unas prácticas coherentes en relación con los criterios aplicados para calcular la cofinanciación en la Comunidad y en cuanto a la gestión del IVA. El Parlamento también ha participado activamente en definición de las disposiciones relativas a la agrupación europea de cooperación territorial.

Solo he citado algunos ejemplos de cuestiones que el Parlamento ha procurado impulsar. La mayoría de las enmiendas propuestas por el Parlamento se han contemplado en el debate de hoy sobre las propuestas de reglamentación.

Para completar el fundamento jurídico para la aplicación de los programas, además de adoptar los reglamentos, también necesitamos directrices estratégicas comunitarias sobre la política de cohesión. Los Estados miembros establecerán su marco estratégico nacional de referencia ateniéndose a dichas directrices y esto orientará la elaboración de programas de desarrollo regional.

Hemos propuesto un ambicioso calendario para la adopción de las directrices relativas a la política de cohesión. Confío en la disposición de las distintas partes para cooperar y espero que las fructíferas prácticas de cooperación con el Parlamento Europeo se mantengan. La Comisión de Desarrollo Regional del Parlamento completó su informe sobre las directrices estratégicas en mayo. Nuestro objetivo es concretar la posición del Consejo durante el mes de julio, de forma que el Parlamento Europeo pueda debatir el documento al inicio de la sesión parlamentaria de otoño. Si todas las partes se comprometen a cumplir un calendario ágil, es posible que las directrices estratégicas para la política de cohesión estén listas en octubre. En ese caso, la Comisión podrá adoptar los documentos sobre la programación nacional de forma que esta se pueda comenzar a aplicar a principios de 2007.

Conseguir la entrada en vigor de las directrices estratégicas comunitarias relativas a los reglamentos y la cohesión será el objetivo de desarrollo regional más importante durante la Presidencia finlandesa.

El Parlamento Europeo ha trabajando con gran determinación y flexibilidad en la reforma de la política de cohesión. Al mismo tiempo, ha sido posible mantener negociaciones sobre el acuerdo interinstitucional, los reglamentos y las directrices estratégicas. Quiero agradecerles su constructiva cooperación y manifestar un especial agradecimiento a la Comisión de Desarrollo Regional por su enfoque especializado.

Asimismo quisiera dar las gracias a las anteriores presidencias, a la Comisión y a los Comisarios por su valioso trabajo para impulsar las reformas de la política de cohesión. El Comité de las Regiones y el Comité Económico y Social Europeo también son dignos de elogio por el impulso que han dado a esta causa al plantear cuestiones de gran interés para las regiones y para la población.

Estoy seguro de que el fundamento jurídico propuesto proporcionará un punto de partida excelente para desarrollar una política de cohesión europea efectiva y que tenga en cuenta las características especiales de las regiones.

(Aplausos)

 
  
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  Danuta Hübner, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, quisiera empezar agradeciéndole su apoyo y ánimo continuos, y por el papel que el Parlamento Europeo ha desempeñado en la preparación de una reforma de la política de cohesión.

En primer lugar, permítame expresar cuánto apreciamos su papel en el aseguramiento de un importante marco financiero. En segundo lugar, agradecemos su contribución a la creación de una nueva arquitectura, y también de nuevos instrumentos para esta política. Usted ha insistido en establecer un objetivo de cooperación territorial más ambicioso. Dicho objetivo tiene un valor añadido europeo claro y considerable, sobre todo en el contexto de la ampliación de la Unión Europea. Estoy segura de que el incremento del 4 % en los recursos financieros disponibles para este objetivo de refuerzo de la cooperación transnacional e interregional, que sufrió las reducciones más considerables en la decisión del Consejo Europeo de diciembre de 2005, nos ayudará a ser más eficaces y eficientes en el proceso de unión de las regiones europeas en todo el continente.

Además, quisiera darle las gracias por su apoyo al desarrollo de un instrumento único diseñado para superar los problemas a los que se enfrentan los Estados miembros, las regiones y las autoridades locales al emprender acciones de cooperación transfronterizas, transnacionales o interregionales, estén o no financiadas por los fondos estructurales. Por primera vez, la UE proporcionará un marco legal adecuado para una cooperación transfronteriza, interregional y transnacional mejorada.

En tercer lugar, agradezco su papel en garantizar que la política de cohesión se aplique a todas las regiones y todos los Estados miembros, y que contribuya a la creación de más y mejores puestos de trabajo, así como a un crecimiento económico más rápido. En este contexto, también me siento muy satisfecha de que acogiera con interés nuestros esfuerzos por crear nuevos instrumentos de apoyo, tales como «Jeremy» y «Jessica», que aportarán nuevos socios y experiencias procedentes de instituciones financieras europeas. Con ello se abordarán valores de mercado verdaderos y se conseguirá aumentar el rendimiento de los fondos estructurales.

Permítame aprovechar esta oportunidad para expresar un agradecimiento personal a los ponentes, el señor Hatzidakis, el señor Andria, el señor Silva Peneda, el señor Fava y el señor Olbrycht, y decir cuánto apreciamos el papel que la señora Krehl desempeñó como ponente para las perspectivas financieras y su trabajo en las orientaciones estratégicas comunitarias. Permítame también darle las gracias al señor Beaupuy, sin cuyo compromiso probablemente la dimensión urbana no habría desempeñado un papel tan destacado en nuestra nueva política.

Ha sido un placer trabajar con el señor Galeote, presidente de la Comisión de Desarrollo Regional, a quien doy las gracias por su compromiso. Mantuvo en todo momento un espíritu muy constructivo y cooperativo, y compartimos los mismos principios y prioridades a lo largo de las negociaciones.

Conjuntamente hemos conseguido evitar una política basada en un sistema de doble moral en la aplicación de las normas sobre los criterios de admisibilidad del IVA no recuperable y en la aplicación del principio de coste elegible total como base de la cofinanciación.

No tendremos dos políticas de cohesión distintas para Europa, una para los antiguos y otra para los nuevos Estados miembros. Considero que ello habría sido incompatible con nuestros esfuerzos por elaborar una política eficaz y coherente, con transparencia, con una gestión financiera sólida y con reglamentos simplificados.

Usted ha compartido nuestra insistencia sobre la necesidad de consolidar el principio de asociación. En nuestra política hemos reforzado conjuntamente el papel de las ONG, de la sociedad local y civil, y de los socios medioambientales. Con su apoyo también hemos fortalecido las disposiciones relativas a la no discriminación y al desarrollo sostenible. Sin embargo, hemos fracasado plenamente en la labor de convencer a nuestros Estados miembros sobre el valor añadido de toda una serie de aspectos. Me estoy refiriendo al concepto de una reserva comunitaria, de nuestra intención de convertir en obligatoria la dimensión urbana de nuestra política, y de la idea del Parlamento de reciclar los recursos potencialmente no gastados asignados a la política de cohesión.

Tal y como solicitó el Parlamento, la Comisión ha preparado una declaración conjunta en la que se compromete a presentar una valoración de la ejecución presupuestaria de los Fondos Estructurales y del Fondo de Cohesión para el periodo de programación 2007-2013, incluidas las consecuencias de la aplicación de la norma de la liberación de créditos.

Nuestra principal preocupación en los meses venideros es asegurar que los nuevos programas de cohesión de buena calidad se inicien a tiempo. Queda mucho por hacer. Estamos colaborando con la Presidencia finlandesa para garantizar que las directrices estratégicas de la Comunidad para la cohesión pueden ser adoptadas por el Consejo una vez que el Parlamento Europeo haya emitido su opinión. Tengo entendido que podemos lograrlo a finales de septiembre o principios de octubre. Entonces, los Estados miembros presentarán formalmente sus estrategias nacionales relativas a sus propuestas para el uso de la política de cohesión, tras lo cual discutiremos en detalle los programas operativos, con la aprobación final de la Comisión.

Con el fin de ahorrar tiempo, la Comisión ya ha entablado conversaciones informales. Ya hemos recibido los proyectos de los programas nacionales de 21 Estados miembros.

Estamos completando de forma gradual la preparación de la nueva generación 2007-2013, pero debemos pensar a largo plazo para asegurar que la política de cohesión continuará apoyando la convergencia y la modernización económica y social de Europa. El Cuarto Informe sobre la Cohesión, cuya publicación está prevista en la primavera del año próximo, y el Foro de Cohesión, que se celebrará para entonces, serán pasos importantes y desarrollarán las ideas para el futuro.

Quedo a la espera de su debate, convencida de que su decisión hoy nos permitirá finalizar con éxito los preparativos para la nueva generación de nuestra política de cohesión común.

 
  
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  Vladimír Špidla, miembro de la Comisión. (CS) Señor Presidente, Señorías, señor Presidente en ejercicio del Consejo, al igual que mi colega, la Comisaria Hübner, quisiera darles las gracias por su apoyo durante los últimos años. Hoy, casi dos años después de la propuesta de la Comisión, se disponen a votar el paquete de reglamentos relativos a la cohesión. Gracias a sus esfuerzos y a su apoyo, se trata de un paquete bien equilibrado que constituye una verdadera reforma. El Fondo Social Europeo (FSE), que celebrará su 50 aniversario en 2007, mantendrá su papel. Seguirá siendo un instrumento que proporciona ayuda directa a los ciudadanos individuales y, como tal, un elemento fundamental para acercar la Unión a los ciudadanos. Sin embargo, los fondos, y concretamente el FSE, también deben promover las prioridades de la Comunidad de manera mucho más clara que antes. Los esfuerzos de la Comisión se concentrarán en garantizar que las prioridades de financiación de los fondos y el relanzamiento de la Estrategia de Lisboa avancen a la par. Esto es esencial en un momento en el que se deben abordar nuevas tareas asociadas a la ampliación, al cambio demográfico y a la globalización. En este sentido, quisiera destacar los tres elementos principales del nuevo reglamento del FSE.

En primer lugar, por supuesto necesitamos un planteamiento estratégico. Durante el proceso de programación, la Comisión llegará a un acuerdo con los Estados miembros y las regiones sobre las principales prioridades y metas, que se deberán ajustar plenamente a la Estrategia de Lisboa que se va a relanzar.

En segundo lugar, la nueva versión exige claramente que los recursos se concentren en los objetivos comunitarios conforme a la estrategia europea de empleo, incluidos algunos objetivos importantes en los ámbitos de la inclusión social, la educación y la formación profesional. La concentración de recursos es un requisito esencial para el éxito.

En tercer lugar, el apoyo al capital humano permitirá que el FSE contribuya de forma significativa a la creación de una sociedad basada en el conocimiento. El apoyo a una mano de obra formada, cualificada y adaptable, así como a la innovación, es fundamental si queremos aumentar el empleo, la productividad en el trabajo, el crecimiento, la cohesión social y la seguridad social.

Por otra parte, también gracias al apoyo incondicional del Parlamento, este reglamento da prioridad a la mejora de la capacidad institucional en las regiones de convergencia y en los países que cumplen los requisitos para acceder al apoyo del Fondo de Cohesión. Creo firmemente que esta prioridad tendrá un papel fundamental en la mejora del funcionamiento efectivo de la administración pública, con el consiguiente aumento la competitividad, que a su vez consolidará la creación de puestos de trabajo sostenibles y el apoyo a la inclusión social. Quisiera destacar asimismo que entre las tareas del FSE figura también la reducción de las disparidades en el empleo a escala nacional, regional y local. La creación de cualificaciones adecuadas en todos esos ámbitos forma parte de la estrategia de crecimiento y desarrollo y contribuye a ella. Por supuesto, estos elementos son solo parte de un conjunto.

La redacción se ha mejorado en varios aspectos gracias al Parlamento. En adelante, el Fondo desempeñará un papel esencial en la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres y la igualdad de oportunidades, mediante proyectos especiales y la aplicación de esos principios en todos los ámbitos de la vida. Asimismo respaldará proyectos con el objetivo específico de combatir la discriminación en el trabajo, un aspecto que puede ir asociado a asociarse a la prioridad de mejorar la inclusión social de los ciudadanos menos favorecidos, especialmente con el propósito de proporcionarles un empleo sostenible. Estas medidas prácticas ayudan a las personas a desarrollar medidas socialmente beneficiosas y ponen de manifiesto que el Fondo contribuye a los valores compartidos que fueron el fundamento del modelo social europeo. El FSE también proporcionará un apoyo especial a los interlocutores sociales en las regiones de convergencia. Gracias al Parlamento, la actual redacción está totalmente libre de ambigüedades, hecho que celebro. La participación activa de los agentes sociales es, por consiguiente, un requisito previo fundamental para un desarrollo socioeconómico equilibrado y armonioso. Por otra parte, quisiera agradecer al Parlamento su respaldo activo para garantizar que el nuevo reglamento general incluya disposiciones especiales sobre la asociación. Se trata de un principio fundamental que se aplica a todos los fondos sobre los que estamos hablando. Dicho principio permite la participación de los agentes sociales –interlocutores sociales, sociedad civil, organizaciones no gubernamentales y organizaciones para la igualdad de oportunidades– en todas las fases del proceso.

En consecuencia, podemos llegar a la conclusión de que se han conseguido unos resultados extraordinarios. Por ello, quisiera aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, presidida por Jan Andersson, que ha prestado un enorme apoyo a la Comisión. Esta comisión elaboró casi 100 enmiendas al reglamento en la primera lectura, la mayoría de las cuales fueron aceptadas por la Comisión. En este sentido, quisiera felicitar al ponente principal, señor Silva Peneda. Hemos trabajado conjuntamente para conseguir un resultado concreto. Y ahora quisiera centrarme en el futuro.

Durante los próximos meses los Estados miembros presentarán a la Comisión sus marcos nacionales de referencia estratégica y sus programas operativos. Por lo tanto van a adoptar decisiones estratégicas importantes sobre las futuras inversiones con cargo a los fondos públicos. La mayoría de ellos ya tienen bastante avanzada la elaboración de dichos documentos. Sin embargo, en los contactos con los Estados miembros se ha puesto de manifiesto un aspecto que, a mi parecer, puede ser motivo de preocupación. En un número considerable de Estados miembros, la inversión del FSE en nuestro principal activo, que son nuestros ciudadanos y su formación, parece ser menor de que lo que debería. Esto es muy importante, ya que es necesario lograr el equilibrio adecuado entre la inversión en capital físico y la inversión en las personas. El modo en el que invirtamos ahora en nuestros trabajadores, en forma de formación profesional que les permita adaptarse a los nuevos retos, en la educación para los jóvenes y las personas mayores, y en el apoyo a los desempleados con el objetivo de ayudarles a actuar para mejorar su situación contribuirá a configurar nuestro futuro. Esto será, en definitiva, lo que más influirá en la riqueza y la prosperidad de nuestros ciudadanos. La Comisión hará todo lo necesario para garantizar que en os debates con los Estados miembros se alcance un resultado equilibrado acorde a las prioridades de las políticas comunitarias y los intereses comunes de los ciudadanos europeos.

Señor Presidente, Señorías, señor Presidente en ejercicio del Consejo, permítanme que les exprese una vez más mi gratitud y mi reconocimiento por su apoyo y su exitosa aportación. Estoy firmemente convencido de que hoy vamos a dar un nuevo paso que conducirá a una política de cohesión efectiva en la UE.

 
  
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  Jacek Protasiewicz (PPE-DE), ponente de opinión de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales. (PL) Señor Presidente, cuando elaboramos la opinión de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales sobre la propuesta de reglamento del Consejo por el que se establecían las disposiciones generales relativas al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, al Fondo Social Europeo y al Fondo de Cohesión, presentamos 32 recomendaciones.

En nuestra opinión, nos centramos principalmente en cómo tener en cuenta las necesidades de las personas discapacitadas en el contexto del desarrollo de proyectos parcialmente financiados con recursos de los Fondos Estructurales. También pedimos que se ampliasen los criterios relativos a las cualificaciones para el acceso a la financiación en el marco del «empleo y la competitividad regionales» teniendo en cuenta el nivel de formación disponible en un determinado Estado miembro. Solicitamos asimismo que se simplificasen los procedimientos administrativos en relación con el uso de los fondos estructurales. Se debería anticipar un montante mayor a los beneficiarios en el momento de iniciarse el proceso de desarrollo de los programas operativos. Se debería mantener el denominado proceso de plurifinanciación, que ofrece la posibilidad de que los programas obtengan financiación de más de un fondo. También propusimos pequeños cambios en los procedimientos de información, ya que estamos convencidos de que el exceso de burocracia no contribuirá al uso eficiente de los Fondos europeos que, en fin de cuentas, constituyen la base del desarrollo de numerosas regiones.

Evidentemente, no se aceptaron todas nuestras recomendaciones, pero así funcionan las negociaciones y el compromiso parlamentarios, que constituyen la base para adoptar decisiones en una comunidad tan diversa como la Unión Europea. Sin embargo, valoramos positivamente el resultado de nuestro trabajo conjunto. Celebramos especialmente las soluciones relativas a las personas con discapacidades, las organizaciones sociales y las ONG, además de las propuestas muy razonables sobre la elegibilidad del IVA como gasto en el caso de determinadas actividades.

En vistas de todo ello, apoyo la petición propuesta del señor Hatzidakis a favor de que se vote afirmativamente la propuesta de reglamento.

 
  
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  Gerardo Galeote, en nombre del Grupo del PPE-DE. (ES) Señor Presidente, quiero felicitar en particular a los cuatro ponentes de los Fondos regionales, y no por mera cortesía, sino porque han realizado un trabajo excelente, con tesón y capacidad, cuyo resultado ha sido la incorporación de un gran número de enmiendas en el texto definitivo, al que el Consejo ya ha dado su visto bueno. Ha sido para mí un honor dirigir esos debates y, por lo tanto, ser testigo directo de este éxito.

Es una pena que los Gobiernos de algunos Estados miembros se hayan mostrado intransigentes y que el Consejo no haya podido adherirse a la declaración institucional, que pretende exclusivamente abrir un debate sobre los excedentes de la política de cohesión.

Señor Presidente, queridos colegas, después de las discusiones en el Consejo del pasado mes de diciembre sobre las perspectivas financieras y ahora sobre los Reglamentos de los fondos, nos cabe la duda de si algunos Gobiernos pretenden poner en cuestión la más exitosa, la más visible, de las políticas europeas: la política de cohesión.

Estoy convencido de que la inmensa mayoría de los europeos apuesta por la solidaridad y de que nuestro Parlamento, siempre de la mano de la Comisión Europea –y quiero manifestar un reconocimiento especial al trabajo de la Comisaria Hübner–, será garante de ese pilar esencial de la integración y de la vertebración de Europa.

 
  
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  Constanze Angela Krehl, en nombre del Grupo del PSE. (DE) Señor Presidente, señora Hübner, señor Špidla, señor Manninen, Señorías, hoy, tras meses de negociaciones y conversaciones, el Parlamento Europeo va a aprobar los reglamentos relativos a la política de cohesión. La política de cohesión es, a mi parecer, una de las más importantes, positivas y sobre todo más visibles de las políticas de la Unión Europea. Esto significa que representa un enorme reto para nosotros.

Han aumentado las disparidades en los distintos países y los políticos europeos tenemos, por lo tanto, una gran responsabilidad ante el pueblo. La gente tiene teme perder el empleo y teme a la globalización. Sin embargo, para poder sacar el máximo partido a las oportunidades que ofrece la globalización a Europa, debemos ayudar a los más débiles de los nuevos y los antiguos Estados miembros.

En este contexto, también quisiera destacar claramente una vez más los aspectos sociales de la política de cohesión. No desarrollamos una política de cohesión para el capital humano, como lo denomina la jerga europea, sino para personas. Esto significa que debemos situar en el centro a las personas y, por consiguiente, se debe reforzar notablemente el aspecto social.

Necesitamos personas bien preparadas. La población debe tener acceso al Programa de aprendizaje permanente. Es necesario integrar a las personas y que sientan que estamos a su lado. Creo que el Parlamento Europeo ha conseguido un gran éxito en las negociaciones. Como resultado, en el futuro habrá una mayor participación. Los Estados miembros no recibirán un trato distinto. La sostenibilidad ocupará un lugar importante y no se considerará un mal necesario.

Se ha reforzado la dimensión urbana y el Parlamento también ha reforzado significativamente la cohesión territorial, la igualdad de oportunidades y la lucha contra la discriminación. Por consiguiente, podemos decir con la conciencia tranquila que la Estrategia de Lisboa constituye la esencia de nuestra política de cohesión y que la población de nuestra Unión tiene verdaderas oportunidades para el futuro.

Lamentablemente, no hemos logrado una cosa: no hemos conseguido los recursos necesarios que propusimos y tampoco el reciclado, la reutilización de los recursos no utilizados en el marco de la política de cohesión. Sin embargo, no queremos quedarnos sin trabajo para los próximos años y, por lo tanto, seguiremos luchando para conseguirlo.

El señor Manninen, en su calidad de ponente para las directrices estratégicas, al igual que mis colegas y yo misma haremos cuanto esté en nuestras manos para conseguir mantener este ambicioso calendario y adoptar estas políticas en octubre.

(Aplausos)

 
  
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  Jean-Marie Beaupuy, en nombre del Grupo ALDE. – (FR) Señor Presidente, señora Hübner, señor Špidla, señor Manninen, Señorías, puedo dar testimonio del vigor y la riqueza de los intercambios que han tenido lugar en los últimos meses y en estos dos últimos años y que han dado lugar hoy a unos textos que pienso y espero, al igual que mis colegas, que el Parlamento Europeo apruebe dentro de un momento por una muy amplia mayoría.

Quisiera subrayar que a lo largo de todo este debate mi Grupo ha prestado la máxima atención al hecho de que estos textos debían ser efectivos. Las diversas intervenciones que acabamos de oír han puesto de manifiesto los distintos ámbitos en los que es necesaria precisamente esta efectividad.

Como acaba de indicar la señora Krehl, los Fondos Estructurales son una prueba de solidaridad con las regiones más desfavorecidas, para que puedan alcanzar un nivel medio de prosperidad. Por otra parte, se ha probado –como demuestran Irlanda, España, Portugal y otros países– que el desarrollo de las regiones que se benefician de los Fondos Estructurales contribuye al desarrollo de toda la Unión Europea, gracias a las inversiones que pueden hacer dichas regiones.

Hoy, señora Hübner, señor Manninen, vamos a proceder a la segunda fase. Tras la fase teórica de elaboración de los Fondos Estructurales, entramos en la fase de preparación. Permítanme enumerar tres condiciones necesarias para el éxito de esta fase de preparación: en el plano educativo desde el punto de vista del estímulo de la acción y, por así decirlo, de los incentivos tentadores.

Desde el punto de vista educativo, señora Hübner, sé que usted ya ha organizado, junto con sus colaboradores, una serie de conferencias de divulgación. Necesitamos desarrollar realmente esta acción de comunicación, y el documento que acaban de publicar va en este sentido. También hay que dar a conocer muy ampliamente las buenas prácticas. Los Estados miembros, las regiones y los distintos agentes que están elaborando los proyectos deben tener realmente un buen conocimiento de las distintas prácticas para poder prepararlos bien.

En segundo lugar, aprendamos a manejar los distintos incentivos de que disponemos. Usted sabe –y con razón– que en los Fondos Estructurales hay posibilidades de recurrir a fondos de asistencia técnica. Hemos observado que en el pasado una parte de esos fondos no se utilizaba o se utilizaba mal. De aquí a finales de este año 2006, y durante el año 2007, será preciso utilizar los fondos de asistencia técnica para permitir la preparación de proyectos que valgan la pena.

En tercer lugar, como decimos en Francia, «el miedo al gendarme es el comienzo de la sabiduría». Habrá que recordar a los distintos Estados miembros, a los distintos portadores de proyectos, a las regiones, etc., que si no respetan las normas previstas en los reglamentos, no podrán beneficiarse de los Fondos Estructurales. Por supuesto, lamento que, como han dicho mis colegas, determinados Estados miembros hayan rechazado recientemente el reciclaje de los fondos que no puedan utilizarse en los plazos previstos.

Por último, para concluir, no puedo olvidar, como presidente del intergrupo, que la Unión Europea ha reconocido por fin la necesidad de aplicar los Fondos Estructurales a escala de las regiones y de las ciudades. Ahí reside, en el marco de los dispositivos de Lisboa, la garantía de un mayor éxito en los años venideros.

Señora Hübner, señor Špidla, señor Manninen, pueden estar ustedes seguros de que, junto con nuestros colegas diputados al Parlamento, contribuiremos al éxito de los Fondos Estructurales, pero sin relajar por ello nuestra vigilancia.

 
  
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  Elisabeth Schroedter, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, señor Presidente en ejercicio del Consejo, señores Comisarios, quisiera comenzar también por dar las gracias, en nombre de mi Grupo, a nuestros colegas diputados y especialmente a los ponentes por su estrecha colaboración. Creo que fue crucial que en las negociaciones el Parlamento estuviese unido en la defensa de los intereses de las regiones y de las personas que allí viven.

El Parlamento fue el que más contribuyó a garantizar que la cohesión sea y siga siendo el verdadero objetivo de los Fondos Estructurales, ya que cualquiera que ponga en peligro la cohesión económica y social ataca al corazón de la capacidad de integración de la Unión Europea. Demasiados lo han intentado ya.

En este contexto, cabe citar al Grupo de los Seis entre los Estados miembros, que hicieron todo lo posible para conseguir un recorte masivo de los Fondos Estructurales y, por consiguiente, fueron los primeros que pusieron en entredicho la cohesión económica y social.

Luego la Comisión también se les sumó con gran alarde. El Presidente Barroso buscaba dinero para financiar la Estrategia de Lisboa y echó mano de los Fondos Estructurales. De repente, hacia el final de las negociaciones, entre los documentos apareció una lista que obligaba a los Estados miembros a emplear los Fondos Estructurales para desarrollar la Estrategia de Lisboa. El verdadero objetivo de los Fondos Estructurales, que es promover la cohesión entre las regiones y su desarrollo sostenible, repentinamente pasó a ser secundario. Me parece escandaloso no solo que se pasase por alto al Parlamento cuando se introdujo en la documentación la lista de adjudicaciones sin consulta previa, sino también que la propia Comisión, que es la guardiana de los Tratados, sacrificase la cohesión económica y social, incumpliendo de dichos Tratados. Por lo tanto, es un éxito muy especial del Parlamento que el reglamento consagre al menos el objetivo horizontal del desarrollo sostenible.

También quisiera destacar una vez más el principio de asociación, ya que es sumamente importante que se promueva la participación de la sociedad civil, junto con los interlocutores sociales, y que los Estados miembros estén obligados a consultar a las organizaciones medioambientales y a los representantes en el ámbito de la igualdad de oportunidades. Espero que la Comisión vigile que así se haga.

Por último, celebro la iniciativa de transparencia del Comisario Kallas. Puede contar con nuestro apoyo. En el futuro, todos los Estados miembros tendrán que revelar quiénes reciben recursos de los Fondos Estructurales y cómo se toman esas decisiones.

 
  
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  Pedro Guerreiro, en nombre del Grupo GUE/NGL.(PT) Desde el inicio de las negociaciones sobre los Fondos Estructurales para 2007-2013, hemos insistido en que una política regional comunitaria activa y con una financiación adecuada constituye un requisito imprescindible para poder reducir de manera efectiva las desigualdades regionales en el ámbito de la Unión y para una verdadera convergencia entre los Estados miembros.

Respecto al presupuesto comunitario, la política regional debería ser un instrumento de redistribución equitativa, muy necesario, que redujera como mínimo las repercusiones negativas del mercado interior para los países y regiones económicamente menos desarrollados. Por lo tanto, debemos adoptar una postura crítica con respecto a este Reglamento general sobre los Fondos Estructurales, que traslada a la normativa el Acuerdo interinstitucional sobre los montantes, los objetivos y las normas de aplicación de los Fondos Estructurales para 2007-2013. Dicho Acuerdo representa una reducción de los Fondos Estructurales del 0,41% de la RNB comunitaria para el período 2000-2006 al 0,37% para el período 2007-2013, a pesar de que la necesidad de cohesión es aún mayor tras la ampliación y, dadas las disparidades económicas y sociales, la tendencia debería ser ascendente y no descendente. Por el mismo motivo, por ejemplo, tampoco se ha compensado plenamente a las denominadas regiones de efecto estadístico, como la del Algarve en Portugal, hecho que consideramos inaceptable.

También tenemos objeciones contra otros aspectos, como la subordinación de la política de cohesión a los objetivos de la denominada Estrategia de Lisboa, incluido el objetivo de asignar al menos un 60% de los fondos en las regiones de convergencia y un 75% en las demás regiones a la financiación de los proyectos definidos en la Estrategia de Lisboa. Es decir que la cohesión queda subordinada a la competencia.

Por último quisiera manifestar mi apoyo a las observaciones del señor Henin sobre determinadas regiones transfronterizas, como Hainaut en Francia y Bélgica, que tiene un acceso diferenciado a los Fondos Estructurales. Esta situación se debe rectificar para que la región pueda desarrollarse de forma armónica.

 
  
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  Mieczysław Edmund Janowski, en nombre del Grupo UEN. (PL) Señor Presidente, en nombre del Grupo Unión por la Europa de las Naciones, quisiera expresar mi admiración por todos los ponentes. Este maratón, señor Hatzidakis, ha requerido un enorme esfuerzo pero ha dado lugar a un compromiso razonable.

Haber conseguido un acuerdo político que tiene en cuenta la mayor parte de las reservas expresadas por el Parlamento Europeo ya constituye un éxito de por sí. Debemos ser conscientes de que el tiempo pasa rápidamente y cada Estado miembro necesita tiempo para preparar su sistema legislativo con el fin de poder hacer uso de estos fondos antes de que entren en vigor las perspectivas financieras para 2007-2013. Los Estados miembros necesitan coordinar dichas actividades con sus marcos nacionales de referencia estratégica. Los recursos de la Unión se emplean conjuntamente con los recursos financieros de cada Estado miembro, además de los recursos de las autoridades regionales y locales. Si adoptamos este enfoque, veremos que se abren muchas posibilidades nuevas. Algunos comparan estas oportunidades de acción positiva con los beneficios que reportó en el pasado el Plan Marshall. No es una exageración. Todos los Estados miembros cuentan con estas nuevas oportunidades, incluidos los que, por causas ajenas a su voluntad, perdieron muchos años estancados tras el Telón de acero. Entre ellos figura Polonia y sus voivodatos orientales, en particular.

La Unión Europea necesita ahora una auténtica solidaridad interna. Necesita cohesión política, económica, social y territorial. Vivimos en regiones con niveles de desarrollo y de riqueza significativamente distintos. Merece la pena recordar que alrededor del 27% de la población de la Unión Europea, es decir, unos 123 millones de personas, viven en zonas con un PIB per cápita inferior a tres cuartas partes del promedio de la Unión Europea. Por supuesto, también debemos responder a los retos de la globalización, la competencia, la ciencia y la tecnología, además de hacer frente a la crisis demográfica, el envejecimiento de la población, el aumento del número de personas discapacitadas y la inmigración. Debemos asegurarnos de que un uso adecuado de estos fondos contribuya a resolver algunos de los problemas citados.

Por último quisiera llamar su atención sobre la necesidad de realizar un seguimiento de la legislación aprobada e intervenir rápidamente en caso necesario. No se debería malgastar ni un solo euro. No se debería perder ninguna oportunidad. Es la mejor manera de acercar Europa a sus ciudadanos.

 
  
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  Vladimír Železný, en nombre del Grupo IND/DEM. – (CS) Señor Presidente, el debate de hoy pone punto final a un proceso de más de 14 meses de negociaciones sobre las normas generales para el uso de los recursos de los Fondos. Tenemos sobre la mesa un compromiso razonable. Para los nuevos Estados miembros, esto significa que se reduce la necesidad de cofinanciación, que en la práctica ha impedido la utilización de recursos de los Fondos. Para la República Checa, por ejemplo, esto supondrá una reducción del 15 %. La cofinanciación podría incluir recursos privados. El IVA no recuperable será un coste financiable y la absurda norma n+2 pasaré a ser n+3, al menos durante un tiempo. Los proyectos de construcción de viviendas sociales que tengan un efecto directo sobre el medio ambiente se pasarán a ser un coste elegible para la financiación con cargo a los Fondos. Esto se parece más a las condiciones habituales con las que operaron durante décadas los miembros originales de la Comunidad Europea. Estas se les negaron, en cambio, a los diez nuevos Estados miembros, quizás con la esperanza de poder complicar todavía más el proceso, ya de por sí complicado, para la obtención de recursos comunitarios, pese a que estos formaban parte de la promesa formulada cuando se negociaron las condiciones de adhesión.

Afortunadamente para los nuevos Estados miembros, no solo el Parlamento está injustamente dividido entre los nuevos y los antiguos Estados miembros; lo mismo sucede en el Consejo, que ha incorporado dicho compromiso a las nuevas normas. Sin embargo, si dejamos que el Consejo sea el único responsable de lograr compromisos razonables, nos convertiremos en una institución superflua, que se limitará a utilizar los derechos a voto de las delegaciones individuales para conseguir la aprobación de normas que desintegrarán todavía más la UE. El prolongado y, aquí en el Parlamento, poco fructífero proceso de negociación de 14 meses solo ha servido para demostrar el rumbo que tomarían las cosas en la UE si se adoptase la Constitución Europea con el derecho de decisión por mayoría, que de hecho ya es válido en esta Cámara. La mayoría del Parlamento procedente de los Estados miembros originales impondría normas a los débiles, los pequeños, los pobres y los nuevos. Se eliminaría de la ecuación un proceso de toma de decisiones que favorezca el consenso y el veto, que diese lugar a compromisos razonables en el Consejo.

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. FRIEDRICH
Vicepresidente

 
  
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  Jana Bobošíková (NI).(CS) Señorías, celebro las enmiendas a los Fondos Estructurales aprobadas por el Consejo en las recientes negociaciones. A diferencia del Parlamento, el Consejo mostró un grado mucho mayor de realismo y de consciencia de las verdaderas necesidades de los Estados miembros. Celebro sinceramente que el Consejo se proponga abonar el IVA no recuperable con cargo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). De igual modo, considero una buena noticia para los ciudadanos que el FEDER financie el gasto en viviendas, aunque de forma limitada. En tercer y último lugar, y lamentablemente también gracias al Consejo, se ha introducido un cambio con respecto a la liberación de crédito automático, es decir, de la norma n+2, antes habitual, a n+3. Los Estados miembros tendrán ahora mayores facilidades para desarrollar proyectos y recibir dinero.

Señorías, la única conclusión que es posible extraer es que el Consejo ha demostrado una solidaridad mucho mayor que el Parlamento en lo que respecta a las negociaciones sobre los fondos estructurales. Creo firmemente que deberíamos apoyar la posición del Consejo en lugar de pensar ardides astutos para modificar las normas y el presupuesto durante el proceso de financiación.

 
  
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  Rolf Berend (PPE-DE). – (DE) Señor Presidente, señor Comisario, señor Ministro, Señorías, en mi calidad de ponente alternativo, quisiera centrarme sobre todo en el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

El Parlamento Europeo aprobó en la primera lectura un gran número de enmiendas, que modificaban considerablemente la propuesta de la Comisión, sobre todo en lo que se refiere a la consolidación de la dimensión urbana, una mayor protección del medio ambiente y del patrimonio cultural, la no discriminación y el trato en relación con las personas con discapacidades, la mayoría de las cuales también se contemplan en el informe Hatzidakis. Asimismo se aceptó la posibilidad de emplear la ayuda del FEDER para contribuir a la construcción de viviendas sociales.

Por lo tanto, la Posición común, adoptada por unanimidad en el Consejo, constituye un compromiso satisfactorio. La mayoría de las enmiendas adoptadas por el Parlamento Europeo se aceptaron en su totalidad o en parte, o se aceptó su principio. Uno de los cambios más importantes, que también refleja el resultado de la Cumbre de diciembre de 2005 sobre las perspectivas financieras, es sin duda la elegibilidad del IVA no recuperable cuando exista cofinanciación privada. Para evitar un doble rasero –y este es uno de los éxitos del Parlamento– durante el próximo período este apoyo será aplicable en todos los Estados miembros.

Por lo tanto, mi Grupo considera que, dada la urgencia, se debería aprobar lo más puntualmente posible, no solo el reglamento del FEDER, sino todo el paquete de reglamentos de los Fondos Estructurales, con el fin de evitar una nueva demora en la preparación de los programas operativos, tan importantes para las regiones, y que los proyectos de las regiones puedan comenzar sin demora.

Dado el gran éxito conseguido por el Parlamento en las negociaciones, recomendamos que se acepte la Posición común sin más enmiendas.

 
  
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  Alain Hutchinson (PSE).(FR) Señor Presidente, señora Hübner, señor Špidla, señor Manninen, Señorías, permítanme hacer en primer lugar un comentario general: quisiera recordar el excelente espíritu que ha presidido los trabajos realizados en la Comisión de Desarrollo Regional con ocasión del examen de las tres propuestas de modificación de reglamentos que se someten hoy al Pleno.

Me parece que la cuantía menos que generosa de las perspectivas financieras 2007-2013 no nos ha impedido mejorar los instrumentos legislativos de esta reforma que para nosotros, los socialistas europeos, es fundamental, puesto que es la expresión de la solidaridad entre regiones.

Nuestro trabajo ha permitido hacer hincapié en la necesidad de apoyar un desarrollo urbano sostenible en nuestras regiones, como recordaba el señor Beaupuy hace un rato. Destaquemos a este respecto la creciente concentración de europeos en las ciudades. Además, hemos conseguido que se tenga en cuenta en mayor medida la situación especial de las regiones víctimas del efecto estadístico, que podrán beneficiarse de un mecanismo de apoyo transitorio.

Aparte de la escasez de la base presupuestaria de esta reforma, permítanme comunicarles dos decepciones. Le primera es una decepción a medias, pues se trata de la admisibilidad parcial de los gastos de vivienda, admisibilidad por la cual peleé mucho. Hay que alegrarse por ello, aunque sea lamentable que solo puedan acogerse los países que han ingresado en la Unión después del 1 de mayo de 2004. Esta distinción nacional es, a mi entender, peligrosa; también está infundada, ya que la crisis de la vivienda también es muy acuciante en algunas grandes ciudades de los demás Estados miembros.

Segunda decepción: no entiendo por qué se ha reducido el período durante el cual una empresa no puede deslocalizar su actividad si se ha beneficiado de los Fondos Estructurales. Dicho período se había fijado en siete años en la propuesta inicial de la Comisión, confirmada por el voto del Parlamento, y a la vista de la actualidad reciente, en especial las pérdidas de puestos de trabajo que ocasionan las deslocalizaciones en Europa, pido a la Comisión que relea el informe sobre las deslocalizaciones aprobado por este Parlamento en marzo.

 
  
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  Mojca Drcar Murko (ALDE).(SL) El Reglamento sobre la Agrupación europea de cooperación territorial ha experimentado numerosos cambios en los debates sobre el paquete de actos legislativos en materia de cohesión. Es comprensible que este sea un instrumento jurídico de nueva generación que puede apoyar las iniciativas de cooperación regionales transfronterizas, limitadas por la naturaleza diversa de las legislaciones nacionales.

Sin embargo, la respuesta definitiva a la pregunta de si se trata de una forma apropiada de estimular la cohesión geográfica solo puede obtenerse con la experiencia práctica. La respuesta dependerá de las circunstancias de cada país. ¿Tienen un sistema de gobierno central o federal? ¿Son grandes o pequeños? ¿Han participado en sistemas de cooperación durante muchos años o tan solo acaban de empezar a cooperar a escala transfronteriza?

Con toda probabilidad, las nuevas agrupaciones introducidas por el Reglamento se crearán en torno a ámbitos de interés común y específico. Su ventaja, en comparación con los anteriores mecanismos de cooperación transfronterizos, es que aumentan las posibilidades en lo que a la aplicación de la legislación de obligado cumplimiento se refiere, lo que eleva el grado de responsabilidad de los organismos de cooperación y, al mismo tiempo, endurece la responsabilidad financiera con respecto a la gestión de los recursos comunes.

Tenemos motivos para creer que el hecho de aportar más recursos presupuestarios contribuirá considerablemente a la cohesión territorial de la Unión Europea.

 
  
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  Gisela Kallenbach (Verts/ALE).(DE) Señor Presidente, el Fondo de Cohesión es una forma ideal de comunicar a los ciudadanos, estén donde estén, uno de los grandes principios fundamentales de la Unión Europea, que es la solidaridad entre los Estados miembros. Celebro el hecho de que la ayuda esté más orientada al desarrollo sostenible y que el transporte urbano sostenible, la eficiencia energética y el consumo de energías renovables se consideren factores básicos.

No obstante, en mi opinión lo importante sigue siendo la puesta en práctica de esos principios. Y a este respecto tengo mis ojos puestos en la Comisión. Con los agentes regionales aguardaremos a ver si realmente se alcanza un equilibrio entre los sectores de medio ambiente y el de transporte, si los proyectos contravienen los reglamentos ambientales, si se cumplen los objetivos de Gotemburgo y si existe una verdadera participación y no solo una invitación formal a los socios que interesan cuando se redactan programas y proyectos.

 
  
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  Bairbre de Brún (GUE/NGL). – (La oradora habla en gaélico)

(EN) Acojo con satisfacción el informe Fava y el informe Olbrycht, y doy las gracias a todos los ponentes. Acojo con especial satisfacción los esfuerzos para reforzar los aspectos sociales y medioambientales de los reglamentos. Al abordar estos fondos, en general hemos luchado con vigor para garantizar que el papel de las ONG se viera fortalecido y que el medio ambiente se tomara en mayor consideración, así como para destacar la importancia del acceso a las personas con discapacidades.

Al aceptar el informe del señor Olbrycht sobre la agrupación transfronteriza de cooperación territorial, deseo hacer hincapié en que ello reportará enormes beneficios a regiones fronterizas y países divididos, tales como el mío. Los fondos estructurales deberían estar anclados en la Comunidad y ser dirigidos por ella, con todas sus divisiones plenamente implicadas en el proceso.

En mi propia circunscripción podemos aprender muchísimo de cómo otros países otorgan poder a las comunidades locales y a las estructuras democráticas locales. Quedo a la espera del seguimiento del progreso de las nuevas agrupaciones transfronterizas. En Irlanda, estas resultarán especialmente importantes en los condados fronterizos y en la región noroeste, que sufre penurias, desempleo y un escaso flujo de inversiones.

 
  
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  El Presidente. Informo a la Cámara de que esta vez no ha habido ningún problema con los intérpretes. La señora de Brún ha empezado a hablar en gaélico. El gaélico no es lengua oficial. Ayer la Mesa decidió que también podía hablarse en gaélico en el Pleno si se avisaba con antelación.

 
  
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  Guntars Krasts (UEN).(LV) Definitivamente, en este caso el trabajo y la cooperación de la Comisión, la Presidencia y el Parlamento merecen una nota positiva. Hoy hay motivos para esperar que se demuestre la falta de fundamento de las preocupaciones que alargaron el debate sobre si el plan financiero comportaría demoras en la aplicación de los Fondos Estructurales. En este sentido, quiero hacer hincapié en que es especialmente importante aprobar las orientaciones estratégicas comunitarias sobre política de cohesión, así como concluir el trabajo en torno a las ayudas estatales y la legislación relativa a la asociación del sector público y el privado. Creo que el compromiso alcanzado en relación con el Fondo de Cohesión y los grandes proyectos FEDER durante la fase de transición, aplicando la norma n+3, es insuficiente y que ha de mantenerse más allá de 2010, hasta 2013. Por tanto, no estoy de acuerdo con la opinión expresada en el informe del Parlamento sobre los reglamentos del Fondo de Cohesión de que la norma n+2 debería aplicarse a todos los fondos, incluido el Fondo de Cohesión. Hay que tener en cuenta que los nuevos Estados miembros carecen de experiencia práctica y de recursos humanos necesarios para gestionar dichos proyectos, y, por tanto, la norma n+2 será difícil de aplicar. Apoyo el desarrollo de vínculos más estrechos entre la política de cohesión y la Estrategia de Lisboa. Estas dos políticas están encaminadas a aumentar el crecimiento económico y la competitividad laboral.

 
  
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  Graham Booth (IND/DEM). – (EN) Señor Presidente, la última vez que vi una copia impresa del presupuesto para los Fondos Estructurales y de Cohesión para el periodo 2007-2013, este se situaba en los 336 000 millones de euros, con una asignación exacta presupuestada para cada uno de los 25 Estados miembros más los dos en la lista de espera, Bulgaria y Rumanía. Considerándolo desde el punto de vista británico, no causaba buena impresión, así que formulé la siguiente pregunta a la Comisión de Desarrollo Regional.

He estudiado cuidadosamente el presupuesto para 2007-2013, por un total de 336 000 millones de euros, a lo que yo llamo plan A, y veo que 139 000 millones de euros del total se destinan a ocho de los últimos nuevos Estados miembros, y otros 22 000 millones de euros a Bulgaria y Rumanía, con la exigua cifra de 12 000 millones de euros para Gran Bretaña durante ese periodo. Si Gran Bretaña decidiera retirarse de la UE y, en consecuencia, cancelar su contribución, ¿tienen ustedes un plan B? Por supuesto el silencio ha sido sepulcral, pero dicha situación dista mucho de ser imposible.

Cuando la opinión pública británica finalmente se dé cuenta de adónde se destina todo su dinero, sobre todo en unos momentos en los que el servicio público de asistencia sanitaria carece de fondos, es bastante probable que se produzca una llamada pública exigiendo la retirada.

 
  
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  Jan Tadeusz Masiel (NI).(PL) Señor Presidente, el proceso de unificación en Europa dista mucho de estar acabado. Las regiones de los nuevos Estados miembros, seguirán durante años a la zaga de la «antigua Unión» desde el punto de vista del grado de desarrollo económico y social. Al mismo tiempo, como Unión Europea hemos de afrontar los desafíos de la globalización. Por este motivo urge que adaptemos nuestras políticas a una realidad cambiante.

Celebro el hecho de que el Fondo Social Europeo, tal y como nos ha recordado la Comisaria, haga hincapié en la educación y en la eliminación de las desigualdades en materia de empleo. También se ha decidido invertir en recursos humanos, brindando así oportunidades a las personas con discapacidad. Los nuevos reglamentos relativos a los fondos –y los fondos siempre han dado a los ciudadanos motivos para el optimismo– demostrarán que la Unión puede funcionar eficazmente, incluso sin una nueva Constitución, en el marco de los Tratados vigentes.

 
  
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  Ambroise Guellec (PPE-DE).(FR) Señor Presidente, en palabras del Presidente de esta Cámara, nos encontramos ante un debate prosaico, pero importante, pues hablamos de más del 35 % del presupuesto de la Unión y creo que un tema como este habría merecido que se le consagrara toda la mañana. Además, esto habría evitado que algunos de nuestros colegas, que disponían de tan solo un minuto, se enfrentaran a una misión imposible. Yo, que tengo derecho a dos minutos, doy las gracias a quienes me los han concedido.

La política regional es vital para los nuevos Estados miembros, como sabemos. Es importante también para los demás, pero ahora lo que importa es su aplicación, como acaban de decir el ponente general, el señor Hadzidakis, y la Comisaria. La aplicación debe llevarse a cabo, por supuesto, pero sin ser necesariamente uniforme: si los obstáculos al desarrollo son variables, las prioridades regionales también lo son.

Todos suscribimos la Estrategia de Lisboa, pero los medios para hacer de ella un éxito –que no lo es todavía– no pueden ser en absoluto uniformes en el territorio. Esto vale para todos los Estados miembros, y no solo para los más recientes. La accesibilidad sigue siendo una condición previa para la competitividad de las regiones periféricas o aisladas y, por tanto, para la posibilidad de que se adhieran a los objetivos generales de la Unión.

Por esta razón, una aplicación estricta de la asignación de los créditos, que pudiera agravar aún más las disparidades interregionales, o intrarregionales, sería a mi entender un verdadero error. Es esencial que la política regional sea visible y popular entre a nuestros conciudadanos para evitar nuevos desengaños cuando se les pregunte por el futuro de la Unión: simplemente, necesitamos que se sientan implicados en el avance del desarrollo regional. En este plano tenemos aún mucho que hacer.

 
  
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  Iratxe García Pérez (PSE). – (ES) Señor Presidente, hoy culminamos con este debate el trabajo del Parlamento acerca de un elemento tan importante como es la política de cohesión, una política que supone más de 300 000 millones de euros, lo que demuestra claramente que estamos hablando de una de las prioridades del proyecto europeo. La eliminación de las diferencias territoriales, el apoyo a las infraestructuras y el desarrollo económico y social de nuestros pueblos y regiones han sido la base de este trabajo.

Desde el Parlamento incorporamos importantes cambios a los reglamentos que sirven para poner en marcha esta política y que han mejorado de forma considerable su contenido en materia de medio ambiente, de accesibilidad de las personas con discapacidad o de participación de la sociedad civil.

Hemos reconocido las diferencias entre las regiones en el territorio de la Unión Europea: regiones del medio rural y del medio urbano, islas, regiones ultraperiféricas, regiones que pierden población, etc. En cada una de ellas hay que llevar a cabo iniciativas específicas.

Debemos sentirnos satisfechos con la puesta en marcha de un fondo tecnológico en el marco del FEDER, para eliminar la brecha tecnológica, así como del facing out en el Fondo de Cohesión, para avanzar en el camino de la convergencia, reconociendo que, si bien es cierto que hay que privilegiar los países con más necesidades, también hay otras regiones y Estados miembros que necesitan seguir avanzando en este camino.

Esta es suficiente razón para defender rotundamente esta política. Solo así avanzaremos en la idea de que más cohesión también es más Europa.

 
  
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  Marian Harkin (ALDE). – (EN) Señor Presidente, en primer lugar deseo felicitar a todos los ponentes por su dedicación y compromiso. Es más, estoy de acuerdo con el señor Hatzidakis en que todos ellos han corrido una maratón.

En general, debo admitir cierta decepción respecto al presupuesto final. Es sin duda inferior a lo que la Comisión y el Parlamento recomendaron. Considero que esto tendrá repercusiones en los objetivos de convergencia de los fondos. Sin embargo, por lo que respecta al trabajo del Parlamento, estoy satisfecha. Hemos logrado muchas mejoras. En particular, deseo mencionar la asociación, que es fundamental porque implica la estrecha cooperación de la sociedad civil, los socios medioambientales y las ONG con todos los socios. Se trata de una demostración práctica de cómo Europa puede acercarse a sus ciudadanos mediante la participación de los mismos en la planificación y la aplicación de los programas, aunque estoy de acuerdo con la señora Kallenbach en que debe tratarse de algo real y no solo aparente.

También estoy especialmente satisfecha de que los fondos respalden la accesibilidad de las personas con discapacidades y promuevan la integración de la perspectiva de género. Es un ejemplo práctico de cómo el artículo 13 puede materializarse en acciones.

 
  
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  Alyn Smith (Verts/ALE). – (EN) Señor Presidente, hoy representa el final de un buen trabajo de este Parlamento, un buen trabajo de la Comisión y un trabajo menos bueno del Consejo, sobre todo de algunos Estados miembros en él representados, lamentablemente, el mío también entre ellos. Les aseguro a mis colegas que no empezaré disculpándome por la cortedad de miras y la pobreza de espíritu del Gobierno del Reino Unido, porque solo dispongo de un minuto de uso de la palabra.

Este no es el paquete que yo quería, pero en él hay más cosas que me gustan de las que me disgustan. El fortalecimiento del principio de asociación sigue necesitando defensa. El efecto estadístico tiene una importancia crucial para las regiones de toda Europa. La accesibilidad para las personas discapacitadas y, sobre todo, la eliminación de dobles raseros para los llamados «antiguos» y «nuevos» Estados miembros son todos ellos cambios que debemos celebrar.

Europa ya no es solo carbón y acero; no es solo agricultura y pesca: es solidaridad y cohesión, es el valor añadido que ofrece la UE al desarrollo regional en todo su territorio. Este paquete nos hace avanzar y contará con el apoyo de mi Grupo.

 
  
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  Kyriacos Triantaphyllides (GUE/NGL).(EL) Señor Presidente, la política estructural de la Unión Europea, tal y como se aplica hoy, tiene resultados limitados porque, básicamente, es la expresión de la política social del modelo económico de la libre competencia que se deriva de las estrategias de Lisboa y Gotemburgo.

La ampliación de 2004 generó la necesidad urgente de cambiar los criterios actuales para conceder créditos, a fin de tener en cuenta el aumento de las divergencias sociales y económicas entre los 25 Estados miembros. Las divergencias se están ampliando hasta el punto de que los criterios ya no se aplican a regiones que todavía tienen los mismos problemas estructurales.

Por desgracia, la Comisión y el Consejo no han dado pasos decisivos en esa dirección. No olvidemos que la Comisión Europea de la UE de los 15 pretendía sobre todo satisfacer los deseos de los antiguos Estados miembros con respecto al modo de asignar los créditos y de calcular las contribuciones de cada uno de los Estados miembros.

Sin embargo, la cuestión más importante que las nuevas propuestas no abordan es un cambio de filosofía de los Fondos Estructurales, desde su función auxiliar actual hasta un modo de promover realmente el desarrollo social y económico, de forma que puedan convertirse en verdaderas herramientas para la política social y para rectificar desigualdades entre países y regiones.

 
  
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  Zbigniew Krzysztof Kuzmiuk (UEN).(PL) Señor Presidente, al tomar la palabra en el debate sobre los reglamentos relativos al gasto de los Fondos Estructurales, quiero llamar su atención sobre tres omisiones graves a este respecto. En primer lugar, los créditos de compromiso de la sección 1B, a saber, el gasto en crecimiento y empleo, suman más de 30 000 millones de euros menos que los anteriormente propuestos. Esto ha debido de propiciar recortes significativos en los recursos de cada uno de los países. En el caso de Polonia, esos recortes suponen más de 3 000 millones de euros.

En segundo lugar, la disputa en el seno del Consejo, que se mantuvo durante varios meses, provocó un grave retraso de la aprobación de las perspectivas financieras. Esto ha contribuido a que en la segunda mitad de 2006 solo hablemos de los reglamentos relativos a los Fondos Estructurales. En tercer lugar, este retraso significará que el llamado marco comunitario de apoyo no se redactará hasta el otoño de 2006 y que los marcos de referencia estratégicos nacionales, preparados por cada Estado miembro, no se elaborarán hasta 2007. Esta situación retrasará considerablemente los procedimientos para programar los recursos de fondos específicos. Consecuentemente, por desgracia, 2007 será en gran medida un año desperdiciado desde el punto de vista del buen uso de los Fondos Estructurales.

 
  
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  Georgios Karatzaferis (IND/DEM).(EL) Señor Presidente, todos estos paquetes son básicamente letra muerta, a menos que relajemos los indicadores de Maastricht. Los indicadores de Maastricht son tan agobiantes que parece como si estuviéramos dando un vaso de agua a una persona a cuyo cuello hemos puesto una soga.

Mi país es el único país de Europa bajo vigilancia, algo así como un fondo monetario. Esto significa que no podemos cofinanciar los paquetes a fin de obtenerlos. No hemos conseguido un tercio del tercer paquete, con la consecuencia de que ahora vendemos activos, propiedades y empresas para poder existir como Estado. Ni tampoco podremos obtener dinero del cuarto paquete, porque nos encontramos bajo esa vigilancia.

Relajemos de una vez los indicadores de Maastricht para que podamos asumir los créditos y actuar como ciudadanos y como Estados. Es un regalo que no es un regalo. En estos momentos el dinero que no conseguimos del tercer paquete equivale a la mitad del dinero que mi país gasta en educación y sanidad.

¡Mejoren nuestro nivel de vida, por amor de Dios!

 
  
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  Peter Baco (NI).(SK) Señorías, hoy estamos debatiendo y mañana nos pedirán que aprobemos los informes bien redactados sobre fondos estructurales para el período 2007-2013. En este contexto y como ciudadano de Eslovaquia, un nuevo Estado miembro de la Unión Europea, soy consciente de la gran importancia que tiene la ayuda estructural prestada por los Estados miembros económicamente fuertes a los nuevos miembros. Realmente apreciamos la ayuda prestada a la República Eslovaca: estamos agradecidos por ella y nos sentimos en deuda. En particular, me complace que el acuerdo entre el Parlamento Europeo y el Consejo apoye las medidas propuestas por nuevos Estados miembros, también conocidas como las normas n+3, que abordan cuestiones como el IVA y la vivienda. Es una buena solución, esperada durante mucho tiempo, como demuestra el hecho de que todos los diputados al Parlamento Europeo de los nuevos Estados miembros votaran a favor de esas propuestas durante la primera lectura en esta Cámara. Por este motivo, el informe de los Verdes sobre las disposiciones generales del Fondo de Cohesión parece ser un documento sin el cual estaríamos mejor, y no recomiendo su aprobación.

 
  
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  Markus Pieper (PPE-DE).(DE) El compromiso ha sido un proceso largo y tedioso, pero los resultados son sencillos: las regiones más débiles se beneficiarán de la solidaridad europea. En las regiones económicamente más fuertes apoyamos la competitividad regional. En las regiones fronterizas la acción de la Unión Europea se centra en la cooperación transfronteriza.

De esta forma, Europa quiere ayudar a las regiones afectadas a dominar el cambio estructural y superar la alta tasa de desempleo. Esto es un desafío, especialmente cuando las tasas de crecimiento de muchos países son inferiores a lo previsto, y los recursos utilizados constituyen solo unos pocos puntos porcentuales del producto interior bruto de los países beneficiarios.

Este es un buen motivo para que ahora presionemos a favor de que el dinero europeo también se utilice tal y como exige Europa, para que no se derroche en gastos de consumo, para que no se utilice para financiar ganancias imprevistas cuando las empresas se trasladan aquí y para que las autoridades estatales o semiestatales no lo malgasten con fines que no sean de política estructural.

Por ello necesitamos un reglamento de aplicación de los Fondos Estructurales que genere transparencia. Todos hemos de saber –y queremos saber– con exactitud para qué se utiliza el dinero de los contribuyentes europeos. El Parlamento ha de respaldar a la Comisión en esta razonable iniciativa, porque la política estructural y regional solo puede tener éxito si utilizamos dinero europeo de forma controlada y orientada a los problemas más acuciantes.

 
  
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  Karin Jöns (PSE).(DE) Señor Presidente, señor Špidla, señora Hübner, el hecho de que la Comisión y el Consejo hayan aceptado la mayoría de las enmiendas del Parlamento sobre la reforma del Fondo Social realmente demuestra lo bien que ha trabajado esta Cámara. El hecho de que al final también hayamos alcanzado un buen compromiso en todos los aspectos controvertidos demuestra lo bien que condujo las negociaciones la Presidencia austriaca del Consejo. Los 25 Estados pueden estar realmente satisfechos con los resultados de esta reforma.

En el futuro se seguirá apoyando la formación y el reciclaje en puestos de trabajo prometedores. Pero por primera vez también se presta ayuda a la búsqueda de mejores formas de conciliar la vida familiar y laboral, porque, como todos sabemos, necesitamos hacer algo más que solo proporcionar centros de actividades extraescolares y guarderías si queremos que trabajen más mujeres. Lo que necesitamos son nuevas formas de trabajar y nuevas formas de ayuda mejor orientadas en ese sentido.

No obstante, también se necesita un vínculo más estrecho con la estrategia europea de empleo y hay que reducir la exclusión social. En vista de los 20 millones de desempleados y los 68 millones de personas que viven en la pobreza en el conjunto de la Unión Europea, en el futuro se prestará especial atención a la integración de grupos socialmente desfavorecidos. Lo mismo se puede decir de las personas con discapacidades y ahora, a instancias de esta Cámara, también de las personas que buscan asilo y no solo de los refugiados reconocidos.

En este momento es preciso señalar que, por supuesto, en el futuro también podrá haber proyectos para combatir la xenofobia y el racismo en centros de formación y en el lugar de trabajo.

No obstante, una educación general sólida es un requisito básico imprescindible para una buena formación profesional, y por ese motivo el dinero del Fondo Social también puede utilizarse ahora para reformar los sistemas educativos. Y para los nuevos Estados miembros creo que es especialmente importante que hayamos incluido el fortalecimiento del diálogo social y, por ende, de los interlocutores sociales. En el futuro nadie podrá escabullirse en secreto, la experiencia habla por sí misma. Cuando los interlocutores sociales han participado visiblemente en el desarrollo de programas en materia de empleo, entonces la aceptación ha sido más alta.

(El Presidente interrumpe a la oradora)

 
  
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  Paavo Väyrynen (ALDE).(FI) Señor Presidente, las reformas legislativas correspondientes a los Fondos Estructurales han dado buen resultado. No ha sido una tarea fácil, porque ha habido que reconciliar las opiniones y los intereses de los nuevos y antiguos Estados miembros. Por otro lado, ha habido que tener en cuenta las necesidades de las regiones del sur y del norte de los antiguos Estados miembros.

Siendo el diputado que representa al país más septentrional en la comisión, he intentado garantizar en particular que las regiones menos pobladas del norte de Suecia y de Finlandia obtuvieran un trato equitativo. La comisión alcanzó una posición que apoyaba la idea de establecer un paralelismo entre esas regiones septentrionales y las regiones periféricas. La cooperación entre la Comisión, el Consejo y el Parlamento dio lugar a una solución sobre la financiación que protegerá la posición de las regiones poco pobladas en el período de financiación posterior. En el futuro tendremos que garantizar que esta ayuda siga siendo tan permanente como las condiciones naturales en que se basa.

 
  
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  Luca Romagnoli (NI).(IT) Señor Presidente, Señorías, vamos votar a favor de una mayor redistribución de los fondos sobre la base de las recomendaciones que nuestros ponentes han intentado optimizar, en particular en una época de escasez presupuestaria, en relación con la distribución de recursos y los objetivos principales.

La ampliación ha aumentado el número de regiones menos desarrolladas que deben recibir ayudas y, por tanto, las regiones menos desarrolladas de los países que se unieron antes recibirán menos recursos. Esto no debe subestimarse, como suele ocurrir.

A pesar de la aceptación parcial de algunas propuestas, parece que se ha prestado suficiente atención al objetivo de apoyar las políticas regionales basadas en la competitividad, el empleo, la protección del medio ambiente y el apoyo a las personas con discapacidades.

La red transeuropea de transporte también sigue siendo una de las acciones prioritarias. A este respecto, lamento señalar que, en lo que a mi país se refiere, no está del todo claro si el Gobierno actual será capaz de afinar instrumentos que tocan músicas diferentes, para no excluir a Italia de la red transeuropea de transporte; si esto ocurriera, también se marginaría el papel de Italia en el Mediterráneo.

Votaré a favor de la redistribución de los fondos, porque, a pesar de todo, los fondos de desarrollo regional y social y el Fondo de Cohesión siguen representando una oportunidad para el sur de Italia.

 
  
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  Oldřich Vlasák (PPE-DE).(CS) Señor Presidente, señores Comisarios, Señorías, tras largos meses de negociaciones interminables sobre las perspectivas financieras, ahora tenemos una propuesta definitiva de un reglamento sobre los Fondos Estructurales. Incluso así, hay que admitir que esos documentos representan un compromiso al que se llegó con gran dificultad a pesar de la competencia entre intereses nacionales. Por tanto, quiero elogiar a los ponentes, especialmente al señor Hatzidakis y al señor Olbrycht, que pilotaron la parte más difícil del debate, por sus esfuerzos y por su amabilidad al tener en cuenta los intereses de todos los participantes.

Personalmente creo que si los ciudadanos quieren identificarse con la Unión Europea, necesitan conocer con exactitud la contribución de cada uno de los Estados miembros. La cuestión de la vivienda es una de las más acuciantes en la jerarquía de necesidades básicas. A menos que se pueda ofrecer una vivienda de buena calidad y segura, los ciudadanos no pueden trabajar debidamente. Por tanto, me complace que en el marco de las negociaciones con el Consejo y la Comisión hayamos podido aprobar nuestras modificaciones relativas a la subvencionabilidad de los gastos en el ámbito de las renovaciones de la vivienda social. Además, me parece crucial allanar el camino para incrementar la inversión en el sistema de salud. Aquí se aplica la regla obvia de que solo las personas sanas pueden ser económicamente activas. Como ex alcalde, también celebro la insistencia de la Comisión en la dimensión urbana de la política estructural, que tiene más fuerza en la nueva legislación. En última instancia, son nuestras ciudades las que mejor saben qué actividades y proyectos deberían apoyarse en beneficio de los usuarios finales. Sin embargo, me temo que la dimensión urbana y el principio de asociación solo se defenderán sobre el papel. En el caso de la República Checa, conozco la escasa voluntad que tiene el Estado de invitar a nuestras ciudades a tomar decisiones sobre la forma que adoptarán los programas operativos, lo cual se aplica también a las regiones. Por tanto, creo que sería beneficioso para la Comisión analizar en qué medida se ha logrado la dimensión urbana en cada uno de los Estados miembros.

 
  
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  Zita Gurmai (PSE).(HU) El sueño de Robert Schumann y Jacques Delors se está haciendo realidad. La Unión Europea ya no tiene fronteras que dividan a las personas y a las naciones y que causen conflictos, que supongan un obstáculo al comercio, así como al acercamiento político y cultural.

Los ciudadanos europeos son cada vez más capaces de vivir dentro de las fronteras de las regiones naturales, que no se hayan formado en la tiranía política y el cambio de fronteras producido por guerras, sino, más bien, a raíz del desarrollo natural e histórico. En aras de la subsidiariedad, las regiones a menudo utilizan la cooperación transfronteriza para llevar a cabo sus actividades habituales. Este es uno de los mayores logros de la Unión Europea.

Con la adhesión de Rumanía y Bulgaria a la Unión Europea en 2007 y la de Croacia más tarde, esta cooperación transfronteriza adquirirá una importancia aún mayor para Hungría. Para las comunidades húngaras que viven cerca de Hungría, pero fuera de sus fronteras, una población húngara de varios millones de personas que viven en Rumanía, Eslovaquia y otros países vecinos, los desarrollos conjuntos tienen un gran impacto en la transformación de las fronteras en fronteras virtuales.

La planificación y la aplicación conjuntas fortalecen su sentido de identidad, así como la cooperación con pueblos que han coexistido durante siglos. Contribuyen a disipar los prejuicios que han causado problemas étnicos y de minorías durante mucho tiempo. Se están restaurando las regiones históricas donde durante siglos han convivido personas y naciones de Europa Central. La necesidad económica refuerza la cohesión entre las naciones que viven en la familia europea común.

La cooperación transfronteriza en Europa es una buena solución lógica para establecer una cooperación razonable entre las organizaciones civiles polifacéticas y organismos gubernamentales y autoridades locales en varios lugares, y para extender el principio de igualdad de oportunidades. No puedo más que apoyar esta iniciativa y me complace que la Unión Europea aporte una ayuda significativa en este sentido.

 
  
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  Nathalie Griesbeck (ALDE).(FR) Señor Presidente, señora Comisaria, Señorías, también yo celebro la presentación del paquete de casi 308 000 millones de euros, que representa por sí solo más de la cuarta parte del presupuesto total de la Unión.

Aunque algunos diputados y diputadas a esta Cámara lamentan que el Consejo rechazara la reserva de rendimiento, que habría permitido acentuar el efecto de palanca económica, podemos considerar que los informes sometidos al Pleno esta mañana son satisfactorios en la medida en que nos permiten avanzar para empezar a funcionar en enero de 2007. Ahora nos corresponde garantizar que los créditos se gasten lo más efectivamente posible. También debemos favorecer los proyectos que generen un mayor valor añadido y sobre todo darles mayor transparencia para mostrar a nuestros conciudadanos lo que hace Europa por ellos.

Por último, y para concluir, puesto que debemos intervenir muy brevemente, permítanme recordar que tras la larga batalla de las perspectivas financieras, debemos ganar ahora la batalla de los recursos propios de la UE. Porque si reclamamos más dinero es porque somos muchos los que estamos convencidos de que la Europa que construimos no es solo una Europa de paz o cohesión tras la ampliación, sino también el espacio más adecuado en nuestros días para luchar contra los efectos de la globalización, favoreciendo no solo el crecimiento, sino también el empleo para nuestros conciudadanos europeos.

 
  
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  László Surján (PPE-DE).(HU) [El comienzo de la intervención no se oye bien.] … y gracias a que contamos con buenos ponentes, hemos logrado ponernos al día. Ahora depende de los Gobiernos nacionales que la nueva política regional pueda lanzarse en 2007. Su trabajo consiste en asegurarse de que los planes de desarrollo nacionales estén listos y se basen en el consenso y, especialmente en los nuevos Estados miembros, en compensar la falta de progreso que hemos visto en los últimos años. Hasta la fecha no han dado resultado, pero ahora pueden darlo.

Celebro el hecho de que ahora también se ponga a disposición de la Unión Europea de los 15 la serie de «regalos de Navidad» entregados a los nuevos Estados miembros en la época de las negociaciones del Consejo de diciembre, con la única finalidad de obtener votos. Estos beneficios están ya a disposición de todos los Estados miembros. Me complace que el Parlamento también haya encontrado una forma de apoyar la regeneración sistemática de barrios habitados por los menos adinerados. De este modo también ha logrado abordar la situación concreta de la privatización precipitada y excesiva de la vivienda en varios nuevos Estados miembros.

Apoyo todos los esfuerzos encaminados a garantizar una transparencia total. Allí donde hay ayuda también existe riesgo de corrupción. La apertura es especialmente importante en países que han estado controlados por un sistema de partido único durante décadas, a fin de evitar incluso la apariencia de que los partidos gobernantes continúan con las prácticas de gestión y asignación de dinero del anterior partido único.

Se están redactando buenas leyes, pero es preciso un examen intermedio de los frutos de la política de cohesión. Si es necesario, estaremos preparados para hacerlo incluso mejor.

 
  
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  Magda Kósáné Kovács (PSE).(HU) Yo también quiero unirme a mis colegas para aplaudir la cooperación constructiva del Consejo y del Parlamento.

Celebro que, en lo que respecta al Fondo Social Europeo, el Consejo y el Parlamento no se hayan limitado a apoyar la eficiencia y la competitividad frente a la creación de empleo, sino también la integración de los grupos vulnerables en la sociedad. De hecho, la competitividad y la cohesión social solo pueden considerarse objetivos conjuntos, motivo por el cual somos europeos. Así es como podemos asegurarnos de que las divisiones no partan Europa en dos, en nuevos y antiguos Estados miembros, tal y como muchos habían predicho, y, además, al mismo tiempo garantizamos que las incidencias internas de la pobreza y la falta de perspectivas desaparezcan en los Estados miembros.

Sobre la base del reglamento marco, ahora podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿qué garantizaría una calidad de vida europea para cada uno de los ciudadanos europeos? Yo misma intentaré contribuir a su respuesta.

 
  
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  Antonio López-Istúriz White (PPE-DE). – (ES) Señor Presidente, esta propuesta de la Comisión y del Consejo, que hoy debatimos en esta Cámara en segunda lectura, es el claro resultado del compromiso adquirido para y con la ampliación de la Unión Europea.

Ahora bien, no puedo ni debo dejar de expresarles mi preocupación porque no se han recogido las peticiones de las regiones insulares de la Unión Europea de reconocer los problemas estructurales que padecen, problemas ocasionados por sus condiciones y especificidades geográficas, naturales y permanentes, que ralentizan su desarrollo económico.

En el Tratado de Amsterdam, en su Declaración n° 30, se reconoció que las desventajas estructurales que sufren las islas deberían compensarse con medidas específicas a favor de estas regiones, con el objetivo de integrarlas en el mercado interior en condiciones equitativas a las del resto de regiones europeas, mejorar su acceso a los mercados continentales y conseguir un equilibrio territorial, sectorial y temporal de su actividad económica.

Sin embargo, en este caso, una vez más, no se han tomado las medidas específicas necesarias para paliar las desventajas naturales, estructurales, geográficas y permanentes que padecen estas regiones insulares. Es precisamente este carácter permanente lo que hace que esas medidas específicas sean necesarias para paliar y corregir los inevitables sobrecostes de la insularidad.

Por todo ello, señor Presidente, quiero denunciar que, en la redacción de los reglamentos relativos a los Fondos, no se ha tenido en cuenta la necesidad de aplicar una política de cohesión más intensa en aquellas regiones que padecen estas desventajas naturales, como las islas, como sí se ha hecho respecto de las regiones ultraperiféricas, a las que se les ha concedido ese trato de favor.

Lo que reclamamos para otras regiones insulares, aunque no tan alejadas de la Europa continental, son medidas similares a las de las ultraperiféricas. No se trata de otorgar privilegios, sino de compensar esas indudables dificultades que afrontan nuestras islas.

 
  
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  Bernadette Bourzai (PSE).(FR) Señor Presidente, Señorías, en primer lugar quiero ensalzar la notable labor realizada por nuestros ponentes y los diputados que han hecho posible mejorar la propuesta de la Comisión en una perspectiva de cooperación, de no discriminación y, sobre todo, de equilibrio entre las regiones de los antiguos y los nuevos Estados miembros.

No obstante, es de lamentar que los importes consagrados a esta política capital de la Unión Europea no estén a la altura de nuestras ambiciones.

Por otra parte, si las políticas urbanas han ocupado un lugar central en muchos debates, no ha sucedido lo mismo con el mundo rural, cuyo futuro está ahora vinculado al segundo pilar de la PAC, en el que se registra un descenso drástico de los créditos. Habrá que velar, pues, por una buena articulación sobre el terreno de los Fondos Estructurales con el nuevo Fondo de Desarrollo Rural.

Por último, lamento la decisión del Consejo de asignar los créditos de la política regional de forma masiva a los objetivos de Lisboa, y lo que es más, sin consultar realmente al Parlamento sobre la clasificación de los gastos.

Habrá que estar atentos a que los programas operativos en nuestras regiones tengan la suficiente flexibilidad para tener en cuenta las inversiones estructurales, que siguen siendo necesarias, y la solidaridad social.

Por último, recuerdo que mientras que esta reforma debe contribuir, por supuesto, a los objetivos de competitividad, también debe hacerlo, y por encima de todo, a la cohesión económica, social y territorial.

 
  
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  Francesco Musotto (PPE-DE).(IT) Señor Presidente, Señorías, con la decisión de hoy, Europa ha optado por invertir en una política de cohesión rica en perspectivas, asignando 308 000 millones de euros a objetivos relacionados con la convergencia, la cohesión social y la promoción de la cohesión territorial.

En la Unión Europea de los 25, 123 millones de personas, el equivalente al 27 % de la población total, viven en regiones con un PIB per cápita inferior al 75 % de la media comunitaria; de ellas, dos quintas partes viven en regiones que pertenecen a los antiguos Estados miembros. La política de cohesión contribuye a repartir los beneficios del desarrollo económico europeo, anticipándose al cambio y ayudando a zonas que se encuentran en dificultades, a menudo por motivos estructurales o geográficos. Esta política de cohesión contribuye a limitar los efectos negativos de la globalización.

Uno no puede más que apoyar la reforma reciente de los Fondos Estructurales, que son instrumentos cruciales de la política de cohesión, porque supone mayor eficacia, transparencia y responsabilidad. El sistema de gestión se ha simplificado con la introducción de la diferenciación y la proporcionalidad en el contexto de una buena gestión financiera, de acuerdo con las peticiones de simplificación realizadas por los principales agentes de la política de cohesión: los Estados miembros.

La nueva reforma se basa en las prioridades de Lisboa y Gotemburgo: empleo e investigación, innovación y desarrollo sostenible. Se ha pretendido invertir en capital humano, innovación y promoción de la sociedad del conocimiento, espíritu empresarial, protección del medio ambiente, además de otros ámbitos. De hecho, existen innumerables elementos nuevos, como la creación de tres nuevos objetivos: reducir el número de Fondos Estructurales, fortalecer la cooperación, asignar más recursos financieros a islas y regiones con desventajas geográficas y proteger a las regiones «con apoyo transitorio», que pronto dejarán de ser subvencionables en virtud del objetivo de convergencia.

 
  
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  Lidia Joanna Geringer de Oedenberg (PSE).(PL) Señor Presidente, el debate de hoy es la culminación del trabajo de dos años en torno a la reforma de los Fondos Estructurales. Hoy podemos decir que, a raíz de las complejas negociaciones relativas a las perspectivas financieras y todo el paquete legislativo sobre la política de cohesión, hemos logrado un buen compromiso. Para los años 2007-2013, casi el 36 % del presupuesto de la Unión Europea ha sido asignado a los Fondos Estructurales. Esto, de hecho, suma 308 000 millones de euros. Esta cifra es inferior a la que esperábamos, pero proporciona una base para trazar planes de desarrollo a largo plazo, algo especialmente importante para las regiones más pobres de Europa.

Los nuevos reglamentos facilitarán una política de cohesión más sencilla que esté cerca de los ciudadanos y que tenga en cuenta los problemas de los nuevos Estados miembros en particular. Estos problemas incluyen criterios de subvencionabilidad del IVA, cuestiones municipales, creación de oportunidades iguales para personas con discapacidad y consideración de sus necesidades. Crear la cohesión territorial en una Unión Europea donde existen grandes diferencias de grado de desarrollo no será una tarea fácil. Aunque ya tenemos un marco jurídico y hemos asignado fondos, seguimos necesitando el compromiso sincero de nuestros Gobiernos nacionales y locales a fin de aprovechar bien la oportunidad única que hemos creado juntos para impulsar el desarrollo regional en la Unión Europea. Quiero felicitar a todos los ponentes. Es otro paso adelante notable en la historia de Europa.

 
  
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  Ria Oomen-Ruijten (PPE-DE).(NL) Señor Presidente, puede que el desempleo en la zona del euro esté más bajo que nunca, pero sigue situándose en el 8,8 %, y por este motivo es necesario poner en funcionamiento los Fondos Estructurales y el Fondo Social para mejorar las posibilidades de empleo de los ciudadanos de nuestra Europa. Me complacen las enmiendas realizadas y doy las gracias al ponente, el señor Silva Peneda, que ha intervenido en este debate con gran compromiso y energía.

El Fondo Social se centra ahora en la globalización y en mejorar las posibilidades de empleo de los ciudadanos. Puede ayudarles a acceder a un puesto de trabajo, con la prevención del desempleo, con la ampliación de la vida laboral y con la integración de más personas, en particular mujeres y personas mayores, en la vida laboral.

 
  
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  Gábor Harangozó (PSE).(HU) La política de cohesión podría ser un símbolo de una mentalidad europea, porque se basa en una solidaridad abierta que se extiende a cada una de las regiones de Europa, especialmente si los fondos van acompañados de reglamentos que permitan incluso a las regiones más pobres de Europa aprovechar las oportunidades de desarrollo que se les brindan.

Hace dos años, diez nuevos Estados miembros se unieron a la Comunidad Europea, normalmente con regiones más pobres. Las regiones de esos países han seguido una ruta de desarrollo distinta de la de nuestros Estados miembros occidentales. Por consiguiente, también tienen problemas distintos que hemos de resolver. Con el trabajo que hemos hecho en los dos últimos años, que ha comprendido grandes debates y batallas, hemos logrado crear una legislación flexible, eficaz, que también puede resolver los problemas de las nuevas regiones. Tenemos todos los motivos para celebrar este acuerdo.

Si ganamos la votación mañana, podremos perfilar una perspectiva sin precedentes para cada una de las regiones de Europa. Podremos crear puestos de trabajo, podremos construir carreteras, podremos renovar las viviendas. De hecho, podremos empezar a construir una nueva Europa y acercar la Europa Oriental y Occidental, no solo en el plano político, sino también desde el punto de vista de la calidad de vida de nuestros ciudadanos.

 
  
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  Lambert van Nistelrooij (PPE-DE).(NL) Señor Presidente, la política regional solo va por detrás de los presupuestos agrícolas en que representa la inversión europea más importante desde el punto de vista de la integración y la consecución de los objetivos de Lisboa y Gotemburgo. Por ejemplo, los fondos pagaderos al amparo de la política de competencia en las zonas del Objetivo 2, junto con los presupuestos de investigación y desarrollo, constituyen la base del desarrollo de la política de cohesión hasta 2013, así como, creo, después.

Aunque, tal y como hoy hemos sabido, la transparencia y la obtención de resultados ocuparán el centro del escenario en los próximos años, sobre todo en el debate de la revisión intermedia en 2010, lo que los ciudadanos europeos quieren es que Europa se haga visible y tangible. De esto trata el Plan D, con D de desarrollo; se trata de algo más que de limitarse a bombear dinero de los fondos, contrariamente a lo que los Estados miembros dicen mientras, recaudan más dinero con apenas ningún sentido de la responsabilidad, y la promoción de Europa no avanza.

Tengo una pregunta para la Comisaria Hübner: ¿puede lanzar iniciativas adicionales en nombre del público, tal y como han hecho las regiones y las ciudades? El público y los interlocutores de la política regional …

(El Presidente interrumpe al orador)

 
  
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  Stavros Arnaoutakis (PSE).(EL) Señor Presidente, quiero felicitar a los ponentes por el excelente trabajo que han hecho en todo este periodo. Las herramientas de cohesión, los Fondos Estructurales, son las que acercan Europa a los ciudadanos.

Es especialmente importante que el Parlamento Europeo consiga, mediante negociaciones largas y complejas, introducir importantes cambios cualitativos en los textos de los reglamentos, cambios que contribuirán a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y a crear acciones y planes que no acarreen evoluciones divergentes, cambios que promuevan el desarrollo sostenible y la democratización de los procedimientos que se aplican a los fondos a través de una mayor cooperación y la participación de representantes de la sociedad civil.

En épocas de crisis y de escepticismo europeo, esos éxitos son importantes y todos necesitamos trabajar no solo para promoverlos, sino también para garantizar que se apliquen debidamente.

El nuevo período de programación es difícil. Los recursos asignados a la cohesión son insuficientes y las desigualdades desde el punto de vista del desarrollo son pronunciadas. Por tanto, es muy importante contar con procedimientos descentralizados y flexibles con los mínimos trámites burocráticos posibles y que garanticen que esos recursos lleguen a los usuarios finales de las regiones menos desarrolladas de los antiguos y nuevos Estados miembros, y que no se reembolsen a los países ricos.

 
  
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  Hannes Manninen , Presidente en ejercicio del Consejo. (FI) Señor Presidente, quiero dar las gracias a los diputados al Parlamento Europeo por sus contribuciones, que han sido extensas y dignas de elogio. Esto demuestra que el Parlamento se ha interesado mucho y de forma diversa en estas cuestiones.

Resulta satisfactorio advertir que un factor ampliamente unificador es la noción de que la política de cohesión no debería aplicarse como fin en sí mismo. En su lugar, el objetivo principal es crear igualdad entre las personas, en su propio beneficio, y lograr resultados concretos.

Otra cuestión central, que he mencionado en mi primera intervención, es la cooperación y la sociedad civil. Una tercera cuestión que merece la pena mencionar es el medio ambiente, el desarrollo sostenible y la seguridad. Todos estos factores acercarán la Unión Europea a los ciudadanos, con objeto de ayudarles, y constituirán una oportunidad para estrechar la relación entre la ciudadanía y la Unión Europea.

Además, quiero hacer un breve comentario sobre dos cuestiones principalmente: el reciclaje de recursos no gastados y los objetivos de Lisboa y los Fondos Estructurales.

Por primera vez el Consejo ha adoptado una posición sobre el reciclaje de recursos no gastados en sus negociaciones del acuerdo interinstitucional, y esa posición fue negativa. La Comisión de Desarrollo Regional así lo solicitó en repetidas ocasiones y el país que en aquel momento ejercía la Presidencia volvió a someter esta cuestión a debate en el Comité de Representantes Permanentes del Consejo. Este comité rechazó en su momento la propuesta del Parlamento Europeo casi unánimemente. Las delegaciones también se negaron a hacer ninguna declaración al respecto.

Según tengo entendido, el Parlamento y la Comisión van a hacer una declaración conjunta sobre esta cuestión. Me parece una buena forma de proceder. Sin embargo, el Consejo no podrá estar de acuerdo con los contenidos de la declaración, ya que los Estados miembros no han mostrado su intención de hablar del reciclaje de los recursos no gastados en el ecuador del período de programación.

Los objetivos de Lisboa de crecimiento, competitividad y empleo, en mi opinión, no deberían considerarse opuestos en la dimensión social y regional. Por el contrario, los objetivos de Lisboa, una vez debidamente ejecutados, garantizarán que se tengan en cuenta las características regionales especiales y que en el futuro también se cree una política de cohesión eficaz.

Mis opiniones sobre este asunto pueden debatirse a fondo en la reunión de la Comisión de Desarrollo Regional que se celebrará el próximo lunes en Bruselas, a la que asistiré. Por último, doy las gracias a todos por el alto grado de cooperación.

(Aplausos)

 
  
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  Danuta Hübner, miembro de la Comisión. (EN) Señor Presidente, quiero empezar compartiendo con ustedes cinco breves observaciones.

En primer lugar, quiero decir que el proceso que nos ha llevado a esta etapa de preparación para la próxima generación de la política de cohesión demuestra claramente que el método de la Comunidad funciona y que las instituciones europeas pueden lograr el consenso que se necesita.

En segundo lugar, lo que veo hoy es que tenemos una política para todo el territorio de la Unión Europea, una política adaptada a los retos de la globalización, de la ampliación, de la creciente diversidad, compatible con el principio de equidad, adaptable a contextos regionales muy diferentes y capaz de atender las necesidades de territorios y ciudades.

En tercer lugar, me voy de este debate con un conocimiento pleno de sus preocupaciones: las motivadas por situaciones específicas que afectan a regiones concretas; las motivadas con la necesidad de flexibilidad en distintos aspectos y las motivadas por los vínculos existentes entre la Agenda de Lisboa y la política de cohesión. Las tendré en cuenta, tanto durante la negociación de los programas como durante el proceso de ejecución.

En cuarto lugar, estoy segura de que los diputados al Parlamento Europeo defenderán activamente esta política en sus respectivas circunscripciones, por medio del diálogo con los ciudadanos y con todas las partes. Contamos con ustedes.

En quinto lugar, el desafío que se nos presenta ahora es trabajar para conseguir su aplicación puntual, de manera que se refuercen las estructuras de gestión y de control financiero en los Estados miembros y las regiones para compartir experiencias y lecciones aprendidas, se obtengan los máximos beneficios derivados de las buenas experiencias y se evite el riesgo de que se repitan los problemas.

Hemos conseguido que esta política realice una importante contribución al Plan D y estamos dispuestos a seguir trabajando con ustedes en eso.

 
  
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  Vladimír Špidla, miembro de la Comisión. (CS) Señorías, he participado en su debate con interés y celebro su insistencia en la cohesión social. Creo que la prioridad principal de estos momentos es allanar el camino a la aplicación práctica de la política estructural y de cohesión de Europa del modo más eficaz posible. Además, hemos de celebrar un diálogo con los ciudadanos lo más abierto posible y desarrollar un concepto de cooperación lo más amplio posible; algo que en efecto ha sido lo que en las propuestas se ha subrayado y presentado. Me parece que una vez que pasemos a la fase de ejecución, entraremos en la próxima fase importante, en concreto la preparación de ulteriores estrategias. Estoy deseando trabajar con sus Señorías en la aplicación de estas estrategias y en la búsqueda de mecanismos de control, así como en la búsqueda de nuevas estrategias. Después de todo, la vida no permanece quieta y sin duda alguna surgirán nuevos desafíos.

 
  
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  El Presidente. El debate conjunto queda cerrado.

La votación tendrá lugar dentro de unos pocos minutos.

Declaraciones por escrito (artículo 142 del Reglamento)

 
  
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  Alessandro Battilocchio (NI).(IT) Las regiones son los elementos constitutivos de Europa; entre las principales características de la Unión están las diferencias culturales y la promoción de la diversidad regional. Por tanto, me complace que más de un tercio del presupuesto de la Unión se haya asignado a los Fondos Estructurales para el nuevo período de 2007-2013.

Apoyar la identidad regional a la vez que se persigue la convergencia a escala europea con respecto al desarrollo y la mejora de las condiciones de crecimiento y empleo es, de hecho, una condición indispensable para conseguir los objetivos de Lisboa e impulsar la economía, especialmente a escala local y regional. En realidad, las realidades a pequeña escala de Europa que rigen el mercado y la idea de fortalecer la competitividad y la participación en este nivel, promoviendo la cooperación entre agentes públicos, privados y no gubernamentales que operan a escala regional, no pueden más que promover la recuperación económica, lo que beneficiaría a toda la Unión. Espero que las regiones asuman este desafío y puedan transformar las propuestas y recursos suministrados por estas instituciones en planes definitivos para el desarrollo económico y social, con la mirada puesta, sobre todo, en el pleno empleo y en el uso inteligente y sostenible de los abundantes recursos humanos, artísticos y naturales de alta calidad que tenemos a nuestra disposición.

 
  
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  Richard Corbett (PSE). – (EN) Los fondos estructurales son esenciales para asegurar que la mayor prosperidad conseguida por el mercado único europeo se extienda de una manera más uniforme y se ayude a las regiones menos prósperas a ponerse a la misma altura.

La creación de un mercado a escala europea implica una responsabilidad europea para asegurar que todas las regiones se beneficien.

Mi propia circunscripción de Yorkshire y Humber se ha beneficiado enormemente de los fondos estructurales europeos. El sur de Yorkshire ha recibido el más alto nivel de atención - «Objetivo Uno». Gran parte del resto de la región se ha beneficiado también. Este año recibiremos la visita de la Comisaria Hübner a esta región para ver algunos de los impresionantes proyectos que se han financiado.

Aunque la adhesión de los nuevos Estados miembros ha supuesto una reorientación de estos fondos, celebro que el nuevo paquete acordado para los próximos siete años siga considerando la concesión de un nivel importante, aunque menor, de ayudas a Yorkshire y Humber.

 
  
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  Bogdan Golik (PSE).(PL) Quiero expresar mi apoyo a la propuesta de la Comisión sobre el establecimiento de un instrumento jurídico comunitario en forma de Agrupación europea de cooperación territorial. Respaldo sin reservas esta iniciativa. Se deriva de una necesidad de mejorar las soluciones actuales y de superar las dificultades de la cooperación territorial que resultan de la existencia de diferentes sistemas y procedimiento jurídicos.

Estoy convencido de que esta nueva iniciativa facilitará la cooperación transfronteriza, interregional e internacional, y la hará más eficaz. El objetivo del Tratado de lograr una mayor cohesión social y económica cobró especial importancia tras el 1 de mayo de 2004, cuando la Unión Europea celebró a los 10 nuevos Estados miembros, incluida Polonia. Las regiones más pobres de la Unión Europea se sitúan precisamente en las fronteras de esos nuevos Estados miembros. No obstante, no podemos verlas desde un punto de vista puramente económico. Tenemos que considerar el patrimonio cultural de esas regiones y cuánto tienen que ofrecer a sus socios de cooperación. No debería permitirse que los problemas jurídicos y administrativos impidan el avance y deberían resolverse con más eficacia que hasta ahora.

Espero que el Reglamento por el que se establece una Agrupación Europea de Cooperación Territorial, que representa casi dos años de trabajo legislativo, así como la posición común proyectada por el Consejo y los excelentes informes redactados por el señor Olbrycht y aprobados por el Parlamento Europeo, nos permitan lograr este objetivo y crear un modelo para la integración europea basado en la solidaridad y la armonía.

 
  
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  Margie Sudre (PPE-DE).(FR) El Consejo Europeo de diciembre de 2005 sentó las bases para la programación de los Fondos Estructurales hasta 2013. La dotación reservada a los cuatro departamentos franceses de ultramar se mantiene con respecto al período 2000-2006, con un importe de 2 830 millones de euros.

Quiero insistir en esta cifra casi constante, que se explica por la posibilidad de los departamentos franceses de ultramar de acogerse al objetivo de convergencia y por su condición de regiones ultraperiféricas, cuando en el conjunto de las regiones metropolitanas francesas, así como en muchas regiones de la UE, por desgracia las ayudas han sido notablemente cercenadas.

Francia, España y Portugal han conseguido la creación de una dotación específica para tener en cuenta los costes adicionales asociados a las desventajas de las regiones ultraperiféricas. Lamento la falta de visibilidad de esta nueva medida en el reglamento general.

Pido a la Comisión Europea cierta flexibilidad al aplicar estas ayudas, cuyos procedimientos están incluidos en el reglamento del FEDER, pues estos costes de funcionamiento adicionales no se prestan exactamente a una cuantificación aritmética.

Los departamentos de ultramar son muy eficientes en lo tocante a la gestión de las ayudas estructurales europeas, puesto que utilizan regularmente y bien los fondos que se les facilita. A ellos les incumbe seguir haciendo un buen uso de ellos.

 
  
  

PRESIDENCIA DEL SR. MAURO
Vicepresidente

 
Última actualización: 31 de agosto de 2006Aviso jurídico